Opinión
La vieja guardia mueve los hilos
Aunque con un reforzado gobierno conservador, Cuba ha comenzado a alejarse del Comandante.
TEMA: Renuncia y sucesión de Fidel Castro
Lo que sucedió en La Habana el pasado 24 de febrero me recordó a Moscú a principios de la década del ochenta. Después de la muerte de Leonid Breshnev, dos viejos —primero, el más liberal Yuri Andrópov, y luego, el momificado Konstantin Chernenko— gobernaron la Unión Soviética. No fue sino hasta 1985 que el más juvenil Mijaíl Gorbachov tomó las riendas del Kremlin. El resto es historia.
Lo sucedido no resulta tan sorprendente cuando se revisa el pasado. Dada la obsesión de los Castro con la "unidad" y el control, las reformas políticas —incluso dentro de los limitados marcos de la Cuba oficial— son raras. La última vez que "abrieron" un poco fue a comienzos de los años noventa, cuando se celebraron por primera vez lo que denominaron "elecciones directas" a la Asamblea Nacional y se modificó la Constitución para aflojar algo el control económico del Estado.
Pero esta vez yo esperaba un paquete mixto, no un Consejo de Estado inequívocamente conservador. Es comprensible que Raúl haya incorporado a los hombres de su absoluta confianza. Durante décadas, el ahora primer vicepresidente, José Ramón Machado Ventura, ha estado a su lado, velador de la disciplina e ideología en el Partido Comunista. El general Julio Casas Regueiro, promovido a vicepresidente y al antiguo cargo de Raúl como ministro de Defensa, ha estado al frente de las empresas de la esfera militar.
Al menos por ahora, las generaciones de menos de sesenta años se quedaron fuera. No es país para jóvenes, como observara un diplomático europeo.
Indiferentes, frustrados
Mi desencanto no es importante. Pero sí lo que los cubanos sintieron cuando se reafirmó la vieja guardia. Los menores de sesenta, dentro de la élite, se quedaron esperando. Las enmiendas constitucionales propuestas, que permitieran a personas diferentes presidir los Consejos de Estado y de Ministros —Raúl encabeza ambos— se frustraron. Los ciudadanos de a pie, al parecer, están indiferentes o frustrados.
Pero no vamos a apresurarnos en emitir juicios definitivos. El nuevo Consejo de Ministros no ha sido nombrado aún y, probablemente, no lo será hasta finales de este año. En su discurso inaugural, Raúl anunció el comienzo de una reorganización del Estado, para "hacer más eficaz" el aparato burocrático y terminar con el papeleo.
Se refirió a temas económicos sensibles, como la producción de alimentos y el peso enormemente devaluado. Es de destacar también su referencia a la libreta, por la que los ciudadanos de todos los niveles de ingresos reciben productos subsidiados. Desde hace mucho tiempo, los economistas cubanos han criticado lo absurdo de la libreta.
¿Todavía Fidel mueve los hilos? Aunque la respuesta más fácil sería un "sí" categórico, no puedo aceptar a ciegas la petición de Raúl ante la Asamblea Nacional para consultar a su hermano sobre las cuestiones importantes. Puede también significar que el Castro mayor aún podría tener derecho a veto o que fuera una suerte de pasarle la mano a su ego incontenible.
No es fácil deshacer cinco décadas de un gobierno unipersonal. Al hacer más eficaz la burocracia, Raúl intenta acuñar su estilo —institucional y organizado—, lo que quiere decir que permitirá a los ministros ser ministros. No habrá más estructuras paralelas, como las que Fidel utilizaba para supervisar los ministerios, la Asamblea Nacional, el Partido, o lo que se le ocurriera. El domingo 24, Raúl fue enfático respecto a la institucionalidad, es decir, la importancia de las instituciones.
Aunque sea con una reforzada vieja guardia, Cuba ha comenzado a alejarse del Comandante. Raúl y su círculo íntimo, militares la mayor parte, no tolerarán una oposición política, pero más voces se escucharán dentro de la élite. El Consejo de Estado y la Asamblea Nacional quizás podrían ejecutar sus mandatos constitucionales. El Partido Comunista continuaría estableciendo las políticas, pero ahora con un estilo más institucional y ordenado. El Congreso del Partido, que Fidel ha sido tan renuente en convocar, quizás se celebre pronto. Raúl, entonces, sustituiría a su hermano como primer secretario.
Consecuencias imprevistas
La economía es un asunto más espinoso, pues cualquier reforma, por mínima que sea, representaría un alejamiento sustancial de la obstinación de Fidel. Pero no hay otro camino más que el mercado, aunque sea a paso de jicotea. El peso, por ejemplo, no aumentará su valor sin una mejoría notable en la productividad económica que precisa básicamente de un respeto sostenido por el mercado.
El mensaje del 24 de febrero fue "poco a poco". Sólo que los resultados deben verse pronto, porque las expectativas se han alzado y frustrado demasiadas veces. La bloguera cubana Yoani Sánchez describió la vieja guardia como habitando un "bucólico letargo". Quizás se piense que es mejor un cambio letárgico que sufrir el destino de la vieja Unión Soviética.
¿Están realmente tan confiados en que las cosas pueden seguir por siempre igual? Las consecuencias imprevistas podrían arrastrar situaciones realmente difíciles.
© cubaencuentro

18 Comentarios
13 por El Politologo (Usuario no autenticado) 09/03/2008 0:00
En algo estoy totalmente de acuerdo con Marifeli Perez Estable, en la similitud de esta epoca en Cuba con la que precedio a la etapa Gorbachov en la URSS, el deseo de los "viejecitos" de mantener el poder a como de lugar, sin importarles mas que detentar el mismo. Nada de preparacion de la sucesion, nada de preparacion de la transicion, solo aferrarse al poder hasta el ultimo aliento -- que no esta lejano --, como si entendieran que el futuro del regimen es tan corto como el que le queda a ellos y, ademas, no les importara; veamos que piensan los que heredarian el caos.
12 por joseluis sito (Usuario no autenticado) 08/03/2008 22:40
“A paso de jicotea”, es esto precisamente lo que buscan la dictadura, sus aliados, sus cómplices , sus colaboradores y sus aprovechadores. Todos esperan retardar el momento fatídico, la hora inevitable de la caída, porque la Libertad siempre termina triunfando.
Muchos, muchísimos, desean que esta tiranía siga tiranizando aun un tiempo.
Unos, porque suponen, imaginan, inventan catástrofes y cataclismos si la tiranía desaparece un día. Claro, sin la dictadura castrista, Cuba no puede sobrevivir…
Otros, porque la tiranía les da ventajas. A los cómplices de dentro les permite meterse en los bolsillos alguna miserable limosna, a los cómplices de afuera les proporciona hoteles y playas que explotan sin vergüenza.
Hay de todo tipo de individuos en este negocio, pero todos coinciden en que los cambios deben de ser paulatinos, sustanciales y lentos. A lo posible esperar otro siglo mas.
Ah, las consecuencias!! Terribles consecuencias si la dictadura totalitaria desaparece!! Y ciclones terríficos si cae repentinamente!! Dios y España nos salven de una caída de la dictadura!! Que será de Varadero, si todos esos cubanos pueden ir libremente a veranear. Pero ni Alarcon ha metido los piés!! Como se les va a permitir a esos guajiros!! Como se van a desmantelar los campos de concentración para turistas…y los campos de reeducacion ideológica…y las escuelas del campo…un poco de razon…por favor…Todo esto va a necesitar décadas.
Primero tenemos que esperar a que los testigos mueran. Ese por ejemplo que estuvo encarcelado en los campos en los años sesenta y setenta. y vio asesinar a pobres inocentes porque tenían un comercio en el pueblo, u opinaban críticamente. Ese otro que lo enterraron en vida, quitándole su puesto de trabajo o su casa. Aquel, interrogado en Villa Marista o este investigado en la Casa de Américas.
Todos estos testigos deben primero desaparecer, para evitar los jueces y la vergüenza, el deshonor y la indignidad de estos y aquellos actos.
Lo que está esperando la dictadura es la muerte de todos los que tienen algo que decir sobre ella. Porque son gritos de espanto y esclavitud.
Nunca muere la memoria de un pueblo. Por mucho que se intente enterrarla.
A estos, miedosos o colaboradores, les decimos que la RESISTENCIA ya empezó, y con ella terminarà la terrible y destructora tiranía castrista. El paso de jicotea se está convirtiendo día a día en paso de gigante. Los arrastraremos.
RESISTENCIA ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!
11 por Desde donde estoy en el exilio (Usuario no autenticado) 08/03/2008 10:20
Demsasiados se preocupan por el futuro y muy pocos sobre como construirlo. Demasiados se preocupan por lo que ocurrirá dentro de un régimen que después de todo es una entidad que (teme y) merece ser juzgada en una corte criminal, y muy pocos sobre como creamos una alternativa viable y democrática.
Casi todos buscan el camino fácil. El régimen lo busca inponiendose con la violencia y la amenaza de violencia.
Demasiados de los que se le oponen lo buscan esperando que, no se rían, que el régimen cambie, o que algún otro poder lo cambie. Cualquiera menos nosotros.
La democracia requiere un enorme esfuerzo del ciudadano. Hay que practicarla mientras nos preparamos para ella, o no aprenderemos a vivir democráticamente. Es lejos de suficiente meramente añorarla o lamentarnos de que no existe, o, por favor, estar dispuesto a cambiarla por una reducción en el coste de pasaportes emitidos por una autoridad ilegítima. Esto es una tragi-comedia.
Si ni siquiera estamos dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para organizarnos y elegir una comisión que nos represente ya, como podríamos esperar elegir un presidente algún día? Ni hablar de respetarlo. Lo único que parece que muchos respetan es a un dictador, a las armas, no a la razón.
Me pregunto si la mayoría de los cubanos estamos listos para la democracia que supuestamente añoramos.
¿Quien me podría convencer que estamos listos y si es así, explicar a que o quien esperamos?
10 por Gabriel (Usuario no autenticado) 08/03/2008 10:20
Señores,
Están ustedes vigilando la venida del cambio en la dirección equivocada.
Dejen de estar pendientes de los movimientos del gobierno cubano.
El cambio vendrá en las calles de Cuba. Ahí es donde hay que mirar con atención.
Un saludo
Gabriel
9 por Ric (Usuario no autenticado) 08/03/2008 10:20
Señora, si las opiniones de este artículo vinieran de otra fuente, podríamos pensar que son producto de la naiveté menos informada (que no deja de ser peligrosa aunque no sea insidiosa), pero sabiendo que provienen de usted --que tiene tanto millaje en este tema y que sabe por experiencia propia como funcionan los hilos del asunto--, me parecen, cuando menos, de una irreponsabilidad pasmosa, cuando más, una manera intencionada de contribuir a disfrazar la trágica inmovilidad de la tiranía en gestión transformadora.
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