Testimonio
¿Mambises o Manicatos?
Las tristemente célebres fuerzas parapoliciales de la Universidad de Oriente.
Mas, ¿con qué aparato movilizatorio cuentan para tales actividades? En ese entonces, se destacaban dos grupos paraestudiantiles: Mambises y Manicatos. Los primeros en alusión a los independentistas cubanos del siglo XIX y los otros a una voz aborigen caribeña.
Para lograr una numerosa captación de adeptos ofrecían prebendas de todo tipo, como otorgarles una tarjeta para la doble ración alimenticia y ciertas facilidades docentes. Los proveían con pulóveres negros con la inscripción Manicatos o Mambises. Recuerdo que esto los hacía parecer distintos y, como lo veíamos a menudo, sentirse superiores a los demás, policías estudiantiles al fin.
Esos privilegios y distinciones debían ser retribuidas con "rondas nocturnas" en la beca para "protegernos", e informando con urgencia la más mínima anomalía (a saber: declaraciones subidas de tono, alusiones a las figuras dirigentes del Estado, visitas de personas "muy extrañas" o los más recientes rumores)… Debían estar siempre prestos a integrarse a toda velocidad a las Brigadas de Respuesta Rápida en caso de alborotos o reyertas que no fueran de caso común. Informar, informar, hasta complacer el último antojo del compañero rector.
Sus notas más efectivas las daban persiguiendo los vendedores ambulantes, chivateando a los mismos estudiantes que hacían sus negocios o simplemente presenciando cuanta actividad extradocente se efectuara. Su presencia, supliendo a la Seguridad del Estado, lo decía todo.
Demonios
El otro hecho que hoy es muy recordado y que se relaciona directamente con estos personajillos, ocurrió en una asamblea precongreso. Todas las facultades presentaron a sus precandidatos y Humanidades (como de costumbre) ponía la nota negra. La facultad llevaba a un excelente estudiante llamado Fernando; se había destacado como presidente estudiantil de la misma, y un año antes había sido defenestrado. Fernando había hecho una investigación empírica, pero con ayuda de estudiantes de Contabilidad y Economía (en cuyo teatro ahora estábamos reunidos) que había arrojado un enorme desfalco en el presupuesto y los productos alimenticios para estudiantes y profesores.
Dicho informe lo había llevado a cuanta alma quisiera verlo, pero nadie (o no se atrevían o lo tomaban por loco) le mostró interés. Cansado de vagar con su papelería-dinamita bajo el brazo, lo hizo público en una asamblea presidida por un alto dirigente estudiantil de la nación, y por supuesto, la bomba estalló. Pero estalló en sus manos, y con efectos retroactivos, de repetición y cuanto de bumerang se le pueda poner a un explosivo tal. Fue destituido, marginado y tachado de oportunista cuando menos.
En la asamblea se discutía si nos debía representar o no en el congreso nacional y, como contaba con la abrumadora mayoría, se fueron extendiendo las diatribas sazonadas con las intervenciones de Alejandro González (entonces vicepresidente nacional de la FEU), los comisarios del PCC, los instructores de la UJC y todos los que se habían dispuesto para aplastarlo. Pronto vieron que no podían, y no sabemos cómo, pero en el último ensayo caricaturesco de votación apareció una veintena o más de Mambises y Manicatos, que se habían ido colando, sin sus conocidos pulóveres. Ellos levantaron sus manos para decidir que Fernando no fuera al citado congreso.
Desde entonces, he visto a pocos de los Mambises o Manicatos (demonios, si al final eran lo mismo): unos son periodistas, otro es un torpe psicólogo de una sede universitaria municipal y, por el centro del país, otro elabora y expende alimentos por cuenta propia. Pero sé de otros que allende los mares defienden "a Cuba", bien lejos, dentro del capitalismo salvaje. Salieron casaditos, como bien lo hacen los que se prostituyen sexualmente en esa loca carrera hacia la cama, la cárcel o la muerte.
Alcanzarán el éxito o no, pero no se podrán quitar el estigma de haber incumplido con el consejo que nos dan en casi todos los hogares cubanos: ¡Recuerda: ni pendejo, ni chivato¡
© cubaencuentro
3 Comentarios
3 por Alejandro González Pollán 04/09/2007 21:10
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2 por desfilando te vi (Usuario no autenticado) 29/08/2007 1:44
caramba filippo gracias otra vez por recordarnos a esta tercera de-generación los momentos tan bellos en la beca mi edificio favorito al A y B ratoneras como ningunas , las ollas hirviendo fongos a medianoche el alcolite que vendian los árabes del G-H y correr en las peñas de rock cuando un manicato o un ascendente a ellos nos perseguía por la yerba que con mucho esfuerzo conseguíamos en los arrabales de Santiago, inolvidables las fiestas de la FEU en la Universidad de Oriente a base también de la buena cultura de la salsa y el reggaeton.Recuerdo una frase de un policía que vestía civil e iba acompañado de uno de ellos advertirme de la "peste-a-cagao-que-se-iba-folmal" en una noche de ronda selectiva.Sin comentarios....
1 por Anonimo (Usuario no autenticado) 28/08/2007 21:20
No se si recuerdas al grupo La Idea Loca (que tuvo su homenaje en la revista Alma Mater) y luego su escandalo por mucho tiempo en la clases de filosofia marxista como ejemplo de diversionismo ideologico. La Idea Loca fue el culmen perestroskiano del campus quinteriano, con veladas de poesia, filosofia, invitados nacionales y extranjeros, pintura , hasta que se realizo la instalacion de artes plasticas, con novedades de moscu y tiempos nuevos pegados por el techo, un cachumbambe donde konstantino pesaba mas que toda la historia clasica de la filosofia, y la isla de cuba sangraba encerrada en una cerca de alambre de puas, debate luego de esto y luego la furia ideologica. Otro hecho que marco por aquella epoca fue la expulsion de Castor, acusado de diversionismo ideologico, quizas su culpa fue la de ser ingenuo ideologico (por aquellos tiempos). La Universdiad de Oriente tuvo su gran confrontacion en los prinicipios de los 70 y luego a fines de los 80. En el gobierno anterior tambien las tuvo, pero de eso bastante se habla por ahora...
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