Política
Ni la nación ni la emigración
El reciente encuentro entre el gobierno y un grupo de cubanos residentes fuera de la Isla calcó el discurso del régimen.
Entre el pasado 19 y 21 de marzo, tuvo lugar en La Habana el denominado "Encuentro de Cubanos Residentes en el Exterior contra el Bloqueo y el Terrorismo". Su declaración final, publicada en el diario oficialista Granma, concita no ya al repudio del más indecoroso ejercicio de hipocresía, sino a una profunda meditación acerca de los extremos engañosos a los acude la prensa al servicio incondicional de una dictadura.
Desde el primer párrafo, la declaración de marras exhibe un absoluto irrespeto por todos los ciudadanos que aspiramos a la democracia y la libertad, dentro o fuera de la Isla, al enunciar: "Nosotros, cubanos residentes en el exterior, comprometidos con nuestra Patria y la valiosa obra de la Revolución, unidos por una vocación patriótica y martiana, nos hemos reunido en La Habana durante los días 19, 20 y 21 de marzo con el propósito de intercambiar criterios y experiencias sobre las mejores formas de expresar, en el actual momento histórico, nuestro compromiso con la patria y la continuidad de su proyecto revolucionario iniciado en 1959".
Cabe preguntarse por qué estos "cubanos" se fueron del país y no honran su compromiso con la revolución regresando a la patria que con tanto celo "defienden" de las "acechanzas injerencistas" de Estados Unidos y la Unión Europea, donde encontraron residencia y trabajo para ganarse decentemente la vida, oportunidades que no tienen los ciudadanos de adentro.
El gobierno necesita en la Isla fieles de este tipo, como lo demuestra el creciente número de emigrantes que huyen diariamente y la apatía y desesperanza de casi toda la sociedad. Esta situación hace más vergonzosa la inaudita "traición" de estos vacacionistas políticos, que se dedican a tratar de retardar los cambios que requieren el país y sus habitantes.
"Estamos convencidos de que el proceso de normalización de las relaciones entre la nación y la emigración constituye un proceso continuo e irreversible", refiere el documento. Cuando en realidad las relaciones anormales han sido entre la emigración y el gobierno, que no es la nación.
La declaración asegura: "A nuestro querido Comandante Fidel, cuyo inigualable ejemplo ha sido, es y será el faro de nuestra lucha, el compromiso de defender la obra de la revolución dondequiera que nos encontremos".
Culmina el documento con una lista de exigencias que debió redactar el mismísimo Felipe Pérez Roque y revisar el "compañero" que permanece en falso retiro: el levantamiento del embargo, el Plan Bush y la derogación de la Ley de Ajuste Cubano; "la eliminación de toda restricción que impida a los cubanos residentes en EE UU, la posibilidad de visitar libremente nuestro país y mantener vínculos con sus familiares en Cuba"; el cese de todas las "acciones terroristas" desde Estados Unidos; la "liberación inmediata de nuestros Cinco hermanos, injustamente secuestrados", y la eliminación definitiva de las sanciones de la Unión Europea y de la "injerencista" Posición Común.
Más allá de algunas reclamaciones que podría considerarse justas, es exactamente el mismo discurso del régimen. Ninguna incluye el derecho de las personas a salir y entrar libremente a su país, tampoco el derecho de quienes están fuera a regresar o invertir en negocios en Cuba. Olvidaron también exigir la libertad de centenares de presos de conciencia que malviven en pésimas condiciones en las cárceles de la Isla, por el simple "delito" de pensar diferente y expresar sus ideas.
Estos "revolucionarios de la emigración", defensores de la dictadura más larga de la historia, no mencionan en su declaración que durante muchos años el gobierno prohibió a los ciudadanos mantener vínculos con sus familiares exiliados, y que la violación de esta orden implicaba la pérdida del trabajo y hasta un obstáculo para ascender a un puesto mejor. Sin contar que se tomaba en cuenta para aprobar el ingreso de algún ingenuo aspirante al Partido o la Unión de Jóvenes Comunistas. Esas medidas coercitivas, entre otras muchas, intentaban evitar la contaminación con los "gusanos" y "traidores" que abandonaban el proyecto castrista.
La mencionada declaración final constituye una provocación para la gente de pensamiento libre, y una ofensa a la inteligencia del pueblo. Continúa con las divisiones y la beligerancia como estrategia para sostener el régimen. En Cuba, nadie duda de la verdadera filiación de los autores de este bochornoso documento que pretende representar las posiciones de quienes residen en el exterior. Estos fueron elegidos por la facción más radical del gobierno para simular acuerdos entre la nación y la emigración.
No debe olvidarse que los anteriores encuentros entre el gobierno y los emigrados, representados entonces por sectores algo más amplios de la diáspora, se estaban convirtiendo en un boomerang para el régimen, ante el cúmulo de problemas y reclamos planteados y la naturaleza de las propuestas.
Aspiraciones y esperanzas
Afortunadamente, para contrastar, la Declaración de Concordia que recientemente firmaran 43 exiliados en siete países, difundida en un comunicado de prensa el pasado 20 de marzo y enviada por vía electrónica a cientos de residentes en la Isla, refleja con todo respeto "los criterios, sentimientos, esperanzas y convicciones sobre la realidad cubana actual y sobre su futuro", no sólo de los firmantes, sino de millones de personas de todas las orillas.
Este esperanzador documento reniega del odio y el resentimiento que han llevado a la violencia y el fratricidio. Pide una amnistía para todos los cubanos, con independencia de sus posiciones ideológicas, aboga por la convivencia en base al respeto a las diferencias, rechaza cualquier tipo de discriminación, defiende los derechos económicos y civiles, desea un orden que potencie la capacidad creadora del ser humano para igualar a todos en las oportunidades, y se opone al despojo de los bienes de los ciudadanos de la Isla, incluyendo los servicios de salud y educación.
Asimismo, se manifiesta "contra todas las restricciones que obstaculizan el libre movimiento de los cubanos residentes dentro y fuera del territorio nacional, sean por la política del Estado cubano o impuestas por otros gobiernos, en particular el de los Estados Unidos, medidas que dificultan a los cubanos residentes en el exterior viajar a su país de origen, le impiden el acceso o relocalización en su patria, o hacen artificialmente costoso el enviar remesas u otros medios de ayuda y las que dificultan el acceso a la información y la comunicación telefónica o por correo electrónico con sus familiares y amigos en Cuba".
Finalmente, los firmantes se pronuncian por la aplicación de "métodos pacíficos para el logro de los ideales plasmados en esta declaración, a través del diálogo y el libre intercambio de las ideas, convencidos de que sólo la evolución de la conciencia ciudadana nos puede conducir a un orden de armonía, reconciliación nacional y de respeto a todos los derechos fundamentales".
Sería valioso que las páginas de Granma, u otro espacio de prensa o difusión, reflejaran también estas propuestas, a fin de permitir que los ciudadanos, y no los voceros del régimen, consideraran por sí mismos cuál representa mejor las aspiraciones y esperanzas de la nación.
© cubaencuentro

29 Comentarios
4 por ivan morales (Usuario no autenticado) 28/03/2008 14:00
Eva estoy totalmente deacuerdo contigo, ese evento, como los realizados anteriormente con la comunidad cubana son un circo. Te mando mis consideraciones sobre el mismo.
Manipulaciones del Gobierno de Raúl Castro con la emigración cubana.
Hace solamente unos días culminó en La Habana un evento organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores con la emigración cubana. Los medios de prensa bajo el control del Estado se encargaron de divulgar solamente lo expresado por los conferencistas de la parte oficial y nada de los aspectos señalados por algunos de los participantes.
Este evento, como los anteriores con la emigración cubana, en Cuba como en Europa, forman parte de la imagen pública que quiere mostrar el gobierno de Cuba de cara a los cubanos que residen en el exterior, olvidando que sus mayores y reales aspiraciones son la de mantener el vínculo con sus familiares y la tierra donde nacieron, no defender los principios de una Revolución que los margina desde el momento que deciden salir de Cuba.
Se menciona que en el evento, desarrollado en el lujoso Hotel Nacional de Cuba, participaron 129 emigrados de 34 países y que son una representación de diversas asociaciones u organizaciones de cubanos residentes en el exterior. Muchos se preguntaran como es posible que 129 emigrados representen los 1,5 millones de cubanos que residen en el exterior, si la convocatoria del evento no fue pública y los participantes fueron previamente seleccionados por las Embajadas y Consulados cubanos. Eso mismo ocurrió en el primero y segundo encuentro de cubanos residentes en Europa, celebrados en París y Berlín respectivamente.
Los principales aspectos que se plantean los cubanos residentes en el exterior son la posibilidad de visitar Cuba sin restricciones en el tiempo, ni necesidad de solicitar un permiso para los que no poseen el llamado Permiso de Residencia en el Exterior; facilidades para la entrada de productos de primera necesidad que ayudan a la subsistencia de sus familiares en Cuba sin el elevado arancel aduanal; posibilidades para comprar legalmente una vivienda donde puedan pasar sus vacaciones o residir en un futuro; que sean aceptadas verdaderamente las ofertas de negocios que presentan en diferentes instituciones en Cuba y no queden a la espera de respuesta que nunca llegan.
Estos son los verdaderos planteamientos de muchos de los cubanos que viven fuera de la Isla en esos eventos y no los expresados en la declaración final, que parece que fue escrita de antemano por el Departamento Ideológico del Comité Central del Partido.
Los cubanos residen en la Isla mantienen una gran expectativa con la posible eliminación del Permiso de Salida, pero a mi entender lo que ocurrirá es que se eliminaran los trámites de pago de la carta blanca y de la carta de invitación, y no quedará en manos de la Dirección de Inmigración y Extranjería la Salida del País, salvo en excepciones como es el caso de los opositores reconocidos, la decisión de salida del permiso de salida del país. Serán los organismos centrales y sus instituciones las que vetaran el permiso de salida a los profesionales, los cuales tendrán que presentar la carta de liberación; el comité militar en el caso de los jóvenes que no han pasado el Servicio Militar y así sucesivamente.
Muy difícilmente el gobierno pierda el control sobre quien sale o entra en el país, alejado que estas medidas están presentes como parte de la defensa de la soberanía nacional. Ningún médico, profesor universitario, científico o persona que haya laborado en organismos y tenga conocimientos de información confidencial, que esperan desde hace años una carta de liberación, tendrá la posibilidad de una vez otorgada la visa por el país que el espera visitar, comprar un boleto aéreo y pasar libremente por el control de la DIE en el aeropuerto.
Las medidas que aplicará el gobierno para los cubanos que residen en el isla serán una mayor flexibilización en los trámites y la posibilidad que los nacionales cubanos viajen al exterior sin la necesidad de la carta de invitación que se presenta antes las oficinas de la DIE; y para los que residen en el exterior la eliminación de algunos de los trámites burocráticos que debemos realizar en los consulados cada cierto tiempo.
Estas medidas una vez aplicadas serán presentadas por el gobierno como una muestra del cumplimiento de los Pactos de los Derechos Humanos de la ONU firmados recientemente por el gobierno de Cuba. Con esto querrán demostrar una flexibilización en su política, pero en realidad continuaran limitando la verdadera libertad para los cubanos.
Espero que los grandes medios de prensa no alaben mucho estas medidas una vez se presenten, pues no cumplirán con la real expectativas de los cubanos que viven dentro y fuera de la isla.
3 por ASERE LIBORIO (Usuario no autenticado) 28/03/2008 13:00
Vaya circo! irse de cuba, vivir en democracia, volver de turista con derechos y formar parte de semejante farsa.. nada, repugnante.
2 por Hay que tener poca moral (Usuario no autenticado) 28/03/2008 13:00
y ninguna verguenza para "militar" entre estos "emigrantes" cubanos. Seguro que sus ataudes tendrán agujeros para que los gusanos salgan a vomitar.
1 por cubano47 (Usuario no autenticado) 28/03/2008 8:40
Muy bueno tu articulo Eva, como cubano residente en Suecia me entere de esta "reunion" por distintos blog, el consulado cubano en el cual estoy registrado no me hizo llegar ninguna informacion a este evento, pero no estoy molesto pues el que fue a esa reunion representando a Suecia no tiene mi aprobacion a que me represente.
Página 6 de 6