Una crisis y tres preguntas
«El liberalismo se enfrenta a un desafío interesante»
Jorge A. Sanguinetty, presidente de la consultora DevTech, y Oscar Espinosa Chepe, economista independiente, analizan la situación económica mundial.
1. ¿Dónde está exactamente el origen de la crisis económica actual? 2. Fidel Castro y Hugo Chávez no han ocultado su "felicidad" por la crisis económica mundial. Predicen, otra vez, el fin del capitalismo. ¿Qué sucede con este sistema? 3. El "rescate financiero" de Washington supone una de las mayores intervenciones estatales de la historia. ¿Es una derrota del liberalismo o una refundación del sistema capitalista? |
Jorge A. Sanguinetty:
La crisis se origina en una combinación de factores. Los más importantes son un exceso mundial de ahorros buscando dónde ser invertidos, en lugar de estar ociosos, y una caída inesperada de los precios de los bienes raíces, principalmente viviendas, en EE UU. Para poder invertir y absorber los ahorros, los bancos hipotecarios bajaron los requisitos de calificación para los solicitantes y acabaron dando préstamos a personas que más tarde no podían pagar las mensualidades. Esto comienza una reacción en cadena o caída de las fichas de dominó, porque las hipotecas que se daban se "empaquetaban" en acciones que se vendían a otros inversionistas en EE UU y otros países.
Esto afecta a muchos países porque los ahorros vienen de muchos de ellos, al igual que las inversiones que sus bancos, instituciones e individuos hicieron en instrumentos cuyo valor dependía de las hipotecas que ahora no se están pagando. Esta es una explicación muy escueta en función de la brevedad. El problema es complejo y merece más explicación.
Preguntar qué está pasando con el capitalismo por esta crisis financiera es cómo preguntar qué está pasando con la atmósfera cuando hay una tormenta, y vaticinar que la atmósfera va a desaparecer porque hay tormentas es una tontería.
La mera existencia del sector financiero es una muestra de avance de una economía basada en libertades individuales, pero esto no evita que haya ciclos económicos que son parte de la naturaleza de las sociedades dominadas por un Estado de derecho.
Lo que esta crisis financiera pone de manifiesto (todavía no ha contagiado a la economía real, sólo al sector financiero, aunque amenaza) es que, aunque la avaricia puede ser una especie de motor de progreso en una sociedad con un cierto grado de organización, es un arma de doble filo; en este caso hubo excesos que pasaron desapercibidos por los organismos reguladores, a pesar de que había indicios de los mismos (demasiado dinero prestado a personas que no podían pagar los plazos por sus viviendas).
Para no alegrarse tanto…
Castro y Chávez viven del capitalismo de otros, aunque ellos lo impiden para sus ciudadanos. La URSS se salvó en la Segunda Guerra Mundial gracias al capitalismo, que pudo armarla para enfrentarse a Hitler. Y China, Vietnam y otros han acudido al capitalismo, aunque sea de manera parcial, para salir de la miseria y el atraso crónico. El capitalismo, como lo conocemos, no es perfecto y está basado en el comportamiento humano, que tiene un componente de egoísmo.
Si la crisis financiera contagia a la economía real, todos los países sufrirán en diversos grados. Cuba, por ejemplo, tendrá menos remesas y turismo, y los precios del níquel y de los productos que exporta, caerán. Venezuela verá el precio del petróleo descender, al igual que sus exportaciones. De hecho, una crisis económica profunda puede poner en peligro a los gobiernos de Castro y Chávez. Si yo fuera ellos, no me alegraría tanto.
Sin duda que el rescate gubernamental sacude la noción de la capacidad auto-reguladora de los mercados, pero en este caso el gobierno de EE UU está tratando de funcionar como un prestamista de último recurso. Pero esto sólo lo puede hacer con el dinero de los contribuyentes, que a su vez tienen una capacidad generadora de ingresos gracias al sistema capitalista.
Al fin y al cabo, el dinero (si se acaba prestando o usando) se utilizaría bajo la expectativa de ser una inversión pública que se acabaría pagando con creces gracias al poder de la economía.
Como toda tormenta, la crisis actual es indeseable. Es obvio que en sus formas de expresión ideológica, dogmática o fundamentalista, el liberalismo clásico se enfrenta a un desafío interesante; pero no tanto si se analiza desde un punto de vista científico. Un estudio somero de la evidencia empírica disponible muestra que el modelo liberal clásico es el que más prosperidad y justicia social ha traído a los países que han logrado montarlo, aun con sus muchas imperfecciones.
Ni la prosperidad ni la justicia social han sido para todos, ni el sistema se ha librado del ciclo económico ni de crisis como esta. Queda mucho por progresar dentro de este "modelo". Si nos enfermamos, no hay por qué concluir que hay algo malo con nuestra anatomía y fisiología. Lo que hay que hacer es curarse. Ese es el desafío.
El sistema de libre mercado resuelve muchos problemas y evita que una sociedad caiga en la indigencia, como lo ha hecho Cuba. Pero esto no quiere decir que sea perfecto. El sistema nunca será mejor que los seres humanos que lo sostienen y lo hacen funcionar. Me atrevería a decir que, en este caso, hubo una falla ética de dimensiones epidémicas, un fenómeno social importante que, por su parte, puede afectar el funcionamiento de las economías y las sociedades en general.
Oscar Espinosa Chepe:
El surgimiento de esta crisis se debe fundamentalmente a concepciones económicas erradas, que han promovido la desregulación de los procesos económicos, en especial en el aspecto financiero. Desde hace tiempo, muchos economistas han señalado los peligros de esta política, implantada con mucha fuerza desde los años de la administración de Ronald Reagan como fórmula maravillosa para promover el desarrollo.
Así, se han otorgado descontroladamente créditos, sin tener en cuenta las debidas garantías para su recuperación. Paralelamente, en años recientes, los déficit fiscal y comercial de Estados Unidos crecen incesantemente sin medidas para controlarlo. Se pensó que el mercado por sí mismo se regularía automáticamente, bajo el concepto de una especie de darwinismo económico. Ello ha dado por resultado la actual crisis y la paradoja de que los sustentadores de esta doctrina sean salvados ahora por el Estado con los fondos de los contribuyentes.
Esta crisis, que repite muchos de los efectos presentes en situaciones similares anteriores, tiene también sus características propias, pues se desarrolla en un mundo muy interconectado, por lo cual sus efectos nocivos se reproducen en todo el planeta, y no se puede hablar sólo de una crisis norteamericana, sino de una crisis global.
Hay que recordar que el concepto de que el mercado todo lo resolvía no sólo triunfó en Estados Unidos, que hoy genera el 25,5% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial a precios de mercado, sino también fue implantado, con variantes, en la mayoría de los países.
Es de esperar que las rectificaciones a esta fallida política no sólo se ejecuten en Estados Unidos. Resulta indispensable que de esta negra experiencia salgan concertaciones globales, que permitan un control y una supervisión más efectiva de los flujos económicos, financieros y comerciales.
Como demuestran las cifras macroeconómicas, el movimiento de las bolsas y los precios de las materias primas, entre otros elementos, esta crisis afectará a todos los países. Los daños serán especialmente severos para aquellos con economías más endebles y sin reservas, entre ellos Cuba. Por ello es absurda la complacencia de algunos líderes como Fidel Castro y Hugo Chávez.
Venezuela, Cuba y el precio del petróleo
En el caso de Cuba, con una crisis profunda de 20 años, que ha arrasado toda la sociedad, ahora complicada por el azote de dos fortísimos huracanes, la crisis internacional constituye un factor negativo adicional. En términos prácticos, ya se aprecia la caída de los precios del níquel, principal producto de exportación, cerca del 60% de las ventas totales al exterior en 2007. Pero podría añadirse la abrupta disminución del turismo, debido al deterioro de los mercados emisores de visitantes, así como un radical descenso de las remesas, lo cual ya se observa en otros países latinoamericanos.
Sin embargo, podría producirse otro fenómeno más terrible que el deterioro de los ingresos anteriormente mencionados. Sería la caída en picado del precio del petróleo a causa de la ralentización de la economía mundial, que afectaría sensiblemente la colaboración económica con Venezuela, país esencialmente dependiente de los ingresos por ese concepto. Si la cooperación venezolana cesara o disminuyera, sería desastroso y produciría un cataclismo aún mayor que la pérdida de las "ayudas" del bloque soviético a finales de los años ochenta.
El rescate financiero de Washington es una tremenda derrota de una doctrina basada en que el mercado resolvía todo, y que pugnaba por reducir el Estado a la mínima expresión. Esta derrota equivale a la sufrida por las concepciones estatistas, caídas con el Muro de Berlín. Ambas doctrinas extremistas han demostrado ser inviables y contrarias al desarrollo sustentable. En modo alguno esto significa que el mercado y la competencia deban proscribirse. Son herramientas indispensables para el avance económico, que con un manejo racional, alejado de concepciones fundamentalistas, brindan resultados excelentes.
Sin embargo, como la experiencia indica y muchos especialistas han demostrado, esas categorías económicas necesitan control y supervisión en marcos legales adecuados. Hoy, con las complejidades de la globalización, es más cierto que nunca, por lo que la tarea de refundar el sistema económico internacional tiene que verse integralmente a escala planetaria. Se requieren políticas del tipo New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt, pero adaptadas a las nuevas condiciones.
Importantes organizaciones internacionales como Naciones Unidas y entidades especializadas como el FMI, el Banco Mundial, entre otras, son más necesarias hoy, pero con una visión más amplia de acuerdo con las condiciones del siglo XXI. Por supuesto, esto no puede limitarse a las cuestiones meramente económicas, sino resulta indispensable una visión más integradora sobre los problemas medioambientales; el hambre y la miseria que afectan extensas regiones; la corrupción, la inestabilidad social y el terrorismo, fenómenos todos muy relacionados con la problemática económica.
© cubaencuentro
16 Comentarios
16 por Alejandro Lorenzo (Usuario no autenticado) 04/10/2008 17:40
Seria esclarecedor traer a la memoria que el gobierno chino o el Banco Central de ese país, por cierto comunista o capitalista de estado, para otros, tiene 400. 000 millones de dólares en Fannie Mac y Freddie Mac ambas agencias hipotecarias que ahora USA nacionalizó en septiembre.¿ Le devolveremos a los Camaradas chinos ese dinero que ahora controla el gobierno americano o se le propina un tablazo usando el mejor lenguaje de la picaresca criolla. Quizás seria una buena idea que las 40 mil casas y condominios fantasmas de la gran Miami fueran alquiladas a los rojos capitalistas del gigante asiático. Al menos tendremos algo de verdura.
15 por Alejandro Lorenzo (Usuario no autenticado) 02/10/2008 9:20
A veces pienso que ciertos cubanos tienen vocacion masoquista, en Cuba recibieron y reciben la paliza del totalitarismo neo stalinista sin chistar y en la gran potencia mundial, donde el capitalismo es el paraiso que el planeta debe seguir su ejemplo, tratan de defernderlo como la ultima gran ilusion que les queda en sus vidas. Es comprensible, nadie quiere aseptar que no existe ni un rayito de luz en la tumba que ellos concientes o no han cavado. Nadie quiere morir asfixiado por el cumulo de barrabasadas cometidas por los poderosos, por los que aspiran hacerlo y por los han quedado inertes en espera de que ocurra un milagro que los convierta en ciudadanos mas o menos dignos de una gran potencia.
Pero mostremos algunos de los ladrillos de arcilla que provocaron un desastre que va en progreso en este sistema.
En el discurso de la Casa Blanca del 23 de septiembre, George W. Bush explicaba el porqué había abandonado su política de « dejar las manos libres » y por qué proponía un amplio plan de rescate por el estado de los bancos de negocios que se ven enfrentados a pérdidas enormes debidas a sus maniobras en los mercados y a su especulación. Dijo que la economía era como un castillo de naipes constituido por deudas fiduciarias, que podía derrumbarse en cualquier momento y paralizar toda la economía a no ser que el gobierno interviniera inmediatamente con su plan de rescate de 700 mil millones de dólares. Los politicos de ambos partidos, los economistas como el senor economista Sanguinetty donde estaban, como es posible que se halla bajado del caballo ya al borde del abismo. Ese discurso del presidente continuador del maravillo otro presidente R Regan, me recuerda a unos policias que vieron a un pobre tipo con un palo de escoba y creyeron que era un fusil y ametrallaron la casa dando muerto a toda la familia, luego se excusaron y hasta fueron a llorar al entierro de las victimas arrepentidos de su equivocación. Pero como pueden explicar los apologista del neoliberalismo que Estados Unidos tiene una economía en que la deuda alcanza la astronómica cifra de 53 000 miles de millones de dólares.
No se donde habita el senor Sanguineti quizas en Coral Gable o Brikell da igual, posiblemente por lo menos ha pasado por estas dos areas y me pregunto si nunca se alarmó de la orgía de especulación en el sector de la construcción que durante mucho tiempo se fue forjando y que tubo un cómplice silencio, con los argumentos delirantes de que iban a ser habitados por millonarios no sé de dónde, que traerían desarrollo y bienestar. Pues ahí estan esas ciudades fantasmas propias del cine apocalíptico de Hollywood. No vive nadie, las tiendas quebradas, vacías, y lo peor, qué se va hacer con ellas, ¿demolerlas?, ¿vendérsela a la clase media ahogada por las deudas y los impuestos, prestarla, resucitar el plan 8 y facilitarlas a más de un millón de personas que en los Estados Unidos perdieron sus viviendas, darla a las familias acorraladas que en el 2007 no recibieron ayuda de emergencia alguna y se les dijo que las leyes del “mercado” no podían permitir tal intervención del gobierno y que, además, el dinero escaseaba para ayudarles. Trasferir a mas de 250 000 personas que sobrevivieron al huracán Katrina y que viven ahora en una especie de exilio formando una Diáspora dentro de Estados Unidos. y que la mayor parte de los fondos federales mandados a Nueva Orleans fueron utilizados para los hoteles, loscasinos o los barrios ricos o turísticos.
Seria prudente si es que vale la pena, ver la nueva modalidad de vivienda en la gran potencia mundial , casa de campaña, si, miles y miles de ciudadanos viven en casa de campaña en todo el sur de Estados Unidos.
No es Wall Stret y sus financieros lo importante en esta crisis , porque si así fuera, hay bastantes pisos para que estos despilfarradores del heraldo del pueblo americano comiencen a tirarse, lo que preocupa es los millones de trabajadores que han perdido sus trabajos y que durante decenios la política ha sido deslocalizar las fábricas, destruyendo los sindicatos y rebajando constantemente los salarios e inyectando también constantemente cada vez más deudas y capitales ficticios (o deuda “tóxica” como ahora se suele decir) en la economía.
No creo que resumir la agonía de un sistema empantanado es un simple error humano, o imperfecciones fáciles de corregir, o prestarle mucha atención a modo de contrapeso a la debacle, alas idioteces que pueden decir Chaves y el doctor Frankestein.
14 por Rene Grave de Peralta (Usuario no autenticado) 02/10/2008 9:20
Primero que nada, aunque gran parte del problema son los prestamos a la gente que no eran buen riesgo, tambien muchas, pero muchas personas que si tenian muy buenos recursos y normalmente eran un buen riesgo, se volvieron en mal riesgo por querer superar sus buenas casotas, cambiandolas por palacios. Tambien mucha de esa gente se compraron una, dos, tres y mas casas hipotecando sus futuros en busca de ganancias que parecian faciles. A los pobres los embutieron, pero esa gente de recursos no son victimas de ignorancia, solamente de la vanidad y la avaricia.
Este es un problema tipico de las democracias. La gente tiene la libertad de actuar como tal quieran. Tienen el derecho de gastar y gastar y arriesgarse. Tienen el derecho de elegir a politicos que les dicen que esta bien, gasta todo lo que quieras y no te preocupes que le debemos dinero a las cien virgenes y que el deficit comercial sigue subiendo astronomicamente anualmente. Tienen el derecho de creer en una "economia del consumo" y la religion del "mercado libre" sin rugulaciones ningunas. Pero al tiempo la realidad se presenta y le da una buena bofetada al pueblo y se le presta mas atencion a la humilde matematica y de pronto se entiende que 0 + 0 = 0 y no 4.
Los Estados Unidos van a pasar un mal rato ahora, pero se recuperara y possiblemente mejor que nunca. Mientras tanto, Cuba y casi seguro Venezuela y otros se veran peor cada dia aunque tengan toda esa riqueza en petroleo y materias primas porque sus systemas politicos y economicos a largo plazo, son inferiores.
13 por Alfredo Jordan (Usuario no autenticado) 02/10/2008 9:20
En 1999, Bill Clinton instruyo a Fannie Mae Corporation relajar créditos a minorías sociales y aquellos que tuvieran bajos ingresos.
Fannie Mae y Freddie Mac son corporaciones financiadas con fondos del gobierno federal. Estas corporaciones no pagan impuestos y sus pérdidas son garantizadas por el dinero público.
El bailout de estas corporaciones, principales causantes del colapso del crédito esta estimado en mas de 1.3 trillones de dólares.
Fannie Mae y Freddie Mac, no prestan dinero al público sino a bancos privados como secundarios revendedores. Estas corporaciones no pagan ni impuestos ni son supervisados por los comités de finanzas del gobierno federal. Esto facilita a estas mencionadas corporaciones el solicitar préstamos internacionales con bajos intereses respaldados por el Gobierno federal de los Estados Unidos.
Los miembros del ejecutivo de estas corporaciones así como sus inversionistas privados reciben pagos de las ganancias de estas corporaciones. Estas corporaciones fueron creadas por el Nuevo Deal de Franklin Delano Roosevelt, para aliviar el mercado de préstamos a nuevos propietarios de hogares. Buena idea de los ingenieros sociales con el dinero publico.
Por su parte, los bancos fueron instruidos en agrandar préstamos a gentes con pobre crédito, en especial hispanos y negros, quienes incrementaron sus compras en un 87 por ciento anual.
Fannie Mae y Freddie Mac son corporaciones fuera del escrutinio federal a pesar de la insistencia del senado en el 2005 pues se habían detectado mas de 4.5 billones en errores y sus deudas combinadas representaban el 46% de la deuda federal.
Esta burbuja exploto gracias al incremento de la tasa de intereses del Federal Reserve, no al mercado en si.
Los gobiernos en su incesante interferencia con las fuerzas de mercado para implantar sus teorías de ingeniería social ( en este caso ayudar a las minorías en adquirir un standard de vida similar a la del ciudadano norteamericano y al mismo tiempo ayudarse políticamente a favor del partido Demócrata) son las causas de este problema.
El bailout no tiene nada que ver con el neo-liberalismo u otros ismos que invente este autor sino con la consistente mediación en asuntos económicos. Si los gobiernos tuvieran a su cargo la administración del desierto del Sahara, a corto plazo tendríamos escasez de arena.
La caída del precio del barril de petróleo es resultado de la caída de la demanda aun cuando su precio actual es aun artificial, gracias al Cartel OPEC quienes poseen el monopolio de producción actual. Este precio refleja en parte las nuevas estrategias tecnológicas en la industria automovilística, exploración de nuevos yacimientos en Brasil y Estados Unidos, más la inversión constante en fuentes de electricidad alternativas.
Si un gobierno estuviera a cargo del desierto del Sahara, tendríamos escasez de arena.
12 por Alfredo Jordan (Usuario no autenticado) 02/10/2008 9:20
Una vez mas Washington se las arregla en culpar el mercado.
En 1999, Bill Clinton instruyo a Fannie Mae Corporation relajar créditos a minorías sociales y aquellos que tuvieran bajos ingresos.
Fannie Mae y Freddie Mac son corporaciones financiadas con fondos del gobierno federal. Estas corporaciones no pagan impuestos y sus pérdidas son garantizadas por el dinero público.
El bailout de estas corporaciones, principales causantes del colapso del crédito esta estimado en mas de 1.3 trillones de dólares.
Fannie Mae y Freddie Mac, no prestan dinero al público sino a bancos privados como secundarios revendedores. Estas corporaciones no pagan ni impuestos ni son supervisados por los comités de finanzas del gobierno federal. Esto facilita a estas mencionadas corporaciones el solicitar préstamos internacionales con bajos intereses respaldados por el Gobierno federal de los Estados Unidos.
Los miembros del ejecutivo de estas corporaciones así como sus inversionistas privados reciben pagos de las ganancias de estas corporaciones. Estas corporaciones fueron creadas por el Nuevo Deal de Franklin Delano Roosevelt, para aliviar el mercado de préstamos a nuevos propietarios de hogares. Buena idea de los ingenieros sociales con el dinero publico.
Por su parte, los bancos fueron instruidos en agrandar préstamos a gentes con pobre crédito, en especial hispanos y negros, quienes incrementaron sus compras en un 87 por ciento anual.
Fannie Mae y Freddie Mac son corporaciones fuera del escrutinio federal a pesar de la insistencia del senado en el 2005 pues se habían detectado mas de 4.5 billones en errores y sus deudas combinadas representaban el 46% de la deuda federal.
Esta burbuja exploto gracias al incremento de la tasa de intereses del Federal Reserve, no al mercado en si.
Los gobiernos en su incesante interferencia con las fuerzas de mercado para implantar sus teorías de ingeniería social ( en este caso ayudar a las minorías en adquirir un standard de vida similar a la del ciudadano norteamericano y al mismo tiempo ayudarse políticamente a favor del partido Demócrata) son las causas de este problema.
El bailout no tiene nada que ver con el neo-liberalismo u otros ismos que invente este autor sino con la consistente mediación en asuntos económicos. Si los gobiernos tuvieran a su cargo la administración del desierto del Sahara, a corto plazo tendríamos escasez de arena.
La caída del precio del barril de petróleo es resultado de la caída de la demanda aun cuando su precio actual es aun artificial, gracias al Cartel OPEC quienes poseen el monopolio de producción actual. Este precio refleja en parte las nuevas estrategias tecnológicas en la industria automovilística, exploración de nuevos yacimientos en Brasil y Estados Unidos, más la inversión constante en fuentes de electricidad alternativas.
Si un gobierno estuviera a cargo del desierto del Sahara, tendríamos escasez de arena.
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