jueves 8 de enero de 2009 4:15
cubaencuentro.com cuba encuentro | Cuba

Sociedad

¿Será Cuba la patria de todos?

Las autoridades vuelven a la carga contra los supuestos 'ilegales' que residen en la capital.

33 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

Desalojo en una casa de La Habana. (AP)

Desalojo en una casa de La Habana. (AP)

Para Yosbel Sánchez Garlobo, de 37 años y natural de Holguín, los últimos embates de la inspección estatal contra los supuestos "ilegales" que residen en la capital han resultado una odisea para muchos paisanos. Como miles de personas del oriente de la Isla en los años ochenta, Garlobo, rozando casi los veinte años, se incorporó a los contingentes de la construcción creados en la capital.

"Por entonces, yo sólo pensaba en hacerme de un cuartico o casarme con una mujer de La Habana para quedarme allá. Me hice de uno en Centro Habana y lo perdí. Después de 15 años no he podido con los trámites y la montaña de dinero que me costaba hacerlo por la vía legal", dice el holguinero, mientras da los toques finales a la cerca de frente a su casa.

Sánchez Garlobo afirma que en realidad La Habana nunca fue suya y ahora, cuando además de su casa ha perdido su último matrimonio, se siente más desconsolado que nunca. La oferta que le hicieron los de Vivienda fue mudarse para uno de los albergues situados en las afueras de la capital, emplazados cada vez más en la periferia y en las peores condiciones materiales.

"Mi ex mujer sí aceptó. Lo de ella es otra cosa, pero eso no fue con lo que yo soñé. Tú verás que no lo derrumban y se lo entregan a otro con cara de mejor postor", comenta a Encuentro en la Red.

Ahora este hombre no es más un guiñapo humano: pasó a ingresar la lista de los que nunca más tendrán esperanza ni confiarán en el porvenir. Cuenta que nadie en el vecindario protestó ni le prestó ayuda cuando lo vinieron a desalojar, lo que él sí hizo cuando intentaron hacérselo a otros. En su opinión, los desahucios son premeditados en esa zona de la ciudad. Aunque físicamente suceden en La Habana, rebotan en los cientos de orientales que se han mudado a la capital, sobre todo en los ochenta.

Garlobo lo ve como una "ocupación" a la moderna, pues el trueque de viviendas fue consecuencia del sudor y la perseverancia de hombres y mujeres.

"Yo trabajé en el Julito Díaz, en el hospital Pedro Borrás y la Villa Panamericana. Como los esclavos y la gente de antes, nosotros volvimos a hacer La Habana", se lamenta.

En medio de los planes espectaculares puestos a rodar con bombo y platillo, las autoridades han implementado un reajuste de cuentas con los inquilinos más vulnerables. Casos como los de Garlobo inundan la Isla, pero aún no se conoce de un oficial de las Fuerzas Armadas, del Ministerio del Interior, o gerente de alguna de las corporaciones mixtas, que haya sido impelido a abandonar las zonas densamente pobladas de Alamar, Miramar o el Reparto Obrero, donde ubican por lo general a estos asesores y especialistas. Para seguir en el tono del argot esclavista, no se mide con el mismo rasero a esclavos, mayorales y contramayorales.

Sánchez Garlobo ha regresado a su Holguín natal, a fuerza de presiones, intimidación y hasta el insulto de algún que otro inspector, por lo que se impone una pregunta: ¿será Cuba la patria de todos?

33 Comentarios


3 por Jael (Usuario no autenticado) 05/10/2007 15:30

El que tiene un poco de cultura y un coeficiente de inteligencia regular , no se convierte en policia en ninguna parte del mundo , solos sus jefes razonan .
Los policias del oriente cubano que han traido a la habana han
desprestigiado , ese cuerpo que fue respetado hasta el año 77 en que comenzo la sustitucion paulatina de policias normales , por Orientales...

2 por TAN CUBANO COMO TÚ (Usuario no autenticado) 05/10/2007 13:40

Peca Ud de ignorante, señor habanero. No eche en el saco de "orientales" a todos los orientales. No todos hablan así. Si de hablar bien se trata, tendrían ustedes que comenzar a pronunciar bien la r, "un pasito alante, pol favol...". Y no crea que les va mejor con las eses finales. Lamentablemente, la inmigración hacia La Habana sobre todo de las provincias de Santiago y Guantánamo refleja la falta de oportunidades en el interior. Son, como Ud sabe, las provincias más pobres del país. La invasión de los orientales, como la llaman muchos, obedece a una gran pobreza que el régimen no ha podido ni sabido combatir. Habrá policías ignorantes pero sus burlas estarían mejor encaminadas al régimen que es incapaz de educarlos a pesar de que se llena la boca para decir que Cuba goza de la mejor educación en América Latina. Policías ignorantes y tugurios malolientes en La Habana forman parte de la misma realidad.

1 por cubano47 (Usuario no autenticado) 05/10/2007 8:40

Acaso no saben los orientales que para ser "ciudadano Habanero"
tienen que pronunciar la S, pero los que solo tienen "permiso de trabajo" policias, o miembros de las brigadas rapidas si son aceptados en la capital.
Dicen que la policia sale a la calle a la caza de "orientales" dos de ellos se decian: "mira com`pay tenemos que aprender a decir casco con S si no nos deportan, en eso viene un policia y en la cabeza llevaba puesto un casco de la construccion se le acerca a los orientales y pregunta: Que es esto que llevo en la cabeza? y ellos responden : un casssco ok y de que esta hecho? de platico, subelos pa`l tren dijo el policia.


Página 7 de 7








Estos comentarios son moderados y no aparecerán inmediatamente.

Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, cubaencuentro.com se reserva el derecho a rechazar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.