Educación
Universalización de la mediocridad
Cifras y más cifras de graduados universitarios; pero, ¿con cuáles métodos y a qué precio?
Adelaida exhibe su flamante "título de oro" que la acredita como licenciada en Derecho por la Universidad de Oriente. Nunca se imaginó que desde Chivirico, un pueblecito a orillas de la Sierra Maestra, podría alcanzar tal escaño. Mucho menos intenta responder cuáles son las llamadas "cuestiones de competencia" de la Ley de Procedimiento Penal. "¿Eso es de competencia deportiva, mi'jito? ¿Y yo qué tengo que ver con el deporte?".
Más al norte, en el poblado granmense de Jiguaní, decenas de jóvenes ya son licenciados en Estudios Socioculturales. Y en Media Luna deambulan por sus calles más de sesenta licenciados en Cultura Física.
El municipio de Imías está situado a más de ochenta kilómetros de la ciudad de Guantánamo, sin embargo, los matriculados en la llamada "universalización de la enseñanza" vencen sus estudios universitarios sin viajar hasta la sede del Instituto Superior Pedagógico. Ahora son licenciados en Educación.
A punto de recibirse, en su trabajo de diploma, María S. tomó un consejo de su tutor: "no se escribe feudo-república, sino pseudo-república". Se trata de un "profundo análisis sobre la evolución de la enseñanza cubana desde los tiempos de la Neocolonia hasta nuestros días", según reza el dictamen técnico de la investigación.
Ejemplos más, ejemplos menos, lo cierto es que en cualquier rincón del país existe un "aula universitaria"; los profesores pueden ser desde un bodeguero que imparte Gramática, un médico que de pronto es especialista en Derecho Romano, o un geógrafo que enseña Psicología Social.
La prensa oficial lo ha destacado en titulares: "Se acaban de graduar 76.000 nuevos profesionales en la Isla, lo que constituye una cifra sin precedentes".
Seis años atrás llegó el programa, que primeramente se llamó "municipalización" y luego adoptó el nombre más pretencioso de "universalización de la enseñanza". Su precursor fue Fidel Castro. En sus declaraciones de entonces, coincidía con sus predilectos ministros Gómez y Vecino en que la universidad tenía que viajar hasta todos los rincones de la Isla. En el trayecto no se previó la falta de espacio para el talento.
Calidad venida a menos
"No tiene nada que ver la universidad de hoy en día con aquella en la que estudiamos nosotros", explica Mario, un abogado que ahora funge como instructor en el plan de la universalización de la enseñanza. "Tengo alumnos que no saben nada, pero tenemos que promoverlos, todo en función de los planes".
El fenómeno tocó a las puertas de los más reacios defensores de métodos más tradicionales de enseñanza. Desde sus cátedras, en los diferentes Institutos Pedagógicos, se unieron con fuertes críticas al Ministerio de Educación Superior por promover fórmulas demasiado simplistas para la preparación de los instructores "de nuevo tipo".
"Han escogido a cualquiera que tenga un título universitario, le dan un cursito de dos o tres semanas y lo convierten en profesor", comentó a CUBAENCUENTRO.com un docente del Instituto Superior Pedagógico Frank País, de Santiago de Cuba.
"Han querido extender algo que de por sí tiene que ser selectivo, no masivo", concluyó el entrevistado, quien pidió no fuera revelada su identidad.
Por su parte, el Ministerio de Educación Superior (MES) respondió con oídos sordos al reclamo de los docentes. "Como la idea surgió de Fidel (Castro), había que ejecutarla de cualquier manera, pero ya estamos pagando las consecuencias", declaró un antiguo profesor de la Universidad de Oriente.
"Lo que más me preocupa no son los miles de nuevos economistas que no saben cuánto es dos más dos, sino los médicos que se están graduando, que no saben cómo tomarte la presión sanguínea". Así piensa Martha, una vecina del municipio Julio Antonio Mella, en la frontera entre Santiago y Holguín. "Imagínate que en el policlínico de aquí están estudiando esos muchachos, y no tienen ni jeringuillas para practicar", concluyó.
La tarea de la discordia
Luego del cierre forzoso de decenas de centrales azucareros en el país, también Fidel Castro tuvo otra de sus brillantes ideas, esta vez bajo el nombre de "Tarea Álvaro Reinoso".
Resulta normal ver pasear por los senderos universitarios a miles de antiguos operarios agrarios y fabriles, sin importar su edad ni las aptitudes. El objetivo principal es encubrir la enorme crisis en que cayó la producción de azúcar. Durante cinco cursos, a razón de media jornada semanal, los nuevos universitarios se gradúan en las más variadas carreras universitarias, que van desde licenciatura en Economía hasta Ingeniería Industrial.
Un profesor de matemáticas subraya con énfasis: "Cuando comencé fue traumático, expliqué una fórmula en la pizarra y nadie entendió nada. Pensé que no estaba utilizando los métodos correctos, pero un alumno me explicó que ellos eran soldadores y paileros, no científicos".
Aunque provoque risa a los mismísimos especialistas de la UNESCO, este caso no es aislado. "Lo más triste es que cuando yo estudié teníamos que quemarnos las pestañas para aprobar, ahora no puedes dejar a ningún alumno en el camino. Al final, reciben un título igualito al que nos dieron a los que realmente estudiamos hace veinte años", concluye el docente.
Universalización, microuniversidades, universidad para todos, tareas, universidad del adulto mayor, planes, municipalización, reorientación profesional… La enseñanza universitaria cubana ha caído en el mismo saco roto de los cálculos ficticios y demagógicos con los que se valoran aquí el Producto Interno Bruto, el índice de desempleo, y otros tantos otros parámetros, que al final parecen ser un chiste más del complejo y tonto empeño por esconder una mentira que flamea a cielo abierto.
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26 Comentarios
21 por Carlos J. Finlay Jr. (Usuario no autenticado) 22/07/2008 17:20
No hay que apartarse del asunto de este artículo: ¿por qué, de pronto, tantos graduados universitarios? ¿cuál es el motivo de esa masificación descontrolada? Como siempre, el secreto se encuentra en la propaganda del sistema para engañar a los lectores del exterior. Piensen en los amigos que Castro tiene en la UNESCO. Seguro que están recopilando cifras y van a mostrar que Cuba es el país con más graduados universitarios del mundo. Esas cifras son lo único que le interesa al dictador, para formar su imagen histórica. Y nosotros, los cubanos, sabemos el contraste entre esas dos "realidades": la de las cifras de la Unesco y la de todos los días, porque, si hay tantos universitarios, ¿por qué ni siquiera hay un sistema de alcantarillado decente? ¿Es que la dialéctica no puede hacer nada por las alcantarillas? Entonces, hay algo muy raro en todo esto.
20 por Kurosaki ichigo (Usuario no autenticado) 22/07/2008 8:00
realmente el articulo esta muy bueno, yo soy graduado de tecnico en electronica hace 6 años y ahora no es lo mismo, sustituir profesores por televisores , creo que no funciona conozco jovenes en el preuniversitarios que no saben sumar numeros negativos, que no en el pre no saben la matematica de la secundaria. en fin , un profesor de matematicas que repasaba a mi novia para un examen me decia que el sistema educacional en estos momentos esta en una crisis.
19 por Mark Texeira (Usuario no autenticado) 22/07/2008 8:00
El articulo esta buenisimo pero la ilustracion en la portada esta increible de buena!!!
18 por Los conozco... (Usuario no autenticado) 22/07/2008 8:00
A ver, a ver, como siempre "los cubanos o no llegan o se pasan". ¿Están diciendo que ninguno de los títulos extendidos en Cuba después del ´59 tienen valor? Conozco personalmente a más de un cubano, a decenas de ellos, que con esos mismos títulos están haciendo carreras profesionales muy destacadas en México, USA, Europa, etc. Conozco médicos excepcionales fuera y dentro de esa isla, ingenieros, físicos, educadores, etc. La eduación cubana, no hay dudas, ha sufrido un deterioro en los últimos años, pero de ahí a desconocer los logros que alcanzó va mucho.
17 por Cuate Cubano (Usuario no autenticado) 22/07/2008 8:00
Soy graduado dentro del llemado período revolucionario, me educaron bien mis maestros pero para desgracia del régimen me neseñaron a pensar, las desilusiones, las falsas victorias del Comandante y los errores huérfanos de la Revolucion me llevaron a sospechar, luego a dudar y finalmente a distanciarme. Actualmente resido en otro país y compruebo que aprendí bien y puedo ejercer mi oficio con dignidad y rigor. Pero el estado ha comprobado que debe graduar gente ciega, social y políticamente ignorante poco competitiva para que no puedan jugársela fuera de ese feudo que es Cuba. Casi toda mi generación está en "misión internacionalista" desde Rusia hasta Australia.
Acaba de aparecer un escrito, no quiero llamarlo articulo periodístico porque no lo merita, en el cual el convaleciente FIdel dice que no estamos tan mal. Confieso que es cierto Haití y Uganda están peor, icluso estamos un tanton mejor que muchos hermanos de este continente, incluyendo en el que vivo, Mexico, y que he aprendido a querer tambien. Pero Cuba siempre estuvo adelante y si estudiamos un poco veremos que el país no era el estiercolero que Fidel suele señalar a menudo.
Ante tanta mediocridad que emerge de un país dirigido por un hombre que nunca trabajó para mantener a su familia (vean su biografía), lo profesionales cubanos debemos ser sencillamente buenos en el desempeño de nuestras carreras.
Fidel dice que "no estamos tan mal" pues ese descalabro educativo es idea suya y del grupo de guatacas que lo rodea.
Ojalá tengamos la oportunidad de ayudar a reconstruir a nuestro país algún día. Oalá el ejercito cubano recuerde que su nombre auténtico fue el de Rebelde y Deponga la dirección gediácrita, si no hicieron lo debido en 50 años, 30 de los cuales con la ayuda de la segunda superpotencia del mundo, no lo harán ahora. Lo único que pueden ofrecer es un poco de circo y cada vez menos pan.
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