viernes 22 de agosto de 2008 4:34
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El mejor actor del siglo XX

Castro despertó a los cubanos con un sueño y los abandona con una pesadilla.

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Fidel Castro

Fidel Castro.

Fidel Castro, a cincuenta años de su arribo al gobierno, se ha jubilado de presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Pero en la carta de dimisión no menciona su cargo de secretario general del Partido, el puesto más decisivo en la estructura de poder de un régimen comunista. ¿Significa esto que se fue pero no se va? Desde que delegó en su hermano Raúl, hace año y medio, en Cuba todo ha permanecido inmutable. Y nada ha de moverse en la Isla mientras Él, el Supremo, pueda hablar por teléfono.

Si a un dictador se le mide la categoría "profesional" por el alcance de su poder y la duración de su mandato, a Fidel Castro no se le puede calificar de mediocre: ha estado medio siglo haciendo lo que ha querido con Cuba y los cubanos y, además, influyendo en la política internacional desde el pequeño país que lo padece. Trágica ha sido para los cubanos la altísima calidad de Castro como profesional del totalitarismo, calidad debida a su admirable astucia política y a su total falta de escrúpulos.

Cuando estaba en la Sierra Maestra y cuando se estrenaba como gobernante, su ideario, contenido en el Programa del Moncada y en sus soflamas de entonces, era el de un socialdemócrata. Después se declaró marxista-leninista y se alió con la Unión Soviética, y a partir de ese momento condujo la revolución hacia el estalinismo. La Unión Soviética lo respaldó económica y militarmente, garantizándole la existencia del modelo totalitario que le ha permitido practicar sin limitaciones el caudillismo de izquierda que con tanto éxito mediático ha venido protagonizando.

Castro jamás se ha equivocado en su contra. Quiso ser el dueño del país y lo consiguió sin cometer ni un solo error. Lo más dañino para Cuba de cuanto ha hecho es haber establecido un sistema rigurosamente autocrático, en el que su voluntad ha sido la primera y la última instancia de poder. Así, la inteligencia y la iniciativa personal del ciudadano, o sea, la fuerza creadora de la nación, quedó abducida por el líder omnímodo, cuyo nombre ha llegado a fundirse simbólicamente con el del país. No olvidemos la aberración, mundialmente generalizada, de que discrepar de Castro significa situarse contra Cuba. Por supuesto, un régimen de estas características sólo se construye mediante el falseamiento de la realidad, la divinización del adalid y la coacción sin límite.

Con y sin Castro

Por el mundo circula la creencia de que hay dictadores malos, como Pinochet, porque son de derecha, y dictadores buenos, como Castro, porque son de izquierda, y esta tontería forma parte del conjunto de factores que determinan la tibieza con que la comunidad internacional ha reaccionado ante la violación de los derechos humanos en la única nación con dictadura que existe en América Latina.

Sólo cuando en Cuba se ha cometido un abuso espectacular, como el encarcelamiento masivo de opositores pacíficos en 2003 y el fusilamiento ese mismo año de tres muchachos negros que secuestraron un bote, la comunidad internacional ha reaccionado enérgicamente, hasta que al cabo de unas horas ha vuelto a fijarse más en los talibanes detenidos en la base yanqui de Guantánamo que en los demócratas presos en las infectas cárceles de "la Cuba revolucionaria".

Desde el triunfo de la revolución, es la primera vez que Castro no está visible ni ejerciendo, oficialmente, el poder. Esta novedad traza la frontera, por el momento sólo psicológica, entre un antes y un después en Cuba. Que esta frontera deje de ser un sentimiento o una expectativa y se convierta en un hecho objetivo depende de que Castro desaparezca. Sin Castro será imparable la descomposición del régimen, primera etapa del proceso de transición.

Ahora que pende sobre el sepulcro, los cubanos podemos decir que Castro nos despertó con un sueño y nos abandona con una pesadilla.

Una periodista brasileña me preguntó recientemente qué era, en mi opinión, Fidel Castro: ¿un estadista, un líder, un dictador? Le respondí sin ironía: el mejor actor del siglo XX.

34 Comentarios


24 por m. villar (Usuario no autenticado) 24/02/2008 1:00

Marcel:
Muy diáfana tu opinión del tal Darío. Qué aberración mas infame justificar a estas alturas del partido el holocausto psicológico del tirano...
Salí hace 16 años del "teatro", pero aún resuenan en mis oídos los aplausos de los "Daríos" .....


23 por jose menendez (Usuario no autenticado) 24/02/2008 1:00

hay tantos argumentos para criticar la dictadura de castro y las centenas de asesinatos que ha cometido que no debemos caer en justificar lo injustificable, no eran tres pobres muchachos los que secuestraron "un bote" eran tres personas que cometieron un delito de secuestro con amenazas sobre los rehenes para lograr su deseo de salida del pais y me da igual que sean negros, blancos o chinos, nadie tiene derecho de secuestrar a nadie y amenazar su vida para lograr sus propositos por muy loables que sean, desde luego no merecian la pena de muerte porque no habia muerto nadie y la tirania trato de dar un escarmiento con ellos, pero de angelitos nada, sino preguntenles a los que iban en la lancha entre otros dos turistas francesas que pasaron un susto de muerte, ademas estoy seguro que en estados unidos que si es una democracia hubiesen sido encarcelados un buen rato

22 por CARLOS OLIVARES BARÒ. MEX. DF (Usuario no autenticado) 23/02/2008 18:20

Ilusos los que esperan un cambio en nuestra ISLA por la "renuncia" del caudillo. Se queda el hermano que es la misma cosa o quizàs "pior". MIENTRAS dure en CUBA la presencia y la sombra de los Castro ESO nunca va a cambiar. Hay que acabar con el FIDELISM0. Ojalà y pronto se mueran los dos.Incluso, serìa bueno que primero se muriera Raùl. AY!, MI CUBA, CÒMO TE QUIERO MI CUBA!!

21 por Juan Martin Lorenzo (Usuario no autenticado) 23/02/2008 15:20

SEñOR JAVIER ESPINOSA, para responder a todas esas ridículas observaciones que usted aporta, no por su pluma y cerebro, si no por él; de otros que desconocen lo que es Cuba hoy, solo basta darse una vueltecita por esa misma Cuba del “más relevante estratega” de la mitad del siglo XX. Ciudades cayéndose en pedazos, un país en ruinas, una economía que no soporta nada. Cada una de las “propuestas novedosas e indispensables” del señor castro han sido un espantoso fracaso. Cito, para que las conozca, señor Javier Espinosa. Campos de reconcentración de opositores y gays (conocidos por UMAP). Si, como oye, campos de reconcentración. Ya no hay que ir a la época de Weyler, no a la de Hitler, la referencia es al “accidente biológico”, como muy bien usted cita, es la única frase correcta de ese “exclusivo” articulo mexicano. Continuo, la bombástica zafra de los DIEZ MILLONES que no fue de los 10 millones, el anillo de La Habana. El intento de establecer los grupos electrógenos y desconectar el sistema electro energético nacional, y la ultima aventura del “genio” : el cierre y desmantelamiento de los centrales azucareros para al año siguiente tratar de enmendarlos. Nada, que si el señor Fidel castro hubiera seguido al mando de Cuba y no hubiera tropezado con el “accidente ideológico” de su intestino perforado, ya pudiéramos estar gozando en Cuba de los “CAROS SUEñOS DE TRANSFORMACION DE LA REALIDAD”
que este señor ha hecho de por años: falta de libertad política, económica, destrucción de la propiedad personal hasta el mas mínimo detalle, supeditación de todo a los caprichos y las locuras de un idiota embestido de líder que hoy, por suerte de Cuba no puede levantar el dedo de su cama, y esperemos que cada vez lo levante menos. Lo que ha hecho castro es convertir a su propio país en una prisión, destruir los sueños de cada uno de los cubanos, tapar la boca a la iniciativa personal, atar de manos y pies a la inteligencia, crear cerebros para después cortarles la lengua, y los ojos y las manos, literalmente. Supeditar Cuba a sus sueños fantasmales globales, exportar medicina y médicos quitándoselos al país, destruir lo que el mismo intento hacer en el principio: crear una educación masiva. Hoy en Cuba maestros no hay, simples chiquillos sin experiencia y sin edad suficiente para enfrentar un claustro. Y todo eso, señor Javier Espinosa, es en base de violar las mas mínimas libertades individuales, los mas elementales derechos del hombre, y lo mas importante, los sueños esenciales que hace de la vida y existencia del hombre el elemento vital para su subsistencia. Para finalizar, si lo único que sabe de Cuba es mediante la prensa extranjera, por favor, dese una vuelta de a pie, viviendo el diario de los cubanos, o sencillamente cállese su boca.

20 por jesús mario artiles (Usuario no autenticado) 23/02/2008 15:20


sin dudas que el ineficiente en jefe tiene asegurado en esta nueva premiación de los oscar: mejor actor por su actuación en como engañar un pueblo, mejor actor secundario por la urss se fue a bolina, la escenografía de la plaza de la revolución, el monólogo más largo de la historia, el mejor guión por sus reflexiones, la banda sonora por llegó el comandante con la interpretación de carlos puebla, el mejor vestuario por su participación en el comandante en jefe (verde olivo, rombo y fusil de mira telescópica)el oscar a la mejor fotografía por el comandante en chandal, lástima que no podamos ver adios comandante cooprudición con los estudios de la parca final


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