Política
Asunto de Estado
En medio siglo, La Habana no ha hallado nada mejor para perpetuarse que el fisgoneo.
Todo el mundo recuerda (o debiera recordar) que hace algún tiempo el disidente Oswaldo Payá descubrió que dentro de su casa, justamente en la habitación donde duerme y realiza sus intimidades más personales, la Seguridad del Estado había colocado micrófonos para espiarlo.
No fue un caso excepcional, sino parte de lo que comúnmente se practica en la Isla. Y no únicamente con los miembros de partidos políticos pertenecientes a la oposición pacífica. También con muchísimas otras personas, mediante pretextos delirantes. Incluso con los propios funcionarios estatales. Basta que la Seguridad del Estado considere de interés político para el régimen las conversaciones de cualquier ciudadano, para que en el acto se violen grotesca e impunemente sus más elementales derechos de privacidad.
Tal vez se recuerde igualmente que al denunciar aquella mamarrachada, Payá declaró que para lo único que debió servirle al régimen fue para comprobar la ejemplar armonía y la felicidad con que su esposa y él llevan el matrimonio.
El papelazo fue de marca. Al punto que cualquier gobierno menudamente sensato (ya que aquí no vale hablar de respetabilidad) hubiese desistido de esta práctica del rascabucheo de Estado, que además de ridícula en grado sumo, debe resultar onerosa, desmoralizadora y bien cara, todavía más para un sistema que sobrevive a saltos entre una y otra y otra crisis económica.
Psicología cavernícola
Pero no. Parece que el régimen no ha podido hallar en medio siglo otro recurso mejor para garantizar lo que ellos llaman la independencia de la patria.
Así que optó por la institucionalización del fisgoneo y la publicación de los (presuntos) trapos sucios de sus opositores, convencido además de que, a la hora de hacerlo, su escuadrón de rascabucheadores se sitúa por encima del bien y del mal.
Tan perdidos andan dentro del pantano de su psicología cavernícola (los del régimen y sus cómplices del exterior), que no sólo incurren en la ingenuidad de alardear públicamente de este ejercicio del esperpento como si fuera una joya demostrativa de la pericia de su aparato de inteligencia, sino que además pretenden venderle al mundo sus resultados como el descubrimiento de una gran conspiración imperial contra ellos.
Fuera para desternillarse de la risa si nos lo permitiesen las arqueadas. Y si no supiéramos que detrás de cada chancleteo mediático (el de hoy, los de ayer y los que faltan) en torno a este asunto, queda siempre en la sombra el dolor, la impotencia angustiosa, el desasosiego, el miedo, el bochorno por compartir sin desearlo cuestiones privadas, la tristeza de tantas familias de cubanos, cuyos integrantes tal vez mueran de viejos (de hecho, han muerto muchos ya) sin poder denunciar el abuso de poder de que fueron víctimas, sin reponerse de sus consecuencias y sin el atenuante aliviador de relatar los detalles.
Queda, además, en el presente caso, el testimonio de una contradicción que aplasta entre los anuncios de renovación tan cacareados por el régimen y su empecinamiento en perpetuar prácticas de sus más execrables momentos de la edad de piedra.
© cubaencuentro

12 Comentarios
7 por Críticas más duras (Usuario no autenticado) 26/05/2008 22:40
Es una pena ver como comentaristas como el que auto titula El Anal-lista emiten criterios si encender el cerebro antes de escribir. Nadie justifica la violación de la privacidad. No obstante esto sucede en los EEUU, donde interfieren el teléfono, revisan cuanto detalle personal tienes. En Europa las compañías de teléfono tienen que guardar la información de todas llamadas telefónicas así como correos electrónicos y demás. Y estos son los casos más benévolos. ¿A quién quieres hacer pensar por decir que Cuba puso micrófonos en casa de alguien? Hay que leer lo que sucede en le mundo entero no sólo lo que nos afecta a los cubanos. Si esto te hace pensar que soporto la violación de la privacidad nada puedo hacer para cambiar tu mentalidad. Ahora que no te quepa duda que yo si tomo mi privacidad muy en serio y la defiendo a brazo partido.
6 por El Analista (Usuario no autenticado) 26/05/2008 19:40
Es realmente patetico ver como comentaristas como el que se autitula "criticas mas duras" para realzar lo que el considera importante llega a decir tonterias como que todos los gobiernos del mundo usan la escucha o interfieren telefonos y de hecho justifica estas practicas por parte del regimen cubano; estos que con mentalidad antidemocratica ven normal aspectos como estos de represion policial y violacion de los derechos fundamentales a la privacidad de las familias no tienen criterios ni de la etica ni de los derechos democrtaticos, Dios nos libre de estos "luchadores por la libertad".
En cuanto al Eliancito nada que decir ese se sabe a quien responde.
5 por Me vomito (Usuario no autenticado) 26/05/2008 18:40
La arqueada del asco no me deja dibujar la mueca, ME VOMITO EN PROYECTIL, desde lo mas profundo, cuando veo estas practicas denigrantes para la dignidad humana. Vean la pelicula La vida de los otros, donde los seres humanos victimas de la Stasi, terminan casi siempre en el suicidio. Esto es inaceptable en la era moderna.
4 por Pedro Medina (Usuario no autenticado) 26/05/2008 17:00
Yo me pregunto que porciento del PIB cubano se dedicará al espionaje y a la chibateria?. Debe ser bien alto y por gastos debe ser la primwra industria del Pais.
3 por Críticas más duras (Usuario no autenticado) 26/05/2008 17:00
¿Cuál es la importancia de este artículo? Denunciar las atrocidades del gobierno cubano. Tomen temas serios y que realmente afectan a Cuba. ¿Qué gobierno no coloca micrófonos, interfiere teléfonos? Aquí en los EEUU se ve a diario incluso las rendiciones. No creo que haya moral para reclamar a Cuba porque puso un micrófono o no.
¿Por qué no se escribe que en Cuba no teléfonos para interferir? ¿O que los cubanos son ciudadanos de décima categoría en Cuba? Los cubanos tienen el pasaporte más caro del mundo y no sirve ni para ir a Cuba. Que firmaron los tratados de derechos humanos que garantizan libertad de expresión y viajar, no obstante ni siquiera han informado al pueblo de ello. La dualidad de la moneda, todo los artículos esenciales son vendidos a precios exorbitantes en moneda que pueblo trabajador no recibe. El transporte o carencia del mismo. El abuso de la policía que ve con el poder de molestar a cualquier cubano por estar sentado en un parque. Los presos ilegales porque han firmado los tratados en Nueva York. En fin hay numerosos temas que de verdad pudieran sacudir la opinión internacional.
Debemos enfocar nuestras críticas en temas que de verdad movilicen la opinión internacional. Aunque no lo creamos Cuba no es el país más importante del mundo y cuando la gente lee problemas que no les sacudan las fibras mas internas simplemente ignoran lo dicho. Aprecio la buena intención del artículo pero necesitamos palabras más contundentes.
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