Política
La reorganización del aparato ideológico
¿Es Eliades Acosta un nuevo Aldana o 'el nuevo' Aldana?
Eliades Acosta, la estrella ascendente de la ideología cubana, hace boxeo de sombras. Pelea contra libros de los que casi nadie en la Isla sabe que existen.
En una entrevista publicada por el diario Granma, vocero del Partido Comunista, el autor de El Apocalipsis según San George alude a varios textos que "intentan cambiar la imagen que aprendimos desde niños en la escuela, ya sea sobre la revolución o las guerras por la independencia".
El jefe del Departamento de Cultura del Comité Central se muestra somero al citar obras publicadas, o en preparación, que embisten o desvirtúan el discurso oficial sobre el ataque al cuartel Moncada, las gestas separatistas del siglo XIX y la dictadura de Fulgencio Batista.
"La nueva estrategia consiste en desmontar los elementos que componen la obra y el sostén histórico de la revolución cubana", dice el historiador, nacido en 1959 en Santiago de Cuba y graduado de Filosofía en la moscovita universidad Lomonosov.
La guerra, llamémosle ideológica, contra la revolución cubana, es tan antigua como la revolución misma y una de las reglas de oro es combatirla omitiendo las "armas del enemigo" y sólo blandiendo las propias.
Eso es lo que hace Acosta en la entrevista. Repetir una táctica gastada. No menciona ni los títulos, ni los autores, ni las editoriales de esa literatura que, según él, exhibe "una rara unanimidad… desde diversos puntos del planeta, que para nada la hace 'espontánea'".
El lector, como siempre, queda a merced del sesgo de un único punto de vista y excluido de todo análisis comparativo.
Admitiendo lo que se sabe, que tal literatura es algunas veces lo suficientemente grosera como para que sea descalificada por un lector medio, las autoridades, pese a ello, nunca han tomado riesgos y prefieren manejar los retos desde la censura y la contramanipulación.
Amateurs de la política
La protesta de un grupo de iracundos intelectuales, suscitada a fines de 2006, sólo llegó a la prensa cuando el Partido Comunista consiguió armar un incoherente comunicado que en manos del lector era un rompecabezas. Generaba más dudas que certezas, pues apenas aludía a la intríngulis del asunto.
El hecho en sí mismo fue conjurado con un par de conferencias cerradas al público, a manera de catarsis, pero abrió un boquete en las paredes políticas del sistema al desatar un cauce marginal de polémicas y cuestionamientos en correos electrónicos, que subió como la espuma.
El gobierno respondió torpemente, evitando ser arrastrado a un campo de batalla para el que apenas posee una estrategia de éxito. Lanzó una revisión de todas las páginas web sustentadas en servidores locales, filtró otras que se montan desde el exterior y cortó el acceso a la mensajería de internet a muchos antes autorizados.
Salvo oasis de polémicas en los sesenta, siempre controlados desde las alturas, en Cuba nunca se ha producido en casi medio siglo un libre debate de ideas, ni tan siquiera dentro del mismo bando de los revolucionarios, lo que, en definitiva, ha servido para empobrecer la inteligencia de la nación y poner en ventaja el discurso de los adversarios.
Pese a manejar una retórica que juega al racionalismo, Eliades Acosta no puede enmendar la incongruencia del discurso oficial. Le sombran trampas en las cuales todos parecen amateurs de la política.
En una entrevista con el corresponsal en La Habana de Radio Progreso Alternativa, de Miami, desautoriza las bibliotecas independientes, fomentadas en la Isla con ayudas desde Europa, América Latina y Estados Unidos, y puestas en jaque por las autoridades.
"Podemos estar hasta mañana discutiendo si usted puede por inseminación artificial lograr influir sobre la conciencia de las personas o si existen resortes que hacen que la persona pueda tener una opción y pueda escoger. Yo soy de los que opina la segunda variante", dijo Acosta a Manuel Alberto Ramy, pero al mismo tiempo sitúa a las bibliotecas independientes como una "operación de guerra", justificando así su tratamiento punitivo.
Para el historiador, "un hombre culto es muy difícil de doblegar y de manipular", lo que, por tanto, dejaría sin efecto las políticas de fuerza al uso. Se trata de elegir, no de prohibir, según su teoría.
Fichas del tablero
La promoción de Acosta para la jefatura del Departamento de Cultura y su aparición discretamente creciente en los medios indica que el Partido intenta rejerarquizar el abatido frente ideológico, para el cual no cuenta con experimentados estrategas ni con figuras de cierto crédito intelectual.
Alfonso Borges, actual jefe del Departamento Ideológico del PCC, es un funcionario que logra sobresalir por su grisura y hace que la labor parezca más una cuestión burocrática que un acto de creación inteligente. Nadie lo toma en cuenta. En los medios de comunicación se le teme, pero no se le respeta intelectualmente.
Desde la caída de Carlos Aldana, en 1992, a quien llegó a considerarse el tercer hombre de la jerarquía política, incluso por encima de ciertos comandantes de la Sierra Maestra conocidos como los históricos, el flanco ideológico de la revolución recayó casi enteramente sobre el ahora ausente Fidel Castro.
Otra de las fichas del tablero, el escritor Abel Prieto, ministro de Cultura, se mueve en órbitas cercanas a la ideología, pero ese no es su fuerte, ni tampoco sería útil quemar su poco o mucho liberalismo en las catequesis partidistas.
El autor de El vuelo del gato, de melena anecdótica, parece ser un hombre reservado para la transición. De alguna manera tendría el respaldo de la intelectualidad por haberla "defendido" como estamento social y hacer comprender al Estado que la cultura está por encima de las ideologías.
De cara a una encrucijada histórica que no tardará mucho en llegar, el sistema entra virtualmente agotado, en su frente ideológico, para una misión impostergable: aparejar un modelo que permita la reproducción del poder sin montarse en una montaña rusa de cambios que conmocionen el proceso.
"Si se dice que en Cuba hay censura, debe alguien presentar la lista de los libros prohibidos y debe alguien demostrar quiénes son los censores", reclama Eliades Acosta.
Difícil que alguien aporte pruebas. Todos saben dónde está el censor, pero no dónde los libros que hay que censurar. ¿Quizás los que en los años ochenta se guardaban en el piso 15 de la Biblioteca Nacional?
© cubaencuentro

31 Comentarios
31 por Uruguay Lenin (Usuario no autenticado) 02/12/2007 11:40
por supuesto que Martí era marxista, acaso no dijo refiriendose a Marx: " por que tomo partido por los humildes, merece todo mi respeto"
30 por Lorenzo M. (Usuario no autenticado) 24/11/2007 12:20
Ese señor que usa el seudónimo de Armando L. Guerra está mal de la cabeza. Comparar a Daína Chaviano con Zoé Valdés es como comparar diamantes con lodo. Además, me da la impresión de que el señor no se ha leído ninguna novela de Chaviano. Los libros de esta escritora se dejan leer solos. Son difíciles de soltar. Y su reciente "Isla de los amores infinitos" es un canto poético a Cuba. No soy cubano, pero me gustaría que mi patria (Costa Rica) contara con un escritor que se le acercara a ella.
29 por Camilo (Usuario no autenticado) 24/09/2007 18:30
ofende quien puede, no quien quiere,
Naiden
28 por Respetable Alicia (de Naiden) (Usuario no autenticado) 24/09/2007 15:30
<< mi también se me sale la risa del sur de mi garganta cuando veo como un cubano se ofende si se declara por escrito lo que lo enorgullece si es de viva voz. -sintaxis a revisar->>
Ciertamente no es la vulgaridad el rasgo que mas me enorgullece de mi pueblo, eppur si muove.
<<Desgraciadamente no somos nada refinados, cubano que se llamó a sí mismo "Naiden pretendió hacer una lista de litaratos" >>
Como vez, me sigo llamando "Naiden", in hac lacrimarum valle un poco de risa no viene mal, pero compruebo una vez más que la "intelectualidad cubana" tiene el sentido del humor de Musil, y el sarcasmo de Vonnegut (esto incluye los versos de la Loynaz nunca escritos).
<<Ninguno de nosotros profiere un verso de "la Loinaz", para empezar porque no se conocen aún, y no hay que sufrir porque no guste a todos la vulgaridad y lo grosero. "Paradiso", que no paraíso, no es para nadie aquí, hasta donde he leído, la cumbre de las letras latinoamericanas>>
Paraíso o Paradiso, -dá igual-, a cualquiera entre el clavel y la rosa se le salen los manolos del dedo gordo del pié, lugar desde donde preferí lanzarlo -una vez concluida su lectura- al cráter, a pesar de que es mas fácil lanzar cosas montaña abajo.
<<Al menos nadie ha tenido el arrojo de decirlo si lo piensa. Y si lo hace feliz incluir a Corín Tellado (¡válganos Dios!) en su lista personal, hágalo con nuestros parabienes.>>
Realmente no pretendía incluir a Corín Tellado en una lista de escritores cubanos porque hasta donde alcanza mi ignorancia, la señora nació en Asturias, hablaba de "persona que escribe" -oficio que en vuestra creencia, no es el de Zoe Valdez-, tanto como de literato por referirme a alquien que cultiva la literatura.
<<Esto es democracia, o lo pretende, no chancletas calzadas en la punta del dedo gordo para gritar, a ver quién más alto y mejor, defiende su opinión como la única válida y cierta.>>
Nada más lejos de mi intención.
27 por Camilo (Usuario no autenticado) 24/09/2007 15:10
ofende quien puede no quien quiere
Naiden
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