jueves 8 de enero de 2009 3:54
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Sociedad

Los votos y las balsas

Frente a la ficción de las 'elecciones' y las marchas del pueblo combatiente, la realidad de la crisis demográfica y las balsas del pueblo navegante.

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Raúl Castro deposita su voto durante la farsa electoral del 20 de enero

Raúl Castro deposita su voto durante la farsa electoral del 20 de enero. (AP)

El domingo 20 de enero se llevó a cabo en Cuba la segunda parte de las elecciones que han determinado la composición de la Asamblea Nacional del Poder Popular. El resultado, por demás previsible, fue un voto casi unánime en favor de los candidatos gubernamentales, la mayoría funcionarios del Partido Comunista, única entidad política con existencia legal en el país.

El nombre mismo de los comicios resulta equívoco. Porque el sustantivo elección procede del verbo elegir, que según el diccionario significa escoger, preferir o seleccionar. Y en Cuba, el votante que acude a las urnas apenas tiene dónde escoger: o vota en blanco o aprueba en masa a los candidatos oficialistas.

Como suele ocurrir en los sistemas de ese tipo, la mayoría de los que desearían dejar la boleta en blanco para manifestar su rechazo al régimen no se atreven a hacerlo, porque están convencidos de que el voto no es secreto y temen a las represalias que las autoridades podrían aplicarles. En un país donde el gobierno controla el 95% de la economía e interviene hasta en los más nimios detalles de la vida privada, la obediencia y el conformismo encuentran siempre sólidas coartadas.

Además, como me explicaba recientemente un amigo que vive en La Habana, ¿para qué calentarse la cabeza y buscarse problemas, si a fin de cuentas un voto más o menos no va a cambiar la situación del país? Esa doble tenaza del miedo y la indiferencia es uno de los pilares que todavía mantienen en pie al sistema comunista cubano.

Votar con los pies

Al mismo tiempo, en las semanas que ha durado el "proceso electoral" han seguido llegando balseros/lancheros a Estados Unidos y se han asilado en diversos países cientos de cubanos, célebres o anónimos, un número que apunta a una pronta superación de las marcas de los últimos diez años. Es la otra modalidad del sufragio, la que ni siquiera los regímenes comunistas alcanzan a desnaturalizar: votar con los pies.

Según cálculos conservadores, Cuba se vacía a razón de 40.000 personas al año. O sea, más de 100 cubanos abandonan definitivamente la Isla cada día. Es la reacción de supervivencia de la sociedad civil ante la asfixia que provoca la falta de libertad, la penuria económica y la tramoya de consignas triunfalistas, estadísticas hinchadas y entusiasmo ficticio que componen las páginas del Granma, las Mesas Redondas televisivas y las marchas del pueblo combatiente.

El asunto, ya de por sí revelador y preocupante para la nomenklatura, se agrava al combinarse con la crisis demográfica que padece el país. El índice de natalidad cubano es uno de los más bajos del mundo, las tasas de divorcios y suicidios figuran entre las más elevadas y la población envejece a un ritmo acelerado. Es como si las mujeres en edad fértil hubiesen decretado una huelga de vientres vacíos en respuesta a las condiciones de vida que el gobierno les ha impuesto. A lo que cabría añadir que la inmigración es casi inexistente.

En irónico paralelismo con lo que ocurrió en el período republicano, de 1902 a 1958, cuando la Isla acogió a más de un millón y medio de inmigrantes, la era castrista ha generado una cantidad casi igual de emigrantes. El resultado de estas tendencias es que ya en 2006 la población de la Isla empezó a disminuir en términos absolutos y, si no ocurre un milagro, seguirá reduciéndose en el futuro.

Esto significa además que cada día hay en Cuba menos niños y jóvenes, y mayor número de ancianos. No hace falta explicar las repercusiones que este fenómeno, tan difícil de revertir, puede tener en los años venideros.

Dentro y fuera de Cuba, el argumento esencial de los voceros del castrismo es que también los demás países del continente generan corrientes migratorias con destino a Europa y Estados Unidos, lo que demostraría que la emigración es de origen económico, no político. Además, afirman, la ley norteamericana de "pies secos/pies mojados" constituye un estímulo constante a la emigración ilegal.

El problema de ese razonamiento es que ningún gobierno latinoamericano controla la casi totalidad de la economía de su país ni les confisca los bienes a quienes emigran, ni les impide volver a su tierra cuando les dé la gana. El régimen cubano es el único que, por razones estrictamente políticas, ha estatizado el 95% del aparato productivo, despoja a los emigrantes de sus propiedades y, una vez que están en el extranjero, les aplica medidas de chantaje y discriminación que contravienen todas las normas internacionales de derechos humanos.

Mientras esas medidas sigan vigentes, Estados Unidos puede y debe mantener una política especial de acogida para quienes huyen de la Isla.

Conjunción catastrófica

Sin duda alguna, el exilio de determinadas capas sociales y la reducción de la natalidad formaban parte, ya en 1959, si no de los objetivos, al menos de las consecuencias previsibles de la política revolucionaria. Desde los primeros días del triunfo, el nuevo régimen utilizó todo el poder del Estado para atacar a los grupos que consideraba incompatibles con su proyecto de ingeniería social.

A los burgueses y los gusanos, les esperaba el paredón, la cárcel o, en el mejor de los casos, el expolio y el ostracismo. La "liberación" de la mujer iba a generar batallones de milicianas y aguerridas tractoristas que tendrían menos hijos que sus madres. El aborto se despenalizó y se hizo gratuito. Los anticonceptivos también. Las restricciones en materia de alimentación, vivienda, transporte y energía eléctrica hicieron el resto.

Lo que los jerarcas del castrismo no previeron jamás fue que la conjunción de las tendencias migratorias y demográficas iba a durar medio siglo y terminaría por alcanzar dimensiones catastróficas para la nación. Las consecuencias de esa ceguera saltan hoy a la vista: los jóvenes se marchan, las mujeres no paren y Cuba se está convirtiendo en un inmenso asilo geriátrico.

Poco importa que el gobierno proclame con titulares pomposos que obtuvo el 95% de los votos en el simulacro electoral del 20 de enero. A la ficción de los comicios amañados y las marchas del pueblo combatiente responde la realidad de la mengua demográfica y las balsas del pueblo navegante.

15 Comentarios


5 por reyhavana (Usuario no autenticado) 22/01/2008 18:20

Exacto Socrates,la emigracion a corto plazo beneficia al regimen puesto que la mayoria de esta emigracion es ahora economica, no politica en su sentido principal, pues lo que buscan es mejorar economicamente para ayudar a los que quedan dentro y regresan en cuanto pueden (no hay ideologia en este sentido y el gobierno lo sabe). A largo plazo la emigracion no perjudica al gobierno, pero si a Caba como nacion. La dictadura vive al dia: reprimiendo, haciendo pactos fragiles, pero oportunos, cambiando de casaca segun su conveniencia, nunca han pensado con luz larga,
que se vayan profesionales?, no importa, salvo el deprestigio
ideologico que ellos ven en eso, producen mas profesionales que una fabrica de chorizos.

4 por SOCRATES (Usuario no autenticado) 22/01/2008 17:41

El comentario de ReyHavana pone el dedo en la llaga. Yo también creo que si USA suspende la ley de ajuste cubano y los 20.000 visados del bombo, y corta el envío de remesas, la situación del régimen castrista sería mucho más difícil. Pero estoy de acuerdo con él, porque estoy fuera de la isla. Si estuviera allí, seguro que pensaría de otra manera.

Si nadie hubiera podido salir de Cuba de 1959 a la fecha, ¿estaría todavía en el poder el gobierno comunista? La respuesta no puede ser categórica. En Rusia salió poquísima gente después de 1917 (poca en relación con el total de la población) y el comunismo duró 70 años. En la RDA se fue la tercera o la cuarta parte de la población y el sistema "apenas" aguantó 40 años.

A corto plazo, la emigración beneficia al castrismo. A largo plazo, la huida de tantos jóvenes capacitados lo está minando cada día. El problema está en saber si uno vive a corto o largo plazo. Yo no creo mucho en el largo plazo. Como decía mi abuelo, dentro de 50 años, todos calvos.

3 por Reyhavana (Usuario no autenticado) 22/01/2008 17:41

Ram, no se puede juzgar a quien no conoces, soy balsero de los de verdad, de balsa en tiempos en que te cogian preso si te agarraban: 1992, asi que no me fue facil y si tengo lo que tengo ahora fue a costa de tener hasta tres trabajos. Yo no critico al que se quiera ir, solo al que con una doble moral va a votar, vota como quiere el regimen y luego se sienta a esperar por el dinerito de afuera, la targeta blanca o a soñar con salir de a como sea. El regimen sabe eso, que la hipocrecia fue la unica ganadora de las "elecciones" y esa actitud lo unico que hace es apretarle mas la soga al cuello del pueblo.

2 por RAM MANIRTEZ (Usuario no autenticado) 22/01/2008 15:20

Mis congratulaciones al autor por el articulo, pues casi todos lo que he leido de su pluma, son muy centrados y analiticos, de lo que ocurre hoy en Cuba.
En cuanto al comentario de ReyHabana, me gustaria que lo hiciera a "soto boche" por supuesto, en una cuarteria de centro Habana, un barrio de Santa Clara o en cualquier esquina de Songo La Maya, a ver que ocurre, porque en el mejor de los casos podrias salir con un ojo morado.
Es cierto, el cubano promedio, que tiene como unica esperanza el escapar, cifra sus esperanzas en que le llegue el bombo, que un pariente de Miami le pueda poner los 10 grandes de la cigarreta o que le den una visa para Haiti, esas son las vias. El balserismo es cada dia mas decadente (por suerte), y las reclamaciones se demoran.
Hay millones de cubanos que estan enfermos de "escapismo", ese sindrome que te va infectando poco a poco y pierdes interes en todo, solo piensas en irte, lo ves como unica solucion.
Echas la culpa de todo a todos (al regimen en primer lugar) y solo tienes una meta y te lanzas a fondo para conseguirla.
El escapismo es algo epidemico, porque hay miles de contagiados en la isla, termina cuando pisas por primera vez tierra extrana, pero cada dia aparecen nuevos casos.
Yo estuve enfermo y hace 11 anos me cure, por eso ReyHabana, creo que tu debes vivir en el exilio por muchos anos o haberla tenido facil cuando "te la ganastes".
Deja que la gente siga sonando con eso y piensa que al menos los que se quieren ir, tienen una esperanza, porque para millones en nuestro Caiman verde, es la unica (por el momento)

1 por reyhavana (Usuario no autenticado) 22/01/2008 14:40

En algo no estoy de acuerdo con este escrito y es en lo que se refiere a que Washington debe mantener la politica de puertas abiertas a la continua inmigracion desde la isla. Parece que no acabamos de entender que con esta politica seguimos ayudando a la doble moral de los cubanos de adentro, de aquellos mismos que en masa salieron a "votar" por los verdugos que a su vez , con su sistema, estimulan el deseo de todo cubano a salirse de la isla infierno. Creo es hora de que se acaben esos privilegios de Ajuste Cubano que estimulan las salidas ilegales a riesgo de perdidas de vidas humanas, trafico de dinero y lucro por parte de indolentes cubanos en ambos lados. Debe ademas suspenderse la loteria de visas o bombo ,que es la valvula de escape.Es triste ver que el 95% fue a las urnas, cuantos de ellos tienen planes de irse del pais?. Hay que ponerle freno a esa doble moral que tanto daño le hace al pais.


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