domingo 23 de noviembre de 2008 0:43
cubaencuentro.com cuba encuentro | Opinión

Opinión

La solución es el mercado

El gobierno sigue atascado en la mentalidad de la ayuda, sin asumir sus responsabilidades por el estado deplorable de la economía.

26 Comentarios Icono de del.icio.us Icono de Digg Icono de Technorati Yahoo Icono de Meneame Icono de Wikio Enviar Imprimir

Trabajadores en un huerto urbano en La Habana

Trabajadores en un huerto urbano en La Habana. (AP)

"El crecimiento global es la historia que destaca en nuestros tiempos", escribe Fareed Zakaria en su notable libro The Post-American World, cuya lectura es recomendable. El subtítulo, The Rise of the Rest, nos dice la razón por la que estamos en la cúspide de un verdadero orden global. Dondequiera los países crecen: una tendencia que comenzó en Asia y que se ha extendido por Europa Central, América Latina y África. La causa no es un misterio: los países están expandiendo el alcance de sus mercados internos, al mismo tiempo que aumentan las exportaciones.

El postamericanismo de Zakaria no es antiamericanismo. Si el nuestro, en el plano político-militar, es un mundo de una sola superpotencia, en todos los demás aspectos —industrial, financiero, educacional, social, cultural— "la distribución del poder está cambiando". El mundo postamericano se está formando "desde muchos lugares y por muchas personas". Estas son buenas noticias, aunque Estados Unidos y todos los demás deban aún comportarse acorde con esta idea.

El mundo todavía tiene ante sí retos difíciles que "no provienen del fracaso sino del éxito". Dicho de otra forma, los problemas actuales no son situaciones en que unos ganan y otros pierden (zero-sum), sino que, potencialmente, todos se benefician de una u otra forma (win-win). Es triste constatar que los gobiernos de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, así como muchos ciudadanos en América Latina, favorezcan la perspectiva del zero-sum, que sólo puede llevar al retroceso.

Las cuentas de Machado Ventura

Un ejemplo de lo anterior es la posición de La Habana sobre el alza del costo de los alimentos, como expresara su representante, recientemente, en la reunión de la FAO en Roma. El primer vicepresidente, José Ramón Machado Ventura, arremetió contra una economía global basada en "la pobreza, la desigualdad y la injusticia", e hizo cuentas de las sumas anuales que, según él, deberían canalizarse hacia los países del Sur:

-La reducción de los gastos anuales de la OTAN en un 10% liberaría 100.000 millones de dólares.

-Si todas las deudas externas fueran anuladas, los países del Sur contarían con 345.000 millones de dólares adicionales.

-Si el mundo desarrollado cumpliera con su compromiso de contribuir con un 0.7% de su Producto Interno Bruto, el resto tendría 130.000 millones a su disposición.

Machado no detalló, en realidad, cómo el Sur utilizaría estos recursos.

El alza en el costo de los alimentos es, por supuesto, una preocupación profunda y urgente. El etanol —en especial el que tiene como base el maíz— es uno de los factores. Los altísimos precios del petróleo hacen más cara la siembra, recolección y la comercialización de las cosechas.

Los subsidios agrícolas en los países desarrollados y las restricciones en la exportación de alimentos en otros países han encarecido todavía más los precios. En los años 2005 y 2006, las más bajas reservas de alimentos en todo el mundo agudizaron los efectos del mal clima y de las cosechas reducidas.

Machado Ventura ignoró la mayoría de estos factores. La desigualdad y la injusticia abundan, es cierto; sin embargo, el contexto y las tendencias tienen importancia. Aunque ha aumentado la desigualdad en Vietnam, sus ciudadanos viven mucho mejor, gracias a un crecimiento económico sostenido. La injusticia —que no es sólo social o económica— se mitiga más eficazmente con un Estado de derecho democrático. La pobreza, de hecho, ha disminuido.

Terquedad antimercado

El gobierno cubano sigue atascado en la mentalidad de la ayuda. En África, por ejemplo, muchos gobiernos refuerzan los créditos, la tecnología y la infraestructura para apoyar la agricultura y facilitar las exportaciones. Si no se resuelve el reto humanitario que supone la inflación en el precio de los alimentos, el mundo podría perder el terreno que ya ha ganado en la lucha contra la pobreza. La ayuda —que tiene su momento y su lugar— es un recurso transitorio, no una solución a largo plazo.

La agricultura cubana está en un estado deplorable. El país importa el 85% de los alimentos, principalmente de Estados Unidos. El marabú y otras hierbas malas han invadido la mitad de las tierras fértiles. En los últimos quince años, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU le ha dado a Cuba de 2 a 3 millones de dólares anuales en ayudas.

¿Quién es el responsable de esta situación vergonzosa? No se puede culpar al embargo de Estados Unidos ni a una economía global "injusta". El verdadero culpable es la terquedad antimercado que valora los llamados "principios" por encima del bienestar de los cubanos de a pie.

Raúl Castro ha colocado, con razón, la seguridad alimentaria al centro. Si aumentara la producción, las mujeres podrían alimentar a sus familias con mayor facilidad y algunas de las angustias materiales de la vida cotidiana desaparecerían. Los habitantes de las ciudades podrían entonces preguntarse: si los campesinos pueden producir y ganar más por cuenta propia, ¿por qué nosotros no?

Castro, Machado y los demás dirigentes seguirán con el viejo discurso, aun cuando sus políticas permitan a los cubanos, con lentitud, andar por nuevas sendas. Hace casi dos años, una encuesta de Gallup, realizada en La Habana y Santiago de Cuba, mostró que el 75% de la población decía que no tenía libertad para decidir qué hacer con su vida. A medida que surjan las oportunidades económicas, menguará la desesperanza. Tarde o temprano escucharemos a los cubanos de a pie expresarse de forma tal que amplíen y profundicen las nuevas sendas.

26 Comentarios


6 por DEMOCACA DICE YA (Usuario no autenticado) 25/06/2008 19:20

QUE INTELIGENCIA LA DE MARY FELI,
LA SOLUCION ES EL MERCADO, COMO SI NADIE LO SUPIERA

5 por CHICHO RAZONABLE (Usuario no autenticado) 25/06/2008 17:20

EUREKA!!!

4 por el taino hatuey (Usuario no autenticado) 25/06/2008 15:40

por favor, que alguien averigue, si algun pais rico compra marabu,ya que es la unica forma en que cuba saldra del subdesarrollo con este gobierno

3 por Mario Faz (Usuario no autenticado) 25/06/2008 15:00

En 1960 cuando todavia la agricultura canera y de frutos menores existia con el pretexto de que las importaciones de manteca y aceite provenian del exterior y FC hijo de gallego al fin no queria gastarse los 600 millones de dolares de reservas de divisas raciono esta y asi surgio la libreta de abastecimientos. Porque apesar de todo el subsidio sovietico se mantuvo y mantiene la libreta? Por una simple razon, es la principal medida represiva contra la poblacion!

Al proletarizarse la agricultura la represion economica se fortalecio aun mas. Los subsidios jamas abastecieron mercado pues se cuantificaba cuanto cada cubano consumiria minimamente para subsistir.

Los lentes que la articulista quiere brindarles al gobierno cubano nunca los usaran pues esa receta les quitaria el poder al surgir un sector economico independiente. La unico lente que ellos usan son lentes oscuros de la represion para mantenerse como oligarquia.

Es tonto aconsejar o tratar de convencer a individuos ya adictos al poder en la cima de la senectud.

2 por Gabriel Delpino (Usuario no autenticado) 25/06/2008 13:40

No es sorprendente que legos en materia de la ciencia económica interpreten de forma completamente errónea la actuación de los mecanismos de mercado. Lo que no deja de sorprender —por muy habitual que sea— es que esto suceda con personas con sólida formación teórica.

Me refiero a la siguiente afirmación, que encierra un mito económico muy persistente:

"Los subsidios agrícolas en los países desarrollados y las restricciones en la exportación de alimentos en otros países han encarecido todavía más los precios"

Los subsidios agrícolas en los países desarrollados no causan aumento de precios sino bajadas; y de hecho, la eliminación parcial de esos subsidios es una de las causas del aumento de precios de los alimentos.

Por poner un ejemplo, la Unión Europea está comprando a sus agricultores productos a un precio mínimo de garantía que es superior al precio de mercado. A continuación se deshace de esos productos vendiéndolos a bajo precio en el mercado internacional, mientras pierde un montón de dinero. Esa política produce aumento de precios dentro de la Unión Europea y disminución de precios en el resto del mundo.

Las restricciones a la exportación no producen aumento de precios sino bajadas. Estamos hablando de las restricciones desde el Primer Mundo, de la exportación de productos del Tercer Mundo al Primer Mundo. Los productores del Tercer Mundo se ven forzados a vender al bajo precio que pueden pagar los consumidores del Tercer Mundo. Si se les permitiese exportar libremente al Primer Mundo, naturalmente venderían a mayor precio, y se produciría un aumento considerable de los precios agrículas.

De hecho es lo que está sucediendo. Una buena parte del aumento de precios de alimentos se puede explicar por las menores restricciones a la importanción de alimentos en el Primer Mundo.

Los alimentos se están encareciendo —en el Tercer Mundo— precisamente por la eliminación de subsidios y de restricciones a la importanción en el Primer Mundo, entre otras cosas.

Dicho lo anterior, hay que advertir que la mejor manera de paliar el hambre en el mundo consiste justamente en eliminar los subsidios y las barreras comerciales. Lo cual produciré un aumento inicial de precios, que contradictoriamente ayudará a eliminar el hambre, ya que servirá para estimular la producción agrícola. Lo que acabo de decir es algo difícil de entender y no tengo paciencia para razonarlo en detalle.

Gabriel


Página 5 de 6








Estos comentarios son moderados y no aparecerán inmediatamente.

Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, cubaencuentro.com se reserva el derecho a rechazar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.