Sociedad
Monumento al paciente desconocido
Un testimonio en primera persona sobre el deterioro de los servicios de salud.
Para las personas que leen los periódicos oficiales, la salud pública en Cuba es una maravilla, un ejemplo a seguir. El cineasta Michael Moore lo afirma en su documental, y mucha gente, muy bien intencionada, lo cree.
Pero la realidad es otra, totalmente distinta. La salud pública no es gratuita, como repiten una y otra vez. Los salarios de miseria que el gobierno ha pagado durante ya medio siglo, vienen con los descuentos para el retiro, la seguridad social y los médicos. En las décadas de los años sesenta y setenta, así venía desglosado en los sobres con los que se pagaba. Eso dejó de hacerse, y la gente no lo recuerda, ni sabe cuánto paga por esos servicios "gratuitos".
Durante muchos años, hay que reconocerlo, los hospitales y policlínicos del país funcionaron bien, había medicinas y el trato era amable y profesional. Muy temprano se iniciaron las famosas "misiones internacionalistas", en la década del setenta, que se intensificaron con la presencia cubana en Angola, Etiopía y otros países de África a partir de 1975.
En 1990, con el desplome del "campo socialista", y en 1991, con la desintegración de la Unión Soviética, todo comenzó a cambiar. Han pasado diecisiete años, que es mucho tiempo, y el deterioro aumenta cada día, de forma alarmante. Para colmo, hace unos años, al Comandante se le ocurrió reparar a la vez todos los hospitales de la capital, porque tenía que cumplir con los pantagruélicos compromisos contraídos con su amigo, el presidente Hugo Chávez. "Salud por petróleo", parece que era la consigna. Y comenzó el disparate.
De 'paseo' por los centros
Los hospitales ya estaban en pésimo estado, sucios y destartalados. Pero esta situación, que los ciudadanos soportaban, no podía continuar, porque los extranjeros que vendrían a curarse no la tolerarían. Debido a la ineficiencia constructiva, las reparaciones han demorado muchísimo. Si se añade el robo desenfrenado e incontrolable de absolutamente todos los recursos y materiales (cemento, azulejos, inodoros, lavamanos, sillas de ruedas, equipos para tomar la presión, bombillos, etcétera), el resultado es un crítico retraso para entregar el "nuevo" hospital.
En el Hospital Cardiovascular, en La Habana, las operaciones de corazón han estado suspendidas durante meses. Cuando pregunté a un amigo doctor qué le pasaba con los enfermos que debían operarse, me respondió: "han muerto muchos".
En el Hospital Ortopédico Fructuoso Rodríguez también se pospusieron las intervenciones quirúrgicas en varias ocasiones, porque el salón de operaciones no había sido terminado, o estaba contaminado, o no había agua. Resultado: Ancianos con la cadera fracturada que han esperado durante semanas en largas "colas". Si alguien sufrió la desgracia de tener a un ser querido en ese estado, sabrá la pesadilla que significa para el enfermo, que sufre los dolores de la fractura, y para sus familiares. Sin contar que la operación de cadera debe hacerse antes de las 48 horas tras la fractura, si se desea que los resultados sean óptimos.
Aunque no reconocida oficialmente, el año pasado hubo una epidemia de dengue (hemorrágico), como resultado del descuido y la negligencia, porque no se realizaron a tiempo las tareas de prevención y fumigación. De ahí que, ante el crítico escenario, las autoridades comenzaron a fumigar mañana, tarde y noche: el humo cubría la ciudad, parecía la mismísima Edad Media, los hospitales estaban repletos y los enfermos deambulaban en camillas por los pasillos.
La Quinta Covadonga fue uno de los tantos centros donde se amontonó a los contagiados. El pueblo le cambió el nombre por "Covadengue". Se calcula que hubo más de cien muertos. Algún día se sabrá la cifra real.
© cubaencuentro

52 Comentarios
47 por Alicia Maravillosa (Usuario no autenticado) 21/09/2007 21:00
Mi hija nació en Cuba, en un hospital obstétrico, y campartió su primera cuna, la del hospital, con las cucarachas que espantábamos mis acompañantes y yo los dos infernales días en que estuve ingresadda en ese lugar. Ah, también había perros merodeando por la sala de puerperio, a la caza de restos de alimentos de lo que los familiares llevaban a las pacientes para su alimentación. ¡Vamos a donar más hospitales y medicamentos, más médicos y recursos, más sangre y lágrimas!
46 por El Anexionista (Usuario no autenticado) 21/09/2007 21:00
Esto no es nuevo, en la SALUD hay tambien una segregacion en Cuba, los hospitales del Poliburo y comite central ademas area dolar y los centros de salud del pueblo cada dia mas olvidados y con pesimas condiciones de todo tipo, La lista seria interminable aqui en este comentario falta la Malefica, Julio Trigo , El Nacional, etc.....
Cuba cuando se dara el paso, Tus hijos sufren y lloran.
45 por Dr Eduardo Diaz (Usuario no autenticado) 21/09/2007 19:10
Al doctor en mision(el ingenioso Hidalgo):
Primero que todo,que afortunado es usted que cuando esta fuera de Cuba puede urgar en estos foros democraticos. Si hiciese esto en Cuba, con su apasionamiento politico pro-castrista y todo, iba de cabeza al calabozo o destituido, y se quedaba sin la posibilidad de salir a mendigar unos dollaritos para poder regresar y malvivir un poquito mejor que los otros cubanos.
Por otro lado en Cuba nada es gratuito, lo paga el pueblo, a quien no se le retribuye por su trabajo, se le roba su sudor para emplearlo en cuanto se le antoja al tirano, sin consultarlo con nadie. Y para colmo, lo que se les da es un producto deficiente y viciado.
Ademas, aqui nadie quiere amos extranjeros, sino vivir sin ellos; pues el unico que responde a un amo es usted. La gran mayoria de los que vivimos fuera de Cuba lo hacemos como Marti: ...sin patria, pero sin amo.
44 por UN CUBANO (Usuario no autenticado) 21/09/2007 18:00
Por favor, que se guarden todo estos interesantes y conmovedores testimonios y muchos mas para hacer justicia algún día a estos HP que engañaron y engañan a muchos cubanos.
43 por VIDOCQ (Usuario no autenticado) 21/09/2007 17:30
. MMRROOO
Ja, JA yo me estoy comiendo tremendo clavo donde vivo, que gracias a dios no son los EU (estoy en un lugar llamado Belice), aquí soy libre y decido si me acuesto con hambre o no y si me muero de dengue o voy al hospitalito publico, a recibir un poco de sangre o plasma contaminado
La gran tragedia del exilio cubano es que, a pesar de sus grandes éxitos –políticos, económicos, culturales- en Estados Unidos desde 1959, no ha logrado lo que más quiere: sacar a Fidel Castro del poder en Cuba Y cada día que pasa aumenta su frustración al constatar que el desenlace más probable en la isla será la muerte natural del dictador y no su derrocamiento por una invasión norteamericana o una rebelión interna.
El embargo económico norteamericano contra Cuba, impuesto hace 44 años, tampoco ha tumbado a Castro del poder. La economía cubana se ha mantenido a flote de forma muy precaria, primero con la ayuda de la Unión Soviética y ahora revendiendo en el mercado internacional petróleo venezolano. Pero Castro no va a caer por falta de dólares; los cubanos en Estados Unidos envían 460 millones de dólares anuales a sus familiares en la isla. Además, los euros se los llevan gustosos los turistas europeos. Sin duda, los que pasan hambre en la isla son los nueve millones de cubanos, no sus gobernantes, restémosle a esto los familiares de todos los que tienen familia en el exterior, aquí me incluyo, pero yo no soy tridolar, por que no tengo casi ni para mí como la vez.
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