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Opinión

Olimpiadas y reformas

El régimen no se va a recuperar del fracaso en Pekín 2008. La razón es sencilla: no tiene tiempo ni posibilidades de hacerlo.

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El boxeador Yankiel León, en un descanso del combate que perdió con el mongol Badar-Uugan Enkhbat. (JAMD)

El boxeador Yankiel León, en un descanso del combate que perdió con el mongol Badar-Uugan Enkhbat. (JAMD)

Si dentro de Cuba se generaliza la frustración ante las expectativas que provocaron los anuncios de Raúl Castro después del sustituir a Fidel en 2006, la debacle olímpica de Pekín 2008 (lugar 28), viene a confirmar que el régimen desanda, sin norte, su camino en el ocaso.

Valga aclarar que no estrenamos idea con el ocaso en que se metió el proceso desde hace mucho tiempo. Lo atendible es que se mueve sin norte dentro de sus postrimerías. Recuérdese que saber llegar al final es sabiduría de recomienzo, digamos de reforma. El error de Raúl Castro ha sido no establecerla de manera inequívoca.

El naufragio en Pekín cae, pues, en una población con anchas heridas provocadas por frustraciones recientes y de vieja data.

Pero la particularidad de la derrota en Pekín está en que dicha población se acostumbró a ver a sus atletas entre los principales medallistas olímpicos, y el valor del suceso se reforzaba al cotejar la demografía y la pobreza en la Isla con naciones ricas y de mayor número de habitantes.

Deporte, identidad y poder

Casi desde sus inicios, el régimen de La Habana ayudó a construir la revolución a partir de sus éxitos deportivos. Configuró un imaginario al respecto, una auténtica creación —en el sentido de Benedit Anderson— del nacionalismo que recién nacía.

La revolución era exitosa porque tenía el nivel de la excelencia de sus deportistas. Este mensaje de dos puntas no lo descifró en numerosas ocasiones el hombre de la calle, atiborrado de propaganda oficial. Revolución y desarrollo deportivo eran la misma cosa.

Se hizo frecuente que el deportista cubano venciera en los grandes torneos a potencias como Estados Unidos, el enemigo irrenunciable. Con cada medalla, la revolución también vencía y, desde luego, ganaba poder, legitimidad y hegemonía.

Más de un autor ha dado cuenta de que el deporte inmiscuye, por su propia índole, cierta densidad espiritual, un orgullo de pertenencia —de identidad— que alcanza a la nación en general, pero que en Cuba enterraba su pica en el hecho revolucionario como génesis de sus éxitos.

Al igual que en la salud y la educación, el deporte se agregó como factor primordial que distinguía a Cuba en el extranjero, aunque, por otro lado —el más importante— ahondó la identificación del cubano ciudadano cubano, pero alrededor de un logro revolucionario.

Si el régimen podía cambiar a su antojo cifras económicas, exagerar en lo alcanzado en educación o salud pública, desfigurar logros sociales en su favor, etcétera; las victorias deportivas las podía ver el ciudadano con sus propios ojos.

Los resultados, en cuya consecución se desangraba económicamente al país, como con razón señalaron sus críticos, no se podían cuestionar, ya que eran cifras en la cúspide de campeonatos mundiales y olimpiadas.

El deporte constituyó, en fin, un lazo cohesionador y, evidentemente, un avance con respecto al pasado, que ahora pierde la Revolución. Y es un lazo perdido porque el régimen no se va a recuperar de este fracaso. La razón es sencilla: no tiene tiempo ni posibilidades de hacerlo.

En el este caso singular del deporte, el obstáculo estriba, más que en el factor de la posibilidad económica del régimen, en las lógicas ambiciones individuales y familiares del deportista, al que ya no satisface una medalla olímpica.

Propicio para un fracaso insignia como el deportivo, que acompañan graves problemas en educación y salud pública, amén de la significación del distanciamiento de Castro I del poder, la debacle en Pekín no sólo indica a gritos —en el contexto actual— la incorrección del rumbo, sino la necesidad impostergable de introducir cambios reales en la vida nacional, ya vengan de Raúl o de quien sea.

Grandes inversiones

Como no referimos aquí los orígenes del fracaso y de forma más bien tímida tocamos algunos rastros históricos sobre los beneficios que para el régimen trajo la conjugación de deporte y política, habrá que decir que existen pocas dudas de que esta misma conjugación hoy juega en contra de La Habana.

Pero el fracaso llega, además, en un instante crucial, es decir, cuando más se evidencian, generalizan y propagan en los medios democráticos las quebraduras del régimen.

Si desde días atrás la prensa oficial comenzó a justificar, a entregar méritos falsos por lo alcanzado (el mérito sale únicamente de la comparación), será el congreso del Partido Comunista, que se efectuará el próximo año, el que dirá al respecto la última palabra.

¿Continuará subvencionándose con gastos multimillonarios el deporte —sobre todo de élite—, o se asimilará, por fin, que la Isla tiene que ser un país subdesarrollado, deportivamente, mientras su principal preocupación no pueda ser otra que crear riquezas para invertirlas en beneficio de la vida de las mayorías?

Se trata de grandes inversiones en la vida de los ciudadanos y sus libertades, y no para el fugaz instante del brillo olímpico, el cual se ha intentado por casi 50 años, que disimula la opacidad mediocre de "la revolución".


41 Comentarios



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41 por Rudy Felix (Usuario no autenticado) 29/08/2008 8:40

Pedro Pérez, si fuésemos estadounidenses hablaríamos de EE.UU., si fuésemos rusos hablaríamos de Rusia. Pero somos cubanos la mayoría de los que escribimos acá, y el Cubaencuentro versa sobre Cuba, así que hablamos de Cuba. Nadie discute que sean humanos llenos de sueños como dicen. El punto está en que siempre lo han sido, pero cuando han ganado (cosa que me enorgullece personalmente, se habla de “el triunfo del socialismo sobre el capitalismo”, pero ahora que pierden, como humanos que son, se habla del “imperio conspirador” y de “árbitros comprados”. Eso es echarle la culpa al empedrado, o en cubano coloquial: DESCARO. Humberto Herrera, si mi tío José tuviera tetas, fuera mi tía Josefina. Pero como no las tiene, es mi tío José. Así que las medallas que pudimos tener y no se obtuvieron, perdidas están. Y no hay nada que hacer. Culpar al “Imperialismo” porque se “llevó” a nuestros deportistas es pataleta de niño inmaduro. Esto es como en las relaciones de pareja: nadie quita a nadie. Se va el que quiere. Y tampoco hay un tema ideológico detrás del reclutamiento de deportistas cubanos. Dejen ya la cantaleta trasnochada. Es sólo un tema de mercado deportivo. La selección argentina de football tiene a la mayoría de sus jugadores jugando en equipos europeos. ¿Y sabes cómo llegaron a Europa? Pues los encargados del Club X, por ejemplo, se fueron a Argentina, vieron jugar a Riquelme (por dar un nombre), se entrevistan con él y su representante, le hacen una propuesta económica y Riquelme ve si acepta o no (previa negociación con el equipo al que pertenece en el momento y tratativas contractuales). Y a nadie en Argentina se le ocurriría llamar traidor a Riquelme si se va al Club X. Eso del “robo” de deportistas es discurso paranoico que solo alimenta el odio a un enemigo muchas veces magnificado por el régimen cubano para mantener la coheción en torno al régimen y a su líder. Ah, otra cosa, al igual que Miguel Carrera, vivo en Chile. Y te puedo dar fe que del paupérrimo desempeño de Chile en los JJ.OO. se ha hablado en demasía acá. Y tanto en diarios y programas de TV han sido bastante críticos con el desempeño. Para nada complacientes. Se asumen errores y se critica ABIERTAMENTE al gobierno por no dar apoyo al deporte nacional. Pero , coño, echarle la culpa al vecino por la debacle que tienes en tu casa…!!!!!!!!! Ni a mi hijo de 8 años se le ocurriría tal estupidez!!!

40 por Alfredo Jordan 28/08/2008 11:20

During the interview Pérez (Cuba's Foreign Minister) also said the Cuban government is Interested in negotiating indemnization to former owners of 6,000 Corporate and private properties confiscated by the revolutionary Government, but taking into consideration the damage done to Cuba by 40 years of the U.S. embargo. (El Diario La Prensa, NYC, 11/30/01; Washington Post, 11/29/01; El Nuevo Herald from Reuters, Miami, 11/28/01) "Che" Guevara in 1960's visit to the board of Bank of Nova Scotia in Canada agreed to compensate this Institution on the basis of improper used of the Nationalization Law of 1960. He did recognize the Bank did follow the National Strike call upon the country by Castro and helped to return must of national gold reserves to the Revolution. Since then Scotia Bank (Formerly Bank of Nova Scotia) has being the main lender of the purchases of the Cuban Government in the US of A. markets.

39 por Mayeya (Usuario no autenticado) 28/08/2008 11:20

Un mensaje de ánimo para Pedro Perez Sandoval y Humberto Herrera Carles Ay m´hijos, no se me sulfuren por culpa de esa gusanera inmunda que solo sabe hablar mal de cuba y de nuestro idolatrado mayimbón lidre. Aunque ahora este un poco cagón. Lo que pasa es que nos invidian! Dime si no. A ver, solo saben criticarnos. Vendidos que son a los dolares que les da el imperialismo. Yo ya estoy vieja y no tengo buena memoria, pero si recuerdo muchas glorias deportivas protagonizadas por nuestros aguerridos y fidelistas atletas. Nunca olvidaré aquella final electrizante en las distancias largas con obstáculos que protagonizó nuestro querido atleta Tortoló en Granada 83! Ni tampoco las medallas que nos trajo este niñito saltarín, ¿cómo se llama él?, ¿Javier Rayamayor? Ná, que tenemos que volver a hacer otra zafra del 70 para demostrarle al mundo entero la pujanza (aunque últimamente un poco apestosa) de nuestro comandante. Y ustedes dos, dejen de majasear hablando en internet y hagan lo que tienen que hacer. Ir a patearle el culo, bajo las órdenes de Valodia Matos, a las damas de blanco y a todos los gusanos vendepatria que son los unicos culpables de todas nuestras pequeñas dificultades. P’a la UMAP todos los gusanos, maricones y religiosos! Viva el cordón de La Habana! Vivan los 10 millones! Los 10 millones van! Y de que van van! A convertir el reves en victoria! Viva mi comandante! Y también su hermano! Fidelismo o muerte! Y valga la redundancia. Los quiere, Mayeya

38 por Pedro Perez Sandoval (Usuario no autenticado) 28/08/2008 2:40

De acuerdo con Jose de la Fuentes Gonzalez. Esta gente despotrica contra cualquier fracaso cubano en la isla, sin mirar que son cubanos los que ganan o pierden y no necesariamente el gobierno. Sabras Dios como vive la mayoría de los que aqui escriben. Cuántos fracasos acompañan sus vidas, cuántas veces se han visto derrotados y ahora se desquitan y descargan todas sus frustaciones con los deportistas cubanos. Tan malos son los de adentro como los de afuera con todo ese odio que acumulan...APESTAN!!!

37 por Humberto Herrera Carles para Ignacio Loyola (Usuario no autenticado) 28/08/2008 2:40

Estimado para mi la pagina del regimen como Ud le dice me es suficiente, si para Ud no lo es, se lo dejo de tarea. Cualquier prueba y/o referencia que le de va a decir lo mismo, por que todas son de mi gobierno que le creo 100 % asi que es inutil. Por otra parte ya tiene dudas con el banco ingles,no es absoluto, solo le adelanto que las negociaciones e indemnizaciones fueron en año posteriores y no en 1960 y USA no quizo particpar en ese proceso. Saludos a Lola y a los jesuitas.


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