Importantes Reflexiones del Compañero Fidel
Juan Antonio Blanco | 20/11/2008 17:41
“Esta revolución es afortunadamente una revolución de hombres jóvenes. Y hacemos votos porque sea siempre una revolución de hombres jóvenes; hacemos votos para que todos los revolucionarios, en la medida que nos vayamos poniendo biológicamente viejos, seamos capaces de comprender que nos estamos volviendo biológica y lamentablemente viejos; hacemos votos para que jamás esos métodos de monarquías absolutas se implanten en nuestro país y que se demuestre con los hechos esa verdad marxista de que no son los hombres, sino los pueblos, los que escriben la historia.
(….)
Quienes se creen insustituibles para sus pueblos piensan con la misma mentalidad de esos que creen que asesinando a los dirigentes de la Revolución asesinarán la Revolución. El día en que cualquiera de nosotros se creyera indispensable, estaría pensando igual que esos terroristas; dejaríamos de ser marxista-leninistas.
Las monarquías absolutas, en medio de todas sus inmensas desventajas, tenían al menos la ventaja de que había un heredero del poder. Aceptar el método y el sistema de las monarquías absolutas en el socialismo es el peor de los absurdos, porque entonces empieza la lucha de los aspirantes a monarcas absolutos. ¿Y para qué sirve un partido donde todo gira alrededor de un hombre?
(….)
Y volviendo, para finalizar esta parte, a la idea que expresara, a los votos que hacía porque todos nosotros los hombres de esta Revolución, cuando por una ley biológica vayamos siendo incapaces de dirigir este país, sepamos dejar nuestro sitio a otros hombres capaces de hacerlo mejor. Preferible es organizar un Consejo de Ancianos donde a los ancianos se les escuche por sus experiencias adquiridas, se les oiga, pero de ninguna manera permitir que lleven adelante sus caprichos cuando la chochería se haya apoderado de ellos.”
Fidel Castro Ruz
13 de marzo de 1966
9:30 pm
Enlace permanente | Publicado en: Cambio de época | Actualizado 20/11/2008 17:52
Titulares sorprendentes
Juan Antonio Blanco | 19/11/2008 2:33
“El nuevo presidente de Estados Unidos es hijo de un africano”. “La India llega a la Luna con su propia nave espacial”. “Piratas asaltan en pleno siglo XXI a un barco- tanque, del tamaño de un portaviones, cargado con petróleo ”. Todas estas asombrosas noticias han sido cintillos de primera plana en la prensa de días recientes.
Hace poco, sin embargo, unos activistas decidieron publicar y distribuir una edición apócrifa del New York Times. Tomaron un suceso real extraordinario –la elección de un afrodescendiente a la Casa Blanca- y lo mezclaron con noticias falsas que los productores de esa tirada ilegítima desearían se transformasen en reales. La lógica que querían inducir en los lectores era que si algo tan impensable como lo de Obama había sido posible, ¿por qué no otras cosas? . Así -incentivando su imaginación- buscaban darles aliento para que prosiguiesen en pos de nuevas metas.
Como nada pasa en Cuba digno de comentar, me pregunté cuál sería la reacción en la isla si un día saliese una versión del Granma con noticias como estas:
Internacionales
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofrece cambiar todo lo referido a la política de Washington hacia Cuba que queda bajo su poder de decisión. Ello abarca un amplio espectro de medidas en materia de restricciones de viajes y remesas, devolución a Cuba del territorio ocupado por la Base Naval de Guantánamo, la cooperación en la lucha contra el crimen organizado, la prevención y recuperación de desastres naturales, así como lo referido a controles ecológicos y fitosanitarios entre muchas otras. El Presidente anunció también su disposición a llevar ante el Congreso el asunto del levantamiento del embargo que sólo puede ser decidido por el poder legislativo.
Nacionales
El Presidente Raúl Castro informó ayer acerca del repentino agravamiento de la enfermedad del Comandante en Jefe que lo obligará a internarse y abandonar en lo adelante su importante actividad periodística y de asesoramiento por prescripción facultativa. El Presidente de los Consejos de Estado y Ministros hizo el anuncio ante una asamblea de oficiales de las FAR y el MININT a la vez que lanzó una fuerte crítica a la burocracia estatal por haber paralizado su programa de cambios de estructuras y conceptos por casi dos años, por lo que previno serán sustituidos en próximos días algunos dirigentes civiles y del Partido incluyendo ministros. “Tomaremos estas medidas ahora y otras más audaces en el futuro sin preocuparnos lo que digan algunos sabandijas en Miami o de la prensa extranjera”. Entre las medidas mencionadas se encuentra la cooperativización de empresas estatales y autorización para que privados puedan poner en marcha pequeñas y medianas empresas, el libre acceso a Internet, una amplia amnistía de presos y el fin de los permisos de salida y entrada al país. El Presidente de los Consejos de Estado y Ministros advirtió que se trataba apenas del inicio de un proceso que había sido retrasado hasta ahora por los burócratas y y que un paquete mucho más audaz de medidas necesarias e impostergables sería anunciado en algunas semanas. Abundó así mismo en el trabajo de los gloriosos combatientes del MININT. “Las brigadas de acción rápida no pueden sustituir el trabajo profesional de nuestros combatientes del MININT, por lo que he dado la orden para su disolución. Tampoco debe ese Ministerio seguir perdiendo el tiempo en perseguir antenas de satélite ilegales cuando aquí nadie nunca se ha opuesto al acceso a la información, por ello he instruido a ETECSA que ofrezca ese servicio a cualquier ciudadano del mismo modo que ya hicimos antes con los teléfonos celulares".
Provinciales
El Vicepresidente de los Consejos de Estado y Ministros, José Ramón Machado Ventura, informó a los Primeros Secretarios Provinciales del Partido en una reunión en Villa Clara acerca de la decisión del Buró Político de acelerar las medidas orientadas por el compañero Raúl y que han sido hasta ahora obstruidas por la burocracia. Los cuadros asistieron a la proyección del video con el discurso del Presidente de los Consejos de Estado y Ministros a los combatientes de las FAR y el MININT. Posteriormente Machado Ventura expresó: "Ahora que el entrañable Comandante en Jefe ya no puede ayudarnos tenemos que comprometernos a impulsar todo lo que Raúl orientó hace rato y no se ha cumplido todavía. Esa será la mejor respuesta a los rumores contrarrevolucionarios de que estas medidas fueron previamente acordadas con la delegación de Obama que visitó en días pasados nuestro país. Todas las medidas que ahora anunciamos y las que tomaremos progresivamente responden a viejas ideas lanzadas por el compañero Raúl que fueron respaldadas por el pueblo en un millón trescientas mil y cuatro asambleas a lo largo de toda Cuba hace ya casi dos años. Lo que ahora hacemos es seguir adelante con nuestros proyectos y lo que hace Obama es rendirse ante el fracaso de medio siglo de agresiones contra nuestra patria. Es el imperio el que capitula. Sus palabras nada tienen ni tendrán que ver con las decisiones soberanas que en beneficio de nuestro pueblo adopte el Partido y gobierno cubanos” concluyó el alto dirigente.
Pero mientras imaginaba hoy ese Granma ficticio, salió esta noticia en la prensa internacional:
Raúl Castro canta en chino
The Associated Press
"El presidente Raúl Castro y su colega chino Hu Jintao visitaron juntos a centenares de estudiantes del país asiático, que junto al mandatario cubano entonaron una canción sobre Mao.
Mientras Hu firmaba en el libro de visitas de Ciudad Tarará, centro escolar cercano a La Habana que acoge a 1,917 estudiantes chinos, Castro subió al escenario y comenzó a tararear en el idioma de su invitado una canción tradicional que aprendió durante su juventud.
''No tengo la memoria que tiene Fidel (Castro, su hermano mayor y ex gobernante), pero aún me acuerdo de esta canción'', dijo el mandatario, quien pidió ayuda a los menos jóvenes para recordarla".
Nada que hacer. Por ahora hay que seguir lidiando con una aburrida realidad que ni de inspiración para escribir nos sirve ya.
Enlace permanente | Publicado en: Cambio de época | Actualizado 19/11/2008 14:02
La amistad y la política
Juan Antonio Blanco | 14/11/2008 22:27
Tags: amistad, Cuba, Julio Fernández Bulté
Hace un par de semanas perdí en La Habana a una entrañable amistad: Julio Fernández Bulté. A lo largo de su vida fue un referente de decencia, coherencia y lealtad a valores humanistas básicos,
Bulté nunca hizo ni dijo nada en lo que no creyera sinceramente. Sin embargo, cuando encontraba evidencias de que sus apreciaciones sobre algún tema podían ser erradas, no vacilaba en corregirlas sin calcular conveniencias ni apariencias. Era posible sostener con él apasionadas discusiones sobre temas políticos, pero en ellas nunca dejaba de mostrar respeto a su interlocutor.
Julio Fernández Bulté tuvo la valentía de reafirmar de manera pública en Cuba nuestra amistad cuando ya era conocido que yo había optado por el exilio. En estos años he tenido la alegría de saludar a viejos amigos que aun residen en la isla y no vacilaron en darme su abrazo al verme. También he presenciado, con tristeza y compasión, la actitud de otros que han sentido la necesidad de evitarme ante el temor de ser vistos saludando a un “traidor”. No pude ver más a Bulté. La vida no volvió a cruzar nuestros caminos en ninguna parte. Pero estoy seguro que su abrazo no hubiese faltado en cualquier reencuentro.
Cuando pienso en los desafíos tremendos que nos presenta la reconciliación nacional en un futuro no lejano en Cuba, encuentro en personas como Bulté aliento y razones suficientes para el optimismo. Son también un permanente recordatorio de que la amistad no puede supeditarse a las discrepancias que se tengan sobre un tema, y menos a lo que se le imponga como políticamente correcto por terceros.
Gracias a amigos como Bulté soy mejor persona.
Enlace permanente | Publicado en: Cambio de época | Actualizado 14/11/2008 22:39
OBAMA Y EL CAMBIO DE ÉPOCA
Juan Antonio Blanco | 09/11/2008 21:37
Tags: Collin Powell, elecciones en Estados Unidos, Fidel Castro, Hugo Chávez, Internet, Obama, soft power
Barack Hussein Obama es presidente de Estados Unidos. El antiamericanismo, como ideología del odio simplista y ramplón, ha recibido un golpe de alcance planetario. El soft power estadounidense –más poderoso que sus hoy comprometidos ejércitos y finanzas- inicia un proceso de recuperación con la nueva Administración que se inaugurará en enero próximo. Obama puede restaurar el espíritu que dio origen a la frase “Hoy todos somos americanos”, que recorrió el mundo cuando el ataque al World Trade Center y que Bush hizo añicos en muy breve tiempo. No le será fácil, pero es posible.
Barack Obama es el primer presidente afroamericano. Pero no es un líder negro. Es un líder carismático americano. Su programa va más allá de la reivindicación de un grupo racial. No es administrador, es un innovador. Collin Powell lo ha llamado una personalidad de estatura transformacional para eludir la palabra “revolucionaria” que hoy es anatema en la cuna de todas las revoluciones modernas.
Obama se propone traer a la democracia americana una transformación posmoderna de gran alcance. Ya lo hizo en alguna medida. Por eso pudo imponerse en las primarias contra Hillary Clinton. Apoyándose en Internet y con una estrategia de comunicación directa con las bases fundó un movimiento nacional propio, constituido por múltiples redes de apoyo político. Basándose en el trabajo de activistas y las modestas recaudaciones de millones de ciudadanos pudo liberarse de las limitaciones financieras, controles políticos y manipulaciones mediáticas del establishment del Partido Demócrata. La World Wide Web le permitió recaudar más dinero para su campaña que el que nunca antes en la historia recibieron los políticos estadounidenses de las grandes corporaciones privadas. Nadie ha sabido aprovechar mejor que Obama el fenómeno político posmoderno de la nueva era de la información.
Decir que ganó las elecciones por el desastroso desempeño de George W. Bush o sus dotes oratorias es negarle estatura. Pese a la verdad que encierran ambas observaciones debe tenerse presente que ganó porque ofreció algo nuevo a lo que el resto de los candidatos de ambos partidos ofertaban. De nada sirve ser buen orador – sea Fidel Castro o Barack Obama- si el mensaje no conecta con las aspiraciones coyunturales de quienes lo reciben, o se sospecha que quienes lo emiten son parte de un paradigma obsoleto al que volverán tan pronto sean electos. Un orador pésimo como Hugo Chávez pudo al inicio abrirse paso por vía democrática –la que hoy intenta cerrar- porque sacó partido al largo resentimiento contra una oligarquía y clase política insensibles a las necesidades de las mayorías. En Cuba, Fidel Castro dejó de ser un líder carismático mucho antes de su actual convalecencia, cuando su discurso se divorció de los intereses e idiosincrasia del pueblo que antes lo recibió con los brazos abiertos.
Los estadounidenses intuyen que el régimen de gobernanza político y económico que hoy los regula está en crisis. Quieren un nuevo capitalismo con un New Deal que no sea una réplica del de Franklyn Delano Roosevelt, sino que se ajuste a las realidades de este siglo XXI. No les asustan los líderes carismáticos porque saben que los pilares centrales de su democracia –separación de poderes, libertades políticas y civiles, poder judicial independiente- gozan todavía de buena salud y son capaces de controlar a quien intente barrerlos por buen orador que sea. Es precisamente por ellos que un candidato negro como Obama pudo competir y ser electo presidente. Estados Unidos en el 2008 no es comparable con aquella Cuba que en 1959 adolecía de grandes debilidades en su institucionalidad democrática.
El desafío que se le presenta a Obama es cómo hacer uso eficaz de las instituciones democráticas para desarrollar políticas –domésticas e internacionales- en interés de la nación en su conjunto, incluyendo a los que no votaron por él, y no sólo de un sector de funcionarios, políticos o financieros en Wall Street. Esa no es tarea exclusiva de un presidente, sino de una nueva generación dispuesta a abandonar el cinismo y escepticismo sobre la virtud de la política. A ella se enfrentará una parte muy poderosa del sector privado y de la clase política estadounidense, tanto del Partido Republicano como del Demócrata. No es poca cosa. Pero el reto principal para Obama es el de aprender a mirar la realidad desde una nueva perspectiva y saber trasmitir a otros esa cualidad. Esta campaña electoral apenas ha sido el primer paso en esa dirección. Pero por ser el primero es trascendental.
En 1776 la Revolución Americana imaginó y materializó un nuevo mundo dando paso a un cambio de época. ¿Puede Estados Unidos en el siglo XXI generar el imaginario y sentar los fundamentos de un nuevo sistema democrático de gobernanza nacional e internacional con la misma ingeniosidad con la que inventó la democracia moderna, el régimen multilateral de relaciones internacionales posterior a la II Guerra Mundial y la tecnología de Internet que ha transformado el modo en que interactuamos a cualquier escala?
Estamos inmersos, desde mediados del pasado siglo, en un nuevo proceso civilizatorio generado por la acelerada revolución de las tecnologías de información y comunicaciones. El tránsito planetario hacia otros regímenes de gobernanza nacionales e internacionales será difícil y convulso – incluso violento- y puede tomar hasta mediados del presente siglo. Transformar mentalidades y luchar contra intereses creados es más complejo y lento que revolucionar las herramientas tecnológicas a nuestro alcance. Pero no es imposible. Incluso se vuelve ineludible.
Lo que acaba de ocurrir en Estados Unidos es síntoma de la complejidad del proceso histórico de transformación mundial que hoy experimentamos. Las mejores intenciones de Obama no tienen el éxito garantizado. ¿Quién puede dudarlo? Pero haber aceptado el reto de promover cambios –y los peligros que eso conlleva- ya le ha ganado al nuevo presidente el respeto de amplias mayorías dentro y fuera de Estados Unidos.
Los que hasta el último minuto apostaron en La Habana a que “el negro” nunca sería electo – y trataron de contribuir a su derrota en Florida manipulando la traumatizada psiquis del exilio cubano- ahora apuestan a que lo asesinen, o, al menos, cometa errores de tal magnitud que pierda su atractivo político. No están solos. En Moscú, Teherán y Caracas, por mencionar algunos, hay quienes comparten su incredulidad y parecen dispuestos a enfrentarlo a una temprana crisis para sacar partido de su inexperiencia, tal y como antes hiciera la URSS con John F. Kennedy.
Desde una perspectiva política, Obama no es un presidente débil. Muy por el contrario, su presidencia goza hoy de un consenso nacional e internacional que neutraliza a sus enemigos. Es además poseedor de un carácter e inteligencia excepcionales. Aquel que lo desafíe puede contribuir a galvanizar y consolidar de manera definitiva la simpatía interna e internacional que ya existe en torno a su presidencia, quizás en mayor medida que cuando “el joven e inexperto” John F. Kennedy salió airoso del reto que le presentó la Crisis de los Cohetes en octubre de 1962. Si se lanzan a esa aventura, les arriendo las ganancias.
A los racistas -de “izquierdas” y "derechas"- mi más sentido pésame.
Enlace permanente | Publicado en: Cambio de época | Actualizado 10/11/2008 0:12
¿Derechos de los inmigrantes?
Juan Antonio Blanco | 21/10/2008 4:26
Me pareció formidable que el canciller cubano dijese a la Troika de la Unión Europea que su gobierno quisiera incluir en la discusión sobre la situación de los derechos humanos en Cuba la de los inmigrantes en Europa. Como Felipe Pérez Roque no tiene un mandato global de ninguna institución multilateral para representar a millones de inmigrantes radicados en el Viejo Continente, sus palabras han abierto la puerta para que se ponga sobre la mesa la situación específica de los migrantes cubanos. Aquellos que migran desde la isla para devenir inmigrantes y desterrados en múltiples destinos y regiones geográficas. Es acerca de ellos y sus derechos sobre lo que puede conversar el canciller. Muchos esperamos sus explicaciones.
Discutir la situación de los derechos humanos de los migrantes supone el examen integral de los atropellos a que son sometidos tanto por el país del que salen (emisor) como por aquel al que llegan (receptor). El caso cubano promete un diálogo interesante.
Los interlocutores europeos de Pérez Roque pueden responder su solicitud con un listado de preguntas tan específicas como incómodas.
Algunas interrogantes que pudieran planteársele al canciller cubano en su reunión con la Unión Europea son las siguientes.
¿Por qué el cubano que desea viajar o migrar tiene que pedir un permiso de salida al gobierno de su país, además de la visa al que desea viajar?
¿Por qué existe un status de salida definitiva para aquellos que desean probar fortuna en otras latitudes y no cuentan con el beneplácito del gobierno?
¿Por qué su aspiración de emigrar se transforma en destierro al serle impuesta la salida definitiva y tener que solicitar permiso para visitar el país en que nació?
¿Por qué se le confiscan todas sus propiedades y pertenencias, incluso antes de salir del territorio nacional?
¿Por qué no son públicas y trasparentes todas las leyes, regulaciones y “orientaciones” –verbales y escritas- que norman los procesos y casos migratorios?
¿Por qué el gobierno que rompió lanzas por la reunificación de Elián González con su padre impide la de otros familiares con sus parientes en el exterior, incluso cuando el país receptor les ha extendido las correspondientes visas?
¿Por qué el gobierno que reclama de Washington que levante las restricciones a sus ciudadanos para que puedan ir de turistas a Cuba impide con frecuencia que personas en grave estado de salud puedan ser visitadas por sus parientes radicados en el exterior -como ocurrió en el caso de Celia Cruz al fallecer su madre- aunque ya sean ciudadanos de otro país?
¿Por qué los trámites migratorios se cobran a precios desmedidos para el salario medio cubano?
¿Por qué la empresa telefónica cubana tiene una de las tarifas más altas del planeta para llamadas de larga distancia, complicando de ese modo la comunicación entre familias en un país donde la tasa de conexión a Internet es una de las más bajas del mundo?
No es una lista exhaustiva, pero permite dar comienzo a esa interesante conversación a la que ha invitado Pérez Roque al sacar un tema en que el gobierno de Cuba tiene techo de cristal.
En realidad la mejor pregunta sería otra. ¿Por qué no arreglan Cuba para que no salgan tantos cubanos hacia Europa y cualquier otro destino pese a no tener una Ley de Ajuste Cubano que los beneficie al llegar? Desde África hasta Alaska, desde Europa hasta Sri Lanka y Australia, pasando por el Medio Oriente, los isleños se las han ingeniado para “escapar y resolver”.
Los cancilleres de la Unión Europea deberían disponer de la traducción a sus respectivos idiomas de las palabras de Fidel Castro el 4 de enero de 1959 en Camagüey. Podrían entonces orientar que sea sobre esa base que se conduzca la discusión con el canciller cubano sobre el tema que él mismo ha propuesto.
Cito:
¿Cómo vamos a decir: “esta es nuestra patria”, si de la patria no tenemos nada? “Mi patria”, pero mi patria no me da nada, mi patria no me sostiene, en mi patria me muero de hambre.
¡Eso no es patria!
Será patria para unos cuantos, pero no será patria para el pueblo. Patria no solo quiere decir un lugar donde uno pueda gritar, hablar y caminar sin que lo maten; patria es un lugar donde se puede vivir, patria es un lugar donde se puede trabajar y ganar el sustento honradamente y, además, ganar lo que es justo que se gane por su trabajo. Patria es el lugar donde no se explota al ciudadano, porque si explotan al ciudadano, si le quitan lo que le pertenece, si le roban lo que tiene, no es patria.
Precisamente la tragedia de nuestro pueblo ha sido no tener patria. Y la mejor prueba, la mejor prueba de que no tenemos patria es que decenas de miles y miles de hijos de esta tierra se van de Cuba para otro país, para poder vivir, pero no tienen patria. Y no se van todos los que quieren, sino los pocos que pueden. Y eso es verdad y ustedes lo saben.
Luego, hay que arreglar la República. ¿Aquí algo anda mal o todo anda mal?
(Cita tomada del sitio oficial de Cuba http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/. Apúrense a verlo allí antes que de lo quiten).
La respuesta que el público dio a gritos aquel día fue: “Todo”. Lo mismo pudiéramos gritar hoy, cuando se aproxima el 50 aniversario de aquel discurso.
Enlace permanente | Publicado en: Cambio de época | Actualizado 21/10/2008 15:21







