Ring
Jorge Ferrer | 17/03/2007 17:17
En la nomenclatura revolucionaria, este 2007 va camino de convertirse en el “Año del teléfono”. Torpón y disminuido, el anciano Fidel Castro recurre una y otra al hilo telefónico para dar fe de vida. También en las imágenes rodadas hace meses lo veíamos alardear de su vínculo con el exterior a través del aparato telefónico. Recluido en su habitación de convaleciente, levantaba el auricular y le respondía al instante un oficial de enlace. En el ascensor del que salía haciendo hilarantes molinetes con los brazos, también había instalado aparato de comunicaciones.
En tanto herederos de la Guerra Fría, Castro y su claque son herederos de un uso político del teléfono de carácter tremendista. La figura del “teléfono rojo” y su cualidad de establecer inmediato enlace entre dos mundos enfrentados, sea para conjurar ataques nucleares o desbloquear crisis de espías, es común a toda la mitomanía del poder bipolar establecido después de Fulton. Fue en esa tradición que La Habana hizo pública la grabación de las conversaciones con el presidente Fox generando un distanciamiento entre Cuba y Méjico.
Ya antes de pasar por el quirófano, y como si nos anunciara por vía intempestiva lo que sobrevendría después, una llamada desde una estación de radio de Miami ponía al dictador cubano en ridículo por vía telefónica y radiada. Mas si hilarante fue aquella falsa conversación con Chávez, las que sostienen ambos ahora, y La Habana y Caracas publicitan en pistas de audio y versiones estenográficas que ruedan por todo el mundo, rebasan ya hasta los límites más laxos del miedo al ridículo.
¿Por qué publicitan desde la Habana las llamadas de ese anciano? ¿Qué ganan con dar testimonio de que vive y afirmar que volverá a ejercer el papel de mayoral, si cada una de esas apariciones evidencia que ello es imposible?
A estas alturas, nadie en sus cabales puede concebir que el hombre que hemos visto ganado por una penosa senilidad pueda volver a hablar ante los ojos de mosca de los micrófonos. Me da, pues, la impresión de que asistimos a un drama familiar de novela mala, representado ante los ojos de todo el país, y de la parte del mundo a la que todavía interesa Cuba. Le dan las últimas alegrías a un anciano, lo dejan regocijarse con las imbéciles loas del sobrino, y preparan su muerte política definitiva.
Tal vez se produzca lo que vaticiné en los días inmediatamente posteriores a la delegación de poderes: que Castro vuelva y descubra que ya nadie lo espera.
De contra: en la última conversación aireada, el “gracias a ti” se convierte en un “por tu culpa”. ¡Qué atinado!
PRESIDENTE CHÁVEZ.- Siempre has sido un entrometido. Tú eres el culpable de toda esta revolución de gente que está en las calles.
¡Viva Fidel, carajo!
…
COMANDANTE EN JEFE.- Me han dicho que es un gran día hoy, que hay una multitud enorme en las calles, que se han mezclado con ustedes.
PRESIDENTE PRÉVAL.- Es casi una revolución aquí. Es culpa tuya.
Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 18/03/2007 2:17



![Muestra el enlace externo en una ventana emergente. [http://www.amazon.com/Tristan-Medina-Retrato-apostata-canonico/dp/8493231150/ref=pd_bbs_2/002-7736270-8772012?ie=UTF8&s=books&qid=1177366006&sr=1-2] Tristán de Jesús Medina](/var/cubaencuentro.com/storage/images/blogs/el-tono-de-la-voz/libros/tristan-de-jesus-medina/326352-2-esl-ES/tristan_de_jesus_medina_small.jpg)
![Muestra el enlace externo en una ventana emergente. [http://www.amazon.com/Minimal-Bildung-Jorge-Ferrer/dp/0970307918/ref=pd_bbs_sr_1/002-7736270-8772012?ie=UTF8&s=books&qid=1177365089&sr=8-1] Cubierta Minimal Bildung](/var/cubaencuentro.com/storage/images/blogs/el-tono-de-la-voz/libros/minimal-bildung/326325-1-esl-ES/minimal_bildung_small.jpg)
Comentarios