jueves 8 de enero de 2009 4:08
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Represión

La muerte es sorda

Cuba necesita otro concierto: para que nadie vaya a un calabozo por sus ideas políticas.

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Silvio Rodríguez, durante el concierto en la prisión de Guamajal

Silvio Rodríguez, durante el concierto en la prisión de Guamajal. (PL/AP)

A la galera de Antonio Díaz Sánchez, en la cárcel de Canaleta, no llega la música. No llega la alegría programada de un concierto de artistas que pasa una noche como un cometa por la prisión. Lo que ese hombre necesita no son los acordes de una guitarra ni una voz ajena. Quiere los remedios para sus enfermedades y quiere la libertad, como la quieren y la reclaman los otros 233 presos políticos que sufren en las cárceles de Cuba.

¿Una brigada de músicos y un pintor de la corte? No. Un equipo internacional de juristas y de especialistas en derechos humanos, para que se examinen los expedientes desde la óptica de la verdadera justicia y no desde la arbitrariedad de unos sirvientes que no prepararon juicios, sino entremeses obscenos con guiones escritos por la policía.

¿Un equipo de cine pagado por el mismo gobierno que los apresó? No. Un cineasta libre que lleve su cámara a las celdas de castigo y filme, por encima de la plancha de hierro de la puerta, el camastro de zinc y el hueco en el piso al que llaman en los documentos oficiales "baño turco".

Una cámara en la cocina, aunque no se pueda grabar el olor del pescado podrido, ni el sabor de los pedazos de harina que dan como plato fuerte, junto a hierbas con agua caliente y un dado de pan expuesto al sol, a las moscas, y humedecido por el sudor de los operarios y ayudantes que cocinan con leña.

Otra en la enfermería, para que filme los tajazos con cuchillas, los alambres en forma de signos de interrogación que se tragan los presos, las piernas y los brazos inyectados con un repuesto de bolígrafo, con petróleo o excremento, cuando ya no encuentran otra forma de protestar por las condiciones en las que viven en las cárceles.

¿Unos redactores de lobregueces y obviedades que reseñen la hazaña (siempre hay un poco de miedo en el ambiente) de ir a cantarles a los presos? Que le den un espacio en sus panfletos a los 24 periodistas que están allá dentro, para que cuenten su experiencia, para que den detalles de las palizas y de cómo se utilizan a delincuentes sin escrúpulos para tratar de atemorizar a los presos políticos.

Una página para que escriban sus testimonios Ricardo González Alfonso, Normando Hernández, Víctor Rolando Arroyo, Pedro Argüelles Morán, Adolfo Fernández Saínz, Iván Hernández Carrillo, José Luis García Paneque, Héctor Maseda, Omar Moisés Ruiz, Pablo Pacheco Ávila, Oscar Sánchez Madam y Omar Rodríguez Saludes, entre otros.

Ellos son más libres y más periodistas que los enviados especiales, porque están detrás de las rejas con condenas de hasta 26 años por describir la realidad y decir sus opiniones con honestidad en el país donde nacieron. En la tierra que aman.

No hay alivio con canciones

La gravedad y el peligro de la vida en las cárceles de Cuba no se eliminan con un poco de agua y cal en las paredes, y otra de mano de chapapote desleído con gasolina en los barrotes. No se alivian con canciones desde unos altavoces y una caravana de artistas que pasa por las afueras de la prisión en un ómnibus que conduce Mr. Marshall.

Es otro el concierto que se necesita. Otro el que quieren los presos políticos. Otro el que reclama Cuba para que nadie vaya a un calabozo por sus ideas políticas, por robarse unas naranjas para su familia, ni falsificar un vale para poner algo de comer en la mesa de casa. Que la cárcel sea, de todas formas, un ámbito decente donde los asesinos y los gángsteres paguen sus deudas con la sociedad.

Es un concierto para el que estamos convocados todos, y esa, una música que sí se puede escuchar ya en cualquier parte de Cuba y sus exilios. Y en la galera de Antonio Díaz Sánchez.

35 Comentarios


25 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 01/02/2008 9:00

Alex Cerbeto:

Por qué considera escribir el artículo sobre su patria, nuestra hermana patria, Mexico, usted, y de paso si su conciencia aprueba, considere recordale a su gobierno que los cubanos que aterrizan en sus orillas tienen tantos derechos humanos como nuestros hermanos Mexicanos. Recuérdele además, si su conciencia permite que en Cuba no nos reconocen ni siquiera el derecho a nuestra tierra. Pregúntele, por favor, si su conciencia le permite, que como entonces ha devuelto cubanos al directamente responsable de estos crímenes contra vuestra hermano, la nación cubana. Seguramente usted no querrá que su gobernante haga a nuestra hermana patria de México cómplice de los crímenes de este cubano no arrepentido.

Seguramente usted no está de acuerdo con que Fidel, Raul y su pandilla se escondan detrás de los pobres de este mundo para ocultar
sus crímenes contra neustra nación por 49 años.

Seguramente usted no se dejará llevar por lo que Fidel pone en su pantalla, ¿verdad? Ni confunde en su corazón, su relación con los EEUU con la que coresponde con sus hermanos cubanos oprimidos, dentro y fuera de Cuba, y en las propias orillas de Mexico?

Seguramente usted quiere ser nuestro hermano para siempre, ¿verdad?

Ojalá y así sea.

24 por la loca de la casa para juan carlos balderas (Usuario no autenticado) 01/02/2008 1:20

Si!!!!!!!!!!!!!!!!!...que vivan!!!!!! Pero bien lejos!!!!!!...te los regalamos a todos,con guitarras,barbas y conciencias sucias....ademas te recomiendo que te ocupes de los problemas de tu pais y no te metas en los asuntos cubanos....alguien te dio vela en este entierro? o es que estas buscando una entrada para el funeral del cagandante?

23 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 01/02/2008 1:20

"¿En cuántos periodicos de circulación mundial aparecen estos artículos? Me temo que la respuesta a estas dos preguntas es que muy pocas personas y muy pocos medios, si es que hay alguno(s), en los dos casos."

"Pero tenemos que [...] cambiar nuestros métodos de trabajo y lucha"

Si algun cambio fuera indispensable comenzar y desear este es uno de los primordiales: cambiar nuestros metodos de trabajo y de lucha.
Cambiarlo todo para una autentica RESISTENCIA, ACTIVA, UNIDA.

22 por Alex Cerbeto (Usuario no autenticado) 01/02/2008 1:00

Raúl Rivero, Excelente tu ensayo, escribes lindo wey...Me gustaría pedirte que escribas uno sobre los más de 14 millones de pobres en extrema miseria que hay en mi país (México) sobre los más de 40 millones de desnutridos, analfabetos y seres humanos sin salud pública mínima. Por favor nos urge un poeta como tú, que tenga los "huevos" bien puestos, escríbenos ese ensayo y podré creer en ti. Ah los datos no son de La Jornada o de AMLO, son tomados de un discurso del Presidente Calderón, no me acusen de izquierdista ni de otra cosa que no sea decir la verdad.

21 por Armansa (Usuario no autenticado) 31/01/2008 23:40

Muy buen artículo, es una realidad que entristece; solo tengo una observación y es que se habla de los 200 y tantos presuntos presos políticos; ¿Y los 100 mil presos que existen amparados en el término PRESOS COMUNES?. Habrá una parte conectados directamente a hechos de sangre,o "delitos ortodoxos", por llamarles de alguna forma; pero ¿No habrán miles de presos víctimas de los "efectos colaterales" de la política que hace imperar la Tiranía en nuestro país donde casi todo es delito?; ¿No se pueden catalogar igualmente a una inmensa mayoría de estos reos, presos políticos igualmente, por ser victimas de la "maquinaria" de la Dictadura y su política?

Cuando se habla de la libertad para los presos políticos, algo que creo muy justo, me acuerdo de la cantidad de infelices que ya hacen en la cárceles por miles, resultado de salirse de los estrechos márgenes en que permite la dictadura sobrevivir; esos que muchas veces "inventando" para darle de comer a sus hijos porque no le alcanza el salario miseria que le paga el estado, dueño y señor de todo, es sorprendido robando aceite de almacén, o carne del matadero; quién sabe si para comprar una teja, robada también por otro lado, para escapar de un gotera en el techo del cuarto donde duermen sus hijos. Otros que cuando levantaron la voz y protestaron le aplicaron "La Ley de Peligrosidad". Hay mucha tela por donde cortar cubanos.


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