viernes 9 de enero de 2009 0:56
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Revolución y cubanidad en dos tiempos

De 'Memorias del subdesarrollo' a 'Utopía': La chusmería no es consecuencia de la miseria, sino del régimen impuesto en 1959.

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Fotogramas de 'Memorias del subdesarrollo' (T. G. Alea) y de 'Utopía' (Arturo Infante)

Fotogramas de 'Memorias del subdesarrollo' (T. G. Alea) y de 'Utopía' (Arturo Infante)

Hay un pasaje de Memorias del subdesarrollo en que el abúlico protagonista va al cine a ver por segunda vez Hiroshima, mon amour. La película lo conmueve de nuevo, y lo hace reflexionar sobre aquel entorno extravagante de "socialismo con pachanga", que es para él lo que el emergente mundo burgués decimonónico para el clásico flaneur.

Después de recordar la célebre frase donde la protagonista de la historia de Marguerite Duras expresa su deseo de tener "une inconsolable mémoire", Malabre apunta en su diario: "Creo que la civilización consiste sólo en eso: en saber relacionar las cosas, en no olvidarse de nada. Por eso aquí no hay civilización posible: el cubano se olvida fácilmente del pasado: vive demasiado en el presente".

Elena, la joven y voluble amante, representa en el relato de Desnoes esa forma de ser "totalmente inconsecuente" que tanto extraña al culto protagonista. Según él, de tanto vivir en el presente, el cubano es incapaz de captar la gravedad de la historia. En medio de la crisis de octubre, Malabre constata con estupor cómo "la gente se mueve y habla como si la guerra fuera un juego". Podría desencadenarse una guerra nuclear, pero ellos, tan campantes, "no saben lo que puede pasar".

Malabre no es en esto nada original, pues la imprevisión ha sido señalada desde comienzos de siglo por escritores y letrados cubanos interesados en la psicología colectiva. "El criollo suele vivir preocupado sólo por el más inmediato presente", dice Carlos Loveira en su novela más famosa, Juan Criollo. Y algunos años más tarde, luego de la caída de Machado, Enrique Gay-Calvó dedicó justamente a este rasgo del carácter nacional una curiosa y hoy olvidada "tentativa exegética de la imprevisión tradicional cubana", titulada El cubano, avestruz del trópico.

Sentimientos subdesarrollados

Ahora bien, entre aquellas obras y la de Desnoes ha ocurrido un acontecimiento fundamental; algo que, en el discurso ilustrado de Malabre, entra en conflicto con aquella idiosincrasia. "Hasta los sentimientos del cubano son subdesarrollados: sus alegrías y sus sufrimientos son primitivos y directos, no han sido trabajados y enredados por la cultura. La Revolución es lo único complicado y serio que les ha caído en la cabeza a los cubanos".

Mientras oye un discurso de Fidel Castro, él siente que por primera vez "estamos a la altura del mundo, no del subdesarrollo". No es sólo porque destruye a la estúpida burguesía a la que pertenece, sino también por esta posibilidad de grandeza histórica, que la Revolución fascina a ese burgués que, para estupor de sus familiares y amigos, decide contra todo sentido común quedarse en la Isla.

Había, pues, una tensión entre la imagen tradicional del cubano y la Revolución, empresa prometeica que pretendía cambiar al hombre y dar un gran salto adelante fuera del subdesarrollo. Al hacer a su antihéroe reproducir los discursos propios de la intelligentsia burguesa, Desnoes no hace sino apuntar la obsolescencia de los mismos en el nuevo contexto político y social.

Tanto su noveleta como la película de Tomás Gutiérrez Alea plantearon de manera ambigua y ejemplar la contradicción, ya señalada por Sartre en su ensayo Ideología y revolución (1960), entre los discursos republicanos y colonialistas sobre la decadencia nacional, los que atribuían al "cubano" una innata incapacidad para la democracia o el progreso, y la realidad grandiosa de una Revolución empeñada en sacar a Cuba del subdesarrollo.

La Revolución era ilustración no sólo por su culto al desarrollo, sino también porque venía a revelar el carácter mitológico, o ideológico, de esos discursos que eran, por decirlo con la jerga de la época, la superestructura ideológica del subdesarrollo; al desarrollo comunista correspondía, en cambio, un pueblo combativo, trabajador, enérgico y constante, justo lo contrario de la vieja imagen del cubiche frívolo, ligero y jugador en su isla de corcho.

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28 Comentarios


23 por UNA OPINION (Usuario no autenticado) 01/04/2008 1:00

Creo que el autor de este articulo tiene mucha razon, desde los incios mismos de la revolucion se confundio ser revolucionario con dejar a un lado las buenas costumbres y las buenas maneras, puede una persona ser muy instruida y muy mal educada al mismo tiempo, no pro gusto existe la frase,instruir puede cualquiera , educar solo quien sea un evangelio vivo, y si tenemos en cuenta que tambien se confundio el ser educado y tener buenas maneras, con ser burgues o pequeno burgues o nonos, y no revolucionarios pues ahi vemos como se fue dando poco a poco los pasos para caer en la chabacaneria, la falta de pudor, la griteria, las malas palabras, solo habia que ver la trasformacion de las jovenes que se becaban, andaban semidesnudas por el albergue, se fajaban entre ellas, decian malas palbras y la que no iba cayendo en eso era llamda bitonga, burguesita y todo cuanto se les ocurriera,las cosas fueron degenerando y hoy por hoy las muchachitas de secundaria hablan que eso da pena, y los varones igual, las palabrotas que son lanzadas en plena calle como algo tan natural nos deja perplejos y pobre de quien se atreva a decirles algo porque los improperios son peores,en estos momentos hasta mujeres de 40 y mas usan las P y las C, como la cosa mas natural del mundo, no se de quien es la culpa, cual es la causa, solo se el fenomeno que se esta dando,y que se ha dejado a un lado la union entre instruccion y educacion, son dos cosas distintas pero que muy bien que debian ir unidos, quizas antes un campesino o cualquiera no sabia leer, pero daba los buenos dias, las gracias, y utilizaba todas las formas de educacion formal.

22 por Floridian (Usuario no autenticado) 01/04/2008 1:00

Dejen escribir a Rajatabla, y manden a Daniel pa' casa de la Timba, a ver si se le quita esa muela visca con los socios del solar.

21 por JUAN JILIPOLLAS (Usuario no autenticado) 01/04/2008 0:40

Interesante articulo el suyo señor Duanel Díaz, coincidimos en que es cierta la vulgaridad y la chabacanería que caracteriza a los cubanos, pero no es generalizada, no todos los cubanos son así, lamentablemente cada día disminuyen las cifras de cubanos con educación al hablar o actuar, y lo que antes solo se veía en determinadas partes de la sociedad hoy lo vemos en cualquier lugar y cada vez mas, e incluso en muchos universitarios, no se que esta pasando pero pienso este dado por el propio sistema donde se nace y las ideas abstractas, utópicas, e irracionales, como mismo menciona usted. Muchos cubanos son intelectuales porque pasaron por la universidad, pero no porque son instruidos. Y es cierto que en las fundamentales ciudades de Cuba es donde peor se habla, se empeñan en “comerse” las letras, y las “malas palabras” vienen a formar parte del toque final de cada frase como si le diera mas importancia. La vulgaridad aquí en Miami es mayor aun, resulta muy difícil encontrar un circulo de amigos con los que puedas hablar el mismo idioma, haces una llamada telefónica y del otro lado escuchas “ que bola” y nada, aceptas a cada quien como es. El problema no es ser o hacerse el “fino” , es hablar bien y respetar al prójimo. El orgullo de ser cubano lo llevamos con cada uno de nosotros, pero que triste escuchar…....todos los cubanos hablan alto y son mal hablados.......…tenia que ser cubano...…todas esas frases que nos dan fama generalizada, y que no es cierta, porque TODOS SOMOS CUBANOS PERO NO SOMOS IGUALES.

20 por León Tuzao (Usuario no autenticado) 01/04/2008 0:40

Duanel concluye con razón que la chusmería es producto del régimen del 59. Para ello nos hace un recorrido por obras de ficción y algún que otro ensayo: Memorias del subdesarrollo, Hiroshima, mon amour, Juan Criollo, El cubano, avestruz del trópico. Ideología y revolución, El rey de La Habana. Utopía. Con ese trasfondo de excesivo reflejo subjetivo de la realidad en vez de ella misma, teoriza sobre ideología y revolución. La acentuación de una chusmería que existía marginada en la república, cabe atribuírsela al proceso revolucionario, pero con base en la dinámica de la historia y los, hechos más que en una contradicción teórica. El Sistema Educacional, que tantos lauros ha ganado en la conciencia de los izquierdistas del mundo ha tenido una parte grande de responsabilidad. De aquellos Institutos de Segunda Enseñanza y Universidades con catedráticos cultos y formalmente educados, de aquella escuela cubana con maestros conscientes de la dignidad y responsabilidad de su profesión pasamos gradualmente al deterioro de los claustros. Así se llegó a las secundarias básicas y a los maestros populares y a otras iniciativas que llevaron la chusmería a los mismos claustros. Para los momentos de represión física había que reclutar a la chusma diligente y enaltecerla. La inteligencia, los buenos modales, la educación formal son complementos de la tolerancia y tolerancia es una debilidad condenable en la ética de supervivencia de estas revoluciones fascistas-narcisistas. Después el cine cubano más reciente y comercial de coproducciones ha rendido culto a la grosería, la promiscuidad, la procacidad. La población cubana ha sido forjada en el apasionamiento, la vulgaridad y la agresividad. por intereses políticos. Ser incultos para no ser libres.
La Cosa Nostra, Dinamitados y otros programas del canal insignia del exilio cubano de Miami son la expresión de la chusmería cubana, un tanto asociada también a la contradictoria condición de “balsero”.
La chusmería no fue un rasgo de la Rusia soviética, ni la España de Franco. La chusmería fue bienvenida y estimulada por Fidel Castro que siempre vio en los intelectuales a potenciales incrédulos. En el 99% de los fenómenos sociales de la revolución cubana podréis desvariar sobre fundamentos teórico-sociales y hasta ganaros la vida por ello, pero la verdad monda y lironda es que casi todo ha sido la obra del voluntarismo arrollador del fundador. La chusmería, incluida como contra valor del raciocinio y la tolerancia.

19 por Modesto y ademas larduet (Usuario no autenticado) 01/04/2008 0:40

Daniel Rodriguez usted dice "Y tu estas en Princeton...Y ademas de tus capacidades propias, me imagino que viniste con una formacion universitaria que te dieron en Cuba apta para que te admitieran en una universidad como esa...no?" Esto deberia ser un orgullo y no algo para atacar al autor.

Ademas dice usted que " Comparate con los puestos de trabajo que tienen los dominicanos o puertoriquenos que vienen de inmigrantes y viven en NY como tu....Osea" No creo que puntualizar esto sea relevante, tambien estan lo hijitos de papa que los mandan desde Cuba a estudiar a EUA y Europa y nadie dice nada.

finalmente dice "que algo habra que agradecer a la formacion educativa cubana, no?" La respuesta es si.


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