jueves 8 de enero de 2009 3:49
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¿Será Cuba la patria de todos?

Las autoridades vuelven a la carga contra los supuestos 'ilegales' que residen en la capital.

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Desalojo en una casa de La Habana. (AP)

Desalojo en una casa de La Habana. (AP)

Para Yosbel Sánchez Garlobo, de 37 años y natural de Holguín, los últimos embates de la inspección estatal contra los supuestos "ilegales" que residen en la capital han resultado una odisea para muchos paisanos. Como miles de personas del oriente de la Isla en los años ochenta, Garlobo, rozando casi los veinte años, se incorporó a los contingentes de la construcción creados en la capital.

"Por entonces, yo sólo pensaba en hacerme de un cuartico o casarme con una mujer de La Habana para quedarme allá. Me hice de uno en Centro Habana y lo perdí. Después de 15 años no he podido con los trámites y la montaña de dinero que me costaba hacerlo por la vía legal", dice el holguinero, mientras da los toques finales a la cerca de frente a su casa.

Sánchez Garlobo afirma que en realidad La Habana nunca fue suya y ahora, cuando además de su casa ha perdido su último matrimonio, se siente más desconsolado que nunca. La oferta que le hicieron los de Vivienda fue mudarse para uno de los albergues situados en las afueras de la capital, emplazados cada vez más en la periferia y en las peores condiciones materiales.

"Mi ex mujer sí aceptó. Lo de ella es otra cosa, pero eso no fue con lo que yo soñé. Tú verás que no lo derrumban y se lo entregan a otro con cara de mejor postor", comenta a Encuentro en la Red.

Ahora este hombre no es más un guiñapo humano: pasó a ingresar la lista de los que nunca más tendrán esperanza ni confiarán en el porvenir. Cuenta que nadie en el vecindario protestó ni le prestó ayuda cuando lo vinieron a desalojar, lo que él sí hizo cuando intentaron hacérselo a otros. En su opinión, los desahucios son premeditados en esa zona de la ciudad. Aunque físicamente suceden en La Habana, rebotan en los cientos de orientales que se han mudado a la capital, sobre todo en los ochenta.

Garlobo lo ve como una "ocupación" a la moderna, pues el trueque de viviendas fue consecuencia del sudor y la perseverancia de hombres y mujeres.

"Yo trabajé en el Julito Díaz, en el hospital Pedro Borrás y la Villa Panamericana. Como los esclavos y la gente de antes, nosotros volvimos a hacer La Habana", se lamenta.

En medio de los planes espectaculares puestos a rodar con bombo y platillo, las autoridades han implementado un reajuste de cuentas con los inquilinos más vulnerables. Casos como los de Garlobo inundan la Isla, pero aún no se conoce de un oficial de las Fuerzas Armadas, del Ministerio del Interior, o gerente de alguna de las corporaciones mixtas, que haya sido impelido a abandonar las zonas densamente pobladas de Alamar, Miramar o el Reparto Obrero, donde ubican por lo general a estos asesores y especialistas. Para seguir en el tono del argot esclavista, no se mide con el mismo rasero a esclavos, mayorales y contramayorales.

Sánchez Garlobo ha regresado a su Holguín natal, a fuerza de presiones, intimidación y hasta el insulto de algún que otro inspector, por lo que se impone una pregunta: ¿será Cuba la patria de todos?

33 Comentarios


8 por TAN CUBANO COMO TÚ (Usuario no autenticado) 05/10/2007 18:40

Si de oposición a la dictadura se trata, no olvidemos que muchos orientales han dado muestra de una valentía que ha faltado en otras partes de la isla, incluyendo La Habana. Ahí está la homilía del ahora retirado arzobispo de Santiago Pedro Meurice ante el Papa Juan Pablo II y en presencia del mismo Raúl Castro en 1998, la carta de los sacerdotes de las provincias orientales de 1999, la actitud digna del padre José Conrado de Palma Soriano. Y si de actitud crítica o contestaria fuera de la Iglesia se habla, oriental era Reinaldo Arenas y quienes se atreven a desafiar al régimen en Santiago, Holguín o Baracoa. Castro, oriental también, hizo poco o no lo suficiente por desarrollar el este de la isla tal como según dicen, prometía a comienzos de su revolución. El resultado es la miseria que impele a muchos de los compatriotas de esa parte del país a tratar de buscarse mejor vida en La Habana. Hay que preguntarse porqué el elevado índice de alcoholismo en esas provincias. Como dice uno de los comentarios aquí, es lamentable que indirectamente la dictadura cause entre cubanos odios regionales.

7 por Guajiro (Usuario no autenticado) 05/10/2007 17:40

Parece un chiste que después de leer tan indigante caso de desalojo, a alguien se le ocurra responsabilizar a la policia, sea oriental o china. La policía hace lo que el gobierno le dice que haga.
Ojalá esa eterna rivalidad entre habaneros y orientales termine algún día. Es el mismo gobierno, quien con su diferenciación regional nos ha inyectado el odio hacia nuestros mismos paisanos. No es fácil !!

6 por SOUTH EAST MIAMI (Usuario no autenticado) 05/10/2007 17:00

En el documental "Buscándote Habana"(se puede ver en Youtube)se ve claramente el fenómeno de esta lamentable marginalidad, sin embargo varias de sus víctimas insisten en que no entienden el fenómeno contra ellos pues ellos son "revolucionarios". Hasta que nuestro pueblo no entienda desde los sectores más sencillos que la causa de estos y gran parte de los males de la sociedad cubana se debe al sistema político y económico que impera en la isla no habrá verdadera voluntad de cambio,o sea,voluntad de desmontarlo. En los países de Europa oriental(en algunos más que en otros)este sentimiento fue crucial para que masivamente la gente se lanzara a la calle a exigir cambios.

5 por Asere Cientifico (Usuario no autenticado) 05/10/2007 17:00

Vamos, vamos, que no es para tanto. Después de todo quien no tiene un abuelo, un tio, un primo o hasta un amigo que viene del cercano Oriente? La cosa está en discernir quienes son esos cuya conducta social, siendo reprobable a todas luces, empobrece nuestro entorno nacional, y también recordemos que en La Habana, por mucha miseria social que haya creado "la Revolución", la gente siente y manifiesta una inclinación marcadamente menor a servir al régimen en los papeles de los nuevos casquitos - la policia, los contingentes, las brigadas de respuesta rápida, etc., que en en los predios del Oriente republicano. Las razones detras de esta realidad estan marcadamente ligadas a dos de las famosas siete leyes promulgadas por el gobierno Castrista en la primavera de su historia - La ley de Reforma Agraria y La Ley de Reforma Urbana. Y aunque las leyes de marras tuvieron una influencia indirecta en el crecimiento del flujo migratorio del Oriente hacia La Habana posterior a 1959, pero el hecho mismo de que la Revolución Cubana de 1959 fuera solamente una revuelta campesina, y no una revolución de obreros y campesinos como se ha dicho siempre ((recordemos que la clase obrera organizada; y el partido comunista con ella; notoriamente radicada en La Habana y sus alrededores, apoyó al presidente Batista, casi hasta al final, de ahi el fracaso de huelga de Abril, etc.)), mucho menos de intelectuales; trajo como consecuencia la implantación de una política pública de transportar masivamente hacia la capital a una buena parte de los Orientales que eran percibidos por Castro como leales a él siendo como eran de hecho "los suyos". Pero como todo cambia con el tiempo, la política actual del gobierno Cubabo relativa a la prohibición de mudarse a La Habana no es ni nueva ni única. En la antigua Unión Soviética, todavia en tiempos del premier Brezniev se deportaba masivamente a todos aquellos que venian de las republicas del interior hacia la Rusia o mas precisamente hacia Moscú por razones obvias. Las mismas razones que hicieron que Castro se sirviera de los Orientales para consolidar su triunfo, le hacen ahora rechazarlos y mantenerlos lo mas lejos de la capital posible. La combinación de Habaneros hastiados con Orientales desesperados y hambrientos produciría sin dudas otros "maleconazos, "embajadas del Perú" y cosas por el estilo. El régimen, dado lo precario de su situación, no estaría hoy en condiciones de lidiar de manera exitosa con esas crisis. Es por ello que por ahora y mientras Castro esté en el poder los Orientales no podran llegar hasta a La Habana de manera regular, situación que se regularizará una vez que exista un cambio sistémico en Cuba, lo cual parece inevitable en el futuro. Entretanto que ese día llega, nosotros los Habaneros, siempre que veamos a un Oriental que viene huyendo de la miseria que el castrismo ha traido, pensemos que en condición similar estuvimos nosotros cuando llegamos a otros países, como México, por ejemplo, lugar al cual no hemos sido muy bienvenidos que digamos dada la naturaleza etnocentrica y xenofoba de sus indios. Y si es un policia, deberiamos reir en adelanto de la suerte que les espera.

4 por Cristal (Usuario no autenticado) 05/10/2007 15:40

No tengo dudas de que ha sido la miseria la que ha abocado a tantas personas del oriente del país al éxodo hacia la Habana. cuando era niña y visitaba esa región veía como los santiagueros, por ejemplo, decían que la Habana era buena para pasear pero a su gusto muy movida para vivir. Claro, que al recrudecerse el hambre, la represión y la injusticia, solo quedaba una: la DESBANDADA.


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