viernes 9 de enero de 2009 4:35
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Exposición

¿Cuba: revolución o terrorismo?

Una muestra recoge más de 60 años de cobertura de la prensa estadounidense a las acciones de los grupos de acción y sabotaje a las órdenes de Fidel Castro.

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¿Cuba: revolución o terrorismo? es el nombre de la exposición que se inaugura en el Centro Cultural "José Martí", en Union City, este jueves 24 de julio, y en el corazón de Times Square, en Nueva York, el 26 de julio.

La muestra ofrece más de sesenta años de titulares, notas, reportajes, crónicas…, de The New York Times, El Diario y La Prensa (de Nueva York), La Opinión, de Los Ángeles, El Diario Las Américas, de Miami, y otros muchos órganos de prensa de Estados Unidos, que dejan constancia gráfica de las acciones de los grupos de acción y sabotaje a las órdenes de Fidel Castro.

El régimen cubano se precia de no ser terrorista. Y aun mucha prensa liberal de Estados Unidos lo defiende. Fidel Castro afirmó en 1976, en un aniversario del Ministerio del Interior cubano: "Jamás nuestra revolución ha cometido un acto de terrorismo y si fuéramos a combatir el terrorismo con el terrorismo, seríamos unos eficaces terroristas —y alzó el dedo y apuntó al norte—, que no les quede la menor duda".

La negación de las actividades terroristas ha sido una constante del gobierno de la Isla. El 19 de septiembre de 2002, en la ONU, el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, respondió a la "infamante" inclusión de Cuba por EE UU en la lista de países terroristas: "¡No, no somos terroristas!".

Los exiliados se han cansado de gritarle al mundo que La Habana ha sido fábrica de guerrillas y terrorismo por medio siglo. Pero, ¿qué puede una minoría, por próspera que sea, contra la gran prensa estadounidense y un sector de la industria cinematográfica fascinada con el carisma de Fidel Castro? Francis Ford Coppola, Oliver Stone, Robert Redford… le han dedicado películas al ex líder revolucionario. En la última visita de Fidel Castro a la ONU, los Rockefeller le ofrecieron una recepción.

¿Cuba: revolución o terrorismo? muestra lo publicado en la década de los años cincuenta en los principales diarios de Estados Unidos sobre el asalto al Cuartel Moncada (26 de julio de 1953), donde fueron muertos 22 soldados del ejército cubano; también las crónicas de las cien bombas que noche a noche estallaban en las calles, tiendas y cines de La Habana, sembrando la muerte y la desolación; así como la voladura de puentes, secuestros de aviones y personas, incendios, asesinatos políticos.

Ino Martell es el cubano que logró reunir todos estos materiales. Este marielito, nacido en Regla, ex profesor de Educación Física en Ciego de Ávila y taxista en Union City, no salió durante cinco años de la Biblioteca Pública de Nueva York, la Biblioteca del Congreso, la de la Universidad de Miami, la de Los Ángeles; y tras nueve años como preso político en la Isla, se aventuró a ir a La Habana, al Museo de la Revolución, por fotos y documentos.

Martell nos dice: "A ninguno de los revolucionarios que asaltó el Moncada y mataron a 22 soldados de Batista le pidieron la pena de muerte. A Fidel lo sancionaron a 15 años, pero con la amnistía cumplió sólo 22 meses, un mes por soldado muerto. En cambio, la revolución comenzó fusilando. Sólo en 1959 hubo 1.114 fusilados, según el Archivo Cubano.

El Canal Discovery exhibió el documental El primer secuestro aéreo, de las líneas aéreas israelíes por los palestinos, en 1968. ¡No fue el primero! El Movimiento 26 de julio secuestró un avión Viscount de Cubana de Aviación que cayó en las aguas infestadas de tiburones de la bahía de Nipe; murieron 17 personas. Las reseñas de las acciones de los grupos de acción y sabotaje llevadas a cabo por la revolución cubana, se pueden ver en la exposición.

¿Cuba: revolución o terrorismo? consta de 36 paneles grandes y cuatro monitores de 23 pulgadas para la proyección de vídeos. Se presenta en la Escuela José Martí (1800 Summit Ave, Union City), el 24 de julio, de 7:00 a 23:00 horas, y el 26 de julio, en el corazón de Nueva York, en Times Square (en la intersección de Broadway y la Séptima Avenida), de 9:00 a 21:00.

13 Comentarios


8 por sobre terrorismo (Usuario no autenticado) 23/07/2008 12:40

Ver la respuesta del ex presidente de El Salvador al Fifo en la Cumbre de Panamá

http://es.youtube.com/watch?v=9Vx7eIvquVc

7 por Alex D (Usuario no autenticado) 23/07/2008 9:00

Tu Pancho:

tienes que hablar primero a que historia de Cuba te refieres.a la que nos inculcaron en la escuela desde chiquitos? la que cambiaron y obviaron sucesos historicos a su conveniencia?

por favor, no seamos ingenuos.

cubano de 24 anos

saludos,

6 por El Criollito. (Usuario no autenticado) 23/07/2008 8:40

El terrorismo se puede evaluar de muchas formas y el Gobierno totalitario de Cuba se ha manifestado en diferentes formas de terrorismo. El envio de jovenes a pelear en Viet-Nam, despues vino Africa donde murieron miles de jovenes cubanos en Angola, Ethiopia, etc, tambien en Latinoamerica, en Nicaragua cuando los Terroristas de los Sandisnistas y asi seguiramos hablando del terrorismo cubano. No se dejaria de mancionar todas las ayudas a terroristas del mundo.

5 por Amicus Plato (Usuario no autenticado) 23/07/2008 8:40



PERDONEN QUE INTRODUZCA AQUI ALGO QUE NO TIENE DIRECTAMENTE QUE VER CON EL TEMA EN CUESTION:

Hace unos días publiqué en el Blog de Yoani una nota que también mandé a un amigo de la juventud.
Se trata de una reflexión sobre la juventud “pura e idealista” que, tras llegar al poder, se aferra a él y se convierte en azote y verdugo de aquellos que creyeron en ella [como los barbudos de la Sierra Maestra, los sandinistas, y muchos movimientos guerrilleros de América Latina [como sería el caso de las FARC]. Hacía yo una comparación con un personaje de la novela de Boris Pasternak: el “Doctor Shivago”, que comenzó como un joven revolucionario partidario de los bolcheviques y terminó como un sanguinario comisario, Strelnikov, que asolaba pueblos en los Urales. Mi amigo, historiador y teólogo protestante muy distinguido, que ha escrito más de cien volúmenes traducidos a veinte idiomas sobre la historia del cristianismo, me contestó con una reflexión teológica muy interesante, que copio a continuación:
___________
Gracias por lo que mandas. Me parece que lo que dices tiene fundamentos teológicos que vale la pena considerar. El gran problema de todos esos idealismos (de derecha y de izquierda) es que no reconocen el poder del pecado. El mal a todas luces malo tiene poco poder. Lo que le da poder al mal es el bien de que se reviste. Los idealismos que mencionas bien pueden verse como ese bien que recubre la ambición y el deseo de venganza y de poder que muchas veces ni los idealistas mismos que los abrigan conocen.
La doctrina del pecado quiere decir que, aunque los teólogos liberales de los últimos dos siglos no lo hayan admitido, nos es imposible traer el Reino. Cuando mas, nos aproximamos, apuntamos hacia el, tratamos de hacer realidad algo de su justicia y de su paz. Pero cuando nos hacemos la idea de que vamos a traer el reino caemos derechito en la construcción del infierno.
Por otra parte, me parece que hay que concederles un valor positivo al orden social y a los deseos de mejorarlo en busca de paz y justicia. Por eso vale la pena pensar en el impacto que tuvieron Calvino y el calvinismo en el desarrollo de la democracia moderna. Calvino no era demócrata ni con mucho. Pero si sabia que todo gobierno, aun el de la mayoría, es dado a la corrupción y al abuso de poder. Esa es una de las razones por las que los principios, no ya de la democracia, pero si del equilibrio entre los poderes del gobierno, cobro fuerza entre los países calvinistas. Un buen calvinista (o yo diría, cualquier cristiano que entienda lo del pecado) sabe que cualquier presidente que tenga poder absoluto, por bueno que sea, se volverá dictador. (Recuerdo de muchacho lo difícil que se me hacía entender cómo pudo ser que Machado, al parecer tan buen presidente, se volvió tan terrible dictador.) Y lo mismo de cualquier poder judicial, o de cualquier cámara legislativa.
Para alcanzar y sostener una democracia representativa, que no se deje llevar por las tiranías o los caprichos o los interese económicos de algún pequeño grupo, o por algún demagogo al estilo de Fidel, lo que hay que hacer es asegurarse de que nadie tenga demasiado poder. Eso es lo que no hemos entendido en Cuba y en muchos países de América Latina, y lo que parece haberse olvidado en los Estados Unidos después del 11 de septiembre del 2001. De ahí Fidel, la piñata sandinista, el amigo Chávez, y George W. Bush.
El temor a la crítica y la discusión es justificable. Ante la urgencia de la crisis, parece que cualquier deliberación o desacuerdo es antipatriótico y peligroso. Por eso los antiguos republicanos y demócratas en Grecia e Italia, en tiempos de guerra, nombraban un dictador. Pero lo que siempre resulto de tales nombramientos fue que el orden social que se pretendía defender fue destruido, no tanto por los temidos enemigos externos, como por los internos, por los mismos héroes nacionales, por los que llegaron al poder prometiendo salvar la republica o la polis.
Yo por mi parte, en el caso de lo que ahora se debate en los Estados Unidos, debo confesar que me inclino hacia Obama (no solo me inclino, sino que lo apoyo con entusiasmo). Me parece que ya basta de sistemas de impuestos y de subsidios que enriquecen a los ricos, al tiempo que a los pobres, si no les aumenta la pobreza en términos de dólares, se los come la inflación, pues el dólar vale poco más de la mitad de lo que valía hace diez años. Los “tax-cuts” de Bush fueron y siguen siendo un engaño. Y si McCain los apoya, ya solo con eso pierde para mi toda credibilidad. (Aparte de la guerra en Irak, la falta de imaginación e innovación ante la crisis del petróleo y ante la crisis ecológica, etc.)
Pero, con todo y eso, trato de cuidarme de no poner mi fe en Obama. Mientras más éxito tenga Obama, más peligroso será, y más necesario será ponerle coto. Hoy voto por el. Pero mañana, si es que gana y llega a ser presidente, trataré de estar alerta para criticar todo desliz hacia la demagogia, el servicio de intereses creados, o el mesianismo.
Como bien dijo Sancho tras la muerte del Quijote: “Nunca más he de servir a señor que se me pueda morir.”

4 por Que se vayan!!!!!!!! (Usuario no autenticado) 23/07/2008 8:40

Sin lugar a dudas Terrorismo. Un sistema social totalitario hasta la medula, que se alimenta del odio, la delación y la vigilancia de los ciudadanos, que pone fusiles en las mentes de los niños desde temprana edad, que los separa de sus padres para inyectarles el virus letal del comunismo mas inhumano, tiene que ser terrorista...Recuerden El Salvador, Colombia y el resto de AL, pero tambien recuerden la esclavitud y la censura a que ha estado sometido el pueblo cubano por casi medio siglo a traves de la represión, el chantaje, la extorsion y el sometimiento abusivo del aparato totalitario.


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