Televisión
«Con casi 50 años, no podía esperar más a que Cuba cambiara»
Carlos Otero, el protagonista de la fuga más sonada de 2007, habla con ENCUENTRO EN LA RED.
Tres semanas después de protagonizar la fuga más sonada de 2007, el veterano presentador televisivo Carlos Otero se siente en Miami como en casa. La ciudad le resulta familiar, al punto de asegurar que orientarse aquí le resulta fácil. "No me siento exiliado, sino como si estuviera en otra parte de Cuba", dice. Relajado, sonriente, con su sencillez característica, el presentador de Para Bailar, Sabadazo y Con Carlos y punto, conversó por dos horas con ENCUENTRO EN LA RED sobre los motivos y consecuencias de su fuga, así como su futuro artístico como exiliado.
¿Le sorprendió la reacción de la dirección del ICRT al conocer que usted había llegado a Estados Unidos?
Sí, yo pensé que podría ser noticia, pero no tanto. Lo que pasa es que nunca se imaginaron que me quedaría. Creyeron que yo era "confiable", porque en Cuba creen que si no tienes problemas económicos es menos probable que oigas los "cantos de sirenas", y yo tenía una buena casa, un buen carro, un celular y un salario de 4.500 pesos mensuales. Para ellos, todos los que desertan buscan más dinero, pero yo no me fui por eso. Yo quiero poder expresarme libremente, hacer una televisión libre, y no tener que criar a mi hijos [Alejandro, de 10, y Julio, de 8] en un sociedad donde el futuro es incierto, donde los jóvenes estudian una profesión y tienen que botear o hacer otras cosas para ganarse la vida.
He tenido noticias de un acto de repudio en la puerta de M del ICRT encabezado por [el periodista] Froilán Arencibia. Me parece que me dieron más valor con el comunicado que leyeron en el espacio de mi programa, acusándome de traidor. Mis compañeros de trabajo reaccionaron de forma diferente. Me contaron que varias personas en el ICRT se enteraron allí monitoreando los canales extranjeros y empezaron a aplaudir, eso me emocionó. Todos los días, desde que me fui, recibo decenas de emails que aplauden mi decisión.
¿Cuándo comienza a decepcionarse del sistema?
Mi padre, Moisés Otero, fue dirigente del INDER y era fidelista. Durante mi juventud, como muchos cubanos, yo creía que aquel sistema era el mejor del mundo. Me empiezo a dar cuenta de las injusticias a raíz de lo que le pasó a Salvador Blanco, el conductor de Para Bailar. Salvador era el tipo más popular de Cuba y purgó tres años en la cárcel porque alguien se imaginó que quería irse del país.
Recuerdo que un día —ya yo había salido del programa— estaba durmiendo por la mañana y mi padre me despertó para decirme que me estaba buscando la Seguridad [del Estado]. En Cuba, despertarse con una noticia así te garantiza un dolor de estómago del carajo. Me informaron que Salvador estaba detenido por intento de salida ilegal del país, y que estaban entrevistando a sus compañeros de trabajo para ver si sabían algo. Nos dijeron que habían tenido la "deferencia" de ir a ver a las casas a los presentadores de Para Bailar en vez de citarnos a Villa Marista. Yo, desde luego, les dije la verdad, que no sabía nada.
Salvador y yo teníamos dos estilos diferentes, pero sosteníamos una buena relación, incluso un par de veces celebramos nuestros cumpleaños juntos: él visitaba mi casa y yo la suya.
Al poco tiempo de su encarcelamiento, me pidieron que regresara a Para Bailar para sustituirlo. Creo que de ahí viene el rumor de que yo lo chivateé. Por esos años, los rumores del chivatazo también apuntaron a otros artistas, pero creo que él se encargó de aclarar eso en una entrevista (Ver Para bailar con Salvador).
Otro caso que me marcó fue el de Eduardo Cáceres Manso [Cachito, actual productor del canal 41, América Teve, de Miami]. A Cachito lo metieron preso como dos años en una de esas operaciones del llamado "Plan Maceta", porque vivía un poco mejor que el resto de la población. Años después, ni eso ni intentar salir del país era delito, pero ese tiempo que pasaron en la cárcel Salvador y Cachito, ¿quién se los devuelve?
Otra experiencia que marcó mi decepción fue un viaje a África. En 1987 me mandaron a Etiopía a un espectáculo como humorista e hicimos una escala de 3 ó 4 horas en Angola. Un soldado, al que le decían Taoro —porque le gustaban mucho los jugos de esa marca—, me llevó a un cementerio de cubanos. El pobre, estaba medio desquiciado y me contó historias terribles de lo que la UNITA les hacía a los cubanos que cogían presos. Durante esa escala conocí al general Arnaldo Ochoa [fusilado en 1989] y me preguntó: "¿Primera vez en Angola?"; yo le respondí: "No, la última". Me di cuenta de lo inútil de la participación de miles de jóvenes en esa guerra injusta, de la cantidad de gente que no tuvo la oportunidad de decidir no ir.
En una entrevista para el programa A mano limpia, del canal 41, usted dijo que ese programa había influido en su forma de pensar. ¿Por qué? ¿Cómo podía ver el programa en la Isla?
Yo tenía antena [parabólica] en mi casa. Las entrevistas a personas que antes fueron funcionarios o agentes de la Seguridad en Cuba y se decepcionaron de aquello, las cosas que contaban, contribuyeron a que yo abriera más lo ojos.
¿Cuándo consideró por primera vez la posibilidad de establecerse fuera de Cuba?
Esto nunca lo he contado: En el año 1994 viajé a México y conseguí un trabajo con Televisa. Pero mi primer hijo, Carlos Manuel, nació con problemas cardiacos y lo habían tenido que operar dos veces. Consulté al cardiólogo que lo atendió y me desaconsejó de viajar a México con mi familia, me dijo que el esmog y la altura podían perjudicar la salud de mi hijo.
Recuerdo que después que a mi hijo le hicieron la segunda operación, en 1992, vi al cirujano comiéndose un plato de congrí con boniato ahí en el hospital, y le dije a la que era mi esposa entonces: "esto no aguanta más". Tanto ese cirujano, como el cardiólogo que me aconsejó no llevar a Carlos Manuel a México, están hoy en Estados Unidos.
El público recuerda que usted estuvo un tiempo alejado de la pantalla. ¿A qué se debió eso?
En 1997 tuve varios encontronazos con la dirección del ICRT por la falta de recursos. Yo estaba haciendo el programa 23 y M y no había ni luces, ni cámaras, ni micrófonos ni nada, para no hablar de una gotera del baño del restaurante El Mandarín, que caía sobre el estudio donde grabábamos. Todavía hoy el estado de las instalaciones del ICRT es terrible, el único programa que interesa y que tiene recursos es la Mesa Redonda, pues hasta la escenografía la trajeron de Venezuela. La gotera de El Mandarín sigue ahí. En el '97, ante la falta de apoyo, decidí dejar 23 y M. Viajé solo a Panamá para tratar de conseguir un contrato de trabajo, pero no lo logré. Al regresar a Cuba también me encontré sin trabajo.
© cubaencuentro

84 Comentarios
59 por PolO (Usuario no autenticado) 07/01/2008 9:20
Enfocandose en lo esencial: Carlos y su familia son libres. Una familia cubana encontro la libertad que le niegan en su propia patria. Asi que: Felicidades !!!
58 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 07/01/2008 9:20
ROBERTO TALLO GUITIANS:
¿Quien se cree usted que es cuando pretende definir para todos quien es cubano y quien no?
Evidentemente para usted y para los pseudo-líderes traidores que usted emula e idolatra, el que le niega a otro su tierra y su patria se considera patriótico, no ladrón. Este fruto de odio que han cultivado por 49 años se hace cada día más visible a todos, no obstante los médicos que envían al mundo para ocultarlo.
¿Nuevamente, quien se cree usted que es cuando pretende definir para todos quien es cubano y quien no? ¿Dios?
Sería más provechoso que considerase quien y que es humano y quien y que no, y que comenzase sacando la paja de su propio ojo....compatriota.
57 por pancho el cojo (Usuario no autenticado) 07/01/2008 9:20
me imagino que tengan micho trabajo filtrando los comentarios para eliminar aquellos que desenmascaran a carlos como un agente del g2 pero no importa lo cogeremos y sera el sexto.
56 por De Cuba,orgullosa (Usuario no autenticado) 07/01/2008 9:20
NO se que tienen en contra de Carlos Otero,me puede alguien decir que ser humano no se mueve por dinero,el gran mario Benedetti dijo una ves,EL DINERO NO HACE LA FELICIDAD PERO HACE ALGO TAN PARECIDO QUE ES COSA DE ESPECIALISTAS,eso es una maxima de la vida "ROBERTO TALLO GUITTIANS"y el es muy talentoso y eso lo sabe el pueblo de Cuba,no le costo dinero las operaciones de sus hijos pero le costo algo que tu no conoces y probablemente nunca lo haras,LIBERTAD,si mañana necesitara alguna operacion podrá pagarla porque esto es un comunismo con comida y cada cual gana segun lo que haga y cuanto haga,y el te garantizo que podra pagar todo lo que quiera,es un monstruo,reboza talento y lo probara,muy a pesar de estupidos como tu que se les sabe la baba de rabia....
55 por Reinaldo Caraballo (Usuario no autenticado) 07/01/2008 9:20
PITUCA,
Muchas gracias por la referencia de telebemba. Una imagen dice mucho mas que toda la verborrea de la tirania castrista.
Que "ejemplo" de decencia ha dado la caterva de esbirros que tan "dignamente" representa a la escoria del castrismo.
Diplomaticos? Chancleteros del barrio de las yaguas es lo mas parecido a esa chusma. Solo tengo una duda. Y donde estaba la policia francesa?
Viendo esto, no es de extrañarse que un burro como roque haya llegado a ser el "flamante" ministro de relaciones exteriores de la tirania.
En cuanto a los que se amargan la vida porque Carlos Otero decido brincar el charco. Señores, alguna vez entenderan que no se puede criticar a ningun esclavo porque huya del barracon?
La culpa de que Carlos y otros muchos cubanos -entre los que estamos, seguramente, la gran mayoria de los que aqui participamos- hayan abandonado nuestro pais, la tienen, por una parte, el tirano y su camarilla, por la otra, los que desde un principio lo apoyaron a erigirse como el emperador vitalicio de los designios del pueblo. De estos ultimos, tambien hay muchos por aqui.
Cada cual decide, en su vida, en que momento tomar un rumbo u otro, eso es una cuestion personal.
A los testaferros y esbirros los han recibido a bombo y platillos en Miami, olvidandose de la muerte y destruccion que han causado o como ayudaron a perpetuar la tirania con actos de verdadera barbarie contra el pueblo.
Por que no se puede aceptar que este señor haya tomado su decision y punto?
A los resentidos que desde la isla tanto vociferan. Entiendan que el hecho de que ustedes disfruten siendo esclavos y lamebotas, no quiere decir que todo el que vive en Cuba lo es. Recuerden que la doble moral ha sido implantada por decreto, en el ADN del pueblo cubano, por decision de su amo y señor feudal. Ese ha sido, sino el unico, al menos el medio mas comun de sobrevivencia en la dictadura; asi que calmense, que muchos de ustedes, los que daban golpes, tiraban huevos y maltrataban a los cubanos cuando el Mariel y aun hoy, en sus repugnantes brigaditas fascistoides, hoy estan del otro lado del estrecho. Y la gran mayoria de los que se quedaron gritando : Traidores, hoy cambiaron y nos gritan: TRAEDOLARES!!!!!!
Los roboilusionarios que trabajan en la aduana e inmigracion, son los primeros que se arrastran a los pies de los cubanos en el extranjero para que le dejen caer un par de dolaritos. Y a partir de ahi, el caso se repite a donde quieras que vayas en Cuba. Mercados, diplotiendas, cafeterias, restaurantes, en los taxis, en fin, donde quiera. Una gran masa de eso que el tirano llama pueblo y compañeros cuando le conviene o poblacion y ciudadano cuando no le conviene, se han convertido, para dolor de todos los cubanos, en unos mendigos, mendigando y robandole al sistema, mendigandole y robandole a los cubanos que van de visita a Cuba. Conclusion, dejense de hablar basura y comer tanta cativia, comunistas ignorantes. Aprendan a tener dignidad primero, para despues exigirles a los demas.
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