Economía
A media luz
De la pesadilla de los apagones a la falta de bombillas: La incoherencia de la 'revolución energética'.
En 1980, Juana Larrea se quejaba de que no tenía toallas en casa cuando en el cosmos un compatriota saltaba a los titulares. Casi treinta años después, en plena revolución energética, como gusta llamar el gobierno a su programa de generación eléctrica, esta anciana tiene otra reclamación que hacer: bombillas para alumbrarse.
"Vamos de lo sublime a lo ridículo", ironiza.
La señora Larrea comparte la suerte de miles que en la Isla buscan cómo alumbrarse cuando el gobierno habla maravillas del plan energético que acabó virtualmente con los irritantes apagones de diez o más horas diarias que, además, servían de cobertura para robos, atracos y vandalismo.
"Eso está perdido", responde un vendedor de ferretería al ser preguntado sobre las bombillas ahorradoras. Encorbatado y bien rasurado, suelta la frase en lengua vernácula: "venían del yuma", para indicar que el producto era facturado en Estados Unidos. "Cosas del bloqueo", satiriza.
En el escaparate se anuncian varias lámparas portátiles y tubos de luz fría a precios que arrancan exclamaciones: estos últimos desde 2,50 pesos convertibles hasta 3,60 convertibles, casi la sexta parte del salario promedio.
Víctor Lamas, mozo de limpieza de un hospital, se rinde a las especulaciones. Imagina que las luminarias de bajo voltaje fueron a parar a "Haití o viajaron para Bolivia o para la China, quién sabe".
Y puede que lleve razón. El gobierno ha exportado su "experiencia energética" a varias naciones del Caribe mediante activistas cubanos. Puerto Príncipe, la capital haitiana, conoce de la diploenergía de su vecina caribeña. El diario argentino La Nación anunció el 3 de junio que Buenos Aires quiere sustituir cinco millones de lámparas, a corto plazo, y 20 millones en el futuro. Para esto ya "ha hecho contactos con el gobierno de Cuba, desde donde se importará un cargamento de lámparas de origen chino. Venezuela tramitó tiempo atrás una iniciativa similar".
Lamas lleva tres semanas zapateando por los comercios en procura de un bombillo "del que sea". Se sirve de la luz residual del televisor para ver qué come, porque "ni los merolicos tienen", dice aludiendo al mercado informal.
"Antes porque te quitaban la luz y ahora porque no hay con qué tener luz", comenta malhumorado, porque no halla alternativas para su problema. Arremete con un "¿velas?, ¿de dónde?".
Una oficina de la cadena Tiendas Panamericanas, usualmente distribuidora en sus ferreterías de este tipo de accesorios, respondió con evasivas a la pesquisa de CUBAENCUENTRO.com.
"No sabemos, señor", ignoran los funcionarios o facilitan otro número telefónico para interlocutores fantasmas.
Las últimas ofertas que quedaban en el mercado eran para enloquecer. Bombillas ahorradoras, que semejaban la llama de una vela para apliques y lámparas de brazos, de tan sólo siete vatios de potencia, salían a un precio de 2,45 pesos convertibles.
"De contra que no alumbran, me la quieren meter por la cabeza a ese precio…", rezonga Lamas.
Malas noticias
La sustitución de las bombillas incandescentes por lámparas ahorradoras comenzó en la Isla en el verano de 2005, como parte de un programa impulsado por las autoridades para reducir el consumo de electricidad y colocar el ahorro como el principal motor económico del país, con unos 2.000 millones de dólares al año.
Fidel Castro diseñó personalmente la operación. Puso a miles de trabajadores sociales, "los ángeles guardianes de la revolución", como les llamó entonces, a tocar de puerta en puerta y cambiar las bombillas incandescentes por las ahorradoras.
Roberto González Vale, especialista del Ministerio de la Industria Básica, explicó a la sazón que el objetivo en la capital era sustituir 1,2 millones de unidades tradicionales por las eficientes. El nuevo soporte evitaría inversiones en unidades generadoras por un costo de 20 millones de dólares.
Fue un trueque rápido y exitoso. Pero desde esa primera vez nunca más se realizó la reposición y el Estado comenzó a comercializarlas en las tiendas en divisa o en la red en pesos con un precio equivalente a la moneda dura. De tal modo, una bombilla de 15 vatios llegó a venderse en 1.60 CUC, equivalente al 9% del salario promedio. Era la mejor opción.
Ante la falta de bombillas ahorradoras, las personas han regresado a las lámparas fluorescentes, pero estas cuestan 65 pesos, equivalentes a 2,60 CUC, más el tubo lumínico de 20 vatios que podría conseguirse, en el mejor de los casos, por 20 pesos. Malas noticias. Han desaparecido.
"La reconversión doméstica sale cara y no está a la vuelta de la esquina", comenta FD, un ingeniero del sector. Achaca la falta de bombillas a la pésima gestión de los compradores cubanos. "No creo que falte el dinero para adquirirlas", deduce.
Pies de barro
La llamada revolución energética aporta ya réditos. En junio de 2007, Cuba pasó de ser un país deficitario en electricidad a uno —dicen— con exceso de oferta. Según el vicepresidente Carlos Lage, el potencial de generación en la Isla alcanzó 3.400 megavatios, los cuales sobrepasan un 36% la demanda de 2.500 megavatios, informó la prensa oficial.
Vicente de la O, director de la Unión Eléctrica, dijo por su parte a una comisión de la Asamblea Nacional que en los últimos tres años el ahorro fue de 961.419 toneladas de combustible. El funcionario explicó que casi un 40% del ahorro "se debió al cambio de refrigeradores altamente consumidores por equipos más eficientes" en ciudades y zonas rurales.
Sin embargo, la venta de esos equipos, de la marca china Haier, está paralizada. Según rumores, la firma asiática emplea componentes o tecnología en poder de los estadounidenses, lo que en aras del embargo de Washington a la Isla veta su distribución entre los ciudadanos.
Hace un año, Yadira García, ministra de la Industria Básica, dijo que más del 98% de cerca de un 1.900.000 encuestados en Cuba elogió los beneficios del programa energético.
El estudio representó el 65% de las personas que recibieron equipos electrodomésticos eficientes, sobre todo de cocción, que consiguieron reducciones sustanciales en el uso de los combustibles tradicionales, como la leña, y de alto costo para la salud, como el queroseno.
Según los cálculos oficiales, con inversiones superiores a los 1.500 millones de dólares, el plan energético logró en el corto plazo establecer un nivel de generación sin precedentes, descentralizar su producción y revertir los odiados apagones que amenazaban con revueltas locales.
Sin embargo, este impresionante campo de generación tiene los pies de barro. Se sustenta en parques de usinas que devoran toneladas de fuel-oil y diesel.
En 2005, cuando comenzó el proyecto, el barril de petróleo costaba USD46, ahora casi se ha triplicado y lo peor es que no se vislumbra un fin para la espiral. Cuba, que consume 8,2 millones de toneladas de hidrocarburos, tiene su pozo fundamental en Venezuela y ya eso es un riesgo.
© cubaencuentro

28 Comentarios
28 por Rafael Martínez Barceló (Usuario no autenticado) 23/06/2008 21:40
Señor Max de Rob, le recomiendo que cambie de marca de lo que bebe o fuma o de laxante oral, porque a Ud. no hay quien le entienda, aunque le reconozco que yo soy todo un bruto.
27 por Admonición del Señor Max (Usuario no autenticado) 11/06/2008 11:40
Max:
Creo que nadie conseguiría convencerte de que yo, Sr. Comentarista No. 24, no soy el No. 3 y No.4 (alias V.S.); por ende, ni lo intento.
Aunque podríamos discurrir sobre el uso y abuso de extranjerismos en nuestra lengua, en realidad sólo quería llamarte la atención por tu insulto gratuito.
26 por Ariel (Usuario no autenticado) 10/06/2008 19:20
PARA LOS AGENTES DE LA SEGURIDAD QUE DESDE CUBA CUMPLEN SU "ARRIESGADA MISION" DE COMBATIRNOS,
SIEMPRE ME PREGUNTO COMO SE PUEDE SER TAN IDIOTA CUANDO VEO LOS COMENTARIOS DE LOS AGENTES DE LA SEGURIDAD DEL ESTADO, CUYA "MISION" ES SALIR AL PASO A LA "CONTRARREVOLUCION" A TRAVES DE SUS MENSAJES EN ESTE TIPO DE FORUMS.
ESTOS SERES SUBNORMALES, GANAN 15-18 DOLARES AL MES, EN SU MAYORIA SUFRE EL RIGOR DE LAS GUAGUAS (Y OTROS MILES DE RIGORES) AUNQUE RECIBEN JABITAS CON JABONES Y PASTA DE DIENTE DEL MININT, Y EN EL MEJOR DE LOS CASOS UNA SEMANITA EN VARADERO O SANTA MARIA CADA TRES ANOS. ESTO ES SUFICIENTE PARA QUE NUESTROS TARADOS MENTALES NO PUEDAN VER DELANTE DE SUS OJOS.
SIGUEN SIN QUERER VER LA VIDA DE DESPILFARRADORES MILLONARIOS CAPITALISTAS QUE DISFRUTAN FIDELITO, ALEX, ALEXIS, ALEJADRO Y EL RESTO DE LOS HIJOS DEL SENIL DICTADOR. MUY SIMILAR A LOS LUJOS EN QUE VIVEN TODOS LOS HIJOS Y FAMILIARES DE LA CAMARILLA GANSTERIL QUE TOMO EL PODER EN CUBA EN 1959 Y QUE NOS DIJO QUE TODOS ERAMOS IGUALES.
LA MAYORIA DE ESOS NENES VIVEN EN EL EXTRANJERO O MALGASTAN MILES Y MILES DE DOLARES EN SUS FRECUENTES VIAJES DE PLACER. TIENEN MANSIONES DENTRO Y FUERA DE LA ISLA Y CASI TODOS SE CASAN CON EXTRANJEROS ACAUDALADOS O CON OTROS HIJOS DE DIRIGENTES.
PERO A PESAR DE ESTO Y DE MUCHO MAS, LOS IDIOTAS DE LA INSEGURIDAD SIGUEN PERDIENDO EL TIEMPO Y CONSUMIENDO SUS MISERABLES VIDAS EN DEFENDER LA OPULENCIA DE SUS VERDUGOS Y SUS FAMILIARES.
POBRES TONTOS...CUANDO LES LLEGUE LA VEJEZ VERAN LA MISERIA Y EL ARREPENTIMIENTO MULTIPLICADOS, MIENTRAS LOS HIJOS DE LOS COMANDANTES SE SEGUIRAN RIENDO DE ELLOS DESDE SUS CAMPOS DE GOLF Y PLAYAS EXOTICAS..
ESTIMADOS AGENTES Y COLABORADORES, EN REALIDAD SON DIGNOS DE LASTIMA....
25 por Max de Rob (Usuario no autenticado) 10/06/2008 16:00
Sr Comentarista 3, 5 y 24.
Ud le "exige" casi al autor, en 3 y 5, que NO USE la palabra USINA porque NO ES CASTELLANA. Si la RAE la acepta entonces no hay problemas. Es correcto.
¿ O es que quiere UD que usemos solo palabras del castellano de la época de Quevedo y Cervantes, siglo XVII?
Prohibido, por UD, usar las palabras:
"almohada, jamás, ojalá, álgebra, etc, etc.," porque vienen del árabe.
Tampoco: béisbol, hamburguesa, software, etc porque vienen del inglés. Ni "toalla" porque viene del alemán.
Puedo escribirle miles.
Todas las anteriores aceptadas por la RAE.
Analice sus comentarios 3, 5 y 24 y verá que llega a la misma conclusión a que llegué yo. Sin mordidas ni dentelladas.
Saludos
24 por Admonición del Señor Max (Usuario no autenticado) 09/06/2008 8:40
Señor Max:
Antes de dirigirme a Ud he hecho 2 cosas. 1ro: he consultado el diccionario. 2do, me he vacunado contra la rabia...
La palabra “usina” no es castellana; tampoco nos llega del portugués. Así que ni Usted ni V.S. tienen razón, con la salvedad de que éste último no había tratado a nadie de imbécil.
usina.
(Del fr. usine).
1. f. Arg., Bol., Chile, Col., Par. y Ur. Instalación industrial importante, en especial la destinada a producción de gas, energía eléctrica, agua potable, etc
Que la RAE acepte un vocablo, francés u otro, no lo hace castellano. Con ello se está simplemente “reconociendo” el uso que se hace en ciertos y contados países de la voz de marras.
De igual manera, que alguien trate de a otro de imbécil gratuitamente, deja mucho que desear de sus modales y de su propia inteligencia.
Una sugerencia: si Usted va a seguir lanzando dentelladas a quienes conversamos aquí, tenga la bondad de vacunarse contra la rabia, para que no tengamos que hacerlo todos los demás.
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