viernes 9 de enero de 2009 3:03
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Opinión

Un regalo de cumpleaños

'Viaje a los frutos', un texto laudatorio sobre Fidel Castro que manipula a conveniencia a quienes desprecia.

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Celebración

Celebración. (OMAR SANTANA)

Al fin ha llegado a mis manos un curioso libro sobre el que ya tenía noticias: Viaje a los frutos (La Habana, Ediciones Bachiller, 2006), compilado por la profesora e investigadora Ana Cairo. Con ese título tan metafórico, acaso el lector recuerde aquellos poemas de inicios del siglo XIX de Zequeira y Rubalcava sobre las frutas cubanas, o aquellos Fruticubas, rápidamente desaparecidos, de fines de los sesenta. Pero no es así.

Está tomado del título de un artículo del autor de Viaje a la semilla, Alejo Carpentier, nada menos que sobre el 26 de julio de 1953. (En escandalosa errata, en su introducción —página 23— se afirma que dicho acontecimiento ocurrió ¡el 26 de julio de 1952!). Porque la compilación de Ana Cairo (ya en su segunda edición y prometen una tercera) se centra en la figura de Fidel Castro Ruz, visto por numerosos intelectuales, todos cubanos, con la excepción de tres —un español, un argentino y un colombiano.

Para justificar la inclusión de Gabriel García Márquez, a la profesora no se le ocurre nada mejor que declararlo "hijo adoptivo" de Cuba. Sin embargo, a pesar de que declara que el libro no es exhaustivo, deviene al menos extraña la exclusión, por ejemplo, de laudatorios poemas recientes de Pablo Armando Fernández y Humberto Arenal, u otros más antiguos de Raúl Hernández Novás y de otros poetas nacionales…

Incluso —a partir del criterio tan amplio de selección de textos que este libro sustenta (ya se verá por qué afirmo esto)— no se explica la ausencia del conocido ensayo de José Lezama Lima, El 26 de julio, imagen y posibilidad. Claro que en todo momento parto de la naturaleza alabanciosa (cuando no cortesana en muchos casos) de este libro, pues si se incluyeran textos negativos o a lo sumo críticos —pero, qué digo, ¿puede ser eso posible acaso dentro de la llamada democracia socialista insular?—, el libro podría aumentar su extensión considerablemente, eso sí, si se considerara cubanos a muchos intelectuales que han abandonado el país.

Claro que sería hilarante poder leer ciertas páginas de Reinaldo Arenas, por ejemplo, pero no, eso es imposible, pues "Esos no son cubanos…", parafraseando una canción una canción que debe gustarle mucho a Eliades Acosta.

Tradición laudatoria

Lástima que no se declarara post mórtem también "hijo adoptivo" a Pablo Neruda. Así se habría podido incluir su conocida oda a Fidel Castro. Pero acaso eso habría hecho recordar su anterior oda a Fulgencio Batista y Zaldívar. Libro interesante también podría ser uno hecho con ditirambos a Stalin, para así poder leer, junto al de Neruda, el de la criolla Mirta Aguirre, quien no vacila en declarar, parafraseando a Emil Ludwig, que en sus "bellas manos tranquilas" (¡las de Stalin!) pondría sin vacilar con confianza a sus hijos…

Pero no nos asombremos. Hay una larga tradición lírica, al menos en nuestra lengua, de poesía llamada civil o patriótica, o exactamente cortesana, que comete poemas alabanciosos a reyes, aristócratas, capitanes generales, presidentes, generales y dictadores de toda laya. Es asombroso que, por ejemplo, antes de 1810, los mismos poetas hispanoamericanos que cantaban con odas clásicas a los Borbones, inmediatamente entonaran a partir de esa fecha simétricas odas a Bolívar u otros próceres de la guerra de independencia.

Por otro lado, ironías aparte, no encuentro nada estrictamente reprobable en compilar un libro con juicios, testimonios, poemas, cartas, entrevistas, etcétera, sobre una figura pública tan importante en la historia de Cuba y en la historia en general del siglo XX. Salvo en Cuba, numerosos libros ya se han escrito sobre Fidel Castro y, seguramente, después de su muerte, se cometerán muchísimos más. Lo que me parece reprobable (además de previsible) en la compilación comentada, es el costado demasiado visible en su cortesanía, salvo poquísimos textos.

Hay una suerte de pudor, de vergüenza ajena, de sabio escepticismo, que inhibe escribir loas —más allá incluso de la afinidad ideológica o no— de figuras públicas con tanto poder personal sobre una nación. Pero qué se puede esperar de un libro que se configura expresamente como un regalo de cumpleaños.

'La Pasión' de Castro

En su prólogo, por cierto, de una elocuencia y una retórica líricas insoportables, el ya mencionado Eliades Acosta Matos comienza diciendo: "La nación cubana se acerca al ochenta cumpleaños de Fidel". Y, simétricamente, en sus últimas líneas, se deja leer: "Este 13 de agosto, Comandante, celebra la nación cubana su propia pasión (el subrayado es mío). Lo hace de la mejor manera: combatiendo". Alguien podría acotar: "sobremuriendo", pero en fin… También la compiladora, para que no quede duda alguna, comienza así su introducción: "El intelectual Fidel Castro cumple ochenta años". Vamos, y eso que no hay culto a personalidad…

Es decir, parece que esa fecha es la que imanta a la nación entera. Pero ya estamos ciertamente algo acostumbrados a estas teleologías, pues también se nos ha dicho, por ejemplo, que la nación u Orígenes, van hacia José Martí, o que Orígenes ocurrió porque era una cultura para la Revolución, etcétera… Pero además, en lenguaje casi religioso, diríase que se emula con la pasión de Cristo…. ¡Por Dios mismo, y por este humilde lector, un poco de pudor o de piedad, por favor!
Como siempre ocurre con estos personajes, ellos hablan en nombre del pueblo, de la nación, toda vez que también ellos nos dicen qué es el pueblo, qué es la nación y, sobre todo, quiénes la componen o no. Como una suerte de vulgarización del principio antrópico, todo existe para la revolución cubana y especialmente para Fidel Castro. Entonces, después de su muerte, según esta lógica, el futuro existirá también pero al revés, es decir, fluirá hacia Fidel Castro… Oportunismo o cortesanía aparte (guataquería, se dice en buen cubano) —véase, por ejemplo, el inusual, por extenso, listado de agradecimientos—, aquí la concepción filomarxista, judeocristiana, es evidente, sólo que han cambiado al ídolo religioso por otro netamente histórico.

Pero la manipulación o el dogmatismo no se limitan a estos eventos. El propio prologuista se encarga de desnudar (torpemente, por cierto) sus intenciones. Aparte de establecer durante todo su texto esa metafísica identidad entre la Historia y un individuo concreto —ya sabemos: la Patria, la Revolución, el Socialismo y Fidel Castro (la otra opción es la Muerte, como todos recordarán)—, el historiador Eliades Acosta —hoy flamante comisario ideológico para la cultura del PCC— peca de infantilismo político o de procaz paternalismo (o insulto a la memoria histórica del presunto lector cautivo de la Isla), cuando nos revela algunos de los superobjetivos ideológicos de esta compilación.

A saber: "demostrar" (así lo dice dos veces, como si de comprobación irrefutablemente científica se tratara) "con estos textos que es parcial o falsa la imagen inapelablemente hostil, acuñada por algunos, de que Virgilio Piñera, Mañach, o Severo Sarduy, se enfrentaron tempranamente con la Revolución o descreyeron de sus líderes".

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33 Comentarios


23 por DE LOS DESPRECIADOS (Usuario no autenticado) 06/10/2007 8:50

La triste historia de los intelectuales es que nunca quieren definirse en que lado deben military, y cuando lo hacen, la generalidad adivina el lado equivocado. Lo peor es que el intelectual es heroico, como dijo alguien creo Miguel de Montaigne, hasta la muerte exclusive. No se de donde habrá salido este Machado, si es pariente de aquel de tan triste historia en nuestra historia en época de la república. Lo bien cierto es que no es el Machado con mayúsculas de España, aquel no confundió ni vendió su pluma al mejor postor del momento por garbanzos.
Es triste y patética la vida del intelectual que no tiene pensamiento libre, y cuya voluntad esta enclaustrada en consignas y desprecios. La verdadera intelectualidad siempre ha empujado la sociedad hacia el mejoramiento humano, ha vivido de la libertad y por la libertad porque solo con ella se puede transcender y dar una obra original, y ha condenado siempre al ostracismo a los tiranos, no solo con su desprecio de altura, sino con la altura de su arte.
La gran desgracia de personajillos autoproclamados intelectuales es que solo han servido de claque seudo-artistica a los dictadores con ínfulas intelectuales que han tratado de erigirse por encima de esa misma claque que lo aclama y lo defiende, para luego aplastarlos cuando ya no los necesita. Ejemplos hay hasta saciar, pero el caso de Castro es tan evidente que no vale ni la pena estar buscando otro personaje en la historia humana.
Cuba tuvo en los orígenes de la revolución de castro una marea de intelectuales que florecieron y auparon esa revolución mistificada y traicionada, pero como Saturno mismo, Castro los fue devorando, y hoy solo quedan restrojos que de vez en cuando se asoman a los puntos de la WEB a gritar y “despreciar” cualquier cosa, solo por alguna forma de llamar la atención sobre su persona tan ignorada en todas las partes.
Pobres cazadores del momento, su luz es como la de las luciérnagas, solo alumbran cuando hay oscuridad, en cuando la luz asoma, ya dejan de brillar.

22 por Juan Martin Lorenzo (Usuario no autenticado) 06/10/2007 8:50

El apoyo de “nuestro pueblo”. A quien llama pueblo, señor Dario L. Machado? Me gustaría conocer la definición suya sobre ese conglomerado humano que llama “pueblo”. Es que esa categoría ha sido tan maltrecha por ese comandante en minúsculas que lo ha llamado tantas veces para refrendar sus megalomanías, que ya se hace muy difícil emplear esa palabra sin tener detrás el espíritu chauvinista y totalitario que su persona ha imprimido al termino.
Sobre el desprecio que usted siente por los que aquí expresan su opinión es, si no una de las tantas miserabilidades de aquellos que se llaman intelectuales y que han terminado siendo siervos de la gleba de un sistema y de un personaje que los usa, pero los desprecia (desprecia a todo el que no aplaude automáticamente, cerrando los ojos, tapándose los oídos y cortándosela la lengua), es cuanto minimo la mas supina de las actitudes que puede asumir alguien que se considere a si mismo “intelectual”.
Sobre su titulada representación, déjeme decirle que siempre ha sido en vano autotitularse representante de algo, porque en definitiva nadie delega en nadie la representación de su persona. Segundo, porque ya se sabe como reaccionan ciertos intelectuales ante fenómenos totalitarios como el del personaje de marras. Baste un ejemplo, y creo le resultara muy cercano a su supina persona. Ya que usted se llama intelectual debe conocer al mas grande de los poetas futuristas, italiano de pura cepa, en época de Musolinni. Me refiero a Filippo Tomaso Marinetti. El señor Marinetti en tiempos de Mussolinni representaba la vanguardia futurista en lo que a poesía refiere. Desgraciadamente el señor Marinetti nació con un tiempo en su contra: el fascismo italiano Y ante la maquinaria demoledora del tirano, tuvo que escoger, y escogió el fascismo.
Pobre Marinetti, de nada sirvió su vanguardismo literario, si al final, enterro sus letras en sangre. Eso es lo que le ocurrirá a usted, aunque yo creo que usted no tiene ni letras que enterrar.

21 por Ni de aquí ni de allá (Usuario no autenticado) 06/10/2007 8:50

Yo la verdad no entiendo porque la gente en este forúm se tira de los pelos de esa manera. Hay un viejo refrán que dice: Dime de lo que alardeas y te diré de lo que careces. En este país desde hace mucho tiempo a nadie le interesa que lo que dice ese señor y mucho menos lo que se conversa de él, ni bueno ni malo. El regular de los mortales en Cuba está más allá de ese parloteo de guayabera y su cultura va por otra parte. Yo por mi parte me estoy apretando el cinturon porque el aterrizaje va a ser forzoso y tengo una familia que alimentar. Así de simple.

20 por Rudecindo Caldeiro (Usuario no autenticado) 06/10/2007 8:40

El artículo de J. L. Arcos es muy bueno. A veces me sucede que, atiborrado de tipos a lo Eliades Acosta (y hay muchos más, no crean!), cansado mi intelecto de comprender lo que a veces tan burdamente pretenden hacer con nuestro raciocinio, no encuentro las palabras adecuadas para "comentar" acerca de cualquier barbaridad como aquellas a las que nos tienen acostumbrados. Por eso agradezco a Arcos que ponga en palabras lo que, y como yo otros, pienso.
(...allá va Góngora...!!)

19 por JORGE PEREZ (Usuario no autenticado) 06/10/2007 8:40

COMPANERO MACHADO,

LO FELICITO...SOLO UNA PREGUNTA...

QUE INTELECTUALES USTED REPRESENTA? ME IMAGINO QUE POR LA PROFUNDIDAD DE SUS IDEAS, EL FERVOR REVOLUCIONARIO QUE COMPARTIMOS Y SU BRILLANTE COMENTARIO, CON SEGURIDAD FORMA PARTE DEL GRUPO DE AVANZADA DE LA INTELECTUALIDAD CUBANA ACTUAL:
PEREZ ROQUE, ROSS LEAL, ESTEBAN LAZO, TALADRID, GUILLERMO GARCIA FRIAS, TEOFILO STEVENSON Y ANTONIO PACHECO.

CON INTELECTUALES COMO USTED Y EL SELECTO GRUPO QUE USTED REPRESENTA, TANTO NUESTRO REJUVENECIDO COMANDANTE, COMO LOS HEROES PRISIONEROS DEL IMPERIO, COMO MARADONA, Y EN GENERAL TODOS LOS GRANDES REVOLUCIONARIOS DEL MUNDO, PODEMOS SENTIRNOS ORGULLOSOS Y CONFIADOS EN LE FUTURO DE LA PATRIA.

SIGAMOS EN COMBATE CONTRA LOS AGENTES DEL IMPERIO Y LOS AGENTES DE LOS PELOTEROS DESERTORES.

A LOS YANQUIS DALES DURO!!!

ABAJO EL BLOQUEO!!!


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