Opinión
Agudeza mexicana
Ni 'hot dog' ni arepas: Los taquitos están servidos en las relaciones México-La Habana.

Patricia Espinosa y Pérez Roque, cancilleres de México y Cuba, firmaron en marzo un acuerdo de colaboración en La Habana. (AFP)
El Partido Acción Nacional (PAN), a través del gobierno que preside Felipe Calderón, decidió engordar la vista hacia las aberraciones del gobierno cubano y revitalizar las relaciones oficiales. El giro, aparencialmente contradictorio con los principios humanistas de Acción Nacional, ha abierto reticencias, cimas y simas entre la disidencia cubana.
¿Por qué se desestimó ahora lo que Vicente Fox, del mismo partido, había instaurado entre 2000 y 2006, en contradicción con la política del PRI (Partido Revolucionario Institucional)? ¿Qué nueva realidad impulsa visitas y acuerdos, años de gracia para la hinchada deuda y nuevos créditos blandos, firma potencial de convenios migratorios y hasta posible encuentro de presidentes?
Obviamente el PAN no ha cambiado sus ideales, el "humanismo político" que desde los años veinte inspirara a su fundador, Manuel Gómez Marín, y culminara con la fundación del partido en 1939. Si una agrupación política latinoamericana sabe de autoritarismos y represiones, fraudes y violaciones de derechos humanos, es la que logró fortalecer la sociedad civil mexicana y quebrar el viejo poder corporativo, de caciques y cómplices, e instaurar un pluralismo no exento de errores, pero decididamente superior a la tan larga hegemonía del PRI.
En sus Principios de Doctrina (2002), el PAN afirma: "La libertad no puede ser constreñida arbitrariamente por el Estado y no tiene otros límites jurídicos que los impuestos por el interés nacional, por las normas sociales y el bien común". Nada más lejos que el Estado cubano, entre el caudillismo y el comunismo leninista, del ideal que sobre derechos humanos sostienen los militantes de Acción Nacional, tan apegados a la Declaración Universal y a la compleja lucha cotidiana por irlos logrando progresivamente, sin demagogias populistas, sin "izquierdas radicales" de ningún corte o patrón.
En el citado documento se dice que "los derechos humanos alientan la vida de una auténtica democracia". Se asegura que "sin respeto cabal a los derechos humanos, no hay democracia". Se exalta la familia y el derecho a la propiedad ("una economía social de mercado"). Se abomina de la pena de muerte: "Nadie es dueño de la vida, ni de la muerte", en franco contraste con la soviética Constitución cubana de 1976, hasta con las modificaciones posteriores al despeñe del "campo socialista" y las que ahora se anuncian e implementan para untarle colorete a la máscara obsoleta, simplemente sobrevivir al deshielo.
En la XVI Asamblea Nacional Extraordinaria del PAN, celebrada el pasado 4 de abril, el actual presidente de la agrupación, Germán Martínez, condenó a los que "usan el ritual democrático para llegar al poder". Ante diez mil asistentes, denunció a "quienes desde el populismo, desde la izquierda radical, afirman que la democracia no da resultados" como "enemigos de la democracia, de las libertades". Ese mismo día, Felipe Calderón, allí mismo ratificó que como jefe de Estado, "sin abandonar su condición de imparcialidad", "actúa y piensa con los principios y con los valores de Acción Nacional".
¿La quinta opción?
Como es bien conocido, el gobierno cubano es el aliado histórico, y en toda una época el sostén material y militar, de cuanto movimiento guerrillero o subversivo padece la América nuestra, del Bravo a la Patagonia. No hay demagogia política latinoamericana, por cualquier vía de lucha para obtener el poder, que en el último medio siglo no se haya bañado en Varadero o bailado en Tropicana, no haya leído al Che Guevara o escuchado los "sabios consejos" del Castro mayor.
Los peores enemigos de la democracia en México son los admiradores y virtuales aliados de la dictadura castrista. Acción Nacional estuvo 59 en la oposición. Todavía, desgraciadamente, nos llevan una década de ventaja a los cubanos que nos oponemos a la antigua "revolución" convertida en fraude esquizoide.
¿Entonces qué explica el cambio de política hacia un gobierno que está en las antípodas de sus principios? Además de intereses geopolíticos de Estado, de razones sentimentales de hermandad y posicionamientos económicos, la razón parece válida: Menú opcional. Cuba no tiene que comer ni hot dog ni arepas, los taquitos están a la mesa.
Ignoro las informaciones de inteligencia que posea o le hayan entregado al gobierno mexicano, lo que sí conozco son ciertas evidencias de que un sector en la cúpula del régimen, sobre todo de cuadros jóvenes en la burocracia militar, partidista y de la administración, busca opciones de cambios que no graviten sobre el Washington republicano o la Caracas chavista, que no exageren la probable ayuda española y de la Comunidad Europea.
México y Acción Nacional, por lo menos con la anuencia de los sectores menos tradicionalistas del PRI y otras fuerzas políticas moderadas, conscientes de que se precipitan cambios esenciales dentro de la arruinada Cuba, brindan una posibilidad diferente, un equilibrio que se apoya en su fuerza económica, petróleo incluido (hasta más cerca), y en lazos culturales que se remontan a la conquista y colonización, a la independencia y al tan convulso republicanismo que ambos países han experimentado, casi siempre sufrido.
Por supuesto que las relaciones se rigen por el principio de no injerencia, pero si se precipitaran cambios, el mensaje parece decir: "Aquí está México para enriquecer el espectro, para que no se dejen engañar con la bola de que caerán en manos de los gringos o tendrán que seguir aplaudiendo a Chávez, si es que los venezolanos no acaban de sacudírselo".
El pasado 20 de abril, un peso pesado mexicano, Mario Vázquez Raña, sostuvo una entrevista con Raúl Castro, de la que sólo tenemos un parte oficial. El viejo amigo del Castro mayor perfectamente pudo conversar sobre una alternativa viable de cambios, un camino para la transición —ya sabemos que sinuoso— donde México ponga el tablero de ajedrez o la pista de tartán.
Muchos deseamos que en su reciente visita a La Habana la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, se reuniera con las Damas de Blanco y los principales disidentes, que exigiera el respeto a los derechos humanos y la liberación de los presos de conciencia; que no se aprestara a firmar un tratado migratorio que condene a los desesperados balseros, que arriesgan su vida en el Estrecho de Yucatán, a regresar derrotados.
Por supuesto que da picazón negociar con enemigos, aunque la política lo exige en busca de consensos, de pluralismos. Pero las apariencias —diría Sancho Panza, amigo de refranes— suelen engañar. A mí me gustan más los tacos que el hot dog y las arepas, aunque se trate de no comer siempre lo mismo. Dios quiera que unos sabrosos tacos —con el chile javanero que aquí llaman habanero— ayuden a cambios pacíficos en Cuba.
© cubaencuentro
19 Comentarios
14 por Rubén Delacroix (Usuario no autenticado) 17/05/2008 16:00
A nuestro dilecto Prats Sariol siempre le cuesta trabajo llegar al meollo de la cuestión.
¿A qué se debe la luna de miel de Calderón con Castro, que en definitiva no pasa de ser un matrimonio de conveniencia? ¿Por qué ese cambiazo que echa abajo la política cubana del presidente Fox, más atenta a Cuba como nación que a los reclamos de la dictadura castrista?
La vuelta al oportunismo de supervivencia y a la política de las aperiencias, con base en la no injerencia en los asuntos internos de otros países, no se debe a ningún revival de la Doctrina Estrada. Se debe al miedo que le tiene Calderón a la quintacolumna castrista. Y para de contar.
Haber sido crítico con la cuestión de los DD.HH. en Cuba, a México lindo y querido le costó un crecimiento exponencial de la izquierda antidemocrática, dirigida y coordinada desde La Habana, con la consiguiente desestabilización política del país azteca.
Por poco le cuesta la presidencia a Calderón, que ganó por estrecho margen, dada la división de las fuerzas electorales de la derecha. Pero con todo no se libró de un desafío sin precedente que puso en crisis a la misma institucionalidad democrática. Nada menos que con el espectáculo del candidato perdedor que se declaraba presidente alternativo por sus santos guacamoles --para más inri con el beneplácito bolivariano, que es como decir de los Castro.
Eso es lo que en el futuro desea evitar México mediante su solícita cooperación con La Habana. No quiere que le pongan demasiado picante el taco con el chile habanero.
13 por Mario Faz (Usuario no autenticado) 17/05/2008 16:00
Senores: no le machuquen la corbata. Los gobiernos mejicanos desde los anos 50, amparados en la llamada "Doctrina Estrada" de "no intervencion" y de "repeto" a la soberania, justificando su odio y resentimiento hacia los Estados Unidos siempre vieron a Cuba como un rival.
Despues de la Guerra Civil Espanola recibieron a los republicanos de izquierda y comunistas; incluyendo el oro que se robaron de Madrid. Estos comunistas formaron los nucleos de izquierda que signaron la posicion de la politica exterior de su pais.
Lazaro Cardenas al nacionalizar el petroleo mejicano en los 40 y aprovechando la necesidad de mano de obra barata en el oeste de los USA despues de la II Guerra Mundial exportaba braceros, cosa que aliviaba la presion social en Mejico entronizo de facto el gobierno de un solo partido, el PRI.
Recordemos que Mejico fue el unico pais de America Latina que mantuvo relaciones con el de Cuba a pesar de que la OEA expulso a Cuba por motivo de haber enviado guerrillas a derrocar al gobierno de Romulo Betancourt. No recuerdan? Donde estuvo entonces el principio de no intervencion?
Durante los 60 siendo Espana y Mejico los unicos paises con embajadas en la Habana, las visas de los cubanos que huian eran estafados por funcionarios mejicanos los que exigian joyas y dinero para otorgarles visas. No recuerdan?
A traves de Mejico se mobilizaban hombres y recursos para las guerrillas en los 60s. Una anecdota, Phillip Agee, el americano que deserto de la CIA y que fue jefe de la estacion CIA en el DF canalizaba un cheque por $3000 al presidente Lopez Mateos para que mantuviera una amante. No se enteraron?
Principio de "no intervencion" no me jodan! Quien financio a Fidel Castro durante su estancia en Mejico? Quien lo entreno? Los gobiernos mejicanos del PRI lo hicieron!El PAN no es Fox, es la continuidad de un gobierno y un pais que quiere, con una posicion hipocrita, erigirse como democratico y es un gobierno de elite blanca en un pais mestizo, que propaga el odio a los Estados unidos y que ademas tiene los antecedentes de corrupcion mas antiguos del continente.
No le interesa nada mas que hacer negocio con los USA, enviarles braceros y mantener el "statu quo".
No me venga ahora el Senor Prats Sariol a mencionar nombres y documentos con los que los gobiernos mejicanos de antes y ahora se han limpiado las narices. Por favor!
Si a un pais no le conviene que en Cuba haya cambios es a Mejico pues el turismo se les jode y las inversiones se les van. Si no tengo razon por favor convenzame con hechos. Las palabras claves para entrar este comentario son "cephalitis" y "at" parece que la inflamacion del cortex cerebral afecta las neuronas y obnubila los recuerdos del Senor. Y punto.
Mario Faz
mariojfaz@gmail.com
12 por Liborio cubano (Usuario no autenticado) 17/05/2008 9:00
Si Sr. Se puede negociar con enemigos sin reconocer que lo es y sin señalar abiertamente las diferencias, en la mas absoluta complicidad con un gobierno que ha despreciado y negado siempre todos los derechos y libertades de un pueblo. Es sencillamente repugnante la hipocresia, la cobardia y la mezquindad de los gobiernos y partidos que hacen sus arrumacos con la dictadura cubana y hablan de que es una forma de ayudar a un cambio, mientras dan la espalda a la realidad de la nacion. Pero la garantizo Sr. Prats Sariol que el final
no sera de hot dog, arepas y tampoco de tacos , los cubanos dignos quieren y lograran un final de FRIJOLES NEGROS, LECHON ASADO y YUCA
una yuca dura y seca para los farsantes y oportunistas.
11 por Hector Salinas (Usuario no autenticado) 17/05/2008 9:00
El problema de México es que el supuesto presidente Calderón, no tiene legitimidad ni simpatía en el pueblo.Esta haciendo acciones seudo izquierdistas o populistas para buscar apoyo. El 95 por ciento de los mexicanos estamos en contra de la actidud de Fox hacia Cuba.¿Que quieren que se cumpla la voluntad de Miami? Las realaciones estan mejorando progresivamente de acuerdo al deseo de los mexicanos.
Hector Salinas
10 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 17/05/2008 9:00
Los cobardes y los flojos (debemos llamar las cosas por su nombre, es el mínimo de respeto que se puede tener hacia uno mismo) ya tomaron las decisiones que se les imponía a su cerebro desconectado de la realidad de los seres humanos y de sus vidas cotidianas.
Después de los europeos, lavándose las manos para que los Estados Unidos de la cara y lave algunos trapos sucios que ellos no quieren lavar, después de muchos países latinoamericanos, ahora es el turno de México. Ya empieza también Chile y la cola se divisa bastante larga.
Pero hay que comprender las ilusiones y los sueños- cuando no son los delirios- que provocan los “cambios y las “mejoras” del hermano del Dictador Máximo en ciertos círculos políticos latinoamericanos. Ya no hablo de los círculos económicos, esperando con ansias la inauguración de un nuevo mercado.
Como nadie quiere entamar una RESISTENCIA activa y determinada contra el castrismo, por miedo y porque 10 millones de seres humanos de una isla no tienen ninguna importancia en la mundialización repleta de asalariados, pues se complacen con la dictadura castrista y mucho más cuando esta les promete futuras maravillas. Los “cambios” de la dictadura castrista son precisamente los que necesitábamos, nos dicen los políticos pragmáticos de estos nuevos tiempos. Basta con darle de comer- un poco- a la población cubana, darle algunas facilidades de entrada y salida, algún bien de consumo que de todas formas no pueden consumir, y con todos estos “cambios” los futuros éxodos masivos de cubanos se acaban hacia Estados Unidos o México. Con los “cambios” actuales del castrismo y los que promete en el futuro estamos tranquilos para algunos años en las costas mexicanas. Y sobre todo no vendrán los castristas y sus socios “bolivarianos”, la quinta columna, a perturbar y desestabilizar el país y la región con grupos, grupitos y activistas extremistas de izquierda. La tranquilidad tiene un precio. El precio: el pueblo cubano.
Para que darle mas vueltas al tema? Cuba está tomando, según parece, el camino de China, una dictadura comunista de mercado. Con esto todo el mundo está satisfecho, y los cobardes y los flojos mucho más. Lo mas probable es la completa tragedia que estos análisis ineptos provoquen en el futuro. Si no hubiera sido por la maestría política del colombiano Alvaro Uribe, una guerra ya hubiera estallado en toda la región, promovida y deseada a gritos por los post-castristas “bolivarianos”.
Lo que no entienden los políticos demócratas de la zona es algo sencillo: mientras que el castrismo siga vivo en Cuba, con o sin capitalismo, será un peligro constante para toda Latinoamérica.
No podemos sacrificar mas generaciones, ni en Cuba, ni en America latina, ha llegado la hora de enfrentarse a nuestros miedos y perezas.
RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
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