viernes 9 de enero de 2009 2:24
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No me avergüenzan

El VII Congreso de la UNEAC: Un daño contra la honradez, la dignidad y el valor de escritores y artistas.

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Quizás no comprendí las palabras del historiador Eusebio Leal en el finalizado congreso de la UNEAC. ¿Quién le otorgó el derecho a no avergonzarse? ¿Es de un cristiano incurrir en soberbia?

Porque si nos ponemos a pasar cuentas no terminamos nunca: ¿Cuál de los delegados al congreso de la UNEAC, cara a cara con Raúl Castro, pidió la liberación de los presos de conciencia que se corroen en las cárceles? ¿Cuál se atrevió siquiera a sugerir levemente un anteproyecto de amnistía general, que incluyera delitos comunes, sobre todo los que sólo son comunes en Cuba, como vender papel sanitario hotelero, café baracoense o gasolina estatal en bolsa negra?

Parece que no leí bien. Es imposible que un grupo de artistas y escritores tan valiente, capaz de desafiar a la mayor potencia militar en la sangrienta historia de la humanidad, haya sido incapaz de preguntarle al presídium o al opaco lugarteniente general sobre si las recientes medidas aperturistas son una aspirina, a pagar en moneda dura, ante el cáncer que padece la sociedad y la economía cubanas.

Debe de ser que yo formo parte de la conjura de las transnacionales de la información contra la joven y saludable revolución, contra sus apenas púberes líderes y ministros y dirigentes acabaditos de nombrar, como Machado Ventura. O que me apresuro demasiado, confundí un viejo danzón de 1959 con el ritmo rapero del 2008, confundí el significado de "revolucionario".

Porque no entiendo nada: ¿Cómo no soy yo, u otro que viva en el exilio, el que deja de avergonzarse de los Eusebio Leal y los considera tan cubanos como cualquier nacido en nuestro martirizado archipiélago? ¿Por qué el perdón debe venir de adentro o de afuera?

Tal vez haya adquirido un raro olfato, pero el Congreso me ha olido mal. Se ha cometido un daño contra la honradez, la dignidad y sobre todo el valor de escritores y artistas; contra la historia: Julián del Casal denunciando en La Habana Elegante al capitán general Sabas Marín, y mil ejemplos antes, después y ahora mismo.

¿Dónde están los actos de valentía?

Sin embargo, de donde no hay ejemplos que sacar es del amañado congreso que empezara con una loa al alicaído Comandante en Jefe. Ejemplos de verdad, al duro… Pero quizás tergiverso la información: ¿Acaso defender hoy la diversidad de géneros y de preferencias sexuales en Occidente, a los negros o a los católicos, no es una acción muy osada, terriblemente riesgosa? ¿Acaso pedir aumentos salariales y de derechos de autor no indica un vertical enfrentamiento al gobierno, al causante de la miseria?

No capto los implícitos. Mi optometrista me vendió espejuelos falsos. Miro y no veo actos de valentía en las intervenciones de los delegados, que a lo mejor han salido, han llegado a sus camas a comentar con sus parejas lo bien que estuvieron, lo templado que fueron una vez más. ¿Denunciar al Dalai Lama no es defender la soberanía de Cuba de la intervención extranjera? ¿Denunciar la cárcel en la base naval de Guantánamo no es solidarse con las Damas de Blanco y sus familiares que se pudren en las celdas de castigo?

Quizás las alusiones fueron de una sutileza digna de un criptólogo. Porque doy mi palabra de que siempre entendí que un congreso así, pagado por el gobierno, con los gobernantes dando el visto bueno y el malo a las intervenciones de escritores y artistas, sólo podría celebrarse en Cuba.

Y así creo que ocurrió, a juzgar por lo aparecido en la prensa y las declaraciones de los voceros: Pedro de la Hoz y Ciro Bianchi. A juzgar por el siempre transparente Granma. ¿En qué país democrático puede un gobierno o un partido único darle instrucciones a músicos, poetas y pintores? Se trata de algo verdaderamente insólito en América Latina, a valorar en cada una de sus ejemplares aristas. Regala un excelente espejo a nuestros colegas venezolanos, bolivianos, nicaragüenses y ecuatorianos.

El ex médico Carlos Lage —famoso por sus éxitos económicos— hasta aludió en su breve intervención al precioso, inestimable tiempo, que allí había consumido; a que estaba de acuerdo y en desacuerdo con mucho de lo planteado en las 13 comisiones. A este flamante juez —erudito en temas de estética y poéticas autorales— los delegados deben organizarle un homenaje digno de su generosidad para con el arte, y no un murmullo en el Salón Bucán, entre rones añejos y dados de queso con piña.

'Debo estar errado'

Pero debo estar errado o carecer de información puntual. Porque sin duda —como dicen por allá— Lage y Lazo y demás funcionarios fueron sometidos a un bombardeo de críticas, que comenzaron por cuestionar su eficacia como burócratas en tantos años de ejercicio de la dirección, en tantos años de cumplir órdenes.

Caramba, pido perdón de nuevo por mi escaso entendimiento de lo ocurrido en los días del aguerrido congreso. Nadie sabía que Miguel Barnet iba a salir elegido presidente para los próximos cinco años de la no gubernamental asociación. Nadie sabía que Alfredo Guevara arremetería contra el ICRT o que Graciela Pogolotti pediría que se consiguieran jóvenes para evitar la imagen de ser una institución vieja, dirigida por viejos, a su vez dirigidos por ancianos mentales.

Nada estuvo preparado de antemano, ni siquiera la cuota de mujeres, negros y gays. ¿Cómo se me pudo ocurrir semejante disparate? ¿Por qué negarle espontaneidad a documentos que no se parecen ni en las quejas a los discutidos hace diez años? ¿Quién es el intrigante que insinúa una astuta puesta en escena para legitimar a un gobierno impopular?

Vuelvo a las sentidas, nada cursis palabras de Eusebio Leal, tan cristianas como la automordaza a la revista Vitral o aquel Papa Borgia. Perdóneme la insolencia, debo ser un agente de la CIA o no querer lo mejor para casi todos los cubanos, estén donde estén, piensen lo que piensen. Pues no resisto la tentación de hacerle una pregunta, con el mayor respeto: ¿No serán sus hijos los que a lo mejor tienen más derecho que usted a perdonarle, a no avergonzarse de su padre? ¿O un padre no desea que sus hijos sean mejores?

37 Comentarios


27 por gusanito.com (Usuario no autenticado) 10/04/2008 19:40

Y tú? que hiciste cuando estabas en Cuba?,porque desde afuera es muy fácil hablar.Nunca participastes en alguna reunion,dígase congreso,asamblea,etc,donde pudieras exponer esos críterios y hacer las preguntas que en tu opinión otros no han hecho?

26 por Para José Luis Sito (Usuario no autenticado) 10/04/2008 19:20

Bravo hermano. 100 % tienes la razón. Así es y así será. Fíjate como se rasca la rabadilla la persona del comentario 25. Un comentario retórico de pacotilla. Como la ironía del comentario del 23, digo, que hay que contar con todos los cubanos. TODOS. Los de dentro y los de fuera. Pero sobre todo con los que se negaron a doblar la cabeza y se rebelaron aunque fuera con el exilio. Esos para mí tienen más valor que quien escribe en el 25. No hay que pactar con el enemigo. A la tiranía hay que eliminarla. Ellos son concientes de eso. Tienen miedo. Pánico al cambio. Terror. Y de ahí tanto rebuzno, tanto salto herido de sombras, hacen otomías, como el tigre viejo y cercado, como la cucaracha envenenada y a punto de morir. Los comuñángaras ya están en declive. Ylo saben. Por eso sacan sus aguijones que ya no nos hacen daño. Su ponzoña de escorpiones con la que están matándose a sí mismos. Son perros que ladran. Chihuahuas. Y, con perdones de Góngora: son tierra, son humo, son polvo. Son sombra. Son nada.

25 por Para joseluis sito (Usuario no autenticado) 10/04/2008 16:40

En verdad usted se cree las cosas que dice? Cuando fue la ultima vez que estuvo en Cuba? No se da cuenta que con sus arengas de retorica barata de la peor calidad!!
Deberia visitar La Habana para que disfrute un poco del animo del pueblo que siente y desea los cambios que se avecinan. Nadie de afuera (y usted lo es sin dudas) vendra a imponerle a Cuba cambios ni modelos. Parece mentira que sea cubano y todavia no entienda el verdadero espiritu del cubano de Cuba. Cuba va a cambiar "no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista" pero a partir de la inteligencia y los deseos de los 11 millones de cubanos que estan ahi dentro. El de fuera que quiera apoyar, que se sume, los restantes, que se multipliquen por 0.
Ah, por cierto, ya es hora de cambiar la consignita horrible que incluyes en tus escriticos.

24 por Bernarda Alba (Usuario no autenticado) 10/04/2008 8:40

Como en la Casa de Bernarda Alba mucho de los escritores opositores aman secretamente a Pepe el Romano.El poder es atractivo. "Te odio y te quiero". Es lo que se lee aqui entre lineas. Los foristas conocen a todos los participantes del Congreso de la UNEAC, sus aciertos y debilidades, utilizan el mismo lenguaje, finalmente no se puede negar que surgieron y se desarrollaron con la UNEAC.La subjetividad y la pasión con que Sariol, practicamente insulta a personalidades inevitablemente prestigiosas como Alfredo Guevara, Eusebio Leal o Miguel Barnet, que no estan exentos de criticas, por supuesto,pero se descubre celos de competencia. Si se baja el tono de los adjetivos descalificativos se hara mas creible sus puntos de vista.
Bernarda Alba

23 por Esas no son cubanos (Usuario no autenticado) 10/04/2008 8:40

Los intelectuales en el exilio no tienen ningún valor. ¿Cómo se atreven, como osan, decir lo contrario? Sólo lo dicho dentro de Cuba cuenta. Publicar fuera de Cuba, no tiene valor alguno. Quejarse de una dictadura, del proletariado, mucho menos. Por eso propongo eliminar a José Martí, que empezó el Modernismo, en Nueva York, en 1882 con Ismaelillo, aunque ya se notaban los rasgos del incipiente movimiento en El presidio político en Cuba de 1871. Y todo esto con perdones de Belkis Cuza Malé, quien recientemente publicó un artículo donde sigue erróneamente encasquetándole a Rubén Darío una paternidad que corresponde al habanero. Pero antes de José Martí expulsemos por osado, por exiliado, a José María Heredia. Qué horror. Pero, ¿cómo vamos a osar llamarle cubano porque buscó unas palmitas en el Niágara si murió desterrado? No, tampoco fue el primer romántico cubano y, vaya, vaya, lo hizo primero que Esteban Echeverría en Argentina, es decir que lo de Heredia también tomaría un valor continental. Pero no es cubano, no, pues escribió desde el exilio. No. Ni Heredia ni Martí. Tampoco, es cubana la primera mujer propuesta para un puesto en la Real Academia Española. No, que no, no y no, que Tula, es decir, Gertrudis Gómez de Avellaneda no es cubana. Todo lo hizo fuera de Cuba. Y ni mencionar a María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, Condesa de Merlin, que esa no escribió ni en cubano, sino en francés. No, esos no son cubanos como el son. Qué decir de Gastón Baquero, Eugenio Florit, Guillermo Cabrera Infante, Reinaldo Arenas, Severo Sarduy, Enrique Labrador Ruíz, Lydia Cabrera. No sigo. Ninguno es cubano. Ninguno podía quejarse. No. Para serlo hay que estar en Cuba. Y, si es posible, ser miembro de la UNEAC. Y aplaudir las metáforas de Miguel Barnet. Y la retórica de Eusebio Leal, a Castro. Y la hermenéutica del Sargento del Tamal (Gracias Carlos Fuentes). Y asentir. Y todo el que diga lo contrario es un envidioso, un resentido, alguien lleno de odios. Vuelvo al son: esos no son cubanos.


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