Crónicas
Un buen show
En 'Sicko', el estadounidense Michael Moore encuentra tratamiento y medicinas gratuitos en Cuba para los rescatistas del 11S.
Un día el popular documentalista Michael Moore entró en el hospital Hermanos Ameijeiras de aquí, de La Habana, seguido por un grupo de paisanos suyos. Lo hizo con la naturalidad de quien ha entrado en un hotel en el cual ha venido alojándose en los últimos años. Siempre sin preguntar ni ser conducido por nadie, avanzó diestro por este pasillo, por el otro, de consulta en consulta, dejando a cada uno de sus acompañantes en manos del doctor correspondiente.
Eran todos ellos rescatistas de la tragedia de las Torres Gemelas, norteamericanos casi suicidas; abnegadas gentes a las que su riesgosa labor salvando vidas durante aquellas horas de pánico de ese aciago día 11 les ha dejado secuelas de las que tal vez nunca sanen, y a las cuales su país les ha cerrado en la cara las puertas de la medicina pública.
Por eso vinieron a Cuba, donde, siempre de la mano del democrático Moore, iban a encontrar aquellos infelices desechados por el poderoso imperio, tratamiento y medicinas gratuitos.
Hasta una dentadura que al parecer le hicieron en diez minutos, llevaba uno de aquellos héroes anónimos, al partir, y otro, una mujer, muy efusiva, hablaba de un medicamento que en su país costaba $100 y aquí en Cuba tenía un valor de 5 centavos, por lo que iba a llevarse una maleta llena.
Exageraciones aparte, fue un buen show. Un tailandés, o cualquiera que en el extranjero vea dicho documental, caerá en el error de creer que en Cuba hasta los extranjeros, sin necesidad de ser venezolanos, bolivianos, nicaragüenses u otros "compañeros" enviados por el compañero gobernante de su país, podrían entrar en un hospital, encontrar al especialista correspondiente y hacerse atender en el acto.
Pero no es mi propósito pasar agua y jabón sobre el mito urdido por Moore al hacerse eco de las bondades de la asistencia médica cubana (quién sabe si para humillar a Estados Unidos o para pasarles de contrabando algún mensaje a los cubanos, o tal vez "ambamente", como bromeando solía decir el poeta Roque Dalton, pues con los gordos nunca se sabe, sobre todo si son periodistas), aunque, ciertamente, nadie que no fuera un mentiroso negaría a la medicina cubana el mérito de ser una de las mejores y más generosas fuera del Primer Mundo.
Con la educación gratuita desde la cuna hasta la universidad, y luego el sarcófago regalado con el resto del funeral, ha sido (es) esa medicina una de las piezas más elaboradas del eje mágico de la revolución en estos cincuenta años; el orgullo nacional, cabe decir, a pesar de que todavía el cubano sigue comiendo de la libreta, a pie por lo general, sin la esperanza de llegar a tener nunca un automóvil, y en buena parte, viviendo en barbacoas, como los murciélagos, o apilado en casas de vecindad.
El nombre equivocado
De modo que abajo el orgullo nacional, a rodar por el suelo igual que hojas secas en medio del viento, cuando semanas atrás pasaron por la televisión el divertido pero muy elocuente documental de Michael Moore. Ver eso fue para el cubano como sentir que le sacaran de repente la silla donde estaba sentado.
Así que también en Canadá, Inglaterra y Francia la medicina es gratis y, además, sin ser enviado por Chavés, Evo Morales u Ortega, le dan asistencia hospitalaria al extranjero, a cualquier extranjero.
Así que en Francia al paciente le dan meses para su recuperación, y entre el Estado y el patrón le pagan el sueldo lo que dure su licencia.
Así que, al contrario de Cuba, donde algunas medicinas hay que comprarlas en divisas en las farmacias para turistas y para cuya compra será preciso vender la máquina de coser, si no se tiene una hija jinetera o se reciben remesas del extranjero, en Inglaterra cuestan $6.60, sea una medicina o cuantas haya puesto el médico en la receta.
Así que allá un médico de hospital, todavía joven, gana más de un millón de dólares al año.
Tales, entre otras, eran las asustadas exclamaciones que oía uno en las calles a propósito de las noticias que en su documental diera aquel señor Michael Moore, que había dejado las tablas ardiendo por más inofensivo que pareciera cuando entró como Pedro por su casa en el hospital Hermanos Ameijeiras seguido por sus rescatistas del cuento.
Es natural. Como decía al día siguiente una señora que salía del puesto con su pancito de la libreta: "Con un capitalismo así, para qué perder tiempo construyendo el socialismo".
A lo que le contestó otra señora: "Yo me quedé pensando que quizá el verdadero socialismo es el de esa gente, y este de aquí, una cosa a la que le equivocaron el nombre".
© cubaencuentro

12 Comentarios
7 por Matias Perez (Usuario no autenticado) 10/07/2008 16:20
Este Michael More no merece respeto ninguno. es sencillamente "a tremendously disgusting/repulsive person"
6 por ayatolacubano (Usuario no autenticado) 09/07/2008 0:00
Traten de ver el documental "Michael Moore hates America" para que sepan de verdad quien es el gordo oportunista este.
5 por UN CUBANO LIBRE (Usuario no autenticado) 08/07/2008 18:00
Lo mas triste de este show propagandistico que ha creado Mr. Moore es que detras de esta caravana de mentiras y manipulaciones friamente calculadas es que este gordo comedor de hamburguesas por libras se ha hecho rico.
No hay mentira mas "gorda" que la que este amante a los placeres de la mesa ha creado.
En este articulo no se menciona que el 100% de los medicos cubanos que van al extranjero a cumplir su "mision internacionalista" no es por amor al projimo ni nada por el estilo, es una forma-la unica legal- de escapar de ese infierno dantesco que es la Cuba de hoy. Da lo mismo ir a Gambia que al Polo Sur, lo unico que les interesa es que por al menos dos años van a vivir y comer como seres humanos, van a ganar unos miserables dolares (pero son dolares)y van a poder llevar a su casa algunos efectos electrodomesticos que su comandante en jefe les prohibio de por vida, ademas podran comprarse un automovil...
Nada, que el cubano no tiene nada y lo unico que podria tener que es salud tampoco pues el comandante prefiere hacer propaganda en el exterior (para el llevarse todos los meritos) que ayudar a su propio pais.
Michael Moore, de gordos como tu estan llenos los hospitales, ojala no te enfermes pues al ultimo lugar adonde irias a atenderte es en Cuba...a pesar de tu documental...
Que dios te perdone !!!
4 por Medicina Cubana (Usuario no autenticado) 08/07/2008 16:40
Apartheid en los Servicios Médicos Cubanos.
Por Dr. Darsi Ferrer. *
La Habana, Cuba, 27 de junio de 2008.-Adolfo tiene un tumor en la próstata que ya hizo metástasis en otros órganos y lo está matando, pero eso es sólo una parte de su problema. El doctor que sigue su caso le indicó Trofín para paliar la anemia severa que presenta. “Es un medicamento cubano, con propiedades anti anémica y reconstituyente”, le comentó en la consulta.
un buen articulo enviando desde La Habana y que puede leerse en Medicina Cubana Blog
3 por Pascual Angulo (Usuario no autenticado) 08/07/2008 14:00
Al autor se le olvidó citar, junto a la educación y la medicina "gratuitas", los triunfos deportivos. Estoy seguro de que a millones de cubanos no les importaría seguir viviendo en bajareques, montando en camellos y comiendo por la libreta de racionamiento durante 30 años más, con tal que Cuba gane el oro olimpico en, digamos, hockey sobre hierba y taekwondo.
Comandante en Jefe, ordene. Pá lo que sea...
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