Opinión
La risa: un delito político
Fidel Castro convirtió el país de la rumba, del relajo, en un Estado marcial, ruso-alemán.
La cuadratura del círculo
Todos los iluminados —desde Hitler hasta Stalin, pasando por Mao y Pol Pot— son minuciosamente grandilocuentes, se toman demasiado en serio a sí mismos, se autosugestionan creyéndose redentores, y padecen la superstición de creer en las leyes de la historia, o en la predestinación, aunque, por ironías de la vida, el populismo de izquierdas finalmente ha producido un nuevo clown (o clon) en Venezuela. Lo cual confirma aquello que decía Marx: "la historia se repite primero como tragedia y después como comedia".
Si el pensamiento totalitario comunista dio a Carlos Marx en Alemania, el pensamiento liberal capitalista dio a los Hermanos Marx en Estados Unidos de Norteamérica. Primero tragedia; después, comedia. De Macbeth a Ubu Rey, o de Shakespeare a Alfred Jarry.
La revolución cubana —con su lucha de clases al rojo vivo— no estaba para bromas. Por eso marcharon al exilio tantos humoristas. Era como si reír estuviera mal visto. La risa: un delito político. O como cantaba Richard Egües, de la Orquesta Aragón: "Señor Juez, señor Juez, señor Juez… mi delito es por bailar el chachachá".
Un par de imitadores que al principio de la revolución salían por televisión disfrazados de Fidel, remedando sus gestos y su forma de hablar, inmediatamente fueron borrados del mapa.
Ejercitar el sentido del humor se convirtió en un oficio peligroso. Y no era un caso exclusivamente cubano, sino de todos los países comunistas. Lo sabe cualquiera que haya leído La Broma, del escritor checo Milán Kundera. Un chiste puede costar muy caro en un país socialista.
Un rotundo fracaso
Fidel Castro se empeñó en materializar un designio absurdo, quijotesco y kafkiano a la vez: convertir el país de la rumba, el país de la risa, el país del relajo, en un estado marcial, marxista-leninista, o sea ruso-alemán. La cuadratura del círculo.
¿Lo consiguió? Sólo en parte, y más bien en apariencia. Pero sobre todo hay que preguntarse, ¿a qué precio lo consiguió si es que lo consiguió?
Con un sexta parte de la población en el exilio (sin derecho a regresar), no se puede hablar de éxito en política nacional. Con las otras cinco partes de la población que permanece en la Isla fingiendo por temor a represalias, no se puede hablar de éxito.
El experimento utopista ha sido, pues, un rotundo fracaso. Y no ha conseguido cambiar ni un ápice la esencia de la nación. Lo único que ha conseguido el primer laboratorio socialista en América Latina es que la mayoría de los jóvenes cubanos sueñe con emigrar, y que digan una cosa en voz alta (más aún frente a periodistas extranjeros) mientras piensan otra.
A pesar de los pesares, el humor en Cuba —el más crítico— no se acabó. Sólo que circula clandestinamente. El otro —el oficial— se difunde ampliamente en los medios de comunicación, pero más que humor es una especie de pus, un humor sin aliento, mejor dicho, con mal aliento.
El verdadero humor cubano —el que se burla de todo— sigue latente en la idiosincrasia de la nación. Nadie puede cambiar la naturaleza intrínseca de una cultura, como no sea devastándola a cañonazos. La gente hace chistes en los círculos más privados, entre familiares y personas de absoluta confianza. Por ejemplo, a Fidel Castro le llaman Michael Jackson. ¿Por qué? Porque camina para atrás. También le llaman "Comediante en Jefe" o "Coma andante", etcétera.
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23 Comentarios
23 por Armando García de la Paz (Usuario no autenticado) 11/09/2007 9:20
Exagerado e inexacto lo que escribe Pereyra, ni Cuba ni nunguna nación es puro relajo y choteo. Todo tiene su espacio.Requiere balance como las clásicas máscaras de Thalia la tragedia y la comedia. La comedia no termina porque se vayan un grupo de actores contratados y privilegiados por la empresa CMQ.Aparecen otros para otro público. Es superficial decir que era solo el país de la Rumba.Refleja un criterio de un pueblo irresponsable y evasivo.Cada nación tiene sus cómicos como Mexico Tintan, Cantinflas, Resortes y no le quitan seriedad a los principios de Benito Juarez y los hermanos Flores Magon.La anecdota de Guevara y Pinelly fue negada con pruebas por el propio Pinelly...La música de la Nueva Trova no esta reñida con los ritmos bailables ni es del aburrimiento que minimisa su valor que el articulista señala. El cine cubano tiene obras maestras en la comedia como "La Muerte de un burocrata" de G. Alea por ejemplo.Y el cine de caricaturas y animación tiene buenos aciertos. La televisión ha hecho reir por medio de "San Nicolas del Peladero" y otros programas. La radio ha tenido en "Alegrias de sobremesa" escrito por Luberta, Carballido Rey, Marcos Bemarah, un raiting permanente. Comedias en el teatro "Contigo pan y cebolla" de H. Quintero. La comedia crítica y contestataria de Alberto Pedro como "Manteca" "Delirio Habanero" por solo citar algunas. Es un reproche muy frecuente creer que porque ya no estas ya nada vale...El extremismo político limita el analisis objetivo.
Armando García de la Paz
22 por Joaquin Peña (Usuario no autenticado) 03/09/2007 17:40
LA CONSIGNA REVOLUCIONARIA DE AQUELLOS TIEMPOS ERA: CUBA NO DEBE REIR Y ASÍ SE LO HICIERON SABER AL INIGUALABLE PEPE BIONDI CUANDO FUE SECUESTRADO. Los cómicos viven de su Arte y si encima se le prohibe al Pueblo disfrutar y estar alegre, no queda otra más que buscar nuevos horizontes, donde su Gracia sea bien recibida.De esta manera y gracias a los caprichos dictatoriales de Fidel, los argentinos tuvimos la enorme dicha de reencontrarnos con EL GRAN PEPE BIONDI que NUNCA OLVIDÓ a su Segundo Hogar: Cuba. El nos regaló su fino y sano humor. Y es el día de hoy que se lo recuerda aquí y en toda Latinoamérica y me consta permanece en el recuerdo de aquellos cubanos que conocieron la Libertad. PASAN LOS AÑOS, LOS DICTADORES, LAS IDEOLOGÍAS, LOS POLÍTICOS, LOS PROFETAS, LOS SEUDOINTELECTUALES........SOLO QUEDAN LOS ARTISTAS.
21 por aquí y allá (Usuario no autenticado) 20/08/2007 12:30
¿Cómo se hubiese podido sobrevivir aquí sin choteo, burla, sarcasmo y demás figuras de la comedia? Que la prensa no lo refleje es otra cosa. No hay más que montarse en un transporte en La Habana o !esperar! en una parada para escuchar chiste tras chiste y así "olvidar" las penurias. Además, hay comediantes, musicos y artistas que han desarrollado formas de comunicación entre ellos y el público en las que destripan a quien tu sabes y más. En lo único en que sí estoy de acuerdo con el artículo es en que, con suerte, cuando la pesadilla termine el humor de todo tipo volverá a tener su lugar en la tv, la radio y los periódicos como parte genúina de la cultura popular cubana.
20 por telurio (Usuario no autenticado) 19/08/2007 19:40
Bien torpe y fuera de tiempo el comentario. El gobierno cubano no ha sido capaz de acabar con el choteo y la risa en Cuba. Y Cuba nunca fue Ruso-alemana en su cultura.
El gobierno de Castro destruyó la cultura cívica y su fundación económica. Convirtió una corriente revolucionaria y modernista en una estructura servil al caudillismo. Pero el humor de una nación nada tiene que ver con una par de sus representantes.
El humor y la salida del país de artistas (de clase ?) es solamente un efecto terciario del descalabro fidelista.
No se si el humor costumbrista del 59 es el cual se quiere en una sociedad moderna.. Y con todos los respetos para esta generación anterior al 59: no sé si tenga sentido embadurnarse de nostalgia con humoristas y artistas que para la inmensa mayoría de los cubanos de hoy nada son. No sé si el futuro de Cuba ese en su pasado.
Probablemente hayan sido estos rasgos del carácter costumbrista (el choteo, la búsqueda de "el hombre fuerte", la falta de cultura de discusión y la "sabiduría" popular) los que hayan propiciado la llegada, el ascenso y la instauración del caudillo en el poder.
hagamos punto y aparte.
19 por Pepe el Ateniense (Usuario no autenticado) 18/08/2007 20:50
El humor, no ha muerto en Cuba. La dictadura castrista le ha puesto limites en la prensa oficial, pero de boca en boca la gente se burla de los dictamenes caricaturescos y dañinos del tirano. El ultimo chiste popular dice que Castro ahora ni picadillo de Soya puede comer.Cosas veredes Sancho, Cosas veredes.
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