Artes Plásticas
«Hay que dar voz a los tuyos, para que se expresen»
Diálogo con Omar Pascual, comisario de la exposición de plástica cubana 'Terapia de grupo', exhibida recientemente en Madrid.
La galería Fernando Pradilla, de Madrid, acogió recientemente la muestra colectiva Terapia de grupo (Arte cubano actual), que reunió a 24 artistas cubanos y un creador español invitado. Comisariada por Omar Pascual, la exposición dibuja un vasto paisaje de una producción que se reinventa para vencer el cansancio retórico tan común en la Isla.
Propuestas tan heterogéneas como los discursos que signan a sus autores, obras que han transpuesto los habituales y fáciles clichés sobre "lo cubano", conforman la estructura dialógica de una muestra a través de la cual repasar algunos de lo más sugerente dentro de las artes visuales contemporáneas vinculadas a la geografía o al imaginario cubano.
¿Cómo, cuándo y dónde surge la idea de comisariar una exposición como Terapia de Grupo (Arte cubano Actual)?
Este proyecto lo vengo trabajando desde finales de la década de los noventa, cuando todavía vivía en La Habana. La idea se me ocurrió en ese momento, y fue completamente accidental, nació de una conversación entre amigos, creo que nos encontrábamos Bárbaro Martínez-Ruiz y Magaly Espinosa. Lázaro Saavedra no estaba, pero después lo hablamos y él, que siempre ha sido tan genial, nos mostró unas obras que no conocíamos, al menos yo, sobre la idea de un constante "masaje mental", donde el humor era la terapia.
Metidos en una charla vespertina de café habanero, nos dimos cuenta que a algunas personas cercanas, por ejemplo, nuestras madres o tías, tras una fuerte depresión les habían recomendado clínicamente pasar un tiempo de terapia de grupo, casi como único remedio de sus males. Cuando terminamos aquella anécdota, dije algo así: "como si no estuviéramos todos los días haciendo terapia de grupo los cubanos". De ese paralelismo nace este proyecto, de nuestra capacidad de autocrítica y autorreconocimiento, de la mano de nuestra choteante verborrea y chismorrería amable.
En ese tiempo yo ya había hecho en La Habana Las otras escri(p)turas, sobre la relación de escritura, conceptualismo y literaturalidad; Giro de Tuerca, relativo a un grupo de cierta radicalidad tangencial o marginal dentro del panorama plástico de los noventa cubanos, ECCE HOMO (Tentativas del Desnudo masculino en Cuba) (tres proyectos del año 1996), y por último un proyecto que tenía más que ver con este: El ocultamiento de las almas (1997), sobre la posibilidad de establecer una lectura y/o metodología antropológica dentro del arte cubano, donde, de hecho, ya esbozaba esta idea de "lo confesional y terapéutico como algo nuestro".
Después vino mi viaje a España, decidir quedarme de este lado del Atlántico, presentar muchas versiones del mismo proyecto tratando de hacerlo, hasta que sucedió el "encargo" por parte de Fernando Pradilla, gran entusiasta de nuestra cultura allá donde los haya, quien llevaba tiempo, cerca de tres o cinco años, hablándome de la idea de que hiciéramos una exhibición de arte cubano que juntara artistas de varias generaciones y que no estuviera ceñida necesariamente a artistas cuya residencia estuviese dentro o fuera de la Isla; sino que la obra fuese lo suficientemente interesante como para ponerse a dialogar con otros de su mismo nivel.
Podríamos decir entonces que estos son los precedentes más inmediatos.
¿Por qué ubicarla en un circuito comercial, una galería madrileña? ¿Podrían existir lecturas implícitas sobre la situación de mercado que enfrenta hoy el arte producido en la Isla?
No estoy seguro, podría decirte que este mismo proyecto, un artista más, un artista menos, estuvo circulando por gavetas y gavetas de varios centros de arte de 1998 al 2000; y ninguno terminó en decidirse por hacerlo. A veces, ahora lo entiendo, "lo cubano" dejó brutalmente de estar de moda tras 1998, porque antes se hicieron varios proyectos de golpe, cada cual mejor o peor, pero siempre representativos de un espíritu determinado de cubanidad. Además, yo era un joven curador cubano más, recién llegado y tratando de presentar un proyecto de artistas que muchos no conocían de nada.
Después de las modas oficiales, siempre hay resaca, y regresa la marea. Ahora bien, vuelvo a insistir, la exposición está ocurriendo en Fernando Pradilla fundamentalmente por su insistente vocación, el único galerista latinoamericano —es colombiano y tiene allí la Galería El Museo— que tiene un espacio en Madrid. Bueno, dos espacios, los cuales además nos cedió para hacer nuestro proyecto, pues en un principio sólo era la planta baja de la galería y después me planteó la idea de ampliarla, y de 13 artistas llegó a 25.
Pero lo curioso es que quizás él mismo no sepa totalmente o no tenga noción real de la importancia que tiene esta coyuntura para algunos de estos artistas, sobre todo los que todavía están en la Isla; ya que al hacer cuatro años de cerrarse completamente el mercado americano de "arte cubano" por las restricciones de Bush de relaciones comerciales con la Isla, Europa está siendo su nuevo mercado creciente, con lo cual quizás Fernando ahora juega con ventaja, por su tenacidad y valentía.
Situación que me parece perfecta, por la nueva coyuntura que está posibilitando la exhibición, para los artistas y para la galería, a ver si redistribuimos nuestro arte en Europa de una manera más equitativa, y si diversificamos nuestro mercado y nuestro coleccionismo, justo desde una de las galerías españolas que va a más ferias internacionales. La suerte está echada.
Menciona tres ideas fundamentales de la organización de la muestra: "generacional", "transterritorial" y "curatorial". ¿Podría ahondar en dichos criterios y explicar cómo se pueden reconocer en la exposición?
No pretendí que se "viesen claramente" estas tres líneas curatoriales en la muestra, o sea no organicé la muestra desde una museografía cronológica o territorial; sino más bien arbitraria, intercalada, como son en sí mismas las sesiones terapéuticas de grupo, más por combinaciones visuales que por aproximaciones situacionales alejadas del objeto-arte; pero creo que se ve bien claro quién es quién.
Por ejemplo, la primera generación presentada son Gladys Triana, José Bedia, Marta Mª Pérez, René Peña; a la que le siguen Cristina Padura, Sandra Ceballos, Ángel Ricardo Ríos, Juan Carlos Alóm, Armando Mariño, Luis Gómez, Elio Rodríguez, Carlos Estévez; la tercera son Alexis Esquivel, Jorge Luis Marrero, José Ángel Vincench, JM Pozo, Lindomar Plasencia; y los más jóvenes son Ariel Orozco, Rodolfo Peraza, Glenda León, Michel Pou, Alejandro González, Lien Carrazana y Heidy García. Bermejo, de alguna manera, conecta mucho más con este último grupo.
© cubaencuentro


7 Comentarios
7 por Mabel Meinardi (Usuario no autenticado) 02/07/2008 23:20
Para Kike Silvestre
Kike querido por favor entra em contato comigo, neste mail saudades@speedy.com.ar
estou na Argentina,o mail da Ania não responde mais, quero ver teus trabalhos
beijos e muita saudades
Mabel
6 por Paolo "el Milanés" (Usuario no autenticado) 26/06/2008 20:40
Me alegra mucho saber que Europa "gire" la mirada hacia el arte que se hace por los cubanos dentro y fuera de la isla, Me alegro también por Omar y por todos los que expusieron en la Galería de Pradilla. Pero hay algo que quiero aclarar,Pradilla no es el único latinoamaericano que tiene galería en Madrid. He oído hablar (aunque no he podido visitarla) de una galería que abrió hace poco que está especializada en arte contemporáneo cubano únicamente y que tiene muy buenas cosas. está en Madrid y creo que se llama "Luz y Suárez del Villar" los galeristas son dos cubanos. Esas son buenas noticias para que los europeos vean que el arte cubano no se acabó en el 98 y que existe una generación que está pisando fuerte, muy bien informada y muy ambiciosa en cuanto a arte se refiere. Así que invito a Suset que como periodista los localice que es bueno para cuba encuentro estar al tanto de todos estos cubanos que se preocupan por abrir una ventana al arte cubano en Europa. ¡¡¡ Bravo Omar!!!
5 por luisa valle (Usuario no autenticado) 15/06/2008 22:00
Aunque su obra sea mostrada en exposiciones, no se puede hablar de la plástica cubana sin mencionar el nombre del artista plástico cubano: LUIS ENRIQUE SILVESTRE GUERRA, no sólo por la calidad de su obra, sino porque ha sido y será un hombre comprometido con su arte. Un artista que ha sabido asimilar lo que de real maravilloso le ha proporcionado vivir fuera de su país. Un artista que suma, que comparte, que da de si con el aliento de un corazón generoso y digno.
Quien quiera saber de Silvestre, tendrá que buscarlo en su atelier de la Vila Madalena: sucio de tinta, sin lujos, sin protocolos, allí muestra su obra con esa simplicidad que sólo es propia de los iluminados.
4 por Roberto Fernandez Rizo (Usuario no autenticado) 08/06/2008 15:00
A Kike Silvestre
Kike, soy Roberto Fernandez, el de Milagros. Leyendo los
comentarios vi tu nombre y aprovecho para comunicarme contigo.
Escribeme al email artmixadvertising@gmail.com
me gustaria saber de ti.
Saludos
3 por Humberto Perez (Usuario no autenticado) 17/05/2008 9:00
Todavia vemos a Elio Rodriguez participando por Espana en una expo colectiva despues de haberce robado una expo completa que supuestamente organizo y que nombro "Con Cuba de igual a igual", titulo rumberito que se prestaba para el atraco. Lo que veo es como algunos de los artistas a quienes estafo estan ahora participando junto a el en esta muestra. Debe ser que la falta de opciones y de proyectos hace que los artistas no puedan mantenerce al margen de estos depredadores que se hacen llamar "Machos"
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