INFOLATAM: “Lecciones de la visita de Dilma a Cuba”, por Peter Hakim
Aprendimos tres cosas de la visita de la presidente brasileña Dilma Rousseff a Cuba. Primero, bajo su mandato, es poco probable que Brasil emerja como un campeón público de los derechos humanos o la democracia. Sea cual sea su inclinación personal, cualquier cambio en la política exterior de Brasil está constreñido por los intereses económicos del país y por antiguos compromisos políticos, así como por su particular enfoque sobre los asuntos internacionales.
Por otra parte, aunque es imposible asegurarlo, hasta ahora no hay evidencia que indique que Rousseff haya tratado de presionar privadamente a favor de políticas abiertas o derechos individuales, en Cuba o en cualquier otro lugar.
Segundo, su gobierno ha mostrado una mayor flexibilidad y sensibilidad hacia temas de democracia y derechos humanos que su predecesor. Bajo el presidente Lula da Silva, Brasil votó repetidamente contra los esfuerzos de la ONU por denunciar violaciones a los derechos o pasar a la acción para pararlos.