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McCain: Las contradicciones de Barack Obama

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La rueda de las encuestas ha dado un nuevo giro y con ella las previsiones en torno a las elecciones estadounidenses. Aunque me consta que algunos lectores de este blog no creen en sondeos, el último, de Zogby-Reuters, otorga el 46% de las intenciones de voto a John McCain contra el 41% a Barack Obama.

En mi opinión, y sin que haya que postrarse ante el altar de los encuestadores, Obama podría haber descendido algunos escalones debido a tres factores fundamentalmente:

-Como adelanté aquí semanas atrás, la crisis energética podría rendirle dividendos a los republicanos, dado que son miembros de este partido los que abanderan la idea de perforar en territorio nacional. Mientras los demócratas continúan andándose por las ramas, McCain ha hablado alto y claro a favor de la perforación, arguyendo la consecuencia obvia: el descenso de los precios de la gasolina, que atenazan al consumidor estadounidense.

-La gira europea del candidato demócrata, particularmente su apoteósico discurso en Berlín, no debe haberle caído muy bien al norteamericano promedio, que podría haber visto en este despliegue un síntoma de inmadurez y/o exhibicionismo por parte de Obama. La Vieja Europa no cuenta –más bien resta- para la América profunda.

-Por último, se dice que el demócrata escogió el peor momento para tomarse unas vacaciones –por cierto, recomendadas por el primer ministro británico Gordon Brown-, con el conflicto ruso-georgiano en su punto más álgido. Fue durante estas vacaciones que la encuesta de Zogby-Reuters tuvo lugar.

Pero mejor explorar los argumentos del senador John McCain, en un artículo de su puño y letra publicado este mes:

Las contradicciones de Barack Obama

un artículo de John McCain

Las diferencias entre mi opositor y yo cada vez se ven con mayor claridad. Al aproximarse el día, la decisión acertada se hace más obvia.

Una diferencia es nuestra voluntad de adoptar posturas diferentes a las de nuestros propios partidos políticos cuando así lo exigen los principios y el sentido común. Cuando un gobierno republicano estaba cometiendo grandes errores en Iraq, me pronuncié en contra. Y hablé a favor de una nueva estrategia que nos ha salvado de que Estados Unidos sea derrotado catastróficamente en el Medio Oriente. Eso fue cuando el senador Obama hablaba como si Iraq fuese una causa perdida… declarando con confianza que el aumento de tropas fracasaría… y exigiendo una retirada inmediata de nuestras tropas, sin importar cuán desastrosas podían ser las consecuencias. He visto la guerra de cerca. Conozco sus terribles secuelas. Y, como presidente, llevaré esta guerra a su fin, con la victoria.

Cuando mi propio partido se tornó tan irresponsable con el dinero como el partido de mi opositor, y gastaba desenfrenadamente aumentando la deuda que deberán pagar nuestros hijos, dije lo que pensaba al respecto. Cuando Estados Unidos necesitaba reformar la política energética, el actual gobierno y los republicanos de ideas afines en el Congreso produjeron otra propuesta legislativa más en materia de energía, repleta de beneficios para las empresas, y el senador Obama se les sumó. Por el contrario, yo expresé la necesidad de una verdadera reforma para disminuir el precio de la energía y recobrar la seguridad energética del país.

Mi independencia no siempre me ha granjeado amigos en Washington. No siempre ha asegurado mi futuro político. Los comentaristas y especialistas en encuestas me han descartado muchas veces, y de vez en cuando parecían estar en lo correcto. Pero yo no respondo ante comentaristas y encuestadores. Yo respondo ante ustedes. Siempre conocerán mi posición, incluso si no concordamos.

Por su parte, el senador Obama es un orador admirable, pero tengo la suerte de que el pueblo no está eligiendo a un conferenciante inspirador. Washington está repleto de oradores de talento. Y el senador Obama es uno de los mejores que hemos visto en bastante tiempo.

Desafortunadamente, sobre temas importantes, y no tan importantes, a menudo dice una cosa y hace la otra. El senador Obama dice que va a cambiar Washington. Pero su plan para aumentar los impuestos de ustedes y expandir el gobierno federal no es exactamente lo que considero una solución a los problemas de Washington. De hecho, es sospechosamente semejante al problema. El verdadero cambio en Washington requiere un análisis integral para eliminar el despilfarro y la voluntad de vetar propuestas legislativas de fondos para proyectos especiales inútiles y costosos. El propio senador Obama, por cada día de trabajo desde que llegó al Congreso, ha solicitado la asignación de más de un millón de dólares a proyectos para ganar votos. Ése es precisamente el tipo de abuso que debemos eliminar en Washington, y yo sé cómo hacerlo.

El senador Obama dice que sólo aumentará los impuestos de los ricos. Pero en el Senado votó a favor de incrementos tributarios que habrían tenido un impacto en personas con ingresos anuales de apenas 32,000 dólares. Ha propuesto aumentar el impuesto a la renta, las ganancias de capital, los dividendos y las herencias, además de los pagos al Seguro Social. Todos estos aumentos de impuestos representan la letra menuda bajo sus lemas, y ascienden a cientos de billones de dólares en impuestos nuevos durante la próxima década.

El incremento de impuestos cuando la economía está pasando por tiempos difíciles es prácticamente lo peor que uno puede hacer, porque acabaría con la generación de empleo en una economía que ya está perdiendo demasiados. Yo mantendré bajas las tasas tributarias actuales y recortaré otras no porque quiera hacer a los ricos más ricos, sino porque las tasas tributarias bajas mantienen empleos en Estados Unidos y generan nuevos.

El senador Obama dice que quiere independencia energética, pero no apoya nada que lleve a ese objetivo. Se opone a nuevos proyectos de perforación dentro del país, se opone a la energía nuclear y quiere gravar más a los productores de carbón. Ha dicho que no le molesta el alto costo de la gasolina, sólo el hecho de que haya subido demasiado rápido. Cree que existen problemas con todas las fuentes energéticas en el país. Yo creo que todas las fuentes energéticas en el país deben ser parte de la solución.

Es necesario que desarrollemos nuevas alternativas energéticas de avanzada, como la eólica, solar y de oleaje, y los biocombustibles, pero también necesitamos desarrollar más las fuentes existentes, como la energía nuclear y el carbón limpio. Y es necesario comenzar a perforar y producir más petróleo dentro del país y bajar el costo de la gasolina, el cual está perjudicando tanto a nuestra economía.

Para resumir los planes de Obama: El gobierno es demasiado extenso… y quiere ampliarlo. Los impuestos son demasiado altos… y quiere aumentarlos. El Congreso gasta demasiado… y propone que gaste más. Necesitamos más energía… y se opone a producirla. Finalmente estamos ganando en Iraq… y él quiere batirse en retirada.

Con un plan como ése, el don de la palabra es sumamente útil. Pero los buenos discursos no son todo en política; el buen criterio también es importante. Y eso es lo que Estados Unidos necesitará de su próximo Comandante. Gracias por escuchar.

Cortesía http://www.tribunahispanausa.com/



Papeles profanos (III)

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A continuación, el segmento final de la carta que originó la serie Papeles profanos. Como advertimos en su momento, Raimundo Menocal y Cueto, autor de la misiva, fue lo que llamaríamos hoy un historiador “políticamente incorrecto”. Incorrecto en grado sumo, como demuestran, otra vez, algunas de las afirmaciones de esta última parte. La carta, recuérdese, fue escrita en el verano de 1965.

Las dos primeras ediciones pueden encontrarse en la sección Cultura, en la columna derecha de este blog. Agradecemos la colaboración del profesor Emilio Ichikawa. Que la disfruten:

Textual: Carta de Raimundo Menocal y Cueto al Dr. Ernesto Dihigo

Si el movimiento iniciado en Yara tuvo todos los caracteres de una revolución social, la propaganda de José Martí no dejó de tener el mismo sabor, con la particularidad de que sus ofrecimientos a las masas se hacían más expresivos y categóricos, a fin de contrarrestar sus deficiencias como caudillo militar, y como medio de imponer con el apoyo de sus simpatizadores su reconocimiento como jefe del movimiento insurreccional (en lugar de Gómez y de Maceo) que se proponía desplazar a España de Cuba.

Es un hecho evidente que Martí ha sido endiosado injustificadamente, pues hay que advertir que sus ideas fundamentales eran disolventes y estaban en pugna con las necesidades de la sociedad cubana. La mayor parte de nuestra intelectualidad se ha estado amparando a la sombra del supuesto apóstol para obtener alguna ventaja de orden personal, tanto más si Martí no representaba ninguna idea superior cubana. Es más, su moral periodística era muy discutible. Me remito al tomo 69, página 19, de la Editorial Trópico, en el que hace una proposición deshonesta a Mercado.

Por su parte, es inexplicable que Martí no escribiera en las revistas cubanas de la época. De esa manera se podría haber calibrado el alcance de su cultura y la bondad de sus tendencias literarias, ya que lo que hubiera escrito hubiera sido escudriñado por críticos tan eminentes como Ricardo del Monte, Manuel Sanguily y Enrique José Varona, que estaban al tanto de lo que se escribía en los principales centros de la cultura del mundo civilizado.

Vencedor el movimiento insurreccional de agosto de 1906, el próximo presidente de Cuba había de ser un representativo de ese movimiento, aparte de responder a las simpatías del gobierno de los Estados Unidos. Es evidente que el vulgo cubano estaba bien penetrado de la propaganda disolvente que hacían los elementos políticos liberales. No obstante advertir las simpatías de las masas cubanas por el candidato liberal, acompañé al cochero negro de mi padre a votar en el colegio electoral que le correspondía, y que se encontraba en la calle de Someruelos, en La Habana.

En efecto, se podía observar la coacción de los elementos de color con todos aquellos que ellos estimaban contrarios al candidato de sus simpatías. El cochero de mi padre se llamaba Rafael, y se podía contar como de la familia. Así, antes de entrar al colegio, le mostré cómo había de anotar su voto a favor del candidato conservador. Ciertamente, la situación se mostraba adversa a la candidatura conservadora, pero cumplía con mi deber de llevar a un elector a las urnas que se decidiera a votar por lo que yo estimaba la candidatura más conveniente para los intereses generales del país. Al salir del colegio electoral, el cochero subió al pescante, yo me senté en el interior y, aunque tenía la seguridad que él había votado por el candidato a quien había conocido desde niño, candorosamente le pregunté: “Rafael, ¿por quién has votado?”. Me contestó, con una espontaneidad que me dejó frío: “Me gustó el gallo y el arado”. O sea, votó bajo el emblema del partido contrario, el Liberal. Luego, se ha de convenir que el atractivo del vicio ejercía mayor influencia en la mente de la inferioridad social que el afecto de la familia y otras consideraciones públicas.

No soy de los que niego o trato de ocultar, por mi parentesco, que el general Menocal, como gobernante, defraudó a la masa de los conservadores que esperaban de su administración la regeneración de la cosa pública cubana, y el cumplimiento de lo ofrecido de realizar una administración eficiente, honrada y económica, es decir, que se cumpliera con el programa de Honradez, Paz y Trabajo. El gobierno conservador fue un fracaso. El vicepresidente de la República, Dr. Enrique José Varona, lo expuso así en su discurso de ingreso en la Academia de las Artes y Letras, en 1916.

Posteriormente, el gobierno descansó en la fuerza armada, que impuso la elección de Alfredo Zayas en 1920. Lo que sucedió después es de todos conocido. Machado sucedió a Zayas, y para salvarse tuvo que huir. A continuación el movimiento del 4 de Septiembre, encabezado por Fulgencio Batista y auspiciado por el Directorio Estudiantil Universitario, intensificó la revolución social.

Bueno es que te informe que, durante la campaña contra la dictadura de Machado, una mañana me encontraba de visita en casa de Montoso y me llamó aparte Carlos Saladrigas para proponerme que nos reuniéramos en mi oficina un grupo de hombres jóvenes, a fin de promover un movimiento de opinión que movilizara al país al objeto de salvar a la sociedad cubana del caos que atravesaba. Nos reunimos una tarde Carlos Saladrigas, Joaquín Martínez Sáenz, Jorge Mañach, Luis Baralt, Carlos Felipe Armenteros y algunos otros cuyos nombres no recuerdo.

Yo había publicado un folleto proponiendo un programa de espíritu liberal para solucionar el problema cubano, en virtud del cual me dejaron cesante en el cargo de Fiscal de Partido de La Habana. En aquella reunión no se le puso atención a mi programa, y después de haber hablado Martínez Sáenz una serie de incoherencias, Carlos Saladrigas propuso que en la siguiente reunión cada uno de los concurrentes llevara su programa. Cuál no sería mi sorpresa cuando en esa reunión posterior el Dr. Saladrigas presentó un programa de ideas socialistas, de sentido muy radical, que fue aprobado por los Sres. Mañach, Baralt y Martínez Sáenz. Respecto al Dr. Carlos Felipe Armenteros, propuso un programa comunista cuya copia no pude obtener.

Estos señores salieron de mi oficina a fin de formar una agrupación terrorista para combatir a Machado. A los pocos meses, y cuando se había formado el movimiento A.B.C., se publicó el programa manifiesto de esa agrupación, que era de inspiración liberal no obstante ser la mayoría de sus directores de ideas socialistas, como lo habían expresado en mi oficina.

Yo tuve el propósito de desenmascarar a los dirigentes del A.B.C., y así demostrar que sus ideas no convenían con el programa que habían lanzado a la consideración del público, pero desistí de hacerlo porque los iba a comprometer, además de estar la situación muy tensa y delicada con motivo de los atentados que se estaban efectuando. Como es sabido, la caída de Machado trajo una nueva situación en el país, auspiciada por el embajador Welles, en virtud de lo cual, se puede decir, el A.B.C. quedó integrado en la revolución social.

Como resultado de la rivalidad demagógica entre Batista y el Directorio Estudiantil, aquel se esmeró en promover medidas de carácter disolvente, como la Ley de Alquileres y la Moratoria Hipotecaria. Para contrarrestar estas medidas de tendencia radical, se fundó la agrupación Asociación Pro Restauración del Crédito Cubano, un movimiento de tendencia conservadora que se estaba afirmando en el país y que hubiera creado un nuevo estado de conciencia en Cuba, si es que no se aprueba y adelanta la Constitución de 1940. Esta estuvo auspiciada por todos aquellos que, como José Manuel Casanova, se proponían apoderarse de las propiedades que habían adquirido a base de hipotecas, para lo cual sobornaron a muchos constituyentes que apoyaron y aprobaron, mediante dinero, una de las Disposiciones Transitorias que favorecía a los deudores influyentes.

Al amparo de la Asociación Pro Restauración del Crédito Cubano fundé el periódico El Siglo y la Asociación Conservadora, y así pude arremeter contra la revolución social, las falsedades, la propaganda disolvente de la demagogia y la inmoralidad administrativa; al paso de pedir el reconocimiento de los derechos individuales de los cubanos. En esta etapa de mi vida escribí mi obra Origen y desarrollo del pensamiento cubano.

El Siglo lo tuve que cerrar a fines del gobierno de Batista, por mi campaña oposicionista, aunque no me pesa haber expuesto mi pensamiento liberal durante más de tres décadas. Después de la caída de Batista, seguí escribiendo en el Diario de la Marina hasta que lo clausuraron.

Es evidente que la nación cubana tendrá que resurgir, pero bueno es hacer constar que, si el defecto de nuestra orientación educacional ha consistido en no seguir nuestras tradiciones de cultura, entre ellas los estudios sobre las civilizaciones antiguas -la griega y la latina-, hemos de convenir que no adelantaremos un solo paso para ampliar nuestra cultura si no adoptamos un nuevo programa de estudios. Estas ideas me las ha venido a confirmar la lectura del excelente trabajo sobre tu padre, que merece ser leído por todos los hombres pensantes cubanos. Te vuelvo a felicitar, y sabes que siempre te tiene en la misma estimación, tu viejo amigo,

Raimundo Menocal.



Ichikawa: La entrevista de Añel

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Antes que nada, un aviso: Fernandina de Jagua, el blog del poeta Denis Fortún, se ha mudado de sitio. Pueden encontrarlo ahora en: http://www.denisfortun.blogspot.com/

El artículo a continuación no constituye exactamente una respuesta al cuestionario sobre Obama –Tres preguntas sobre Obama- que en su momento también envié al profesor Emilio Ichikawa. Sin embargo, éste tuvo la gentileza de enviárnoslo a propósito del asunto. Su comentario sobre los comentarios blogueros –sobre la proporción de comentarios y su orientación, sobre su incidencia en la calidad o el renombre del blog en cuestión, etcétera- sin duda da mucha tela por donde cortar.

Una observación al margen: He creído detectar, a lo largo de estas semanas de ajetreo bloguero, que algunos escritores necesitan acumular considerables dosis de tolerancia, y hasta de arrojo, para exponer sus escritos donde los comentarios no son moderados, o aparecen instantáneamente. Pero la exposición pública también puede ser benéfica, “autopedagógica” en el sentido del crecimiento interior que generaría “resistir” la opinión contraria por más crítica que sea o, incluso, por más destructiva que pretenda ser.

Claro, no se encaja igual el golpe cuando se recibe tras un seudónimo que cuando se expone uno con nombre y apellido -como me indica un amigo, residente en Buenos Aires, que insistentemente se niega a enviarme sus artículos. En cualquier caso, parece comprensible la actitud de quienes prefieren permanecer al margen del ejercicio. En mi caso, me consuela el viejo proverbio: lo que no mata, alimenta.

La entrevista de Añel

un artículo de Emilio Ichikawa

Hace un tiempo atrás diseñamos una situación artificial: ¿Qué tiene más prestigio: un blog donde Einstein deje un comentario o un blog donde Einstein deje dos comentarios? Creo que el segundo. Pero antes de creer debo hacer notar que se ha preguntado por el "prestigio", que es un valor de rango parecido al "éxito". Y aquí ya hay que tomar en cuenta una especificidad.

Si se trata de un ambiente como el cubano, el caché de un blog o un espacio electrónico en general dependerá de la "calidad" (sin sentido axiológico esta palabra aquí) del comentarista; por eso Cubadebate ha pasado a ser en la isla el Blog de los blogs, la Web de las webs: el Comandante en Jefe postea allí. Da lo mismo si "Comandante en Jefe" o "Compañero Fidel" sean identificaciones reales o seudónimos que utiliza Raúl, Balaguer o Machado Ventura. En los términos actuales es indiferente, como da igual verificar las identidades que cobijan los rebautizos que se han dado algunos de los "opinadores" de los blogs al uso.

Ahora bien, en una sociedad democrática (vamos a hablar así), el asunto tiene que ver más bien con la cantidad: de ahí el ejemplo de los Einstein. Son las reglas de juego: un blog que recibe dos comentarios es mejor que el que recibe (o cuando recibe) un solo comentario. Si imaginamos que se trata del mismo blog y del mismo comentarista es una situación muy fácil de explicar (si hay pizarra y tiempo).

Pero enlodemos este análisis abstracto con un poco de cualidad. Imaginemos otro esquema ideal. Dos blogs, el mismo post en cada uno, el mismo autor, un comentario en cada caso. Pues bien, en este ejemplo de empate cuantitativo, podemos decir que es mejor el autor (el mismo) en el contexto en que recibe un comentario favorable. Porque de eso se trata (o ha llegado a tratar) un blog:

-Primero: exhibir la mayor cantidad de comentarios.

-Segundo (aunque no tan importante como lo primero): exhibir la mayor cantidad de comentarios positivos.

Lo anterior, por cierto, no tiene sólo una importancia moral o teórica. Cuando usted va a persuadir a un anunciante, incluso a un amigo para que le envíe una colaboración, si no le paga, el argumento más convincente es la cantidad de visitantes que puede conseguir en el espacio que se le ofrece.

De ahí que cuando el amigo Armando Añel hace una pregunta sobre las elecciones en Estados Unidos (o sobre los niños en Latinoamérica, o los viajes a Cuba, o el medio ambiente, o el bloqueo, o etcétera) para su blog Cuba Inglesa, el entrevistado debe tomar en cuenta que en un blog se publica para hacerse popular con los elogios o con los insultos, para recibir "mucha" atención, particularmente en sentido positivo. Una vez que uno ha precisado estos objetivos, se da cuenta que ya no se trata de opinar con sinceridad sino de opinar con eficiencia. De opinar se trata, de "Doxa". Y ahí cambian entonces las reglas.

Sucede que los problemas que plantea el medio son tan interesantes, que uno prefiere pensar sobre el canal antes de elaborar el mensaje. Deseo que el amigo Añel considere que, en el fondo, este embaraje vale también como respuesta y atención a su persona.

Cortesía http://www.emilioichikawa.blogspot.com/



Tres preguntas sobre Obama (III)

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Con esta entrega cerramos temporalmente la serie Tres preguntas sobre Obama. En las próximas semanas, en paralelo a los estirones de la carrera hacia la Casa Blanca, la retomaremos en su actual formato o introduciremos propuestas similares.

Entretanto, el nuevo libro contra la candidatura de Barack Obama, The Obama Nation, está dando de qué hablar. Según la agencia EFE, debutó el domingo en el primer puesto de las obras más vendidas del diario The New York Times.

Dice EFE que The Obama Nation, “cuya pronunciación en inglés es similar a la de la palabra abominación, es obra de Jerome Corsi, quien sugiere que Obama es un musulmán encubierto, un radical que esconde bajo su plácida fachada un gran resentimiento.

“El polémico escritor conservador saltó a la fama en 2004 como coautor de Unfit for Command ( No apto para asumir el mando), que salió a la venta en las elecciones de ese año y en el que se atacaba el historial militar del entonces candidato demócrata John Kerry.

“El libro inició una larga y devastadora campaña contra Kerry, quien finalmente perdió la contienda electoral contra el actual inquilino de la Casa Blanca, George W. Bush.

“Corsi y sus seguidores lograron minar a Kerry en 2004 y el autor, que dice que colaborará en campañas negativas contra Obama, confiesa abiertamente perseguir resultados similares este año”.

Tres preguntas: Respuestas del escritor y periodista Armando de Armas

¿Cuál es su pronóstico para las elecciones de noviembre? ¿Se impondrá Obama?

Cualquier pronóstico que se haga a estas alturas del juego sobre quién será el ganador me parece apresurado. Tendría más de deseo de manifestación de una realidad que de realidad misma, más de entusiasmo ideológico que de seriedad analítica. La verdad es que puntaje más puntaje menos lo que se observa es un empate, y de aquí a noviembre puede pasar cualquier cosa.

Luego, lo interesante aquí no es el 50% de apoyo que tendría Obama dado que es joven y tiene carisma, promete bajar el nivel de los mares, salvar el planeta y sacar las tropas de Irak, sino el otro 50% de McCain, que es viejo y no tiene carisma y dice mantendrá las tropas en Irak por cien años si fuera necesario, no promete nada grandioso y viene de ocho años de lógico desgaste del Partido Republicano en el poder, con problemas económicos y altos precios de la gasolina.

¿Qué podría tener de bueno y qué de malo, respecto a Cuba, una hipotética presidencia de Obama?

Lo único bueno que podría hacer un presidente norteamericano por Cuba es invadirla como en 1898, pero Obama ni ningún otro hará eso. Entonces, creo, lo único responsable que nos queda es apoyar las políticas estadounidenses que mantengan las sanciones impuestas a esa dictadura y, de ser posible, que las endurezcan aún más. Esas sanciones son la única arma real con que contamos los cubanos libres, un arma que por otro lado no es cubana, pero que se mantiene gracias a los cubanos, para presionar y eventualmente llegar a una mesa de negociaciones con esos reformistas que tanto anuncian y que no aparecen por ningún lado. Todo eso después que se liberen los presos y se den reales muestras de cambio.

¿Es Obama un revolucionario?

No, es un demagogo consumado. Lo cual viene a ser, casi, como un revolucionario.

Tres preguntas: Respuestas del editor y escritor Jorge Salcedo

¿Cuál es su pronóstico para las elecciones de noviembre? ¿Se impondrá Obama?

No sé si Obama consiga imponerse, pero es un contendiente formidable.

Si usted quiere la "aprobación del mundo", votará por Obama. Si usted quiere elegir al primer presidente negro de los Estados Unidos, votará por Obama. Si usted quiere "hacer historia", votará por Obama. Hay una gran recompensa psicológica inmediata en votar por Obama. Y Obama es joven, elocuente, carismático, mucho más carismático que su rival.

El resultado va a depender de la madurez del electorado americano. Si se atiende preferentemente a las promesas, el aura, la proyección pública, la imagen, el entusiasmo, el simbolismo, la energía de los candidatos, Obama gana. Si se atiende al récord, el carácter y las propuestas específicas de los candidatos, se impondrá McCain.

Si el debate se mantiene en el plano de las generalidades (el descenso del crecimiento económico, la impopularidad de la guerra en Irak…), Obama triunfa, porque en materia de generalidades basta con la elocuencia.

Si se debaten los problemas específicos que afectan la economía americana (las políticas energéticas de este país, por ejemplo, y el papel de los demócratas en esas políticas), el estado actual de la guerra en Irak, que ha sido un hueco negro para los terroristas de todos los países que acudieron a luchar allí, McCain tiene mejores posibilidades.

La inmunidad a la elocuencia es un deber ciudadano.

¿Qué podría tener de bueno y qué de malo, respecto a Cuba, una hipotética presidencia de Obama?

La hipotética administración Obama, como las anteriores administraciones demócratas, tenderá a "normalizar" relaciones con Cuba. Es algo que Carter y Clinton hicieron en alguna medida.

Conozco los argumentos de quienes afirman que presionar al régimen es contraproducente, que la distensión es la mejor estrategia para salir del estancamiento, para que las cosas se muevan en Cuba. Bueno, a mí no me interesa que las cosas se muevan en Cuba. No creo que tenga sentido remover la podredumbre o embarcarla hacia el futuro. Entre la Cuba actual y una sociedad democrática no hay ningún puente posible. Hasta que no muera del todo la actual sociedad cubana, no habrá democracia en Cuba.

Detrás de la normalización no hay ninguna estrategia sutil para encaminar a Cuba hacia una democracia que ni siquiera se estima mucho en el propio país, sino la admiración mal disimulada de las "políticas sociales" de la revolución. "Educación y salud para todos", "deporte para todos"… Redistribución, en fin. Algo que en papel (sobre todo papel periódico) es una maravilla, pero que en realidad corrompe por completo la fábrica social. Ese espejismo moviliza a un amplio segmento del electorado demócrata.

¿Es Obama un revolucionario?

El slogan más usado por su campaña electoral ha sido "Cambio". Así, con mayúsculas. Ésa ha sido la definición de su persona política. No creo que los cambios vayan a ser muy radicales, pero si intentaran serlo, estarían a tono con las promesas de campaña.

Radicales o no, quienes hayan seguido a Obama saben bien en qué dirección se realizarán esos cambios. La hipotética administración Obama será socialdemócrata. La socialdemocracia tiene mucho atractivo para algunos europeos y casi todos los latinoamericanos, incluidos los cubanos. Si no funciona en nuestros países, venimos para Estados Unidos y la intentamos aquí. Estoy seguro de que la mayoría de los latinoamericanos votarán por Obama. En términos generales, somos una influencia nefasta en este país.

Si usted vota por Obama, usted vota por el Cambio. No pretenda luego que no lo sabía, que lo engañaron o que no pudo preverlo.



Crónicas de Thamacun (V). Crónicas alternativas

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Cuando Camilo Cienfuegos arribó por cuarta y última vez a Thamacun, apenas permanecían allí dos mil personas. El Segundo Éxodo se había desatado meses antes, a raíz de la entrada de Fidel Castro en La Habana, momento en el que no pocos thamacuneses vislumbraron la magnitud del desastre que se les echaba encima. La isla mayor naufragaba en aguas del totalitarismo y en su periferia no iba a quedar títere con cabeza (mucho menos un islote de sesenta mil habitantes, escandalosamente opuesto al discurso predominante).

Si durante la República el nacionalismo cubano había mantenido una actitud hostil, ocasionalmente injerencista y frecuentemente desdeñosa hacia la futura Cuba Inglesa, nada bueno cabía esperar del nuevo gobierno revolucionario, cuya veleidades simbólicas presagiaban días tormentosos para los thamacuneses.

En abril de 1959 la revista Mambo y otras adversidades -la de mayor tirada en el islote- publicaba un reportaje de Rodrigo Rodson en el que aparecía una declaración atribuida a Ramiro Valdés, uno de los comandantes de la revolución. “Si la montaña no viene a ti, ve tú a la montaña”, habría dicho Valdés, aludiendo a una inminente anexión de Thamacun. El reportaje constituyó el pistoletazo de arrancada del Segundo Éxodo, aunque ya desde enero de ese año los thamacuneses venían haciendo las maletas.

En cuanto a Cienfuegos y su papel en la desaparición del Reducto, mucho se ha especulado. Lo cierto es que el islote apenas opuso resistencia a las fuerzas invasoras, tal vez porque el grueso de su población ya había emigrado, tal vez porque el fetiche territorial nunca cuajó culturalmente entre los antepasados de Cuba Inglesa. De cualquier manera, el guerrillero no dudó en inmolarse por la causa perdida de Thamacun o, para mejor decirlo, por la causa perdida de su propia vida. Un grupo de doce milicianos repelió junto a él los primeros embates castristas, pero su resistencia fue la de la aguja en el pajar que arde en llamas.

“El Señor de la Vanguardia” fue borrado del mapa como fue borrado del mapa Thamacun. Se dice que su amante sefardí murió molida a culatazos, mientras invocaba su nombre.

Crónicas disidentes: Fito Páez en Thamacun

un texto de Heriberto Hernández

El anuncio de un concierto del andrógino cantante argentino Fito Páez en el gran teatro del Thamacun movilizó a todos “los gays” del islote, que no perdían ocasión para, con cualquier pretexto, manifestarse públicamente, ante la cruel represión y poco reconocimiento oficial de que eran objeto por parte del gobierno dictatorial de turno.

Usando todas sus influencias lograron asegurarse al menos las diez primeras filas del enorme teatro y fueron al concierto con todas sus galas, ramos de flores, peluches y todo tipo de objetos afectivos para recibir cálidamente a su ídolo.

El argentino, que había sido profusamente difundido en los medios, pero que al parecer no era todo lo open mind que hacía suponer su famélica figura, en extremo amanerada, y sus “piquitos” y carreras hollywoodenses -tomados de las manos con el legendario Charly García en los videos-, al salir al escenario se sintió abrumado por la eufórica acogida de su “afocante” fanaticada. A la cuarta canción, el músico creyó oportuno hacer, a fin de dejar clara su pasión por las féminas, una aclaración desafortunada:

-Agradezco sus manifestaciones de afecto, pero debo decirles que a mí me gustan “las chicas”.

La respuesta del público no se hizo esperar. En la segunda fila se puso de pie un joven, que lanzándole una rosa le gritó comprensivo y didáctico:

-¡Eso es porque no has probado “las grandes”!

Cortesíahttp://laprimerapalabraque.blogspot.com/

Crónicas alternativas: Refutación de una Carta Abierta

un texto de El Inglesito

El Sr. Heriberto Hernández se queja en una reciente Carta Abierta de que el irrespeto esencial por la oposición es la característica fundamental de las dictaduras, y a continuación expresa, mediante ejemplos traídos por los pelos y ajenos a la realidad cubanoinglesa, su convencimiento de que Thamacun lo es. Si esto es así, ¿como es que los agentes de esa dictadura le permitimos faltar a la verdad histórica, en nombre de una disidencia de opereta, en uno de los foros de expresión del Hecho Thamacun?

Los argumentos de Heriberto Hernández son de lo más endebles. Estamos ante un episodio más de corrupción cibernética, que es como merece calificarse la oposición divisionista de los puntoCON (Comités de la Oposición Nacionalista). ¿Hay alguien a estas alturas capaz de poner en duda la absoluta libertad de movimiento, expresión y liberación reinante en el Reducto y más tarde entre su descendencia virtual? ¿Acaso alguien puede mencionar un solo caso de represión sexual en Cuba Inglesa? Imposible. En Cuba Inglesa somos esencialmente libres, porque nuestra libertad la ejercemos a diario, la revitalizamos en el movimiento, en la entrega, en el respeto, en la humildad, en la curiosidad. También en el placer.

Rosa la Gozadora, y Heriberto y yo lo sabemos, no es una mujer, ni una agente, mucho menos una gozadora. Rosa es el hombre asumido por la mujer, es decir, el hombre petrificado en el anhelo incesante de convertirse en mujer. Rosa es el anhelo irrealizado. Ella y la Llama y la Garganta y Heriberto son miembros de un mismo cuerpo delictivo. Manejan los puntoCON, aunque todavía no conocemos quién de ellos es el verdadero líder.

Crónicas disidentes: En defensa de Heriberto Hernández

un texto de Eugenio Piedra

El Inglesito es el Pedro de la Hoz de Thamacun. Todas las dictaduras usan tipos así para desacreditar a los líderes cívicos o a los intelectuales de prestigio. Miente, miente y miente, que algo queda.

No se puede meter en un mismo saco a Rosa de los Palos o a las desaparecidas Maribel o Lutgarda, líderes espontáneas de un abortado movimiento cívico, sin proyecciones políticas o connotaciones teóricas, y al Sr. Hernández, que es un intelectual de probada vocación democrática e independencia doctrinaria y política, al punto de discrepar abiertamente de la monocorde intelectualidad thamacunence, que se limita a aplaudir a coro los desvaríos del Concejo de los Concejos.

Tal es su honestidad, que manifiesta sus criterios discrepantes en los medios oficialistas (aunque esto no debe ser considerado un mérito más entre los innúmeros que ostenta, ya que los otros medios fueron absorbidos o censurados minuciosamente por el régimen).

Foto del escritor Heriberto Hernández cortesía dehttp://www.elateje.com/



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El Reducto que los ingleses se negaron a canjear por la Florida

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Autor: Armando Añel

Armando Añel

Escritor, periodista y editor. Reside en Miami, Florida.
letrademolde@gmail.com

 

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