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El optimismo de alguna Diplomacia

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Miguel Ángel Morantinos. AP

HACE VARIOS AÑOS FUIMOS Invitados cinco escritores cubanos a una reunión con los Embajadores de la Comunidad Europea radicados en Cuba, que estaba presidida por Bélgica. Por ese entonces Cuba había sido sancionada por la Comunidad Europea por el fusilamiento de los jóvenes que intentaron raptar una lancha con rehenes hacia Miami, y por el apresamiento de los 75 disidentes.

Leonardo Padura comenzó recreando el panorama cultural, social y político de la Isla. Luego los diplomáticos levantaron el brazo para preguntar. Dialogamos sobre la posibilidad de apertura del Gobierno de Cuba, eliminación de restricciones, todo a partir de la ayuda económica de Venezuela, después de la caída del campo socialista y de la pobreza vivida en el Período Especial, parecía un respiro para la población cubana y un alivio para el Gobierno cubano.

Fuimos respondiendo según nuestras impresiones: Pedro Juan Gutiérrez, Reinaldo Montero y Amado del Pino. Cuando tuve la oportunidad de hablar, aseguré que estaba probado que el sistema cubano, mientras más fuerte y seguro se encontrara, más agudizaría el control sobre la sociedad, las restricciones sobre los derechos universales del hombre y menos espacio cedería a la democracia. Quizá mis palabras fueron las más negativas. Recuerdo que terminé asegurando que me sentía muy pesimista por el futuro de los cubanos.

Al rato, cuando salimos al coctel, se me acercó el Embajador de España. Sonriente y afable, como quien se le acerca a un niño ingenuo que no conoce la realidad de la vida, y me aconsejó que fuera “optimista”.

—¿Pero cómo se le puede pedir optimismo a la tercera generación que sacrifica la Revolución a cambio de nada? —le respondí.

El Embajador quedó titubeante.

— ¡No comprende que el sistema es una máquina de moler hombres! —volví a decirle.

El Embajador levantó los hombros.

— ¡No hay esperanza! —continué—. ¡Somos un pueblo devastado! —le aseguré.

El Embajador finalmente se alejó con las manos en los bolsillos. En su rostro llevaba una pena que no pude descifrar. Sólo pude entender que no deseaba continuar la conversación.

Mientras, otros Embajadores se acercaron para intercambiar opiniones. No podía olvidar la palabra “optimismo”, como si hubiéramos renunciado a ella por un simple capricho. Como si fuera un antojo de nuestra voluntad la de abrazarnos a la palabra pesimismo.

Por estos días llegará a Cuba el Canciller Moratinos, seguramente nos trae las últimas buenas nuevas. Más “optimismo”, puede que le pida al pueblo cubano, y me haga recordar al original humorista Cantinflas.



51 Comentarios



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51 por Roberto el Loco (Usuario no autenticado) 27/10/2009 2:12

Oye, Cubiche, qué bueno el neologismo ese de "gaitroll".

Ya pasé un ojo a la polémica, y sólo puedo agregar que me sumo a la mentá de madre del gaito, así: el coño de tu madre, Panchi.

¡Qué clase'tipo!... (Y eso último viene del mismo lugar de tu frase, que seguro que se va a quedar botáo el muy pendejo, con todo y su canal por cable)

50 por Sigue Cubiche al gaitroll (Usuario no autenticado) 26/10/2009 17:39

Mira, Pancho Veitía, sapingo (¿sabes lo que eso significa, verdad? ¿sabes quiénes usan ese calificativo y a quiénes se les dice?), puedo pasar por alto tu oligofrénico examen de la mesa redonda cubana, que pretendes hacerle a alguien que hasta hace pocos años trabajó justamente en ese organismo, y que con sólo ser cubano de verdad bastaría para responderte, lo que me sigue encabronando es que te erijas como paladín voluntario de la cubanidad, a tenor de no sé qué conocimiento superficial de Cubavisión Internacional. Se le agradece a cualquier extranjero que se solidarice con nuestro drama nacional, respetuosamente y sin agredirnos, tal y como lo hacen Leonor y Joaquín, pero nadie tiene que aguantarte que nos digas "jódanse", o que nos insultes con esa arrogancia imbécil de quien nos desconoce, insistiendo aún en tu hipócrita "voluntad de ayudar" o de "abrirnos los ojos"... ¡Vete a abrirles los ojos a los tuyos, so'comemiedda!. Sigo mandándote a cagar, simplemente, a que uses tu tiempo en los problemas de España, y nos dejes en paz a nosotros, los cubanos, lidiar con nuestros ángeles y demonios, que no necesitamos para nada de tu mentirosa y xenófoba solidaridad. La trivia mongólica para ti, gaitroll: (Con voz de berraco) ¿A que tú no sabes quién en Cuba dice: "Le zumba el merequetén"?...

49 por Caronte (Usuario no autenticado) 26/10/2009 4:25

Oye, Mila: cuantas personas eres esta noche? Y mas o menos siempre a la misma hora y con el mismo uso horario... Acabalo de saber de una buena vez:  los meritos de Angel Santiesteban son propios, innegables, reconocidos, merecidos y apreciados sin importar cuanto tu los ensalces.

Dime... eres su hidra?

48 por Isabel Lajas (Usuario no autenticado) 26/10/2009 3:29

Ángel, siempre contigo.

47 por Deysi Fragas (Usuario no autenticado) 26/10/2009 3:26

Ángel le ha dado la vuelta al mundo y siempre regresa a su cubil. El día que decida irse no le hace falta que nadie lo saque, él tiene posibilidades de hacerlo cuanto estime conveniente.


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Sobre este blog

Literatura, sociedad, cultura

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Autor: Ángel Santiesteban

Ángel Santiesteban

La Habana 1966. Ha obtenido premios muy importantes dentro de la literatura cubana. Reside en Cuba.

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