Sociedad
Arquitectura de la humillación
El 'Protestódromo' y la manipulación de la historia en los espacios públicos.
Hace ocho inviernos, por estas fechas, la Isla estaba por comenzar una de sus "batallas" cuando se discutía sobre el "secuestro del niño Elián González por el imperialismo yanqui". Era el preámbulo de lo que meses después se llamó "la batalla de ideas", que a la larga no ha sido más que un episodio de lucha en el que se han disparado más discursos y recursos simbólicos que balas. Uno de sus vestigios físicos que aún permanece en La Habana es la "Tribuna Antiimperialista", escenario que ha servido como espacio para la condena oficial "contra los abusos y crímenes de Estados Unidos contra la patria".
La arquitectura y el poder
Muchos han sido los dictadores a lo largo de la historia que se han empeñado en dejar su rastro físico a través de majestuosas huellas arquitectónicas, la mayoría de las veces con resultados estéticos grotescos e imponentes, quizá como un rasgo más de aquello que simbolizan. Es cierto que en Cuba no hay un solo monumento similar al de La Larga Marcha de Mao —exceptuando el del Che en Santa Clara—. Las únicas estatuas de presidentes son los restos de las de Tomás Estrada Palma (conocida popularmente como "el monumento al zapato") y José Miguel Gómez, contrastando con el número de monumentos y bustos a José Martí y, más recientemente, a Simón Bolívar.
Los espacios relacionados en lo simbólico con la revolución son en realidad obras públicas heredadas de la república y transformadas por el régimen, como el antes llamado cuartel Moncada, hoy "Ciudad Escolar 26 de Julio" y museo sobre el ataque ocurrido en 1953. La actual Plaza de la Revolución era, antes de 1959, la Plaza Cívica de la República; del mismo modo, el Palacio Presidencial, lugar donde despacharon los presidentes de 1920 a 1965, se convirtió en 1974 en el Museo de la Revolución y, dos años después, se inauguró el Memorial Granma, que completa la muestra museográfica, básicamente sobre el período de la historia de Cuba entre 1953 y 1959.
Durante los últimos cincuenta años ha habido un grave deterioro e incluso destrucción de múltiples edificaciones, por lo tanto es probable que la tribuna antiimperialista, como construcción del castrismo, sea la muestra más palpable de la arquitectura al servicio del poder. Si bien es cierto que la tribuna antiimperialista es bastante pobre, comparada con las edificaciones hechas durante la Alemania nazi, por ejemplo, el también llamado "Protestódromo" no deja de ser humillante e imponente por el empleo excesivo de recursos monetarios y por la manipulación de la historia del país que se representa en el espacio público.
Haciendo un poco de historia, el espacio físico que hoy ocupa la tribuna antiimperialista fue antes el Parque 4 de Julio, un lugar de esparcimiento y descanso, que en lo simbólico celebraba la independencia de Estados Unidos. Cuando comienza la batalla legal por la custodia de Elián González, a fines de 1999, con una serie de marchas, tribunas abiertas y protestas frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos de Norteamérica, se estableció la "imperiosa necesidad" de construir un espacio "cívico" permanente, donde el pueblo pudiera hacer público el reclamo por la devolución del niño.
La organización y supervisión de la tribuna fue encomendada a la Unión de Jóvenes Comunistas, que puso al frente de la obra a los ingenieros Annia Martínez, Armando Sánchez y Antonio Palacio, y a 198 obreros, técnicos, ingenieros y arquitectos, con un máximo de 500 trabajadores, de acuerdo con cifras oficiales. En jornadas de 24 horas, cumplieron en 59 días el "compromiso con la patria", que inicialmente estaba planeado en 80 jornadas de trabajo.
La tribuna cuenta también con moderna tecnología de audio y luces: un espacio concebido para 1.500 personas sentadas y 3.000 de pie, más otras 100.000 ubicadas en los alrededores. Todo un récord para un país cuya industria de la construcción ha estado permanentemente en crisis desde 1959.
Una vez que el gobierno de Estados Unidos regresó a Elián González, la tribuna antiimperialista José Martí se planteó como un escenario para gritar y enseñar la rabia. Desde entonces, y con Elián de por medio (un niño como figura central para justificar la resistencia), comienza la "batalla de ideas", con el "Juramento de Baraguá" como legitimante histórico y, como escenario, la tribuna antiimperialista.
El espacio y la ideología
Los espacios públicos no son estáticos y no están carentes de contenidos político-ideológicos, pues son, como dice Habermas, el lugar donde se expresa el poder. Por lo tanto, la tribuna es un reflejo de la voluntad del Estado cubano de reinventar, una vez más —si eso fuera posible—, a José Martí para nuevas batallas, aunque en este caso bien se aplica lo que dijera el viejo Marx: "el despertar de los muertos no sirve para glorificar nuevas batallas, sino sólo para hacer parodias de aquellas".
La estatua de José Martí (realizada por el escultor Andrés González y colocada a la entrada de la Tribuna) es una nueva versión del héroe independentista: un Martí fornido, con grandes pectorales y gruesas piernas, que sostiene a un niño (¿Elián?), que virilmente se para frente al enemigo y, con el brazo izquierdo extendido, señala de manera acusatoria, quizá, hacia el imperio, en este caso la Oficina de Intereses de Estados Unidos. De acuerdo con el propio escultor, la idea es de un Martí protector y acusador, que sostiene en sus brazos a la niñez, como el futuro de la humanidad, y la fortaleza física del monumento no es un acto gratuito, sino que "simboliza la fuerza de las ideas de los cubanos".
José Martí y Simón Bolívar quedan hermanados en el pedestal (que, según el mismo González, figura las rocas marinas), por medio de frases de estos dos personajes, referentes a Estados Unidos y sus intereses sobre América Latina en dos momentos y dos contextos del siglo XIX. La ideología expresada en este pedestal fuerza a la historia, en un intento de justificar la alianza ideológica-comercial, esa sí, de Fidel Castro y Hugo Chávez.
Al hacer una lectura de la tribuna, observamos que José Martí la preside. A su lado, Simón Bolívar, y como apoyo lo nacional, simbolizado en diez torres verticales que representan la Palma Real. En la base de éstas se hayan fijas placas con nombres de personajes históricos que, de acuerdo con criterios no del todo claros, representan "lo mejor" del género humano.
De este modo, Yasser Arafat y las víctimas de la masacre de Hiroshima y Nagasaki, conviven con el arquitecto Frank Lloyd Wright, la sordociega Hellen Keller y los escritores Ernest Heminway, Mark Twain y Walt Whitman, estos últimos como muestra de que "la lucha es contra el imperio y no contra su pueblo", según fuentes oficiales.
© cubaencuentro

30 Comentarios
10 por YOMISMITICO (Usuario no autenticado) 08/01/2008 19:00
En cierta oportunidad cuando se informaba de la construcción de la Tribuna de marras a la periodista de turno, se le " fue " la información que solo en las instalaciones eléctricas de la tribuna ( léase conexiones eléctricas y supongo yo, pues no se aclaró nada al respecto, que también sistema de sonido y luces) se habían empleado 2 millones de dólares para "exigirle al imperialismo la devolución de Elián " . Eso fue un asunto de derecho civil y familia que un estudiante de 3 año de la carrera de Derecho hubiese podido asegurar que sería ganado por el padre del menor ( el abogado del caso, pagado por el gobierno cubano, fue el mismo que defendió a Clinton cuando lo de la Mónica Lewinsky y por supuesto cobró sus milloncitos. Elián volvió porque sencillamente la razón asistía a la parte cubana( leáse padre del niño). Ahora bien cuando detectaron y capturaron a los 10 de la red avispa ( espias al servicio de Villa Marista ) a Fidel se le " olvidaron " sus estudios de Derecho y dijo al igual que cuando Elian " volverán " y marchas van y marchas vienen...ellos volverán ( los no condenados a cadenas perpetuas) cuando cumplan sus sentencias ( quizás ) y los otros que fueron sancionados a una o dos cadenas perpetuas veran apagarse la luz de sus días allá. El gbierno ha gastado millones en construcciones, logística, viajes de familiares y agentes de seguridad, propaganda política, " cemento, ladrillo y arena " que tanta falta hacen para la población en batllas que desde un principio se sabía su resultado... Qué vergüenza...
9 por EL GUAYABERO (Usuario no autenticado) 08/01/2008 17:40
Y EL CUBANO QUE A TODO LE SACA UN CHISTE DICE QUE MARTI NO ACUSA AL IMPERIALISMO CON SU BRAZO EXTENDIDO, SINO QUE LE SEÑALA AL RECIEN LLEGAD QUIEN ES EL ULTIMO DE LA COLA PARA PEDIR LAS VISAS EN LA OFICINA DE INTERESES.
Y COMENTANDO LO DE LA MANIPULACION DE LA HISTORIA, NOS HAN HECHO CREER QUE MARTI DIJO QUE VIVIO EN EL MONSTRUO Y LE CONOCE LAS ENTRAÑAS CUANDO EN REALIDAD DIJO QUE VIVIO EN EL MONSTRUO Y COMO LO EXTRAÑA.
JAJAJA
BUEN DIA TODOS LOS CUBANO
8 por Jose m f..... (Usuario no autenticado) 08/01/2008 17:40
No se si algunos de los que leen esta columna ha estado en la famosa tribuna.Yo por mi parte aprovechando mi pasaporte noruego me pase por alli,señores realmente es algo que mete miedo, estuve debajo de todas las banderas negras de noche. Despues de tantos años viviendo en libertad senti miedo por primera ves.
7 por JUAN DE LOS PALOTES (Usuario no autenticado) 08/01/2008 17:40
Y EL CUBANO QUE A TODO LE SACA UN CHISTE DICE QUE MARTI NO ACUSA AL IMPERIALISMO CON SU BRAZO EXTENDIDO, SINO QUE LE SEÑALA AL RECIEN LLEGAD QUIEN ES EL ULTIMO DE LA COLA PARA PEDIR LAS VISAS EN LA OFICINA DE INTERESES.
Y COMENTANDO LO DE LA MANIPULACION DE LA HISTORIA, NOS HAN HECHO CREER QUE MARTI DIJO QUE VIVIO EN EL MONSTRUO Y LE CONOCE LAS ENTRAÑAS CUANDO EN REALIDAD DIJO QUE VIVIO EN EL MONSTRUO Y COMO LO EXTRAÑA.
JAJAJA
BUEN DIA TODOS LOS CUBANO
6 por Vamos a la plaza (Usuario no autenticado) 08/01/2008 17:40
Solo espero que cuando cambien las cosas en Cuba, no celebremos mas nada en conjunto, ni lo bueno, ni lo malo. las celebraciones te mantienen atado a los recuerdos. y todo lo que restringe la libertad es malo. que celebrar sea opcion individual.
yo vivia todavia en Cuba cuando levantaron esa cosa horripilante pero nunca pase siquiera cerca de ella. yo soy de las que piensa que ir a una marcha en cuba no es obligado como se justifica la mayoria. usted va si quiere. por eso pienso tambien que los cubanos tienen lo que se merecen, ni mas ni menos. no tienen comida? vamos a la plaza. No puedo entrar a un hotel? vamos a la plaza. Me van a cobra impuestos sobre la miseria que me dan los extranjeros por mi trabajo? vamos a la plaza.
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