Para entrar por la bahía
Armando Añel | 08/01/2009 14:53
Tags: Proposiciones
A estas alturas, y si de algún modo hemos asimilado la lección, el exilio debería reconocer que, más que liderazgos, precisa proyectos viables. La democracia es una refutación de la dependencia cultural del liderazgo o, sencillamente, no es. A pesar del caso Obama.
Una primera parte, o preámbulo, del siguiente artículo, apareció en Cubanet y el blog Gaspar el Lugareño. Se trata de un análisis en torno a la propuesta de “Desde donde estoy en el exilio”, seudónimo de un comentarista de este sitio, que ha traído alguna cola.
Más que un artículo de autor, este segundo trabajo lo veo como una interpretación o continuación del debate por otros medios. Lo que me empuja, adicionalmente, a incluir en el nuevo tag a la derecha ( Proposiciones, en el que sólo aparecen, por ahora, artículos) la opinión depositada por los lectores en el apartado de comentarios, básicamente sus proposiciones –o refutaciones- más sobresalientes. Claro, hablamos de la capacidad de este editor para escoger entre varias opciones, cosa que puede resultar, a ratos, discutible. En cualquier caso, podría llegar a ser interesante como ejercicio democrático.
La versión original del trabajo pueden encontrarla en Libertad Digital:
Para entrar por la bahía
un artículo de Armando Añel
¿Cuál es la razón fundamental de que el castrismo controle Cuba con la mayoría de la comunidad internacional legitimando, incluso apoyando, su gobierno? Sencillamente, que dicho gobierno acapara la inmensa mayoría del territorio nacional, exceptuando la bahía de Guantánamo. Por supuesto, hay otras muchas razones –la dificultad de nuestra cultura para organizarse en democracia, el antinorteamericanismo al uso, el mito revolucionario, etcétera-, pero la del control territorial es, probablemente, la determinante.
De lo que no cabe duda es que si el exilio encontrara asentamiento en suelo cubano ya no sería más exilio, ya podría imaginar el futuro con posibilidades reales de establecer, a la corta o a la larga, un Estado de Derecho en Cuba. Y la nueva administración de Barack Obama, aunque pueda sonar estrambótico decirlo, parece la más adecuada para servir de trampolín a esa suerte de utopía exiliar: reconquistar Cuba para los cubanos.
¿Por qué Obama y por qué ahora? Una pregunta para responder preguntando: ¿Por qué un presidente como Obama, mediáticamente a la izquierda del espectro político, no entregaría a los cubanos exiliados una parte de la base de Guantánamo, tal vez aquella en la que permanecieron detenidos durante años decenas de terroristas, más otro cacho? Simbólicamente, y Obama maneja a la perfección las claves de la política simbólica, sería como entregar la “prisión” a sus legítimos dueños, los cubanos, cuando se cumple medio siglo de dictadura; sería desembarazarse de un símbolo malo para echar las bases de uno mejor.
Se trataría de una propuesta nada tradicional, ciertamente, pero hecha a un presidente novedoso, que ha demostrado cierto atrevimiento conceptual. Para alcanzar este punto, sin embargo, es necesario estructurar desde el exilio un movimiento que trascienda intereses personales y protagonismos para promover el interés general, para representar al conjunto. No se trata de a quién se le ocurrió, sino de qué se le ocurrió. No cabe tomar el proyecto como instrumento de promoción personal o como base desde la que teledirigir determinada agenda política. Se trata únicamente de regresar a Cuba, de fomentar una alianza colectiva por el bien individual. En el ámbito exiliado, a un objetivo así la izquierda, el centro, la derecha; liberales, socialdemócratas, conservadores; dialogueros y verticales, no podrían ponerle peros.
Cierto que en medio siglo los cubanos hemos sido incapaces de estructurar una oposición efectiva en el exilio, ¿pero no vamos a poder, al menos, hacerle llegar una propuesta consensuada al presidente de Estados Unidos? ¿Es mucho pedirle a una comunidad que mayoritariamente, en lugar de asimilarse culturalmente a sus respectivos países de acogida, continúa con la idea de retornar a Cuba -o liberarla de la dictadura que la oprime, o por los menos ir a y regresar de su país de origen sin trabas- metida entre ceja y ceja?
Si un día diéramos el ejemplo y pudiéramos interactuar en democracia más allá de rencillas, envidias y afanes protagónicos; si un día pudiéramos llegar a la Casa Blanca como “gobierno” en el exilio, con una propuesta viable y previamente sometida a consenso; si un día fuéramos capaces de construir alianzas eficaces e instituciones representativas no de un segmento intelectual o grupo de poder, sino de toda la comunidad exiliada o su inmensa mayoría; si un día, en fin, actuáramos en base al resultado más que a la ideologización del enunciado, le sería mucho más fácil a Washington, y al mundo en general, tomarnos en serio.
Obama es sólo una remota posibilidad instrumental: el verdadero cambio debemos impulsarlo los cubanos, con humildad y persistencia. El cambio tiene que venir de adentro… de nosotros. Deberíamos, al menos una vez, ponernos de acuerdo sobre la posibilidad de entrar a Cuba por la bahía de Guantánamo.
Cortesíahttp://www.libertaddigital.com/
Publicado en: Cuba Inglesa | Actualizado 08/01/2009 19:08




94 Comentarios
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94 por José Gabriel Ramón Castillo (Usuario no autenticado) 11/01/2009 15:00
Entre los líos de la preparación de la Web del Proyecto y mi complicada vida extra laboral, me olvidé, amigo mio, de su propuesta a participar en el debate sobre "Para entrar por la bahía", el cual resulta sumamente interesante y oportuno en estos momentos. La idea puede ser hipotética pero muy pragmática desde el punto de vista político y por eso ha suscitado disimiles comentarios. Para mi tiene un valor extraordinario dadas las circunstancias políticas y económicas en la actualidad cuanto la Dictadura ya no es la misma, el mundo no es el mismo y los cubanos tampoco somos los mismos de hace 50 años. En estos momentos, aparentemente hay una complicidad latinoamericana con el Régimen, pero no es así aquí lo que hay es negocio y búsqueda de mercado seguro aunque Cuba esté en franca liquidez y no pueda pagar ni un centavo a la banca acreedora internacional. Las apuesta por Cuba se ha hecho a sabiendas que Obama eliminará una serie de restricciones económicas eso beneficiaran sus negocios en la Isla. Fíjate cuantos acuerdos comerciales firmó Lula, los que acaba de suscribir Correa y los que patentarán la Bachelet y la Kirchner en los próximos días. El cambio de política hacia Cuba por parte EE.UU no es malo, y ocurrirá tarde o temprano, lo malo es que no haya alternativa opositora, me refiero a una consecuente y estratégica lucha política en el conflicto no violento que tiene lugar en nuestro país para compulsar los cambios democráticos como espera todo el mundo. Por esa falta de alternativas, de proyección segura de cambios, los Europeos y Latinoamericanos han preferido esta opción y cambiaran de parecer cuando vean la posibilidad de cambios reales. Debemos trabajar concienzudamente y tratar que se involucre todo el mundo en esta iniciativa si no será otro tiempo perdido entre los tantos tiempos marchitados en cinco décadas de opresión. Como dije anteriormente tu idea es un tanto hipotética porque en buena medida depende de que los Norteamericanos cedan la Base Naval pero muy pragmática, y puede tentar a Obama a dar un paso adelante. Ahora bien el vehículo de esa idea debe ser una entidad representativa del exilio y la emigración cubana y esa entidad no existe pudiera ser una entidad llamada AUTORIDAD CUBANA DEL EXILIO Y LA DIÁSPORA, surgida de un proceso constituyente en el exilio y la diáspora haciéndose democráticamente con todos los factores sociales y humanos de los cubanos fuera de la Isla. Comparto completamente tu idea porque terminaría ese largo periodo de adyeccionismo, acabaríamos con los tutores de nuestra Transición y desde allí refundiríamos la nación en su mismo santuario y ayudaríamos a construir definitivamente nuestro sistema democrático. Aunque pasado de tiempo voy a poner este comentario en tu artículo y ojala ayude a más reflexiones sobre este tema.
93 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 10/01/2009 19:30
El comentario de Armando de Armas (92) dice dos cosas. Por lo menos yo le extraigo dos cosas. La primera, que una idea como esta propuesta en el artículo de Añel, por muy sensata y viable que parezca nunca se podrá concretizar. El mismo lo reconoce, Estados Unidos no puede hacer una oferta de este tipo. Quizás viable, pero irrealizable. Las razones son numerosas. Las ideas no son malas cuando son utópicas o descabelladas, pero cuando son sencillamente irrealizables, es decir cuando se enfrentan al muro de la realidad. La segunda sobre la causa cubana y su atención y solidaridad en el mundo. Es cierto que la época ha dado un giro político extraño y sorprendente. Un giro a la izquierda, como usted dice Armando de Armas. Sobre todo si recordamos la caída del muro de Berlín y de todo el andamio imperial soviético. Pensábamos haber acabado con estas ideologías mortíferas y liberticidas, resulta que volvieron como el eterno retorno. Volvieron como un fantasma, recorriendo sobre todo Latinoamérica. Porque el resto del mundo está a salvo de tales regimenes antidemocráticos. Las causas de este retorno del extremismo izquierdista son numerosas, en primer lugar está la Renovación Nacional teorizada y puesta en marcha por la Administración Reagan. EL resultado fue una mundialización enloquecida, un liberalismo económico inmundo y unos gobiernos democráticos transformados en sucursal de las gigantescas multinacionales del lucro y del robo. El resultado lo conocemos todos: un sistema económico hundido y un sistema político que deriva en muchos países democráticos hacia formas degeneradas corrosivas de las libertades. Con un cuadro de este tipo las izquierdas extremistas proliferan, cuando no son las extrema-derechas. Es decir que el responsable de la reacción ultra-izquierdista de hoy, es la acción de los ultra-liberales de ayer continuada durante 30 años. Por eso es necesario luchar contra la dictadura cubana, como contra el post-fascismo que se ha instalado en todas las esferas de las sociedades liberales y democráticas. El resto del mundo se salva de una Francia o de una Inglaterra al estilo Correa o Chávez porque Europa ya tiene un largo recorrido histórico-político, y las personas reciben otro tipo de educación. Latinoamérica por una parte tiene una historia democrática corta y por otra tiene un déficit de educación monumental. En estas tierras latinoamericanas se puede sembrar casi cualquier tipo de propaganda política. Todo termina un día u otro por germinar. Lo que germino y cubrió todo el continente de su mala hierba fue el socialo-castrismo y sus FAR. Fue él, precisamente, quien por reacción creo los Pinochet y demás generales extremistas anticomunistas. Pinochet, como Chávez, es una creación de los Castro, lo que supone una curiosa ironía de la Historia que sea una Presidenta chilena quien venga a saludar a quien es el creador de su torturador, y por consiguiente el máximo responsable de sus torturas. Cuando le dé la mano a los Castro estará dando la mano a los que hicieron posibles sus torturas. Espero que tenga buen estomago para suportarlo. Entonces, estimado de Armas, el socialismo extremista de hoy no surge de la nada y sin razón. Como tampoco es el azar ni una casualidad que el mundo se desinterese de lo que pasa en Cuba. ¿Quien se puede interesar por un país donde no pasa nunca nada? ¿Un país muerto? Para que el mundo, la opinión pública internacional reaccione hay que movilizar dentro de la isla y manifestarse. Para que el mundo se interese a Cuba hay que levantar los muertos y ponerlos a vivir, a actuar, a gritar si necesario. Que se oigan las voces de los cubanos. El mundo vendrá a salvar a los cubanos cuando se levanten, cuando se oiga el clamor de un pueblo pidiendo Libertad. Para esto hay que tener un movimiento sólido y organizado y unas personas unidas detrás de alguien o de algunos que los representen. Con esto podemos enfrentarnos a los extremistas latinoamericanos de izquierda y a la dictadura. Con esto el mundo entero nos apoyará. Mientras la tumba permanezca callada, nadie vendrá a salvar los muertos, vendrán a ayudar a los enterradores. RESISTENCIA ¡! UNION ¡! VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
92 por Armando de Armas (Usuario no autenticado) 10/01/2009 17:42
Esa es una idea tentadora que ha rondado en el inconsciente de algunos exiliados. Recuerdo que Jorge Mas Canosa se lo propuso a Bill Clinton durante la crisis de los balseros y su traslado a Guantánamo en 1994. Yo escribí un artículo apoyando la idea. Por supuesto que Bill no aceptó, ni mucho menos creo que acepte Barack. Ahora, el hecho de que algo no se acepte no quiere decir que no sea viable, y me parece más viable por ejemplo que pedir diálogo como damiselas a la más corrupta tiranía que ha padecido este Hemisferio. Por otro lado ya existe un gobierno cubano en el exilio que muchos, a falta de algo mejor que hacer, se burlan del mismo con esa suficiencia boba e inteligentona que paecemos los cubanos. La causa cubana recibe atención ni solidaridad en el mundo, no porque no se haya divulgado en todos los idiomas, sobre todo el inglés, y foros, sino porque el espíritu de esta época es esencialmente socialista y para nada libertario. Sino fuera así bastaría con ponerle ante los ojos a la gente el ejemplo de las dos Coreas, el desastre represivo del norte frente al éxito liberal del sur, pero no, inclusive en la misma Corea del Sur se enseña en las escuelas no acerca de la liberación norteamericana respecto a la invasión de los comunistas del norte, sino acerca de la invasión imperialista que dividó al país y otras zarandajas por el estilo. Así es la cosa y será por mucho tiempo.
91 por Sumatra (Usuario no autenticado) 10/01/2009 16:39
Me temo que a estas alturas Cuba ha involucionado culturalmente. Quiero decir que los peores rasgos de la cubanidad se han acentuado en lugar de atenuarse, como debería ser por lógica, ya que a más tiempo transcurrido se supone que más madurez y experiencia. Pero, insisto, me temo que en el caso de Cuba el tiempo está siendo un aliado de la involución nacional estimado joseluis sito. Por otro lado las elites están llamadas a trabajar contra esos peores rasgos, pero qué trabajo se puede hacer con nuestras elites. Hay que empezar, por ejemplo, por introducir planes de estudio desde la primaria que ataquen los males de la cultura y la historia nacional, los señalen y los condenen. Pero ya le digo, las elites están en otra cosa, esperando que un milagro saque al país de su degeneración mientras coquetean frente al espejo. El hecho es que ellas mismas están degeneradas, dentro y fuera de Cuba.
90 por warning (Usuario no autenticado) 10/01/2009 5:58
la serpiente que se muerde la cola
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