viernes 21 de noviembre de 2008 7:34
cubaencuentro.com cuba encuentro | Cuba

Sociedad

Las actas del descontento

En el 'debate' convocado, las críticas no son obra de francotiradores. La gente dispara contra todo, y hace diana.

33 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

Manolo Fernández y Yor Labela, en la entrada de sus casas en la Habana Vieja. (AP)

Manolo Fernández y Yor Labela, en la entrada de sus casas en la Habana Vieja. (AP)

TEMA: Un 'debate' por decreto

Raúl Castro ha metido los termómetros en la opinión pública. Salen calientes.

Una avalancha de críticas espesa las actas de las reuniones que han sido convocadas por todos los canales para analizar el discurso del actual gobernante "interino" el pasado 26 de julio.

"Ya se puede hablar", animó una activista sindical en medio de una audiencia fabril que se mantenía en silencio. El adverbio de tiempo fue empleado para marcar una época, supuestamente de mayor flexibilidad, y no para indicar el inicio del debate.

¿Se tomarán los nombres de los que opinan? Preguntó una operaria. "Esto es totalmente anónimo", respondió la funcionaria.

Una hora y media después tuvo que pedir más papel para registrar las críticas de un país "que funciona con el piloto automático", según afirmó un custodio para ilustrar el sentido de inercia social que impera en la Isla.

Para configurar un cuadro bastante representativo de los estados de opinión, las reuniones se instauran en todo el arco de organizaciones paraestatales y en las bases del Partido y la Juventud comunistas. Igualmente las estructuras administrativas discuten el documento.

Nada está bien

Las autoridades quieren poner un espejo ante la realidad, pese a que la imagen devuelta es cada vez más desagradable e inquietante. Nada parece estar bien.

"Nos caemos a mentiras todos los días", espetó un médico de una policlínica y denunció como en algunos hospitales se venden los turnos quirúrgicos hasta por 100 CUC —8,3 veces el salario promedio—, o se retienen en los almacenes medicamentos extranjeros en espera de un buen postor.

En un núcleo partidista de profesionales de las ciencias sociales, alguien indicó que la política estaba muy "a la zaga de los cambios que impone la realidad" y que, por tanto, "la credibilidad de la dirigencia cae en picada".

"¿Tendrá que estallar otro Maleconazo para que ocurran cambios?", preguntó otro de los presentes al aludir a la protesta masiva ocurrida el 5 de agosto de 1994 en el Malecón habanero.

La acción, que duró algunas horas, fue controlada incruentamente con varias brigadas policiales antimotines, pero fue el preludio de la Crisis de los Balseros, una oleada migratoria que en semanas lanzó al mar a más de 30.000 personas, en su mayoría jóvenes, que se hacían al Golfo de México en lo primero que flotara.

En un claustro de profesores de enseñanza media, uno de ellos aplicó el esquema marxista para evaluar la situación. "Las actuales relaciones de producción están trabando las fuerzas productivas", dijo con aire de solemnidad académica.

Las críticas no son obra de francotiradores. La gente dispara contra todo, y lo peor es que hace diana.

Los servicios educacionales, porque "los maestros no saben ni dónde están parados"; el sistema de salud: "no quieras caer en un hospital, hay que llevar hasta las sábanas y buscar un médico que te atienda"; la inflación: "aquí no hay quien viva"; los salarios: "son simbólicos"; la vivienda: "se roban los materiales"; pasando por el transporte, la corrupción y la pérdida de valores familiares y sociales, hasta llegar a la emigración: "todo el que puede va echando".

"Estamos en el deber de cuestionarnos cuanta cosa hacemos, en busca de realizarla cada vez mejor, de transformar concepciones y métodos que fueron los apropiados en su momento, pero han sido ya superados por la propia vida", dijo Raúl Castro en el discurso que ahora se discute, y la masa le ha tomado la palabra.

Rumores arrolladores

En medio de las encendidas discusiones y evidentes desahogos, las especulaciones han tomado las calles.

"Van a dejar solo al chavito (CUC)". "Se permitirán pequeños negocios y dejarán hacer cooperativas". "Van a vender tierras a todo el que quiera". "Los japoneses vienen a poner tranvías en La Habana". "Raúl ha visto lo que ha hecho China y Vietnam, y el Partido sigue ahí". "Alarcón va a ser el próximo presidente y Lage el primer ministro".

Los rumores son arrolladores y el Partido toma nota, y hace mutis. Está siendo sobrepasado por una fantasía popular que ya no ve en la salida de Fidel Castro un salto al vacío, sino un horizonte de cambios y una posible mejora o solución a sus problemas agobiantes.

No es la primera vez que el poder organiza estas rondas de expresión crítica. Lo hizo luego del fracaso de la cosecha azucarera de 1970, repitió la experiencia en 1986, durante el proceso conocido como de "rectificación de errores y tendencias negativas", y volvió a la fórmula en 1992, ya en plena crisis recesiva, con los llamados parlamentos obreros.

El gobierno presenta tales encuestas públicas como ejercicios de "democracia participativa". Otros lo ven como un ardid para obtener información, drenar el descontento y establecer una perspectiva de cambios que luego se cumple en parte o en todo se desestima.

A diferencia de los procesos anteriores, este se ensaya en medio de un escenario inédito: la ausencia del máximo líder de la política activa.

Mientras van y vienen las reuniones, la prensa guarda silencio. Muchas de las opiniones son impublicables y el interinato prefiere la discreción para hacerse notar lo menos posible. Por momentos, el gobierno se torna invisible para no robar protagonismo a las reflexiones de Fidel Castro.

"Lo único que jamás cuestionará un revolucionario cubano es nuestra decisión irrenunciable de construir el socialismo", manifestó el general Raúl Castro en el discurso del 26 de julio que ahora se discute, trazando la raya roja ante la cual se detendrán los cuestionamientos y las críticas.

Pero la gente sabe que "socialismo" hay más de uno. Es un sistema que lleva nombre y apellidos, y hasta etiquetas. ¿A cuál se refería Raúl?

"Si leo el periódico, este es el mejor. Pero si voy al agro o me enfermo, creo que es el peor", comentó un cartero.

Con su salario y las propinas de los clientes, este hombre cercano a la jubilación se las ve negras. Cuando se le pregunta cómo le va, responde con un gerundio inesperado: "Sobremuriendo", dice y suena el silbato a manera de un tren que se pone en marcha.

33 Comentarios


28 por OTRO CUBICHE. (Usuario no autenticado) 28/09/2007 8:50

Yo estoy muy de acuerdo con las sugerencias del "Sr.CUBANO ESCéPTICO" NO SIN QUE ME JODA MUCHO QUE LA MAYORíA DE LOS DE ARRIBA, ARRIBA, SE QUEDEN DUEñOS DE GRANDES NEGOCIOS Y RICOS COMO EL CASO DE NICARAGUA Y OTROS PAISES, UN EJEMPLO ES EL OTRORA TROVADORSITO HIPPY Y AHORA MIEMBRO DE CúPULA, QUE HA MONTADO UNA COMPAñíA DISQUERA DE LAS MEJORES DEL MUNDO, SE LA DA DE COMUNISTA, DEFIENDE LA DICTADURA MIENTRAS VIVE COMO LO QUE CRITICABA CUANDO ERA UN MAL MIRADO POR LOS COMUNISTAS, O SEA COMO UN BURGUES......

27 por Ricardo E. Trelles (Usuario no autenticado) 28/09/2007 8:40

Pienso que la enseñanza más importante del tema del artículo es que el régimen hasta puede permitirse invitar a la crítica abierta en reuniones de base. El régimen conoce bien la *muy deficiente capacidad política de sus opositores*. ¡Esas reuniones de base y las de cadidaturas a "delegados" al "Poder Popular" han sido preciosas oportunidades perdidas!

El siguiente comentario fue difundido en julio de este año. Nadie ayudó a su difusión. Nadie le dio respuesta ni lo comentó, ni favorable ni desfavorablemente. ¡Castro y sus seguidores siguen despachándose por nuestra torpeza!

// Opositores efectivos pueden aprovechar "elecciones del poder
popular" //
http://MHEC.humanists.net/QI/OpositoresaPP.doc


Ricardo E. Trelles
http://MHEC.humanists.net

26 por Evidentemente Jorge Perez es un cómico (Usuario no autenticado) 28/09/2007 0:50

...y si no lo fuera, también hay que recordar la frase de Perugrillo "El que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria" o, "Sarna con gusto no pica". El problema de allá es que hay muchos a quienes sí le pica, ni están a gusto, y ellos también deberían tener el derecho de ser felices.

25 por Juan Martin Lorenzo (Usuario no autenticado) 28/09/2007 0:20

Es realmente elocuente el pequeño escrito del señor Jorge Perez que, por cierto, debe ser de los que están detrás del bloqueo a un sitio como este en Cuba. No se puede olvidar que este sitio es imposible alcanzarlo desde la isla, a no ser que se esté en la CLAQUE. Por lo que se entiende claramente quien es el que habla por un nombre tan poco creativo, ni en eso tuvo mucha imaginación el pobre JORGE.
Por lo demás, consignas, consignas, consignas. Pura bla bla bla. No hay un minimo de originalidad y contenido. Sobre el señor Castro, no vale ni la pena hablar. Me da lastima saber como alguien puede estar alabando la “vitalidad” del medio muerto, sobre todo cuando uno ve como hasta aviones con equipos sofisticados y médicos españoles se gastan con el dinero que le roban estos al pueblo, mientras nuestros padres, abuelos mueren sin una medicina.
Pero bueno, uno no puede pedirle demasiado a un cuerpo enfermo como lo es el de la oligarquía cubana. Ella vive precisamente de estarse llenando la boca con las palabras del medio muerto, repitiendo. Repeticiones de lo repetido.
Por eso, señor JORGE, lo que usted agrega es solo la pataleta que da antes de morir el muerto.
Ah, una sugerencia, asegurese que el muerto sea el medio muerto, no sea que le toque a usted próximamente el turno por equivocarse de termino. Las dictaduras no admiten el mas minimo resbalon, mucho menos su medio muerto.

24 por Pedro Perez (Usuario no autenticado) 28/09/2007 0:10

La verdad es que me siento contento por todos los comentarios que se están haciendo aquí, por la seriedad que están asumiendo las personas que acuden y el nivel de análisis; sin que falte ese sabroso cubaneo de "comemierda", "pal´ carajo" o "que cojones".
Seguramente la mayoría están fuera del país, creo que solo algunos pocos podrán leer esta web, sobretodo los segurosos que la monitorean y me parece que la llevarán bastante mal viendo el patio como está; de todas maneras auque estén fuera o dentro, todos somos cubanos y hasta ahora no había un lugar tan responsable como este para intercambiar criterios; por algo se empieza; gracias a las nuevas tecnologías y a internet.
Yo creo que NO DEBEMOS PENSAR en quién va a gobernar Cuba; yo creo que lo que debemos pensar es en UNIRNOS TODOS, independientemente de la ideología que profesen. Pacíficamente acabar con la dictadura, organizar nuestro país, crear las nuevas instituciones, el poder judicial, hacer la nueva Constitución, hacer que se respeten los derechos humanos, que se cree la sociedad civil, y cuando todas estas cosas estén, convocar a la elecciones y que triunfe el que logre convencer con su programa; pero que LA LIBERTAD de las personas sea sagrada y que nunca más vuelva una dictadura a nuestro país; que nunca más haya que hablar bajito en Cuba.
Este es un comienzo para aunar conciencias; nada de rencores, dejemos los odios a un lado, tengamos sangre fria, el que hizo daño, la justicia, en su momento, lo juzgará con todas las garantías de un estado de derecho. Habrá que perdonar mucho y olvidar, yo creo que Cuba merece este esfuerzo. Coincido en lo que aquí dicen que habrá que contar con los tiranos de hoy, mañana estoy seguro que quedarán relegados y la historia les pasará factura; NO PODEMOS COMETER LOS ERRORES QUE ELLOS COMETEN HOY de excluir al que no comparta sus ideas; HABRÁ QUE DEJARLES TRANSITAR normalmente y que todos vean como el nuevo país les pasa factura; JAMÁS PERMITIR QUE USEN EL DINERO ROBADO PARA CONTINUAR CAMINO COMO SI NADA. Los que estén fuera y conocen como funciona un estado democrático tendrán que ayudar, pediremos ayuda internacional para crear un estado de derecho aplicando la misma inteligencia y mesura con que participamos aquí; yo creo que podemos.

Saludos compatriotas.


Página 2 de 7








Estos comentarios son moderados y no aparecerán inmediatamente.

Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, cubaencuentro.com se reserva el derecho a rechazar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.