Un pariente en la UPEC
Yodel Pérez Pulido | 03/07/2008 16:35
Por circunstancias que solo se comprenden en Cuba, la dirigencia de la Unión de Periodistas, ha sido elegida un día antes del inicio del congreso.
La nota hecha pública en Juventud Rebelde enfatiza que “Luego de un profundo e intenso proceso durante el cual se hicieron unas 300 propuestas en más de 170 asambleas de base, el Comité Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) realizó su primer pleno, en el cual fueron electos los miembros de la dirección de la organización y fue ratificado como presidente Tubal Páez”
Claro está, no había que hacer sesiones de trabajos tan intensas, ni quedarse en el lujoso Hotel Palco, ni programar almuerzos con requinte, para hacer pública “la novedad”. Y es que ya todo el mundo sabía, desde meses, del nuevo periodo de mandatos del invencible Tubal.
De todo el “elegido” consejo de la UPEC, me llamó la atención, sin embargo, la designación como uno de los vicepresidentes a José A. Martín Pulido, un tío mío, de esos perdidos y que nunca nos mezclamos por aquello de “diferencias ideológicas”.
Las diferencias estaban marcadas en lo fundamental por que mi tío Pulido vivía del periodismo que le dejaban hacer y yo lo sufría. Él aceptaba regalías “oficiales” y yo las evitaba. Ni siquiera la sangre nos hizo “compatibles” en el terreno de las ideas.
Su designación como vicepresidente primero de la UPEC, ha sido festejada con alardes familiares. Sin dudas, un pago mayúsculo al esfuerzo supremo de asentir con la cabeza baja, aún cuando se tengan opiniones diversas. Pero el silencio de mi tío José Martín nunca importó. Importaban sus letras repetitivas y sus trabajos políticos en Granma.
No obstante, me hubiese gustado experimentar el hecho de trabajar en la prensa oficialista y tener un tío en la vicepresidencia nacional de la UPEC. Sin dudas, mis privilegios hubiesen sido mayores a la hora de ser interrogado por el contenido de mis artículos “extraños” que hablaban de “cambios” y “derrumbes” en aquellas cuatro páginas del Semanario Adelante.
No sé que hubiera hecho mi tío, siendo vicepresidente, aquel día en que me expulsaron del órgano provincial del partido comunista en Camagüey por violar un tal "código de ética de la UPEC", al cual nunca me adherí. No sé que respuesta hubiera “emitido” al ser informado que su sobrino había escrito en un correo electrónico, interceptado por la oficialidad, que trabajaba en un periódico lleno de “borrachos”, oportunistas, de gente infeliz y que escribían en computadoras con la pantalla en blanco y negro, fruto de sus ínfimas capacidades intelectuales.
Ya mi madre me ha alertado: “¡Ni sueñes! A tu tío solo le pusieron el collar que ya tenía de nacimiento: el del servilismo infeliz”
Como José A. Martín Pulido de vez en cuando burla las vigilancias y accede a la red (imagino que ahora tendrá mayores accesos) aprovecho para enviarle desde aquí, desde muy lejos, unas “merecidas” felicidades. Recordándole siempre que, otro de mis tíos de apellido Pulido, el señor Alfredo, aún permanece encarcelado en la prisión de Kilo 7 en Camagüey, precisamente por el "delito" de no ser periodista de la UPEC y sí de una agencia de prensa independiente.
Publicado en: Completo Camagüey | Actualizado 04/07/2008 13:43





5 Comentarios
5 por Ariel Boberia (Usuario no autenticado) 04/07/2008 22:00
Ojala que que la boberia de tu tio no sea hereditaria, porque eso de "montarse" en el carrito cuando todo el mundo se esta "bajando" no habla nada bien de la inteligencia del pariente.
4 por El Fantasma de Funes (Usuario no autenticado) 04/07/2008 17:20
Coño, asere: cambia el título del post. "Mis tíos" estaría volao. Abrazo.
3 por Cheo Fernandez (Usuario no autenticado) 04/07/2008 13:40
Mis condolencias Yoel, no se lo que es tener un familiar complice y colaborador de la dictadura, pero imagino que debe ser duro.
2 por El Pulido que conozco (Usuario no autenticado) 04/07/2008 13:40
Si yo conozco a Pulido, al tío de Yodel, el hoy flamante vicepresidente de la UPEC. Es disciplinado, fiel a sus jefes, abstemio, asexual y "zurdo" como periodista. En el periódico Granma, donde se inició, sudaba fuerte y se exprimía inútilmente el cerebro cada vez que debía redactar algo. En esta redacción su fuerte siempre fue criticar (casi siempre a espaldas de los autores) los trabajos de sus colegas y enmendar los errores gramaticales y de redacción que por montones, realmente, venía en los textos. Fue Pulido precisamente, sino recuerdo mal, quien bautizó clandestinamente a Juan Varela Pérez — sí, ese mismo al que Fidel Castro le regaló dos autos “todo terreno” en menos de diez años— como El Zar de las faltas de ortografía. Bueno, pero esas son otras historias que tienen que ver con las antipatías personales y las miserias de quienes luchan a dentellada por ganarse el reconocimientos de los jefes inmediatos y, si es posible, de más arriba también… Lo cierto es que cuando Martín Pulido, a principio de la década de los 90, pudo convertirse en dirigente de los periodistas cubanos, vio los cielos abiertos para no tener jamás que sudar y exprimirse el cerebro ante una cuartilla vacía. Y mira para eso, después de 18 años fidelidad a toda prueba a sus jefes, ya es vicepresidente primero de la UPEC, y eso pese a que fue uno de los candidatos que menos votos sacó (1 043 de 2 137) en las ya de por si “manipuladas” elecciones recientemente realizadas en todo el país para el Comité Nacional de esa organización. Por lo que veo el sobrino, no sacó el talento que tío ha tenido para ascender en la Cuba Socialista, pero al menos Pulido el joven logró algo que el tío jamás pudo alcanzar y que a éste seguramente le gustaría mucho: escribir bien.
1 por Buen Tío (Usuario no autenticado) 04/07/2008 0:40
A cualquiera se le muere un tío, Yodel.
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