Opinión
El instrumento idóneo
Con la vuelta a la Posición Común, la UE recuperaría la confianza de la disidencia y su posición en el escenario cubano.
Al régimen cubano le fascina tener relaciones hostiles con algunos Estados. Necesita enemigos externos, imaginarios o reales, para justificar su atrincheramiento permanente. El ambiente de distensión no parece ser el preferido, por lo menos para el más allá de sus fronteras. Esta realidad, carente de sentido común, hace difícil deducir cuándo se le ha propiciado un varapalo diplomático o cuándo se ha salido con la suya.
Partiendo de dicha premisa, difícilmente el levantamiento de las medidas europeas pueda interpretarse con seguridad como una victoria para La Habana. Las sanciones no se aplicaban. Por ejemplo, los disidentes ya no eran invitados a las fiestas de las embajadas. Pero aunque no se aplicaban, existían en el papel, contradicción que permitía al régimen mantener su lucha retórica contra la Unión Europea (UE) mientras las acciones de ésta no ofrecían resultados concretos.
Además, si el levantamiento hubiera sido lo realmente deseado por La Habana, la respuesta que dio al generoso gesto diplomático de la UE no confirmaría dicha hipótesis: Fidel Castro les acusó de hipócritas y esa misma semana reprimieron a varios disidentes.
Es cierto, que junto a los desaires, desde la Isla también se escucharon cantos de victoria, lo cual forma parte de su ambigua estrategia, que implica escenificar que se ha salido con la suya y así sembrar la duda sobre si se ha actuado correctamente. Nada nuevo para quien cataloga como triunfo pírrico el de sus adversarios y exalta como victoria moral sus propios fracasos.
El éxito del régimen
La verdadera victoria diplomática del régimen fue lograr desincentivar el apoyo de Europa hacia los demócratas de la Isla. En términos realistas, las medidas fueron eliminadas, porque desde hacía cuatro años, salvo honrosas excepciones, se venía deteriorando el nivel de compromiso de los gobiernos europeos con la oposición y por el cambio en Cuba. Por esa misma razón, en el año 2005 habían sido "congeladas". La cuestión es más profunda.
Ello debe hacer pensar que el motivo de decepción o de preocupación no debería ser el tema de las sanciones, sino la desidia a la hora de aplicar en toda regla la Posición Común sobre Cuba, definida por el Consejo de la Unión Europea en 1996 (Diario Oficial Nro. L 322 de 12/12/1996 p. 0001-0002).
La Posición Común: el camino
La Posición Común es clara cuando dice: "El objetivo de la UE en sus relaciones con Cuba es favorecer un proceso de transición hacia una democracia pluralista y el respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales…". Ninguna de estas palabras se presta para interpretaciones ambiguas, tampoco está dicho mediante vacíos clichés comúnmente utilizados (el más común: "las relaciones buscan estrechar los lazos de amistad entre los pueblos"). El objetivo de las relaciones UE-Cuba, según la Posición, es inequívoco: favorecer la transición hacia la democracia.
También considera que alcanzar una plena cooperación con La Habana "dependerá de las mejoras en el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales…".
Según el documento, para lograr su propósito principal, la Unión Europea realizará las siguientes acciones:
-Intensificará el diálogo con las autoridades cubanas y con todos los sectores de la sociedad cubana, a fin de alentar el respeto de los derechos humanos, así como avances concretos hacia una democracia pluralista.
-Recordará a las autoridades cubanas, tanto en público como en privado, las responsabilidades fundamentales respecto a los derechos humanos, en particular la libertad de expresión y asociación.
-Alentará la reforma de la legislación nacional en lo referente a los derechos políticos y cívicos, incluido el código penal cubano, y por consiguiente, la supresión de todos los delitos políticos, la liberación de todos los prisioneros políticos, y el final del hostigamiento y de las medidas represivas respecto de los disidentes.
-Evaluará la evolución de la política interior y exterior cubana, teniendo en cuenta la ratificación y cumplimiento de los convenios internacionales sobre los derechos humanos.
Restaurar la confianza
La confianza de los opositores hacia la UE atraviesa en estos momentos niveles bajos. La actual situación no favorece ni a los demócratas cubanos ni al prestigio de la UE como defensora de los derechos humanos en el mundo. La imagen que Europa trasmite refleja tanta debilidad, que eclipsa su pretendido interés por demostrar autonomía ante la política norteamericana hacia la Isla.
La vuelta comprometida a la Posición Común es una obligación moral, una forma concreta de ayudar a reconstruir la confianza y una manera de posicionarse seriamente en el escenario cubano. Como hemos visto, esta no contiene respuestas coyunturales —fáciles de negociar su levantamiento—, sino un marco de acción exigente con principios y valores que deben regir las relaciones con el régimen. Es el instrumento idóneo para trabajar con una Cuba que vive momentos muy especiales.
© cubaencuentro

15 Comentarios
15 por Eduardo Perez Bengochea (Usuario no autenticado) 14/08/2008 9:40
Digg it del.icio.us EDUARDO PEREZ BENGOCHEA: El plazo europeo a Cuba
Contrario al sentimiento de frustración que dejó en sectores de la disidencia interna y el exilio la decisión de la Unión Europea (UE) de levantar las sanciones contra Cuba el pasado junio, el texto de las Conclusiones del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de ese bloque es más fuerte y efectivo que cualquiera de las medidas cosméticas anteriores, las cuales habían sido ya temporalmente eliminadas.
Empecemos por aclarar que muchos en Cuba y en el exilio no han leído el texto final suscrito por los cancilleres europeos, pues la UE no ha publicado todavía la versión oficial en español, como había sucedido en años anteriores. Hasta ahora la versión oficial ha aparecido solamente en inglés.
El proceso de aprobación del documento estuvo marcado por una extraña e inédita coincidencia: parte del texto que se refiere a la liberación de todos los presos políticos fue misteriosamente eliminada y solamente reincorporada antes de su emisión oficial, cuando un alerta diplomático de la delegación sueca notó la alteración del original. Según la información oficial de la UE, la omisión ocurrió involuntariamente por ``un fallo técnico''.
Para hacer más intrincado este juego de equívocos, la prensa internacional tampoco destacó los detalles del texto, sino primordialmente insistió en que las sanciones diplomáticas europeas se habían levantado.
Fidel Castro sí se dio cuenta de la magnitud y trascendencia del texto al calificarlo de''despreciable''. Las claves del ''desprecio'' del ahora ''consultor en jefe'' del gobierno cubano son las siguientes:
• La continuidad del diálogo de la UE con el régimen cubano aparece condicionada en el último párrafo del texto al cumplimiento de la liberación de todos los presos políticos, la inspección de las cárceles cubanas por organizaciones humanitarias internacionales, el cumplimiento de los pactos de derechos políticos y civiles firmados por el canciller cubano Felipe Pérez Roque ante Naciones Unidas y el respeto y cumplimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Todo esto antes de la revisión de la política de la UE hacia Cuba, a más tardar en junio del 2009.
• Por primera vez la UE reconoce a la oposición interna como democrática (a lo largo de todo el texto) lo cual le da legitimidad internacional.
• El documento exige que en cada visita de alto rango de funcionarios europeos a Cuba se incluyan también contactos con la oposición democrática.
Por otra parte, España y los otros 26 miembros que componen la UE sí levantaron permanentemente las sanciones diplomáticas y le ofrecieron un año de gracia a los Castro-Cuba para cumplir con el respeto de los derechos humanos de todos los cubanos y el progreso hacia la democracia. De no ser así, se acabará el diálogo, según indica el párrafo final de la declaración.
El régimen ha dado múltiples indicaciones en los meses recientes de que mantendrá la represión contra quienes reclamen el cumplimiento de los más elementales derechos ciudadanos dentro de Cuba. Esta persistencia represiva ya forzó al canciller francés Bernard Kouchner a llamarle la atención a La Habana a nombre de Francia y la UE a principios de julio.
El período de gracia pudiera incluso reducirse a menos de un año, pues la República Checa tomará la presidencia de la UE del 1 de enero al 30 de junio del 2009. Existe un precedente significativo por parte de los checos, quienes en enero del 2005 llamaron a una reunión de emergencia para discutir el tema de Cuba ante el Consejo Europeo, a instancias del gobierno español, seis meses antes de la revisión anual.
La República Checa pudiera hacer lo mismo en enero del 2009, si así lo estima pertinente. El 1 de julio del 2009 la presidencia cambiará a manos de Suecia.
En esencia, considero que en pocos meses quedará demostrado que el verdadero triunfo de este foro fue de las diplomacias checa, sueca, danesa y alemana (Dinamarca y Alemania sumados a última hora) al condicionar cualquier diálogo al cumplimiento de lo que exigen las Conclusiones de la UE.
España está en una posición muy difícil para demostrar con hechos lo que por años ha proclamado sólo de palabra: que el apaciguamiento traerá la democratización y el respeto de los derechos humanos en la isla. El incremento de la represión castrista a pocos días de que se publicaran las Conclusiones contradice hasta ahora la premisa de la posición española y pone al descubierto la vergonzosa conducta de permisibilidad al régimen cubano basada en falsas expectativas y engaños.
España también es firmante de esas Conclusiones y debe de ser consecuente con su cumplimiento. La oposición democrática cubana está reclamando ante las embajadas europeas en La Habana el cumplimiento de lo estipulado en el texto, poniendo énfasis este semestre en la sede diplomática de Francia por ocupar ese país actualmente la presidencia de la UE. El exilio cubano debe hacerles llegar a los países que componen la UE un similar y constante reclamo.
A fin de cuentas, el mercado del sur de la Florida es mucho mayor para las exportaciones europeas que el pequeño mercado de Cuba. Ya es hora de ponernos de acuerdo y forjar la gran nación cubana, todos los cubanos de la isla y la diáspora. Una Cuba débil y fragmentada no puede imponer el respeto que merece. Los intereses de la nación cubana tendrán que ser tomados en cuenta si se trabaja duro, constante y coordinadamente.
14 por Un pobre iletrado en el mundo de los académicos (Usuario no autenticado) 09/08/2008 19:20
A mi no me costaría nada suscribir todas y cada una de las cosas que algunos dicen sobre la última resolución.
No tengo nada en contra de esa resolución, y en todo caso, a diferencia de muchos yo creía que eliminar esas medidas era ni fu ni fa, porque no se estaban aplicando; por ello, tampoco entendí la reacción de la oposición.
Ahora, si se fijan lo que el autor dice es que, el instrumento que hay que aplicar es la Posición Común del 96 (vigente), la cual es exigente y difícil eliminar a diferencia de estas medidas y resoluciones posteriores. Es más, la Posición Común es el marco de todo lo otro que se hace o puede hacer sin que necesite la "aprobación" del conjunto o de España.
Ahora, para que vean lo que es no leer lo que los demás dicen: la última resolución está escrita casi en lo mismos términos de la Posición Común.
Aunque hay una diferencia, la Posición implica/ordena para los estados un "hacer" y no es un desafío retóricamente amenazante –dentro de un año o antes nos veremos las caras- para dar a entender que se hará algo -por cierto del cual se han agarrado algunos para dicir que la UE siiiiiii que siiiii- . Al final es la misma dinámica de las sanciones y la retórica.
Lo tengo claro, no hacen falta resoluciones ni amenazas… Qué todos los estados cumplan lo que firmaron en 1996.
13 por Jorge J (Usuario no autenticado) 09/08/2008 8:20
Es cierto que la última resolución tiene algunas exigencias, pero para qué más exigencias si lo que tienen que cumplir está escrito desde el 1996. Más de lo mismo.
12 por Alfredo Jordan (Usuario no autenticado) 07/08/2008 10:40
Tienes razon manso. Los Estados Unidos tienen bien clara la importancia de las libertades del individuo y el comercio. Ellos estan alertas sobre la acumulacion de poder en sus burocracias y por activamente participan en la eleccion de su gobierno. No importa que sean rudos, groseros, incultos a los ojos de los sofisticados europeos intelectuales, cada americano tiene bien claro el ideal de que cada individuo es el dueno de su destino, no el estado y su pasion por el pais esta basado en mantener ese ideal.
11 por Part Time (Usuario no autenticado) 07/08/2008 10:40
Buen análisis, Y, buen optimismo ligado con realismo del bueno.
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