Sociedad
Las actas del descontento
En el 'debate' convocado, las críticas no son obra de francotiradores. La gente dispara contra todo, y hace diana.
TEMA: Un 'debate' por decreto
Raúl Castro ha metido los termómetros en la opinión pública. Salen calientes.
Una avalancha de críticas espesa las actas de las reuniones que han sido convocadas por todos los canales para analizar el discurso del actual gobernante "interino" el pasado 26 de julio.
"Ya se puede hablar", animó una activista sindical en medio de una audiencia fabril que se mantenía en silencio. El adverbio de tiempo fue empleado para marcar una época, supuestamente de mayor flexibilidad, y no para indicar el inicio del debate.
¿Se tomarán los nombres de los que opinan? Preguntó una operaria. "Esto es totalmente anónimo", respondió la funcionaria.
Una hora y media después tuvo que pedir más papel para registrar las críticas de un país "que funciona con el piloto automático", según afirmó un custodio para ilustrar el sentido de inercia social que impera en la Isla.
Para configurar un cuadro bastante representativo de los estados de opinión, las reuniones se instauran en todo el arco de organizaciones paraestatales y en las bases del Partido y la Juventud comunistas. Igualmente las estructuras administrativas discuten el documento.
Nada está bien
Las autoridades quieren poner un espejo ante la realidad, pese a que la imagen devuelta es cada vez más desagradable e inquietante. Nada parece estar bien.
"Nos caemos a mentiras todos los días", espetó un médico de una policlínica y denunció como en algunos hospitales se venden los turnos quirúrgicos hasta por 100 CUC —8,3 veces el salario promedio—, o se retienen en los almacenes medicamentos extranjeros en espera de un buen postor.
En un núcleo partidista de profesionales de las ciencias sociales, alguien indicó que la política estaba muy "a la zaga de los cambios que impone la realidad" y que, por tanto, "la credibilidad de la dirigencia cae en picada".
"¿Tendrá que estallar otro Maleconazo para que ocurran cambios?", preguntó otro de los presentes al aludir a la protesta masiva ocurrida el 5 de agosto de 1994 en el Malecón habanero.
La acción, que duró algunas horas, fue controlada incruentamente con varias brigadas policiales antimotines, pero fue el preludio de la Crisis de los Balseros, una oleada migratoria que en semanas lanzó al mar a más de 30.000 personas, en su mayoría jóvenes, que se hacían al Golfo de México en lo primero que flotara.
En un claustro de profesores de enseñanza media, uno de ellos aplicó el esquema marxista para evaluar la situación. "Las actuales relaciones de producción están trabando las fuerzas productivas", dijo con aire de solemnidad académica.
Las críticas no son obra de francotiradores. La gente dispara contra todo, y lo peor es que hace diana.
Los servicios educacionales, porque "los maestros no saben ni dónde están parados"; el sistema de salud: "no quieras caer en un hospital, hay que llevar hasta las sábanas y buscar un médico que te atienda"; la inflación: "aquí no hay quien viva"; los salarios: "son simbólicos"; la vivienda: "se roban los materiales"; pasando por el transporte, la corrupción y la pérdida de valores familiares y sociales, hasta llegar a la emigración: "todo el que puede va echando".
"Estamos en el deber de cuestionarnos cuanta cosa hacemos, en busca de realizarla cada vez mejor, de transformar concepciones y métodos que fueron los apropiados en su momento, pero han sido ya superados por la propia vida", dijo Raúl Castro en el discurso que ahora se discute, y la masa le ha tomado la palabra.
Rumores arrolladores
En medio de las encendidas discusiones y evidentes desahogos, las especulaciones han tomado las calles.
"Van a dejar solo al chavito (CUC)". "Se permitirán pequeños negocios y dejarán hacer cooperativas". "Van a vender tierras a todo el que quiera". "Los japoneses vienen a poner tranvías en La Habana". "Raúl ha visto lo que ha hecho China y Vietnam, y el Partido sigue ahí". "Alarcón va a ser el próximo presidente y Lage el primer ministro".
Los rumores son arrolladores y el Partido toma nota, y hace mutis. Está siendo sobrepasado por una fantasía popular que ya no ve en la salida de Fidel Castro un salto al vacío, sino un horizonte de cambios y una posible mejora o solución a sus problemas agobiantes.
No es la primera vez que el poder organiza estas rondas de expresión crítica. Lo hizo luego del fracaso de la cosecha azucarera de 1970, repitió la experiencia en 1986, durante el proceso conocido como de "rectificación de errores y tendencias negativas", y volvió a la fórmula en 1992, ya en plena crisis recesiva, con los llamados parlamentos obreros.
El gobierno presenta tales encuestas públicas como ejercicios de "democracia participativa". Otros lo ven como un ardid para obtener información, drenar el descontento y establecer una perspectiva de cambios que luego se cumple en parte o en todo se desestima.
A diferencia de los procesos anteriores, este se ensaya en medio de un escenario inédito: la ausencia del máximo líder de la política activa.
Mientras van y vienen las reuniones, la prensa guarda silencio. Muchas de las opiniones son impublicables y el interinato prefiere la discreción para hacerse notar lo menos posible. Por momentos, el gobierno se torna invisible para no robar protagonismo a las reflexiones de Fidel Castro.
"Lo único que jamás cuestionará un revolucionario cubano es nuestra decisión irrenunciable de construir el socialismo", manifestó el general Raúl Castro en el discurso del 26 de julio que ahora se discute, trazando la raya roja ante la cual se detendrán los cuestionamientos y las críticas.
Pero la gente sabe que "socialismo" hay más de uno. Es un sistema que lleva nombre y apellidos, y hasta etiquetas. ¿A cuál se refería Raúl?
"Si leo el periódico, este es el mejor. Pero si voy al agro o me enfermo, creo que es el peor", comentó un cartero.
Con su salario y las propinas de los clientes, este hombre cercano a la jubilación se las ve negras. Cuando se le pregunta cómo le va, responde con un gerundio inesperado: "Sobremuriendo", dice y suena el silbato a manera de un tren que se pone en marcha.
© cubaencuentro

33 Comentarios
23 por Milena (Usuario no autenticado) 28/09/2007 0:10
Si le buscamos la boca al compañero Jorge Perez, corremos el riesgo de perdernos el debate de los temas que seriamente aqui se exponen, amen de que esto se convierta en un solar.
Por otra parte, escribir Fidel Castro con mayusculas, minusculas, negritas o cursivas, ni le da ni le quita, sino todo lo contrario. Que aportaria el uso de minusculas al debate serio? nada. Obviar el nombre de Fidel Castro solo servirá para engradecerlo aun más, si eso es posible.
22 por DEBORAH SAN GIL (Usuario no autenticado) 27/09/2007 21:50
JORGE PEREZ: ESPERO SEA UNA BUENA IRONIA, JAJAJA
21 por Un Cubano Escéptico (Usuario no autenticado) 27/09/2007 19:50
Estimados amigos, siempre cuando se habla de las vías de una transición en nuestra isla me vienen a la cabeza dos imágenes, una la del fusilamiento de Ceausescu y de su nada adorable mujer durante la revolución rumana, y la otra la del General Pinochet tomando posesión en el Congreso chileno como senador vitalicio. Hoy en Rumania gobiernan los seguidores de Ceausescu, escandalosamente enriquecidos después de una disparatada transición, mientras en Chile gobierna un gobierno de concertación que agrupa a todos los opositores de Pinochet -desde la derecha cristiana hasta los socialistas de la Bachelet- país según Transparencia Internacional donde existen los menores niveles de corrupción en la región.
La clave para la debacle en el caso rumano, y el éxito del caso chileno radica en la manera en que las transiciones fueron ejecutadas. En una no se negocio, en la otra si (el caso español es otro ejemplo de transición negociada). Gústenos o no, el camino de la libertad de Cuba de la tiranía que hoy nos oprime pasa por la negociación.
Por mucho que todos deseamos ver a Felipito el Payaso y a toda la camarilla de tiranuelos que gobiernan nuestro país colgados de los postes del parque central, la realidad indica que es eso será un imposible. Porque? Simplemente porque si pensamos de una manera realista la opción más factible para que se pueda producir una transición en Cuba es la de negociar con los carceleros. Para desgracia de la nación cubana ellos son quienes controlan el poder político, económico y militar de Cuba, no los exiliados, ni los cubanos de a pie en la isla.
Infelizmente la oposición organizada en Cuba, aunque valiente y perseverante, es pequeña, fragmentada, esta aislada, y además esta muy penetrada por los organismos de seguridad del régimen. Existe lógicamente un feroz descontento popular, cada día más evidente, que hace ponerse nerviosos a los tiranos, pero la falta de una oposición organizada y de un líder carismático (factores que también estuvieron presentes en los casos Rumano y Chileno) hace que cualquier levantamiento popular espontáneo este llamado al fracaso, al menos en el corto plazo.
Recordemos que la autocracia que gobierna Cuba, aunque impopular y despreciada por la mayoría de la población cubana, esta bien organizada, tiene aún poder de convocatoria, esta armada, y más aún, no quiere dejar el poder que por tanto años han disfrutado. Infelizmente para ellos, la crisis total que enfrenta la isla hace que no puedan seguir gobernando de la manera en que lo han hecho sin pagar un precio. La convocatoria popular hecha por Raúl no otra más que una farsa para ganar tiempo. Pero una vez muerto el HDPEJ (Hijo de Puta en Jefe), Raúl y toda su claque tendrán que sentarse a negociar.
No soy pitoniso ni adivino, pero serán tiempos duros y difíciles. Negociar con quienes nos han oprimido y pisoteado por tanto años no será una tarea fácil, pero es el camino más viable. En una futura Cuba en libertad no habrá ningún espacio electoral para los Felipitos y compañía. Votaría usted por alguno de ellos? La respuesta es evidente.
20 por A jorge (Usuario no autenticado) 27/09/2007 19:50
Carta De Amor,
Amado come candela kamarada Jorge jorgedobish Perez,
En tu estirpe comunista viven nuestros insustituibles Lenin, Mark, Mao, Gorvachov, Briesnev, Fidelon, Antropof, Tito y tantos otros que junto al Tio estiopa, el deshollinador y los muñe de palo forjaron el futuro que hoy disfrutamos.
No tengo palabras como agradecer el juguete básico, el no básico, el opcional, las becas, las literas y subdirector de campo.
Que se nos podría ocurrir hoy, sacrificio eterno por la gran tarea del KOMSOMOL, materialmente ya lo hemos dado todo, hasta las hembras, eso sin pedir nada o casi nada, que nos lo mismo pero es igual.
¡Que vivan las vacas enanas! Y Lenin!!
19 por Jorge Perez (Usuario no autenticado) 27/09/2007 19:30
EL OCEANO DE FELICIDAD DE QUE DISPONEMOS LOS CUBANOS ALCANZO SU MAXIMA EXPRESION CON EL PERIODO ESPECIAL (LA FELICIDAD NO SE EXPRESA SOLO ACUMULANDO BIENES DE CONSUMO), DONDE ADEMAS DE FORTALECIDOS Y MAS DESARROLLADOS, HEMOS TERMINADO MAS SALUDABLES. SIN EMBARGO, ESA DICHA NO ESTARIA COMPLETA SI NO FUERAMOS TESTIGOS DE LA MEJORIA ABSOLUTA DE NUESTRO COMANDANTE, QUE A PESAR DE SU ENFERMEDAD SE RECUPERO, Y HOY POCOS DUDAN QUE SU ROSTRO PROYECTA LA SALUD DE ALGUIEN 30 ANOS MAS JOVEN, ADEMAS DE MANTENER SU TIPICA NOBLEZA Y CARCATER JOVIAL.
AHORA CON EL NUEVO PROCESO DE PROFUNDIZACION DEMOCRATICA QUE NOS HA CONVOCADO RAUL, LOS CUBANOS, MAS AGRADECIDOS, FELICES Y LISTOS PARA NUEVOS EXITOS TENEMOS SOLO UNA POSIBILIDAD: MULTIPLICARNOS Y COMPARTIR LA DICHA.
LOS HOMBRES MUEREN, EL PARTIDO ES INMORTAL. Lenin
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