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Política, literatura, medios

Autor: Jorge Ferrer

Jorge Ferrer. Foto © Laura Ceccacci

Jorge Ferrer. Escritor y traductor. Escribe desde Barcelona, España.

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Retrato de apóstata con fondo canónico. Artículos, ensayos, un sermón. Selección y prólogo de Jorge Ferrer. Editorial Colibrí, Madrid, 2004.

 
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Veintinueve escenas para una novela sobre la inercia y el olvido Editorial Catalejo, Miami, 2001.

 

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Barretinas en Manhattan

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Curioso este cartel elegido por el Institut Ramon Llull para promocionar la muestra de cultura catalana en Nueva York. Imagino a alguien que se topa con el cartel de marras, mientras avanza por Amsterdam Avenue o Canal Street. Ve un gorro frigio del que sale un código de barras. Tal vez, alcance a leer lo de Made in CataluNYa. “¡Malditos franceses! ¡Qué caro se venden!”, pensará.

Los promotores del cartel, sin embargo, pretenden que se vea algo bien diferente: una barretina, como signo de identidad “nacional”, y el dígrafo NY, marca diferenciadora entre las grafías española y catalana del nombre de la parcela del mundo desde donde escribo, haciendo un guiño a la ciudad que acoge la muestra. Me temo que es demasiada pretensión.

Los del Ramon Llull, alias, Raimundo Lulio y Doctor Illuminatus, tienen despacho en medio de un barrio que se parece a cualquier cosa menos a la Cataluña de barretina que promueven, y llevan programa cultural a Manhattan cargando con un decimonónico estandarte de catalanidad. ¿Creerán que basta el código de barras para simular aggiornamento?

Hace un par de semanas, cenando en el magnífico y muy recomendable Le Pére Pinard, en el Lower East Side, salí a fumarme un cigarrillo y un par de borrachos iniciaron unos rodeos que me inquietaron. Otro fumador, un tipo fornido y tatuado hasta las cejas, los ahuyentó con parca andanada de eficaces amenazas. Se lo agradecí y trabamos conversación. “¿De dónde vienes?”, me preguntó. “De Barcelona.” “¡¿Barcelona?! ¡Barcelona es mi ciudad favorita! Hace tres años que no me pierdo el Sónar. Soy músico. Además, estoy estudiando español (Spanish, dijo) para instalarme allá una temporada. Es más moderna que esta jodida Nueva York”.

¿Conseguirán venderle una barretina a ese neoyorkino enamorado de la capital catalana?

El programa íntegro de la muestra no estará disponible hasta dentro de una semana, aunque el Baryshnikov Arts Center (450 W. 37th Street) avanza la parte que les corresponde. Allí nos encontramos con que Laurie Anderson, Lou Reed y Patti Smith, leerán “a judicious selection from Perejaume, Gimferrer, Blai Bonet, Joan Brossa, Maria Mercè Marçal, Maria Antònia Salvà, Narcís Comadira, Joan Margarit, Josep Palau i Fabre, Gabriel Ferrater, and Josep Carner, among many others”. ¿Cómo se los repartirán? ¿Cuánto se repartirán?

También me tropiezo a la compañía de danza de Cesc Gelabert y Lidya Azzopardi, quienes perpetraron aquí hará cosa de dos años el espectáculo “Viene regando flores desde La Habana a Morón”, una suerte de plasmación músico-danzaria de ese desprecio trufado de conmiseración que domina la representación de Cuba por estos pagos.

Last but not least, me encuentro en la nota de prensa de Baryshnikov Arts Center con ayuda al que no sepa, allá en Manhattan, qué es eso del catalán, la lengua en la que escribían, o escriben, los poetas seleccionados por el Ramon Llull para su noche con las downtown luminaries: “Part of the romance group of languages, Catalan is the seventh most-spoken language in the European Union”.

¡¿La séptima lengua más hablada en la Unión Europea?! De hecho, ni siquiera estoy seguro de que sea la séptima lengua más hablada en los alrededores del Institut.

Puestos a elegir barretina y deseosos de cultivar el marketing, yo les propondría a los del Lulio sustituir la equívoca imagen que aprobaron por este magnífico cuadro de cartoon surrealism. ¿Kitsch folclórico? No, señor: kitsch bien kitsch. Un embarretinado Salvador Dalí se encuentra con Walt Disney. Entre ambos, la línea discontinua de la deliciosa Stare Girl de Tim Burton. Una buena pancarta con esta obra de Todd Schorr expuesta tres horas en Times Square y conquistan Nueva York.

 

De contra: La prensa catalana de Ultramar fue muy abundante a finales del s. XIX y a lo largo de los tres primeros cuartos del s. XX. Salvo excepciones, sus páginas no contienen más que recopilaciones de anuncios comerciales y nostálgicas evocaciones del Heimat. Por regla general, las anima un catalanismo furibundo. En la propia Nueva York se publicó, desde 1874, La Llumanera de Nova York, un singular proyecto editorial. Su animador, Artur Cuyàs, fue denunciado por españolista y acabó regresando a España, donde se lo condecoró por su apoyo a la política de Madrid hacia Cuba. Llegado el primer número de La Llumanera a La Habana, un nutrido grupo de catalanes insulares rubricó una carta felicitándose de la iniciativa. Ya adivinaban qué encontrarían en sus páginas, y, cómo no, intuían y se alegraban de toparse allí con las barretinas. Esas mismas que ahora acarrea el Institut Ramon Llull. (He conservado la ortografía “prefabriana” del original.)

Germans:

Ab grata sorpresa habem vist avuy lo primer número d'una Revista que publiqueu en eixa los bons catalans. ¿Com voleu, germans, que os diguém l'alegria, l'entusiasme, lo frenesí que de naltres s'es apoderat al véurer un fet tan gran d'amor patri? Lo cor nos saltaba boig adins del pit, com si volgués, atravessant lo mar, anar á juntarse ab los paysans qu'han realisat ab son patriotisme y desinterés una obra tan sublime, com es portar la patria desde ahont jau gloriosa fins al racó més allunyát de l'univers. Si, ara aqui nosaltres, sota lo sol escorxant del tropich, sota l'ombra dels boscos virginals, á las márges de rius que semblan fils de plata, veurém apareixer lo sol de nostra terra, l'ombra de nostres boscos, las ayguas de nostres rius, las neus de nostras montanyas, y sentirém encara un'altre volta lo dols cantar de la pubilla assegudeta á la porta de sa masía! Veurán los ulls de nostre imaginació com ixen del mar blau ab pausa majestuosa los pichs de Montserrat; veurán com ixen regalimant perlas las onas del Ter y del Llobregat; veurán las torres de Barcelona pujant, pujant en l'ayre embolicadas ab núvols de fúm; y veurán, alli, en un racó, amagadet y modest, lo poble de la montanya ahont rebérem lo jorn. Veurém la barretina y lo mocador al cap, la faixa y lo giponet; sentirém lo "Noy de la Mare" y ballarém la sardana y lo contrapás!...

Catalans qu'aixó ens doneu, catalans qu'aixó feu, benehits siau! Traballeu pera honrar la nostra patria! No reculeu ja may en vostra empresa; Catalunya es bona mare, Catalunya deu de tenir bons fills!... ¡Viva Catalunya!...

Adeu siau, germans, y que Deu vos fassa bons!

HABANA, Novembre 4 de 1874.


1 Comentarios


1 por Camilo Lopez 13/03/2007 2:20

Guaooo, excelente, Jorge!!!


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