Sociedad
No será con cancioncitas…
Los mismos artistas que han justificado la aplicación de la pena de muerte ayudan ahora a maquillar la situación de las cárceles.
El trovador Silvio Rodríguez, otrora crítico irascible del sistema y ahora apologeta incondicional, el mismo diputado que fue incapaz hace unos años de responder a un entrevistador de la televisión mexicana si en Cuba existían presos políticos, acaba de emprender, acompañado por otros artistas, una gira por los centros penitenciarios del país.
El hecho es anunciado por los medios informativos oficiales como una "encomiable iniciativa destinada a mejorar, a través de la cultura, la vida y rehabilitación social de las decenas de miles de internos cubanos", como se les llama a los sancionados en la terminología oficial.
Sí, porque desde arriba el español se maneja mejor. Aquí a los alumnos internados obligatoriamente en centros educacionales preuniversitarios se les llama "becados", y a los reclusos que cumplen sanción penal se les llama "internos".
La iniciativa del famoso y controversial cantautor es una muestra fehaciente de que las autoridades asumen que tienen un complicado problema con la inflada población penitenciaria. Esto contradice de plano los presupuestos teóricos tradicionales de la criminología socialista, que expresa que las condiciones socioeconómicas del socialismo no son generadoras de conductas criminógenas, sino que estas últimas no son más que rezagos del superado sistema capitalista.
Llama la atención que mientras en el pasado capitalista existían menos de diez centros penitenciarios en el país, ahora se cuentan por cientos.
De hecho, la realidad plantea un claro desfase cronológico y estructural con el esquemático presupuesto, en tanto la inmensa mayoría de los reclusos nacieron después de llegar al poder el sistema imperante, que, por demás, controla estrictamente todos los espacios de formación y difusión educacional y cultural.
Inquietud oficial
La iniciativa es, además, un paso más en el intento de sanear, en alguna medida, el ambiente y la imagen de este delicado espacio social, de cara a los compromisos, cuestionamientos y escrutinios internacionales que La Habana enfrentará supuestamente en un futuro cercano.
La gira artística en proceso se une a otras medidas, como la celebración de festivales de artistas aficionados de los centros penitenciarios y la posibilidad de que los sancionados puedan cursar estudios, incluso superiores —perspectiva a la que eventualmente no tienen acceso muchos jóvenes egresados de la enseñanza preuniversitaria—. A esto se une el establecimiento de centros "modelo", que actúan como vitrinas propagandísticas del sistema carcelario, principalmente para importantes, y a veces ingenuos, visitantes extranjeros.
Estas medidas confirman, en efecto, la inquietud oficial por un problema antiguo. Está por ver si el gobierno decide esta vez volver a ocuparse sólo del aspecto exterior, o si por fin está dispuesto a demostrar valentía y responsabilidad política y humanista para enfrentar las causas de un fenómeno que complica sobremanera la convivencia social.
Las autoridades de la Isla deben, ante todo, renunciar al monopolio excluyente que ejercen sobre cada aspecto de la vida política, económica y social del país, que en los últimos años ha empujado a tantos cubanos al delito criminal y económico, principales causas del aumento de la población penal. Si no se abren a los ciudadanos amplios espacios de desenvolvimiento cívico, social y económico, en su plural diversidad, ni todas las canciones del mundo podrán ayudar a rehabilitar a los reclusos y, sobre todo, evitar la reincidencia delictiva.
Por otra parte, La Habana debe acabar de reformar el vigente Código Penal para eliminar de su articulado muchas actitudes, comportamientos y acciones que no son punibles en ninguna sociedad civilizada del mundo moderno. Junto a esto, debe conectarse, sin condicionamientos, con la extensa legislación internacional en materia de procedimientos penitenciarios y abrir las puertas de todos los centros de reclusión a los organismos internacionales especializados; además de hacer público —y que se cumpla— el vigente "Reglamento de Cárceles y Prisiones".
Las autoridades deben renunciar, también en el ámbito penitenciario, al monopolio y la impunidad, permitiendo que se activen mecanismos sociales e independientes de escrutinio y cuestionamiento. Esto evitaría el peligro de que los reclusos sean sometidos a la violación de su integridad física y moral. Los centros penitenciarios no pueden seguir siendo escenarios de abusos, arbitrariedades y corrupción.
Son muchas las desgarradoras experiencias que cientos de miles de ciudadanos han sufrido en las galeras, patios y celdas de castigo de las prisiones de la Isla, a lo largo de más de cuatro décadas, para que ahora se les vuelva a ofender con un reportaje televisivo sobre las cancioncitas salvadoras de intelectuales que, incluso, han utilizado su prestigio para justificar la más inmisericorde aplicación de la pena de muerte.
© cubaencuentro

31 Comentarios
31 por La Avellaneda (Usuario no autenticado) 09/02/2008 16:40
Perdonen pero son mis contradicciones: Aún sigo escuchando los discos de aquél que otrora fuera un ídolo de mi juventud. A pesar de estar en contra de sus acciones populistas que denigran y empañan una trayectoria que ayer fuera contestataria y crítica. Hoy está viejo y acomodado y no consigue ver, o no quiere ver, que es preciso cambiar lo establecido. Pero Silvio, como decía Noel Nicola, “es más, te perdono” pues no quiero recordarte como diputado, estás en mi corazón como cuando decías “Patria” y seguías hablando para mí.
30 por Para AlexCerbeto: (Usuario no autenticado) 05/02/2008 15:00
No Hay Nadie Mas Audaz y Ridiculo, que Un Ignorante con Pretensiones de Sabio.
Te sirve ese sayo, verdad?
bueno, ahora tratade resolver los problemas de tu pobre pais y deja a los cubanos resolver los del suyo, tus consejos,no nos interesan, este lugar se llama CUBAencuentro, OK?
29 por Para: Alex Cerbeto (Usuario no autenticado) 04/02/2008 1:00
antes le dediqué unas líneas recomendándole que fuese a ver a Jesusa Rodríguez. Realmente su análisis y opinión sobre nosotros los cubanos es tan profundo como los canales de Xochimilco.
Una mexicana le dió un "acto de repudio" a un amigo, en un tianguis, después de preguntarle si era "cubano de Cuba o de Miami" (cosa esta muy simpática, es como ser Chino de Vietnam), como no era de uno ni de otros, cosa que la señora no entendió, cuando mi amigo le intentó aclarar que José Martí no había llegado a Cuba en el yate Gramma, según era su creencia, la mexicana le comenzó a gritar ¡gusano! y otras lindezas.
Aplicando su rasero podría aventurarme a hacerle una pregunta, pero por respeto a ese gran pais -que tanto admiro y quiero- y a mis amistades de allí no la haré, así es que preferiré pensar que la ignorancia de la señora y la suya no son endémicas.
28 por Cachita la Gambá (Usuario no autenticado) 03/02/2008 14:00
oleeeeeeeeeee por Silvio.
De eso se trata la Vida, de ir Con los pobres de la Tierra, eso nos enseñó Martí.Y ya era hora que este hombre algo de eso nos dijera.Y que se repita Silvio¡¡¡
Creo que muchos cubanos se siguen fumando la marihuna de la mente castrista con la cual: Todo, Absolutamente Todo en esta Vida lo convirtió en Política.Es hora de despolitizar la Vida Hermanos, si un día queremos disfrutar de la Democracia.
Librarse de ese trauma va a ser lo más difícil para los cubanos.
27 por Alex Cerbeto (Usuario no autenticado) 01/02/2008 1:20
PARA CASTRADO RUZ...Amigo, leo tu comentario y reafirmo mi criterio, ustedes (los cubanos) son todos iguales, solo ven blanco o negro. En Cuba, la mayoria, aunque te duela, y a pesar de las verdades que tu dices, están con los Castros, en Miami en contra. No desean dar su brazo a torcer. Ustedes solo quieren la Victoria a cambio de la rendición y la humillación de los otros. Ellos, los de los Castros, una gran mayoría, y te pido reflexiones y aceptes que es asi, están dispuestos a luchar si no se les abren oportunidades de diálogo y reconciliación. Ellos y ustedes, incluyendo al gobierno de EE.UU deben conversar, hacer borrón y cuenta nueva, mientras no lo hagan seguirán en las mismas...con lindos artículos de Raúl Rivero, Carlos Montaner, Andrés Oppenhaimer y lo que tu quieras...pero eso no resuelve el problema...es, según Yo, muy simple: negocien o luchen, ganará el que lo haga por convicciones. Disculpa si no te gusta mi opinión, a lo mejor, aunque estás en Miami o donde sea fuera de Cuba, siguen pensando con la tozudes cubana y eres demócrata de boca para afuera.
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