jueves 8 de enero de 2009 3:59
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Sociedad

No será con cancioncitas…

Los mismos artistas que han justificado la aplicación de la pena de muerte ayudan ahora a maquillar la situación de las cárceles.

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Reclusos escuchan a Silvio Rodríguez en la prisión de Guamajal, Villa Clara

Reclusos escuchan a Silvio Rodríguez en la prisión de Guamajal, Villa Clara. (PL/AP)

El trovador Silvio Rodríguez, otrora crítico irascible del sistema y ahora apologeta incondicional, el mismo diputado que fue incapaz hace unos años de responder a un entrevistador de la televisión mexicana si en Cuba existían presos políticos, acaba de emprender, acompañado por otros artistas, una gira por los centros penitenciarios del país.

El hecho es anunciado por los medios informativos oficiales como una "encomiable iniciativa destinada a mejorar, a través de la cultura, la vida y rehabilitación social de las decenas de miles de internos cubanos", como se les llama a los sancionados en la terminología oficial.

Sí, porque desde arriba el español se maneja mejor. Aquí a los alumnos internados obligatoriamente en centros educacionales preuniversitarios se les llama "becados", y a los reclusos que cumplen sanción penal se les llama "internos".

La iniciativa del famoso y controversial cantautor es una muestra fehaciente de que las autoridades asumen que tienen un complicado problema con la inflada población penitenciaria. Esto contradice de plano los presupuestos teóricos tradicionales de la criminología socialista, que expresa que las condiciones socioeconómicas del socialismo no son generadoras de conductas criminógenas, sino que estas últimas no son más que rezagos del superado sistema capitalista.

Llama la atención que mientras en el pasado capitalista existían menos de diez centros penitenciarios en el país, ahora se cuentan por cientos.

De hecho, la realidad plantea un claro desfase cronológico y estructural con el esquemático presupuesto, en tanto la inmensa mayoría de los reclusos nacieron después de llegar al poder el sistema imperante, que, por demás, controla estrictamente todos los espacios de formación y difusión educacional y cultural.

Inquietud oficial

La iniciativa es, además, un paso más en el intento de sanear, en alguna medida, el ambiente y la imagen de este delicado espacio social, de cara a los compromisos, cuestionamientos y escrutinios internacionales que La Habana enfrentará supuestamente en un futuro cercano.

La gira artística en proceso se une a otras medidas, como la celebración de festivales de artistas aficionados de los centros penitenciarios y la posibilidad de que los sancionados puedan cursar estudios, incluso superiores —perspectiva a la que eventualmente no tienen acceso muchos jóvenes egresados de la enseñanza preuniversitaria—. A esto se une el establecimiento de centros "modelo", que actúan como vitrinas propagandísticas del sistema carcelario, principalmente para importantes, y a veces ingenuos, visitantes extranjeros.

Estas medidas confirman, en efecto, la inquietud oficial por un problema antiguo. Está por ver si el gobierno decide esta vez volver a ocuparse sólo del aspecto exterior, o si por fin está dispuesto a demostrar valentía y responsabilidad política y humanista para enfrentar las causas de un fenómeno que complica sobremanera la convivencia social.

Las autoridades de la Isla deben, ante todo, renunciar al monopolio excluyente que ejercen sobre cada aspecto de la vida política, económica y social del país, que en los últimos años ha empujado a tantos cubanos al delito criminal y económico, principales causas del aumento de la población penal. Si no se abren a los ciudadanos amplios espacios de desenvolvimiento cívico, social y económico, en su plural diversidad, ni todas las canciones del mundo podrán ayudar a rehabilitar a los reclusos y, sobre todo, evitar la reincidencia delictiva.

Por otra parte, La Habana debe acabar de reformar el vigente Código Penal para eliminar de su articulado muchas actitudes, comportamientos y acciones que no son punibles en ninguna sociedad civilizada del mundo moderno. Junto a esto, debe conectarse, sin condicionamientos, con la extensa legislación internacional en materia de procedimientos penitenciarios y abrir las puertas de todos los centros de reclusión a los organismos internacionales especializados; además de hacer público —y que se cumpla— el vigente "Reglamento de Cárceles y Prisiones".

Las autoridades deben renunciar, también en el ámbito penitenciario, al monopolio y la impunidad, permitiendo que se activen mecanismos sociales e independientes de escrutinio y cuestionamiento. Esto evitaría el peligro de que los reclusos sean sometidos a la violación de su integridad física y moral. Los centros penitenciarios no pueden seguir siendo escenarios de abusos, arbitrariedades y corrupción.

Son muchas las desgarradoras experiencias que cientos de miles de ciudadanos han sufrido en las galeras, patios y celdas de castigo de las prisiones de la Isla, a lo largo de más de cuatro décadas, para que ahora se les vuelva a ofender con un reportaje televisivo sobre las cancioncitas salvadoras de intelectuales que, incluso, han utilizado su prestigio para justificar la más inmisericorde aplicación de la pena de muerte.

31 Comentarios


16 por guarapo (Usuario no autenticado) 31/01/2008 0:40

El tema de Silvio Rodriguez...
Sin ofender por supuesto, de acuerdo a como indican las nuevas instrucciones del blog: me parece una gran hipocresia de su parte darle un concierto a los reclusos en el pais. No me explico tan extraña actitud, si el no le gusta dar conciertos en Cuba, dicho por el mismo, ¿como ahora decide hacer un concierto en las cárceles?
1. Existe la necesidad por parte de los reclusos de "algo diferente" en sus vidas que les haga variar un poco su ya maltratada vida en la cárcel.
2. No existe otra persona que pueda hacer algo por los reclusos que un diputado a la asamblea nacional que puede contar con las autorizaciones y los recursos necesarios para hacer un concierto en la cárcel.
3. Necesitan "limpiar un poco" las imagen de desatencion de las cárceles por parte del gobierno y de paso dar un paso a llevar su batalla ideologica a esos lugares

Conclusiones: Se hace una grán mascarada hipócrita que no resuelve nada y que solo sirve para aumentar el curriculum politico de este cantautor que en el fondo le importa un bledo lo que les pasa a esa pobre gente a las que le canta.
EL VERDADERO EXITO DE UNA INICIATIVA ESTA EN SU DURACION EN EL TIEMPO. VEREMOS SI SE PUEDE MANTENER O NO ESTA INICIATIVA PORQUE PARA MI ESTA MUY CLARO. NO SE REPETIRA ESTE HECHO Y NO SE RESOLVERA NADA.
Y POR OTRO LADO, HAY COSAS MAS IMPORTANTES QUE RESOLVER EN LAS CARCELES DE CUBA, COMO LAS CONDICIONES HIGIENICAS, LA SALUD, LA ALIMENTACION, LA SEGURIDAD, EL TRABAJO, LA REEDUCACION, ETC...
QUE ALGUIEN LE PREGUNTE A SILVIO SI EL PUEDE DESDE SU PUESTO DE DIPUTADO HACER ALGO POR MEJORAR ESTA SITUACION.

15 por Gabriel (Usuario no autenticado) 30/01/2008 21:20

A mi me parece bien que Silvio Rodríguez cante por las cárceles.

Por otra parte, me gustaría que hiciese muchas cosas que no hace. Por ejemplo, me gustaría que aprovechase para interesarse por la situación de algún preso político.

14 por la loca de la casa (Usuario no autenticado) 30/01/2008 19:00

Y pq Silvio no va a cantar a la casa de Hilda MOlina?...dentro de poco se prestara tambien para ir a cantarles a los condenados al paredon para hacerles la muerte menos dolorosa y mas culturosa...hace muchos anos que deje de escucharlo,me da asco su persona...saben que cuando estuvo hace unos 3 anos en un concierto en una ciudad del interior del pais iba con un guardaespalada armado???Un buen amigo de el que se monto en su auto me lo conto y lo que es mas cinico,se quedo asombrado de ver todo un despliegue policial por las calles aledanas al teatro....

13 por J.Campos (Usuario no autenticado) 30/01/2008 18:41

Nadie le pone a nadie un cuchillo en el pecho para que se venda por unos dólares. Eso decide usté hacerlo o no, en función de su supervivencia y su ética personal. Al Igual que encarcelar a todo el que no piensa como uno.

Silvio será todo lo artista que quiera, pero la única razón por la que él está todavía en Cuba y hace lo que hace, es que el gobierno le permite "sobrevivir" a su manera. De lo contrario, ya se habría pirao pa cualquier parte, igual que aquél otro ciego canta-himnos de los 5U4...¿Cómo se llamaba?

12 por Rodolfo Monteblanco (Usuario no autenticado) 30/01/2008 18:40

Pues quisiera saber que hace el Sr. Ruben Caceres viviendo en ese despreciable pais que no menciona. Obviamente la solucion a su insatisfaccion actual es mudarse inmediatamente para Cuba mas aun cuando hoy, el regimen en vez de resolver los problemas reales que generan una poblacion penal del 1.1% de la poblacion residente en la isla y el modesto aumento de 12 centros penitenciarios en 1959 a casi 300 en la actualidad, opta por cantarle a los "internos" con lo cual este Sr. parece muy satisfecho. Entonces podra escribir cuando pase 6 meses viviendo como un cubano y compruebe que tendra que empezar a robar, trapichear, etc... para sobrevivir y a lo mejor en un año puede estar disfrutando de su admirado Silvio en una carcel. Y si le condenan a fusilamiento, Silvio, primero contestatario y despues testaferro, votará con las dos manos para que lo fusilen. Ahh, y para mayor tortura de los "internos" leí que Vicente Feliú tambien les va a cantar.


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