Sociedad
Los votos y las balsas
Frente a la ficción de las 'elecciones' y las marchas del pueblo combatiente, la realidad de la crisis demográfica y las balsas del pueblo navegante.
El domingo 20 de enero se llevó a cabo en Cuba la segunda parte de las elecciones que han determinado la composición de la Asamblea Nacional del Poder Popular. El resultado, por demás previsible, fue un voto casi unánime en favor de los candidatos gubernamentales, la mayoría funcionarios del Partido Comunista, única entidad política con existencia legal en el país.
El nombre mismo de los comicios resulta equívoco. Porque el sustantivo elección procede del verbo elegir, que según el diccionario significa escoger, preferir o seleccionar. Y en Cuba, el votante que acude a las urnas apenas tiene dónde escoger: o vota en blanco o aprueba en masa a los candidatos oficialistas.
Como suele ocurrir en los sistemas de ese tipo, la mayoría de los que desearían dejar la boleta en blanco para manifestar su rechazo al régimen no se atreven a hacerlo, porque están convencidos de que el voto no es secreto y temen a las represalias que las autoridades podrían aplicarles. En un país donde el gobierno controla el 95% de la economía e interviene hasta en los más nimios detalles de la vida privada, la obediencia y el conformismo encuentran siempre sólidas coartadas.
Además, como me explicaba recientemente un amigo que vive en La Habana, ¿para qué calentarse la cabeza y buscarse problemas, si a fin de cuentas un voto más o menos no va a cambiar la situación del país? Esa doble tenaza del miedo y la indiferencia es uno de los pilares que todavía mantienen en pie al sistema comunista cubano.
Votar con los pies
Al mismo tiempo, en las semanas que ha durado el "proceso electoral" han seguido llegando balseros/lancheros a Estados Unidos y se han asilado en diversos países cientos de cubanos, célebres o anónimos, un número que apunta a una pronta superación de las marcas de los últimos diez años. Es la otra modalidad del sufragio, la que ni siquiera los regímenes comunistas alcanzan a desnaturalizar: votar con los pies.
Según cálculos conservadores, Cuba se vacía a razón de 40.000 personas al año. O sea, más de 100 cubanos abandonan definitivamente la Isla cada día. Es la reacción de supervivencia de la sociedad civil ante la asfixia que provoca la falta de libertad, la penuria económica y la tramoya de consignas triunfalistas, estadísticas hinchadas y entusiasmo ficticio que componen las páginas del Granma, las Mesas Redondas televisivas y las marchas del pueblo combatiente.
El asunto, ya de por sí revelador y preocupante para la nomenklatura, se agrava al combinarse con la crisis demográfica que padece el país. El índice de natalidad cubano es uno de los más bajos del mundo, las tasas de divorcios y suicidios figuran entre las más elevadas y la población envejece a un ritmo acelerado. Es como si las mujeres en edad fértil hubiesen decretado una huelga de vientres vacíos en respuesta a las condiciones de vida que el gobierno les ha impuesto. A lo que cabría añadir que la inmigración es casi inexistente.
En irónico paralelismo con lo que ocurrió en el período republicano, de 1902 a 1958, cuando la Isla acogió a más de un millón y medio de inmigrantes, la era castrista ha generado una cantidad casi igual de emigrantes. El resultado de estas tendencias es que ya en 2006 la población de la Isla empezó a disminuir en términos absolutos y, si no ocurre un milagro, seguirá reduciéndose en el futuro.
Esto significa además que cada día hay en Cuba menos niños y jóvenes, y mayor número de ancianos. No hace falta explicar las repercusiones que este fenómeno, tan difícil de revertir, puede tener en los años venideros.
Dentro y fuera de Cuba, el argumento esencial de los voceros del castrismo es que también los demás países del continente generan corrientes migratorias con destino a Europa y Estados Unidos, lo que demostraría que la emigración es de origen económico, no político. Además, afirman, la ley norteamericana de "pies secos/pies mojados" constituye un estímulo constante a la emigración ilegal.
El problema de ese razonamiento es que ningún gobierno latinoamericano controla la casi totalidad de la economía de su país ni les confisca los bienes a quienes emigran, ni les impide volver a su tierra cuando les dé la gana. El régimen cubano es el único que, por razones estrictamente políticas, ha estatizado el 95% del aparato productivo, despoja a los emigrantes de sus propiedades y, una vez que están en el extranjero, les aplica medidas de chantaje y discriminación que contravienen todas las normas internacionales de derechos humanos.
Mientras esas medidas sigan vigentes, Estados Unidos puede y debe mantener una política especial de acogida para quienes huyen de la Isla.
Conjunción catastrófica
Sin duda alguna, el exilio de determinadas capas sociales y la reducción de la natalidad formaban parte, ya en 1959, si no de los objetivos, al menos de las consecuencias previsibles de la política revolucionaria. Desde los primeros días del triunfo, el nuevo régimen utilizó todo el poder del Estado para atacar a los grupos que consideraba incompatibles con su proyecto de ingeniería social.
A los burgueses y los gusanos, les esperaba el paredón, la cárcel o, en el mejor de los casos, el expolio y el ostracismo. La "liberación" de la mujer iba a generar batallones de milicianas y aguerridas tractoristas que tendrían menos hijos que sus madres. El aborto se despenalizó y se hizo gratuito. Los anticonceptivos también. Las restricciones en materia de alimentación, vivienda, transporte y energía eléctrica hicieron el resto.
Lo que los jerarcas del castrismo no previeron jamás fue que la conjunción de las tendencias migratorias y demográficas iba a durar medio siglo y terminaría por alcanzar dimensiones catastróficas para la nación. Las consecuencias de esa ceguera saltan hoy a la vista: los jóvenes se marchan, las mujeres no paren y Cuba se está convirtiendo en un inmenso asilo geriátrico.
Poco importa que el gobierno proclame con titulares pomposos que obtuvo el 95% de los votos en el simulacro electoral del 20 de enero. A la ficción de los comicios amañados y las marchas del pueblo combatiente responde la realidad de la mengua demográfica y las balsas del pueblo navegante.
© cubaencuentro

15 Comentarios
15 por Otra vez para: Uno mas (Usuario no autenticado) 26/01/2008 22:00
tiene toda la razón Ud. en lo que propone, solo que olvida la mas importante, tal vez la primera resultado de la cual sucedería todo eso que tanto le preocupa:
@Pluripartidismo
@Elecciones democráticas con representación en igualdad de condiciones de las distintas corrientes y tendencias sociopolíticas que existen y puedar surgir en Cuba.
@Derecho al voto de los ciudadanos cubanos que vivimos en el extranjero.
@Separación del poder judicial del Gobierno.
Solo despues de esto, podría llegar todo lo demás.
14 por Uno mas (Usuario no autenticado) 25/01/2008 19:41
Para:Tengan todos en cuenta.
En mi comentario no hice alución explicita a su comentario, me referi en sentido general para todos los que escriben en este espacio, que si analiza bien, vera que tengo toda la razon del mundo. Los datos de la mortalidad infantil en Cuba son tomados de la UNICEF, a no ser que esa Organizacion de la ONU sea una mentirosa, cosa que no creo. El indice de mortalidad no cuenta los abortos en ningun lugar del mundo, por lo que Cuba no debe ser una exepcion.
Me agrada las propuesta que hace, creo que esas son las que todos deberiamos gritar a ver si algun dia este u otro gobierno nos escucha. Le voy a sumar algunas mas a ver si entre todos podemos empezar un dialogo contructivo:
@ Dar la posibilidad de acceso a Internet a todos los cubanos.
@ Flexibilizar y disminuir los costos de los tramites de salida del país.
@ Repartir las tierras improductivas al que la quiera explotar para la agricultura.
@ Estimular e incrementar la pequeña empresa, sobre todo la familiar.
@ Poder tener acceso a la compra de vehiculos, siempre que el dinero sea bien habido.
@ Facilitar la libre contratacion de cubanos para el mundo entero con derecho al Permiso de Residencia en el Exterior (PRE).
@ Garantizar la existencia de una sola moneda que se equipare al dolar (a un valor real y no ficticio).
@ Ademas de insistir en la solucion del transporte y la alimentacion de la poblacion en general.
Estas y otras sugerencias son las que de conjunto debemos elaborar para tratar algun dia de encaminar el futuro de Cuba.
13 por Para: Uno mas de: Tengan todos en cuenta (Usuario no autenticado) 25/01/2008 12:40
Tu chatez intelectual evidentemente te alcanza para leer lo que no es. En ningún momento he dicho nada denigrante del pais donde nací. Huelgan los comentarios.
Por cierto, infórmate mejor sobre el índice de mortalidad infantil en Cuba, de cuando es, y sobre todo, si no tomas en cuenta los abortos de mas de tres y cuatro meses (aclaración-advertencia: no soy antiabortista sino todo lo contrario.
Y sí, tenemos propuestas para un futuro mejor, comenzaría por elminar la falsedad y la obligatoriedad del término "compañero", y luego abriría las puertas de todos esos lugares prohibidos hoy para el pueblo llano: hoteles, centros turísticos, balnearios. Esto por hablar un poco así, a lo tonto.
12 por Uno mas (Usuario no autenticado) 24/01/2008 22:00
Compañeros del exilio:
Además de criticar con behemencia loca, de solo ver los males de Cuba (nadie habla de las cosas buenas que aun existen en el Caiman, como el indice de mortalidad infantil) y de mandar dinero para la familia, ademas de hacer sus viajecitos de placer, quien esta haciendo algo contructivo para tratar de encaminar el futuro de Cuba?????? No será la hora de convocar un Congreso de cubanos en el exterior, de aquellos que esten verdaderamente interesados en el futuro de nuestra patria?
Da pena y verguenza lo que se escribe en estas paginas, empezando por Sorel y terminando por el ultimo que solo escriba para denigrar de nuestra patria comun.
Exhortamos a todos los compañeros para que escriban ideas de futuro, planes coherentes y no continuen envenenandose con lamentaciones históricas. Miremos y trabajemos para el siglo XXI y no con melancolias de lo que ya es HISTORIA!!!!
11 por Tengan todos en cuenta (Usuario no autenticado) 23/01/2008 18:40
que hay una diferencia radical entre ser un exiliado o un emigrante; y esta es económica. Claro que a la dinastía castro y secuaces internacionales les conviene la "emigración cubana", entre otras cosas porque es un modo de, por cantidad de gente, hacer que se piense que todos los cubanos -emigramos- y no que nos exiliamos. Lamentablemente, la gran masa que ha emigrado en los últimos años en busca de satisfacer sus ansias de tener pitusas y adidas, cuando son interrogados por los medios, o la gente de paso en los paises donde viven, continúan diciendo los soflamas castristas. Es lamentable, y no es casual, porque ellos piensan que han salido de Cuba en busca de pitusas y chancletas y para mandarle las blusitas de licra a la familia, y que la culpa de que no puedan encontrar esto en Cuba no es del gobierno cubano, sino del americano, y lo proclaman constantemente. O cómo entender esa avalancha de cubanos que desde hace pocos años va y viene a Cuba alegremente? Hace más tiempo los requisitos, reglas y medidas para visitar Cuba eras muchos y bastante difíciles. Movilizar todo este grupo de "emigrantes" ha tenido un objetivo de propaganda política: silenciar a los exiliados, o sea, convertirnos a todos los que sí tenemos un pensamiento y un posicionamiento político crítico en -emigrantes-. Contrariamente a lo que dice un pseudoescritor sarapastroso francés, pro-castrista, ser exiliado no es únicamente un status que te otorga un pais, ser exiliado es haberte ido de tu pais por no soportar la situación política del mismo (entre otras cosas), o ser víctima de la misma.
Lo lamentable, es que el problema de fondo de todas las situaciones económicas es siempre político, pero a los "emigrados" cubanos no les alcanzan las neuronas como para pensar en ello. Que sobre todo se entienda que todos los que nos consideramos exiliados cubanos no somos fascistas, ni apollamos al terrorista de Posada Carriles ni ninguna de esa estupidez ciega que enseguida se despierta cuando se hablan estos temas. El colmo del surrealismo: escuché a dos cubanas que habían ido a un consulado aquí en España a solicitar el famoso permiso de visita, tratar a la recepcionista de "conpañera". Es que hay a quien le pesan los grilletes aunque haga siglos que no los lleva puestos.
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