Deporte: Cubanos por el mundo

En busca del Rey

El Gran Maestro Julio Becerra, primer cubano en integrar el equipo de Estados Unidos.

No es un hombre de cuentos. Es un hombre de acción. Sabe muy bien cuándo y cómo ganar una partida. Lo aprendió siendo un niño en La Habana, en tiempos en que no sabía siquiera mover las piezas y buscaba la manera de vestirse de gladiador para imponer su destreza y derribar a cuantos defensores se encontrara sobre el tablero. Eso sí, depuso su rey en incontables ocasiones, hasta que a los 13 años se fue a entrenar a la academia José Raúl Capablanca, y en aquella famosa escuela formadora de buenos ajedrecistas vino a saber qué significaba ganar. Entonces solía llegar a las tres de la tarde al salón de juego y marcharse cuando las campanas de la iglesia anunciaban que eran las doce de la noche y había que irse a dormir.

De allá a acá ha llovido mucho. Lo sabe Cuba y también Estados Unidos. Lo saben sus rivales cuando tienen frente a sí al Gran Maestro Julio Becerra, quien resultó cuatro veces campeón de Cuba y titular panamericano, entre otros muchos triunfos que hablan de una sólida trayectoria.

Recientemente se adueñó de la tercera plaza —empatado con el cuarto y quinto lugares— del Campeonato Nacional de Estados Unidos. Incluso su última victoria allí fue ante el Gran Maestro de descendencia nipona Ikaru Nakamura, a quien derrotó contra todo pronóstico, aunque ya es bien sabido que en el ajedrez no hay enemigo pequeño. Esta partida fue escogida como la mejor del torneo.

Tal actuación lo catapultó al equipo nacional de Estados Unidos que asiste por estos días al Campeonato Mundial de Ajedrez, que se disputa en la ciudad rusa de Khanty-Mansivsk hasta el 18 de diciembre, con la presencia de los mejores 128 jugadores del planeta. De hecho, tal conquista convirtió al Gran Maestro Julio Becerra Rivero en el primer cubano en la historia del ajedrez de este país en adueñarse de una plaza para integrar el equipo de Estados Unidos. Para los inmigrantes cubanos que han alcanzado tantos triunfos en lo económico, político y sociocultural, éste constituye un hecho trascendente que marca pautas en el quehacer fuera de la Isla.

Entre los primeros

Aunque ya ha sido eliminado del torneo, ha sido esta la segunda vez que el ajedrecista habanero integra un equipo que acude a un Campeonato Mundial. El primero fue celebrado en Las Vegas en el año 1999, cuando decidió quedarse en Estados Unidos. Luego de vivir en Carolina del Norte y Nueva York, se mudó para Miami en el año 2004 y apenas en 2006 volvió a reinventarse para seguir derribando un gran ejército de damas, caballos, torres y alfiles que lo llevarían hasta el Rey.

"Este ha sido mi mejor año en los Estados Unidos. Además de mi actuación en el Campeonato Nacional, he ganado varios torneos, entre ellos en Puerto Rico y el de la Florida, así como el de Filadelfia, y también me seleccionaron como el mejor jugador en un importante clásico que se está celebrando a través de la internet", aseguró el trebejista durante una entrevista en la academia de ajedrez del Maestro Internacional Blas Lugo.

Aparece el Gran Maestro Julio Becerra entre los diez primeros jugadores con mejor ELO en Estados Unidos (2568), hecho significativo si se tiene en cuenta la cantidad de ajedrecistas con títulos y fuerza a nivel mundial en este país.

Poco antes de partir hacia el Campeonato Mundial de Khanty-Mansivsk, el cubano conquistó el tercer lugar en el Torneo Internacional Samuel Reshevsky in Memóriam, celebrado en Texas con la asistencia de seis Grandes Maestros e igual cantidad de Maestros Internacionales. Allí concluyó con cinco puntos y medio, empatado con Kamil Miton.

Becerra formó parte de la nómina de ocho jugadores que representa al pabellón estadounidense en el Mundial, al que, por cierto, acuden aquellos que además poseen elevados índices de puntuación (ELO), y que está integrada por Gata Kamsky, Alexander Shabalov, Ikaru Nakamura, Ildar Ibragimov, Gred Kaidanov y Alexander Onischuk, como primeros tableros, además de Alexander Ivanov.

Esta vez el Campeonato Mundial se juega por el sistema Knock-Out a 7 rondas, con matches de dos partidas en cada ronda, excepto la última jornada (Match Final), la cual se disputará a 4 partidas. Quien pierde desde el principio se va a casa, como ha sido el caso de Becerra. Si quedan empatados, juegan una más y así sucesivamente, pero cada una de ellas con menos tiempo de juego.

'He vuelto a retomar mi carrera'

El joven trebejista habanero apareció en la palestra deportiva en las categorías 13-14 y 15-16 años, cuando se hizo campeón nacional, evidencia definitiva de la calidad de quien se vislumbraba como una de las máximas figuras de este deporte no sólo en el país sino a nivel internacional. Tanto fue así que resultó subcampeón nacional juvenil durante tres años consecutivos y en 1995 se adueñó del título nacional en la categoría mayor.

"Con 26 años, en 1996, me hice Gran Maestro. La primera norma la obtuve un año antes en Argentina, en un torneo que me gustó mucho. La segunda la alcancé en el Nacional de Cuba, en 1996, y la tercera en Galicia, España, en un torneo abierto", recordó el atleta.

A partir de ese momento dejó claro que todo iba más en serio y en 1998 ganó el Nacional de Cuba, después el zonal (regional que clasifica para el Mundial), y en 1999 asistió al Mundial de Las Vegas, en Estados Unidos, "donde me quedé. Era mi primer mundial", agregó.

Becerra representó a la Isla en las Olimpiadas de Ajedrez de los años 1994, 1996 y 1998. Las tres se celebraron en diferentes repúblicas de la antigua Unión Soviética. Dos terceros lugares obtuvo en el tradicional torneo Capablanca, que se celebra en La Habana, en los años 1998 y 1999. También intervino en una Copa del Mundo, la de Lucerna, en 1997.

"Cuando me quedé en Estados Unidos, estuve un tiempo sólo dedicado a entrenar a muchachos en Charlotte, North Caroline, donde viví tres años. Hace unos dos años he vuelto otra vez a retomar mi carrera de ajedrecista en Miami, donde me siento muy bien", dijo Becerra.

Tras regresar del Clásico Mundial de Khanty-Mansivsk, el cubano debe partir hacia México, donde intervendrá en el Torneo Internacional Abierto de Ajedrez Carlos Torre Repetto In Memóriam, que se celebrará en Mérida, Yucatán, del 15 al 23 de diciembre. Para el jugador de 34 años de edad, que estuvo en diez ocasiones en competencias internacionales en España, será este un buen comienzo para participar en torneos de calidad en unos cuantos países.

Talento sobra

Julio Becerra formó parte de aquel poderoso equipo que integraban, entre otros, los grandes maestros Jesús Nogueiras, Amador Rodríguez, Walter Arencibia, Iriberto Herrera y Juan Borges, por citar algunos.

Los especialistas coinciden en señalar que el isleño posee un buen juego medio con buenos finales. Algunos dicen que es un jugador posicional y otros lo califican de táctico, aunque él asegura: "soy muy polifacético, aunque a decir verdad me siento más cómodo jugando una partida posicional".

Cuatro Grandes Maestros cubanos han participado en la contienda mundialista, dos de ellos residentes en la Isla: Lesnier Domínguez y Lázaro Bruzón, por Cuba, Juan Carlos González, quien está afincado en México, y Julio Becerra, por Estados Unidos.

Su presencia en el Mundial ha sido sólo el despertar de un Gran Maestro que está decidido no sólo a volver a ocupar primeros planos en torneos de gran nivel, sino a conquistar el cielo de los 2600 de ELO, ganarse un puesto entre los primeros seis del equipo de Estados Unidos e integrar el combinado que asistirá a la Olimpiada de Ajedrez el próximo año en Alemania.

Talento le sobra para conquistar sus sueños al destacado jugador, que ama también el béisbol, la música y el cine, y dice que Miami es una plaza de excelentes jugadores de donde ya están saliendo muchos campeones.

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