Opinión
El mejor actor del siglo XX
Castro despertó a los cubanos con un sueño y los abandona con una pesadilla.
- Castro, el gobierno y el partido, por Marifeli Pérez-Stable
- Lo que dice la ley: ¿Cómo se 'elegirán' las máximas autoridades del país?
TEMA: Renuncia y sucesión de Fidel Castro
Fidel Castro, a cincuenta años de su arribo al gobierno, se ha jubilado de presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Pero en la carta de dimisión no menciona su cargo de secretario general del Partido, el puesto más decisivo en la estructura de poder de un régimen comunista. ¿Significa esto que se fue pero no se va? Desde que delegó en su hermano Raúl, hace año y medio, en Cuba todo ha permanecido inmutable. Y nada ha de moverse en la Isla mientras Él, el Supremo, pueda hablar por teléfono.
Si a un dictador se le mide la categoría "profesional" por el alcance de su poder y la duración de su mandato, a Fidel Castro no se le puede calificar de mediocre: ha estado medio siglo haciendo lo que ha querido con Cuba y los cubanos y, además, influyendo en la política internacional desde el pequeño país que lo padece. Trágica ha sido para los cubanos la altísima calidad de Castro como profesional del totalitarismo, calidad debida a su admirable astucia política y a su total falta de escrúpulos.
Cuando estaba en la Sierra Maestra y cuando se estrenaba como gobernante, su ideario, contenido en el Programa del Moncada y en sus soflamas de entonces, era el de un socialdemócrata. Después se declaró marxista-leninista y se alió con la Unión Soviética, y a partir de ese momento condujo la revolución hacia el estalinismo. La Unión Soviética lo respaldó económica y militarmente, garantizándole la existencia del modelo totalitario que le ha permitido practicar sin limitaciones el caudillismo de izquierda que con tanto éxito mediático ha venido protagonizando.
Castro jamás se ha equivocado en su contra. Quiso ser el dueño del país y lo consiguió sin cometer ni un solo error. Lo más dañino para Cuba de cuanto ha hecho es haber establecido un sistema rigurosamente autocrático, en el que su voluntad ha sido la primera y la última instancia de poder. Así, la inteligencia y la iniciativa personal del ciudadano, o sea, la fuerza creadora de la nación, quedó abducida por el líder omnímodo, cuyo nombre ha llegado a fundirse simbólicamente con el del país. No olvidemos la aberración, mundialmente generalizada, de que discrepar de Castro significa situarse contra Cuba. Por supuesto, un régimen de estas características sólo se construye mediante el falseamiento de la realidad, la divinización del adalid y la coacción sin límite.
Con y sin Castro
Por el mundo circula la creencia de que hay dictadores malos, como Pinochet, porque son de derecha, y dictadores buenos, como Castro, porque son de izquierda, y esta tontería forma parte del conjunto de factores que determinan la tibieza con que la comunidad internacional ha reaccionado ante la violación de los derechos humanos en la única nación con dictadura que existe en América Latina.
Sólo cuando en Cuba se ha cometido un abuso espectacular, como el encarcelamiento masivo de opositores pacíficos en 2003 y el fusilamiento ese mismo año de tres muchachos negros que secuestraron un bote, la comunidad internacional ha reaccionado enérgicamente, hasta que al cabo de unas horas ha vuelto a fijarse más en los talibanes detenidos en la base yanqui de Guantánamo que en los demócratas presos en las infectas cárceles de "la Cuba revolucionaria".
Desde el triunfo de la revolución, es la primera vez que Castro no está visible ni ejerciendo, oficialmente, el poder. Esta novedad traza la frontera, por el momento sólo psicológica, entre un antes y un después en Cuba. Que esta frontera deje de ser un sentimiento o una expectativa y se convierta en un hecho objetivo depende de que Castro desaparezca. Sin Castro será imparable la descomposición del régimen, primera etapa del proceso de transición.
Ahora que pende sobre el sepulcro, los cubanos podemos decir que Castro nos despertó con un sueño y nos abandona con una pesadilla.
Una periodista brasileña me preguntó recientemente qué era, en mi opinión, Fidel Castro: ¿un estadista, un líder, un dictador? Le respondí sin ironía: el mejor actor del siglo XX.
© cubaencuentro

35 Comentarios
10 por Dario L machado (Usuario no autenticado) 23/02/2008 0:40
A los lectores que me siguen: fijo mi posicion sobre el tema de retiro del glorioso comandante Fidel en
http://www.kaosenlared.net/...e-escribira-nuestra-historia-1
9 por Roberto Fernandez (Usuario no autenticado) 23/02/2008 0:40
Hola a todos
Aqui si se puede pasar un rato leyendo y opinando. Ideas, conclusiones, verdades, opiniones organicas razonables y razonadas y hasta mentiras inducidas... que tambien tienen su derecho. Y estas, las inducidas por lo mediatico a traves de 50 años, son las peores. Como la del zapatero argentino. A lo mejor no es argentino y le estamos diciendo a los argentinos verdades que se merecen aunque no en este espacio. Recuerden que fueron los ultimos que aplaudieron a Fidel Castro en vivo y a todo color en su ultimo viaje -para bien de la humanidad- fuera de la isla.
Pero aun tenemos que soportarlo en vida. Para cuando muera se lo enviaremos a todos los "rojos" de este mundo. Kaos en la red tiene que presidir la ceremonia y mas abajo -como siempre han estado y estaran- el resto de los mortales izquierdistas de este planeta. Les daremos en regalia todos sus discursos. Y sus contratos (todos, los legales y los no tambien , que son mas), arreglos, predicciones, y cuanta cosa se pueda heredar de ese "personaje" - si me permiten, los que les duele que lo tratemos como personaje y no como personalidad.
Tambien podemos ayudarle en la distribucion de las invitaciones. En los "archivos secretos" de la isla hay muchas direcciones y telefonos. Esperen que los clasifiquemos. Luego se lo enviamos con Elian y familia de "ñapa". Con los "cinco heroes" primero tenemos que hablar. No vaya a ser que sea otra trampa a las que nos tiene acostumbrados. Bueno, es facil porque ellos decidiran.
Que queda en que podamos ayudarle con el fieston que van a armar?
Eso si, no cuenten con nosotros. Somos 14 millones, demasiado para una fiesta tan "popular". Ademas, nosotros ya estamos preparando nuestra propia fiesta.
El motivo para celebrar?
Coño!!! se ve que no nos conocen!!!
Estamos reconviertiendo en regalo lo que nos trajeron los "Reyes Magos" un enero de 1959, por habernos portado muy mal en los 50 años anteriores. Ya les pertenece a Uds. 50 años es suficiente.
Vamos a pintar la isla y a celebrar.
Me dice alguien que falta el color rojo para comenzar a pintar.
Acaso no vieron y leyeron la invitacion!!!???
Dice asi -para los que aun no le ha llegado...
A partir de hoy solo habra una prohibicion...al menos hasta proximo aviso.
No usar el color rojo.
ASI PIENSAN CASI TODOS LOS CUBANOS Sres del mundo.
8 por Jaime Blas (Usuario no autenticado) 22/02/2008 19:00
En su ensayo "Mirabeau o el político", José Ortega y Gasset introduce un concepto que define de forma precisa la "actuación" de Fidel Castro en la historia: "El verdadero político no sólo hace su revolución, sino también su contrarevolución". Castro personificó este arquetipo con un grado tal de perfección, que dificilmente pueda ser superado en el escenario político futuro.
Ahora, luego de haber triunfado en ambas tareas, quiere, desde su fantasmagórica agonía, hacer perenne la miseria de Cuba y continuar martirizandonos con "reflexiones", como si no hubiesen sido suficiente, cincuenta años de "lecciones".
7 por Para ElZa (Usuario no autenticado) 22/02/2008 17:20
Thanks Lord que existen los Argentinos, ellos son mucho, pero mucho mas comemierda que nosotros.
6 por Luisma (Usuario no autenticado) 22/02/2008 17:20
Mi padre le llamaba "el bufón".
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