El exilio desarmado
Armando Añel | 11/02/2009 1:55
Tags: Cultura
El siguiente artículo fue escrito el año pasado, cuando la actual crisis económica comenzaba a adquirir cierta presencia pero aún no había cuajado, mediáticamente hablando, en lo que es. Por ello el llamado que en él se le hace a las elites miamenses tiene menos probabilidades de sensibilizarlas que las que en su momento tenía, y que de por sí eran escasas. Ya se sabe que con el agua al cuello muy pocos se preocupan por alcanzarte el jabón. Es comprensible.
Pero como recientemente la Revista Hispano Cubana ha tenido la gentileza de publicar el trabajo, y como en el video que cierra este post, cortesía de Libertad Digital, intelectuales de la agudeza de Carlos Alberto Montaner y el periodista español Mario Noya abordan en profundidad su tema central, me ha parecido conveniente reproducirlo.
Cuba Inglesa publicará próximamente una reseña del último libro de Montaner, Cuba, la batalla de ideas,como siempre para no perdérselo (la aparición del libro es el motivo principal de la entrevista en el video). Para caer directamente sobre el asunto que nos ocupa, recomiendo ubicar el cursor hacia la mitad del programa, cuando comienza el diálogo entre Noya y el autor de Viaje al corazón de Cuba.
El exilio desarmado
un artículo de Armando Añel
Durante mucho tiempo mucha gente se ha preguntado cómo es posible que en Miami, la capital del exitoso exilio cubano, no exista una publicación prestigiosa y periódica, de naturaleza político-cultural, que funcione exclusivamente como canal de expresión y debate de la intelectualidad cubana.
También mucha gente se pregunta cómo es posible que en Miami haya tantos escritores y analistas profesionales –no agitadores disfrazados de profesionales- desempeñando labores ajenas a su capacidad, formación y currículo, mientras se desperdicia su talento. Puedo mencionar de carretilla a no menos de diez profesionales del pensamiento que se ganan la vida en esta ciudad trabajando en cualquier cosa menos en lo que deberían estar trabajando a tiempo completo. Algo que está muy bien como experiencia coyuntural –sin experiencia no hay pensamiento-, pero que cuando se sistematiza redunda en perjuicio de todos.
Probablemente las anteriores preguntas no pueden ser contestadas sin pasar por la siguiente afirmación (todo lo desagradable que se quiera, pero que debería ser una y otra vez formulada): El exilio en Miami ha subestimado el papel de la cultura, particularmente de los escritores y analistas profesionales, como impulsores de un cambio político en Cuba.
Cabe señalar que existen y han existido en Miami diversas páginas en Internet de calidad, como también publicaciones impresas, centradas en la temática cubana. Pero ninguna –salvo quizá en breves períodos- ha tenido el apoyo institucional o empresarial, la proyección y el alcance de que han disfrutado sus similares en Europa. Comparativamente hablando, se trata de un fenómeno preocupante: ¿Cómo es posible que en una ciudad donde reside casi un millón de cubanos, una considerable cantidad de los cuales ha triunfado económicamente, no exista una publicación impresa y/u online con suficientes recursos a su disposición, que canalice sistemática y exclusivamente, con profesionalidad y a través de los años, la riqueza del pensamiento exiliado?
Ya está aquí la era de Internet, que el régimen castrista no podrá ignorar durante mucho tiempo, y Miami debe prepararse desde ahora para influir decisivamente en el intenso debate político-cultural que esa realidad traerá consigo. Sólo a través de la cultura –aunque no únicamente- puede ser desmontando el totalitarismo. Sin ánimo de generalizar y/o simplificar, probablemente sea eso lo que le ha faltado hasta ahora al exilio en Miami: Una comprensión cabal y profunda del papel central que está llamada a jugar la cultura en la causa de la libertad de Cuba.
Estados Unidos no es un país en el que, por tradición, el Estado subvencione el pensamiento, sobre todo eso que nuestros mayores llaman “humanidades” (cosa no criticable per se: el estadounidense oriundo, incluso nacionalizado, dispone de espacios académicos y gremiales a los que por razones obvias los cubanos inmigrantes no están en condiciones de acceder con facilidad). Tampoco la intelectualidad exiliada cuenta con un gobierno formalmente constituido, y con recursos, al que acudir en esta ciudad. Por tanto, necesita el apoyo de la sociedad civil. Es preciso afirmarlo categóricamente, a ver si nos enteramos: Mientras esta realidad no sea asumida a cabalidad por las elites miamenses –políticos, empresarios, activistas, filántropos, etcétera-, el castrismo seguirá en el poder.
Si Miami no invierte inteligentemente en el pensamiento cubano y sus profesionales en el exilio, ¿cómo esperar que la cultura cubana, sus profesionales y consumidores en Cuba vean un referente en Miami, ese espejo en el que le toca mirarse a la Isla? No se trata de sobreestimar la importancia de escritores, periodistas y analistas: se trata de entrar con suficientes pertrechos en una “batalla de ideas” que en Cuba financia a todo tren el régimen de Fidel Castro. Los enemigos de la libertad, a noventa millas de las costas de la Florida, tienen a todo un Estado detrás que los retribuye y subvenciona. ¿Qué tienen detrás los defensores de la libertad en Miami?
Si de algo puede vanagloriarse el régimen castrista es de haber comprendido, ya desde sus inicios, el rol fundamental que están llamados a desempeñar el pensamiento y sus escribas en la “guerra fría” ideológica. Ya lo advertía el italiano Antonio Gramsci, y en Cuba lo han aplicado muy bien: la clase política necesita valerse de la intelectualidad para transmitir ciertos valores culturales, hasta asentarlos socialmente. El exilio, y me refiero al centro neurálgico del exilio –Miami-, no debe continuar desarmado.
Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 11/02/2009 2:07



35 Comentarios
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35 por ABEL PRIETO (Usuario no autenticado) 12/02/2009 0:28
No hay operaciones "sólo-para-militares-o-funcionarios-del-gobierno-o-extranjeros". Hay operaciones por y para el pueblo. Porque en Cuba otro concepto decisivo es la relación cultura y calidad de vida. Tenemos que luchar por lograr condiciones dignas de vida para los cubanos, desde el punto de vista material. Pero al mismo tiempo formar en ellos la convicción, de que la calidad de vida tiene que ver también con un componente espiritual, cultural. O sea, combatir desde el interior de las personas lo que se promueve hoy en el mundo, en el sentido de que la felicidad tiene que ver con la capacidad de consumir. Esto, además de ser injusto, genera infinitas frustraciones, y a eso no estamos dispuestos los verdaderos cubanos.
34 por Sumatra (Usuario no autenticado) 11/02/2009 23:52
Claro leoncito, si tú evidentemente perteneces al coro, como no vas a hablar de súplica plañidera. Ahora te matan y sigues revolcándote en la mierda, el ladrón piensa que todos son de su condición. Lo típico. Por eso, vuelvo y repito, van a soportar 50 años más, y cuidado. Por comemierdas.
33 por Ernesto Niebla Chalita (Usuario no autenticado) 11/02/2009 23:35
Pero bueno aquí tenemos a "Abel Prieto" será el Abel Prieto que todos conocemos? Espero que no, con tanto que necesita la cultura cubana no creo que un ministro tenga, por una parte tiempo para escribir estos panfletos y por otra parte visite estos sitios vedado para cubanos, además de la Internet que ya todos sabemos que no es apta para el pueblo. Y hablando de Evo y Chávez veremos que pasa después que este domingo Venezuela de un NO a su afán de perpetuarse en el poder. Al final los pobres son las víctimas de todo, todos estos dictadores los usan como manada que vota y grita a cambio de limosnas. Todo hombre tiene el derecho a elegir su propio destino y la responsabilidad de hacerlo. Estas gratuidades miserables hace al hombre incapaz de producir, incapaz de pensar, nadie se da cuenta de que de alguna parte salen los recursos, si aceptamos que Fidel me lo da gratis estamos aceptando que el país es de Fidel, no era el país del pueblo? No debe ser el pueblo el que determine su propio futuro, no era el pueblo el dueño de los medios de producción? Ahora de pronto es del gobierno o “esto es estatal” o “estos son recursos del estado” Dónde quedaron los recursos del pueblo? Dónde Abel? Cómo puedo yo como ciudadano cubano decidir en donde se utilizan los recursos, dónde es que yo tengo la palabra? Dígame Abel cuál es la diferencia entre una operación sólo-para-ricos y una operación sólo-para-militares-o-funcionarios-del-gobierno-o-extranjeros? Todos sabemos que la medicina en Cuba goza de un deterioro indescifrable ya no tan sólo en recursos sino en profesionales, un porcentaje muy grande de los profesionales de la salud se encuentran en campaña política en Venezuela a cambio de unos miserables dólares y un puñado de petróleo. En Cuba los hospitales están en el más decadente deterioro, unos peores que otros, el cubano no tiene la capacidad de elegir en que hospital puede ser atendido, sería el que le toca, etc., etc. Realmente la farsa política está por terminar
32 por León Tusao (Usuario no autenticado) 11/02/2009 23:07
Este Abel Prieto de mentiras, que escribe adyecta con d ¿Será el de verdad? No lo creo. Nos atomiza con el idealismo de la utopìa ineficaz que sumió a Cuba en la ruina material y moral y la emprende ahora con los feudos populistas de Chávez,Correa, el indio racista de Bolivia y el pederasta y borracho insalvable de Nicaragua. Mientras, Sumatra, y otros disparan sus dardos al León, para pasear sus lealtades al bloguero. Bien puede ser válido que su preocupación es por la "causa" pero de que el artículo quedó como suplica plañidera a los jerarcas de las cadenotas doradas y de los votos negociados en favores y cabildeos bien se puede constatar releyendo el artículo. Demasiado crudo.
31 por ABEL PRIETO (Usuario no autenticado) 11/02/2009 21:55
Por cierto, Evo y Chávez están demostrando que las utopías pueden convertirse en realidades. Sólo un ejemplo: en medio de tanta degradación, indignidad y vileza, resulta muy alentador que exista algo como la “Misión Milagro”, gracias a la cual han recuperado la vista cientos de miles de hombres y mujeres pobres, latinoamericanos y caribeños, que jamás habrían podido pagarse una operación sólo-para-ricos. Mientras, ustedes ni siquiera son capaces de mantener una revista. Como dicen los yanquis, you are a loosers.
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