Literatura
Pequeña cronología de la seducción
«He trabajado el erotismo bajo el poesía, porque para nosotros el sexo sigue siendo un misterio», afirma Juan Claudio Lechín sobre su novela 'La gula del picaflor'.
Háblenos de la novela que promociona en España, ¿cómo surgió la idea de su argumento?
El libro trata sobre un congreso de seductores y nació de una idea que yo quería llevar a la práctica: lo que sucedía en América Latina. En una mesa de hombres siempre aparece alguien que es un buen narrador y cuenta sus aventuras amorosas. Lo más importante no es que sea verdad, sino emocionante. Quería hacer un congreso con este género tan iberoamericano. Virtualmente no tomado en cuenta más que por la cotidianidad de los hombres.
A Teresias, el sabio ciego visionario, que durante su vida fue siete años mujer y después fue hombre, Zeus le preguntó que quién gozaba más del amor, y Teresias le dijo: 'si podemos dividir el goce del amor en 10 partes, la mujer goza nueve y el hombre una'. El hombre, con ese uno, fabula, fabrica, anhela, piropea, se ufana.
Mi anhelo más grande es que se hubiera convertido en un género latinoamericano, que cada país tuviera su congreso. Pero decidí hacerlo en la novela, en que con un orden democrático se logra por sorteo un participante por estado, y donde Elisabet es la única mujer invitada.
¿Qué significado tiene en la parte final del libro la presencia de ese personaje con un discurso que anuncia una nueva era dominada por las mujeres?
Creo que este siglo es de transición del poder masculino al femenino. En la novela, los primeros seductores son del campo, los segundos son urbanos, los terceros son internacionales, y la mujer habla del futuro. Hay una pequeña cronología de la seducción.
El mundo va hacia una hegemonía de la mujer y, por supuesto, no podemos hablar de seductora, porque la mujer es seductora por naturaleza. Su gran poder es la sensualidad, que la cultura judeo-cristiana se la quita para privarle de ese poder.
Para que no se repitieran las historias, cada uno tiene distintas razones por las que es un seductor. En un caso es Edipo, un hombre joven enamorado de una mujer mayor; en otro es Electra, un hombre mayor enamorado de una joven; en otro es venganza, un indio se venga de una mujer de clase alta. Para que cada uno pudiera tener un arquetipo, un sentimiento humano, un motor distinto para la seducción. Si bien esta aparece como igual, que es un hombre conquistando a una mujer, las razones son diversas.
El Don Juan clásico es hedonista per se. Sin embargo, el personaje de su novela ha tenido una activísima participación social, política. ¿Aquí el arte de la seducción se complementa con el del poder?
Sí. En el caso de varios seductores podrías pensar que algunos no lo son. Aunque los estereotipos europeos son Don Juan Tenorio, que odia a las mujeres y les quita la honra para contarlo, y Casanova, que ama a las mujeres, en ambos casos son hedonistas. Había en los sesenta un actor mexicano llamado Mauricio Garcés, que siempre hacía de un seductor precioso, con laca en el pelo y un pañuelo de seda, pero he conocido a seductores, tanto de palabra como de acción, que son desde mozos de hotel hasta taxistas.
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