Literatura
Muere el escritor Carlos Victoria
El narrador permanecía desde el pasado lunes ingresado en un hospital de Florida tras ingerir una sobredosis de sedantes.
El escritor cubano Carlos Victoria murió este viernes sobre las 6:00 de la mañana en el Hospital Palmetto de la ciudad de Hialeah, Florida, tras complicaciones provocadas por una sobredosis de sedantes, informaron a Encuentro en la Red fuentes cercanas al narrador.
Victoria, de 57 años, permanecía ingresado desde el pasado lunes después de ingerir una dosis elevada de Tylenol. Recientemente había sido operado de un cáncer de colon.
Considerado por la mayoría de los críticos como uno de los mejores narradores cubanos contemporáneos, Victoria (Camagüey, 1950) ganó en 1965 el premio de cuentos auspiciado por la fundación de la revista El Caimán Barbudo.
En 1971 fue expulsado por "diversionismo ideológico" de la Universidad de La Habana, y en 1978, arrestado por la Seguridad del Estado, que confiscó todos sus manuscritos. Abandonó la Isla en 1980, durante el éxodo del Mariel. A su llegada a Estados Unidos se unió al consejo editorial de la publicación Mariel, y sus narraciones aparecieron en revistas y antologías norteamericanas, europeas y latinoamericanas.
En 1993 fue premiado con la Beca Cintas y el Premio Letras de Oro de Novela. Publicó los libros de relatos Las sombras en la playa (1992), El resbaloso y otros cuentos (1997), y las novelas Puente en la oscuridad (1993), La travesía secreta (1994), La ruta del mago (1997) y El salón del ciego, publicado en 2004 en Miami por Ediciones Universal, como parte de la Colección Caniquí.
El resbaloso y La ruta del mago fue editado en francés, y La traversée secrète (2001) fue seleccionada como la mejor novela de ese año por el Jurado del Premio al Mejor Libro Extranjero en Francia.
En 2004, la editorial Aduana Vieja publicó una antología de su cuentística, titulada Cuentos (1992-2004), con prólogo del narrador Luis Manuel García, además de realizar en la ciudad de Cádiz un homenaje a Victoria por la obra de toda su vida.
En su número 44, la revista Encuentro de la Cultura Cubana le dedicó su sección "En Persona", además de recoger una entrevista a Victoria realizada por Germán Guerra, en la que el narrador revelaba las claves de su universo narrativo. El homenaje incluyó además un exhaustivo recorrido por su obra realizado por Luis Manuel García, y un adelanto de una novela entonces por concluir: Cuando mi nombre era Pablo.
Carlos Victoria residía en Miami, donde trabajaba como editor del diario El Nuevo Herald. Cumpliendo su última voluntad, su cuerpo será cremado y no se realizarán servicios fúnebres.
© cubaencuentro
34 Comentarios
24 por Ray (Usuario no autenticado) 14/10/2007 1:30
Hay algo en la literatura del exilio, una radicalidad existencial, que falta en la mayoría de los autores de la Isla, ñoños políticamente o anquilosados en los años 70, con sus personajes oyendo a los Beatles ¡a los Beatles! Carlos Victoria logró librarse de toda atadura y llegar adonde cada escritor debe aspirar. Mi más sentido pésame a sus familiares y amigos.
23 por Luis Del Paso (Usuario no autenticado) 13/10/2007 23:40
No conocía a este señor. Pero no me asombro. Es uno de los daños que nos ha hecho la revolución cubana. Desconocer a los autores del exilio. Me compraré uno de los libros que se han mencionado aquí, y si me gusta, me compraré más. Gracias, todo, al mundo globalizado e interconectado, antídoto al aislamiento cubano. Gracias.
22 por la loca de la casa (Usuario no autenticado) 13/10/2007 23:30
Para Ernesto de Varona
El gobierno no dira nada,es mejor que no diga nada,pero te aseguro que en Camaguey muchas personas sentiran mucho esta perdida....y sus libros continuaran circulando de mano en mano, de hecho en la Biblioteca Provincial de esa ciudad,hace algunos anos habian guardados en la oficina de la directora varios de sus titulos y misteriosamente..desaparecieron!!!!!...Se los llevaria el resbaloso ? o algun seguroso?
21 por Ernesto de Varona (Usuario no autenticado) 13/10/2007 19:20
Le conoci en Tarara,viva en mi propio albergue, estabamos en la misma aula, leia sus cuentos aun escritos a mano ; bien descrito ya por otros, solo me resta añadirme a la lista de los que lo tuvieron siempre como una persona extraordinaria,en el mas amplio sentido de la palabra. Ya envie la triste noticia a Camaguey, donde otros lo lamentaran tambien, por supuesto,se que el gobierno nada dira al respecto.
20 por LILIANE HASSON, raductora de Carlos Victoria, París. (Usuario no autenticado) 13/10/2007 19:20
Una amistad de 25 años, hecha de complicidad, fue lo que nos unió a pesar de la distancia – que no es alejamiento - a pesar de unas vivencias tan dispares y del abismo generacional. Fue Carlos quien me ayudó con su inteligencia y su cariño a sobrellevar inquietudes y penas. He tenido el honor de traducir al francés La ruta del mago (Abel le magicien), La travesía secreta (La traversée secrète), Puente en la oscuridad (Un pont dans la nuit), amén de varios cuentos, entre los cuales “El resbaloso” (“Le glissant”). El Salón del ciego es de próxima aparición. Hubo reseñas muy elogiosas, hubo recompensas. Nos escribíamos y llamábamos con frecuencia. La última vez que nos vimos, fue en el 2005, en su apartamento de Miami Lakes, donde lo entrevisté para mi libro Un Cubain libre, Reinaldo Arenas (Actes Sud, 2007) ; se expresó como nunca lo había hecho sobre el otro gran escritor, revelando su atormentada relación con él entre divertida, intensa y dolorosa.
Nunca te olvidaremos, en tus libros sobrevives. Adieu, Carlos.
Página 3 de 7