China
¿Quién apaga la llama?
El Comité Olímpico Internacional se ha equivocado dos veces: al otorgar los juegos a la Alemania de Hitler y a la China de Hu.

Imagen de la campaña de Reporteros Sin Fronteras contra la violación de los derechos humanos en China.
China ha cambiado para no cambiar. Ninguna noticia. El dato es que mucha gente piensa que sí ha cambiado. Sin embargo, la diferencia entre la China de Mao y la actual es sólo tecnológica: una diferencia que en la filosofía del Oriente es insustancial. Para los orientales, el espíritu es lo fundamental, y el espíritu de los chinos sigue siendo el de la represión.
Junto a grandes remedios naturales para el cuerpo, los chinos siguen vendiendo su vieja pulsión imperial celeste. Decir que el Tíbet les pertenece es como afirmar que Taiwán es japonesa. Una extravagancia que China intenta legitimar por usucapión: es decir, apelando al viejo derecho romano que afirmaba que una cosa nos puede pertenecer de derecho porque nos pertenece de hecho, tras la pátina del tiempo.
Entonces China conquista el Tíbet y quiere hacer Olimpiadas para conquistar la complacencia del mundo, usando el glamour de sus patentes robadas, el peso de su población mundial y el inmenso crecimiento económico a costa del trabajo semiesclavo.
Y el mundo libre, compuesto casi siempre por ciudadanos y escasamente por gobiernos, protesta por esa complicidad con quienes tienen la tasa más alta de condenados a muerte, encarcelan a un disidente en las narices mismas de Jacques Rogge y aplastan a un pueblo que sólo se asemeja a los Han por el hecho universal de que son seres humanos. Menos mal.
¿Qué nos dice el Tíbet?
Los cubanos entendemos poco qué pasa en China. En realidad, no sabemos qué es China, con su multiplicidad de pueblos, lenguas de un mismo tronco y con un territorio inmenso. Si se nos dice, por ejemplo, que el cantonés y el pekinés son dos lenguas separadas por los mismos caracteres, pensaríamos que, como siempre, alguien intenta hacernos a nosotros, pueblo listo, algún cuento chino. Pero China es un país vasto, con una historia milenaria y unos problemas no tan largos como su historia, pero sí tan grandes como sus fronteras. Y el Tíbet es uno de esos problemas.
Si hay diferencias entre Confucio y Buda, entonces las hay entre el resto de China y el Tíbet: un territorio como tantos otros en el mundo, que intenta lograr una independencia que ve como ancestral. En una nación donde la autonomía no ha formado parte nunca de su visión geopolítica, decir que una región es autónoma compromete una cadena de historias ocultas que más vale conocer para evitar sorpresas aparentes, como las que llevaron a la desintegración de la ex Unión Soviética.
Para ponerlo en una perspectiva histórica más o menos contemporánea, podemos citar tres momentos distintos en los que la independencia del Tíbet ha estado en el calendario: 1949, 1962 y 2008. En este calendario, las distancias y las oleadas hablan de un sentimiento profundo que pone en tensión la sensibilidad de muchos cubanos por la independencia de los pueblos. Y alguien pregunta: ¿por qué Puerto Rico sí y el Tíbet no?, ¿por qué Kosovo no y Timor Oriental sí?
El asunto no es fácil. Particularmente, no estoy a favor de la desintegración de los Estados. Diversas naciones pueden vivir bajo un mismo Estado; los particularismos pueden ser tan letales como lo ha sido el multiculturalismo extremo.
Pienso, por ejemplo, que los pequeños Estados del Caribe deberían confederarse en un Estado multinacional, sin bolivarianismos, por supuesto, privilegiando las identidades culturales y la libertad. Pero, ¿cómo olvidar que estamos en una época de lucha por el autorreconocimiento y por las identidades propias?
De Bélgica a Pekín, de Bolivia a España, de África al Medio Oriente y al Pacífico Sur, el dilema es el mismo. ¿Cuál es la diferencia?: la democracia con sus dos resortes básicos: el diálogo y la negociación. Pero Pekín sólo conoce Tiananmen, es decir, la postergación represiva de todos los conflictos.
Un riesgo y un fiasco
Debemos admitir, no obstante, que el contacto es una manera positiva de cambiar las cosas en las culturas cerradas. En el ritmo y los estilos de vida, es mejor estar del lado del vetusto Oriente. Y en materia de libertades y respeto a los estilos de vida ajenos, es bueno tener a China del lado de Occidente. Pero esa perspectiva es gradual y actúa a lo largo del tiempo, quizá en un par de generaciones.
Sin embargo, premiar a China con la celebración de unos Juegos Olímpicos se ha revelado como un inmenso riesgo y un fiasco para el Comité Olímpico Internacional. Es bastante cínico decir que quienes protestan contra una antorcha son "manifestantes profesionales" que sienten odio por China.
Es el gobierno chino quien apaga una llama, encendida por primera vez en libertad para el libre intercambio de pueblos libres. Los que administran el asunto de las Olimpiadas se vuelven a equivocar: primero en 1936, cuando otorgaron la sede a la Alemania de Hitler, y ahora, cuando otorgan y defienden la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín. Ciertamente, la vida de los tibetanos vale más que el esplendor y las ganancias de hombres realmente poderosos. Ciertamente, China no es la potencia del siglo XXI. Eso demanda algo más que economía.
*Publicado en Noticias Consenso.
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23 Comentarios
13 por Max de Robespierre (Usuario no autenticado) 24/04/2008 8:00
Es raro leer a Cuesta Morúa opinar sobre algo en concreto, él que siempre anda cantinfleando en las cosas etéreas e intangibles. Por eso es que mete el delicado pie.
No señor Cuesta, la revuelta tibetana despide un tufillo desagradable. Demasiado oportuna. Sangrienta como siempre. Pero la violencia empezó con los monjes, no con las fuerzas represivas. Demasiado complaciente, pidiendo que le permitan renunciar, ese Dalai Lama que usa batilongos amarillos frente a la prensa y trajes Armani en la intimidad.
Ud debe estar mal de algún engranaje cerebral al decir que la China de hoy es la misma, en cuanto a libertades se refiere, que la existente en la época de Mao. Hoy en dia un chino cualquiera saca un pasaporte, un pasaje, y se va a la Cochinchina si tiene el dinero para hacerlo. No hay libertad política como en occidente pero no hay revolución cultural maoísta. No matan a multitudes enteras arrodilladas en las calles con tiros en la nuca. Si acaso, lo hacen discretamente, uno a uno. La libertad económica, que sí existe, lo hace a uno más libre. No tengo que ser miembro de ningun partido para comprar una libra de carne en el mercado.
En cuanto a considerar un error la asignación a China de la sede olímpica...por Dios, Sr Morúa... no fue solo la de Hitler en el 36, fue la de Moscú, con Breznev, que acababa de invadir Afganistan (puede que me haya confundido) y donde no existían las libertades. Y la de México en el 68, bajo la dictadura democrática del PRI donde se sucedieron los hechos sangrientos de la Plaza Tlatelolco.
?Y quien asignó los Panamericanos a Cuba?
Todos los imperios, que en el mundo han sido, han tenido su etapa de ascenso y de declinación. Al "imperio" yankee le ha llegado su etapa de declinación (han sido demasiado débiles con su poderío). Ha sido Bush Jr quien ha tenido el deshonor de inclinar la pendiente, antes en ascenso, y ahora en franca caida. El nuevo imperio sustituto ya se vislumbra, gente trabajadora, sacrificada, mesurada, que vive sin excesos, muy productiva y con los ojos rasgados. El nuevo imperio mundial está surgiendo en Oriente, no será solo China, junto a ella Japón, Coreas, Taiwan, etc. No nos pongamos a mal con ellos, por si acaso.
Saludos
12 por Filomeno (Usuario no autenticado) 23/04/2008 23:00
Coño! mira donde se habian metido Dario y pandilla caray ! La mejor manera de saber cada dia que articulo es el que mas le duele a los jefes ñangaras es ver donde de mete esta gente. Este de las olimpiadas les pico y bien duro parece.
Sigue asi Manuel que evidentemente vas por buen camino.
11 por Rodolfo Monteblanco (Usuario no autenticado) 23/04/2008 23:00
No puedo concebir la falta de pudor que muestra la defensa de la dictadura totalitaria china. El desarrollo de sus ciudades como pantalla a los Juegos Olimpicos es una escenografia mientras se preserva la mas cruel explotación de estado al trabajo semiesclavo de esa población, la mas cruenta represión a las libertades individuales de vida, culto y expresión, al encarcelamiento sin derechos, tortura y ajusticiamiento sumario de todo opositor o crítico de la jerarquia del Partido Comunista, la miseria de los campesinos y aldeanos, la total impunidad de los jerarcas partidarios en sus negocios millonarios, desahucios de tierras y especulación galopante de obras innecesarias. El tema del Tibet es solo uno mas dentro de la interminable lista de violaciones de este sistema barbárico. Solo una mirada a la emigración de millones de personas nos reafirma el criterio del Apóstol: "Cuando los pueblos emigran, los gobiernos sobran".
10 por Madeline Dagmar (Usuario no autenticado) 23/04/2008 23:00
Muy bueno su artículo, no permita que personas retrógradas ni poco evolucionadas se lo quieran deshacer. Lo importante no es la erudicción banal sino el sentimiento de apoyar a esa gente que sufre y fue ultrajada en su tierra y sus raíces. Vean Kundún, una película admirable, o lean la biografía del que fuera médico del Dalai Lama, no recuerdo su nombre. Zoe Valdés puso un buen comentario en su blog sobre este asunto de la llama olímpica y acertó al decir que valen mas los hombres que ese "fósforo olímpico".
9 por para ruth (Usuario no autenticado) 23/04/2008 19:20
sabes ruth que si por una equivocacion publicaran un mensaje tuyo parecido a ese pero en contra de cuba en algun periodico cubano, te meten presa y te tildan de mercenaria al servicio del imperialismo, puedes notar la diferencia?. no hay peor ciego que el que no quiere ver
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