domingo 23 de noviembre de 2008 0:45
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Opinión

Apariencia de cambio y 'Carril Dos'

El debate ideológico está a punto de tocar a las puertas de la Plaza de la Revolución ante la expectativa de un nuevo gobierno en Washington.

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Los candidatos Joe Biden y Barack Obama, en la Convención Demócrata de EE UU, el 27 de agosto de 2008. (AP)

Los candidatos Joe Biden y Barack Obama, en la Convención Demócrata de EE UU, el 27 de agosto de 2008. (AP)

Por momentos da la impresión que la Isla alberga dos naciones distintas. Durante unos dos años hemos asistido al desarrollo de una política exterior exitosa por parte de La Habana. Hemos visto multiplicarse los acuerdos, diversificarse las fuentes de ingresos y consolidarse un importante número de inversiones.

Desde algunos meses antes de lo que fue primero traspaso temporal del poder de Fidel Castro, y luego abandono casi definitivo, Cuba ha sido capaz de superar o de comenzar a superar algunos de sus problemas tradicionales —desde la falta de fluido eléctrico hasta la carencia de un sistema ferroviario adecuado y una escasez crónica de ómnibus urbanos— y de reconocer de forma oficial y pública la crisis que enfrenta en sectores claves como la edificación de viviendas y el sistema educativo.

De una forma, que ya va dando la impresión de algo cotidiano, se ha permitido la expresión de opiniones diversas —bien es cierto que en limitados asuntos— y el crecimiento de la aceptación de formas alternativas de conducta, más allá del patrón oficial, en aspectos que van de las preferencias sexuales al modo de ganar dinero por medios lícitos.

La única novedad

Con una consistencia absoluta, que desafía los pronósticos, hemos asistido a un traspaso de poder —por momentos de alcance limitado, otras veces más amplio de lo esperado— que ha podido prescindir por completo de la interferencia de Washington, que ha sabido poner coto a cualquier influencia desde Miami y que, por último, se da el lujo de despreciar cualquier intento de acercamiento, hasta tanto no se defina en noviembre el resultado electoral. Un resultado que a noventa millas de la Plaza de la Revolución podría cambiar o no —siempre sin grandes sorpresas y sin giros espectaculares— los intercambios o la falta de éstos entre dos países que por casi medio siglo han sido enemigos declarados, ajenos y cercanos al mismo tiempo en intereses y proyecciones.

Y de pronto, lo único novedoso en varios días, es el surgimiento de una tienda que vende escobas y recogedores, entre artículos de ferretería diversos, al estilo de cualquier otra de Miami.

Asombra la distancia entre todo ese aparato efectivo de control nacional, que ha logrado mantenerse sin variaciones, ese esfuerzo que avanza —y que ya comienza a rendir frutos— de desarrollar nuevos sectores productivos y de ampliar los servicios de cara al turismo internacional, y esos resultados tan pobres, en lo que tiene que ver con la satisfacción de las necesidades de la población, que de pronto convierten en noticias el surgimiento de un puesto de fritas o la reapertura de una tienda de tarecos con precios exagerados. Como si fuera necesaria la actuación de un Estado poderoso para poner a la venta candados y tuberías. Ridículo que un aparato tan completo y complejo, a la hora de actuar con éxito en la esfera internacional, sea tan torpe y limitado cuando se trata de ofrecer unos cuantos artículos.

Porque del ensanchamiento o la disminución de la brecha entre la Cuba del ciudadano de a pie y la Cuba que a los ojos del mundo intenta ofrecer una visión de permanencia, estabilidad y desarrollo, depende el fracaso o el triunfo del gobierno de Raúl Castro.

Hasta ahora imposible de superar la etapa en que el líder supremo determinaba tanto la participación en un conflicto bélico, a miles de millas de distancia, como un nuevo sabor de helado, el país se arrastra entre la necesidad de que se multipliquen los supermercados, las viviendas, los establecimientos comerciales y las fuentes de empleos y el miedo a que todo esto sea imposible de lograr sin una sacudida que ponga en peligro o disminuya notablemente el alcance de los centros de poder tradicionales. Y por encima de esta indecisión entre la permanencia y el cambio, el peligro del caos.

Disyuntiva y camino paralelo

Las apariencias de estabilidad, sin embargo, no deben hacer olvidar que lo que hasta ahora ha resultado determinante —en casi todas las naciones que han enfrentado una situación similar— a la hora de definir el destino de un modelo socialista, es la capacidad para lograr que se multipliquen no mil escuelas de pensamiento sino centenares de supermercados y tiendas.

El mantenimiento de un poder férreo y obsoleto, que sobrevive por la capacidad de maniobrar frente a las coyunturas internacionales y que se sustenta fundamentalmente en la represión y el aniquilamiento de la voluntad individual, o el desarrollo de una sociedad que avanza en lo económico y en la satisfacción de las necesidades materiales de la población, sobre una base de una discriminación económica y social creciente —fiel reflejo de la existente en las democracias occidentales— y conserva a la vez el monopolio político clásico del sistema totalitario.

Esta disyuntiva, que abre un camino paralelo a las esperanzas de adopción de cualquiera de las alternativas democráticas existentes en Occidente, no es ajena a la realidad cubana. Poco a poco ha surgido en Cuba —frente a una impotencia occidental que de forma hipócrita mira sin querer ver y un temor nacional que no se atreve a declararlo— la necesidad de decidir un camino entre la China de hoy, de cara al futuro, y la Corea del Norte aferrada al ayer.

Por supuesto que ambas vías arrojan por la borda cualquier ilusión democrática, pero no por ello son cada vez más reales ante la aceptación —con disimulado júbilo o a regañadientes— de que la transformación política en la Isla es a largo plazo. Y sin embargo, se mantiene la presión económica que obliga a reconocer que el proyecto nacional de un país pequeño y tan interdependiente del espejismo de una imaginaria ciudad-Estado, que simboliza Miami, puede definirse sólo de forma frágil sobre el concepto de excepcionalidad.

¿Cómo conformarse con una nueva tienda cada tres o seis meses, si en esta ciudad, donde viven tantos cubanos, surgen decenas cada semana?

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15 Comentarios


15 por Pepe Gotero (Usuario no autenticado) 23/09/2008 19:20


Vamos a ver, ¿de qué país habla Armengol?
¿Ha estado alguna vez en Cuba en los últimos 50 años?
¿De qué éxitos y logros habla?
Señor Armengol, viva usted en un edificio microbrigada de Maya, en el segundo piso para que tenga que subir el agua, con 150 pesos al mes, lo que ganan los cubanos.
¿Sabe lo que es comer boniato y agua con azúcar?
Habla usted que si en Miami esto y lo otro, ¿pero que está diciendo usted?
Vamos a ver, ¿qué tiene que ver Cuba con Miami?
Para los cubanos, Miami, la YUMA, es el paraiso en la tierra, y sus comentarios suenan a chino.
Usted, señor Armengol, tiene menos relación con la Cuba actual que un exiliado de 90 años que bota el doble nueve en el parque del dominó.

14 por A. Colome (Usuario no autenticado) 02/09/2008 20:40

Companero Armengol,

El secretariado del PCC y los organos de la Seguridad del Estado le envian una calurosa felicitacion por sus largos anos de abnegada lucha dentro de la sucia madriguera de la mafia de Miami, y en especial, por su inclaudicable y arriesgada labor en contra de Perez Roura, Vigilia Mambisa, los peloteros desertores y los balseros.

Los revolucionarios cubanos, independientemente de la trinchera y la mision en que han sido asignados, tienen muy claro el deber patriotico de sus acciones y el compromiso etnerno con Fidel.

Recuerde que aqui en la patria seguimos inmersos en la batalla de ideas y en la dificil tarea de que nuestros Cinco Heroes prisioneros del imperio, puedan regresar a la Isla.

Un abrazo revolucionario con la confianza de que mas temprano que tarde, lo tendremos por la Habana.

Fraternalmente,

Sus companeros de Villa Marista y Granma

13 por Mario Faz (Usuario no autenticado) 01/09/2008 16:40

Senor Analista cito el parrafo de su comentario en el cual me alude:

"O sea que hay muchas verdades en el articulo de Armengol y si algo denota esto es los ataques desde dos puntos de vistas opuestos en los comentarios -- y me refiero solo a los lo hacen sin ofensas y groserias -- de Mario Faz y el Mambiamericano."

Esta muy claro que la posicion de mambiamericano y la mia estan diametralmente opuestas; la del Senor "mambi" responde con las trilladas frases y acusaciones repetidas hasta la nausea por aquellos que o no han reflexionado sobre los 50 anos de realidades economicas, politicas y sociales en Cuba y solo repiten las frases de la "base ideologica" de la revolucion de Fidel Castro: el "imperialismo agresor", el "nacionalismo patriotero" y la "heroica lucha del pueblo cubano". O podriamos hacerlo definiendolo como un comprometimiento personal con la revolucion mas alla de un razonamiento logico lo que nos llevaria a calificarlo como un fanatismo absurdo.

He querido en mis apreciaciones buscar la verdad mas alla de mis propias vivencias en los 31 anos vividos en la Cuba revolucionaria. Recorri el pais de un extremo a otro conoci a sus gentes y la tierra en que viven. Me honro con la amistad de muchos y lamento haber conocido a otros. Una nacion es suma de seres humanos con sus virtudes e imperfecciones y una naturaleza sobre la cual viven.

Desde 1959 una Revolucion, apoyada en una tradicion de historia revolucionaria, reverenciada por todo el espectro de la sociedad cubana se deshizo de Batista y con aspiraciones de progreso social y politico enunciadas en la "Historia me Absolvera" eligio a Fidel Castro como lider absoluto.

Nadie y lo digo con absoluta certeza analizo la personalidad de este personaje que la prensa internacional y la nacional elevaron a primeros planos.

Nadie, absolutamente nadie creyo en las conexiones de Raul Castro con el comunismo internacional ni los que en Mexico lo protegieron mientras preparaba la expedicion del Granma.

La gran burguesia odiaba a Batista no por ser un dictador y golpista sino por ser un mulato aindiado; apoyo a Fidel Castro pues este era uno de los suyos.

El PSP que no lo apoyaba en principio poco tiempo antes del triunfo se unio a el. Fidel Castro se deshizo de la gran burguesia y de los elementos del PSP vacilantes. Lo hizo con el Directorio Revolucionario y muchos lideres de base del 26 de Julio. Empezo la purga sangrienta al mejor estilo jacobino.

La prensa cubana fue culpable en la creacion de este Mesias que nos tiraniza ya por medio siglo. Quien no recuerda la imagen de Fidel Castro en la Bohemia de los primeros dias de 1959? Los jovenes no la han visto; los viejos o no quieren recordarla o la miran con nostalgia.

Olvidemonos de izquierdas o derechas, de exilios historicos e inmigrantes economicos. El acomodamiento de vivir a 90 millas de la pesadilla en democracia en un pais artificial dentro de una potencia que nos absorbe poco a poco es una realidad. En un un par de generaciones el sentido de "nacionalidad" sera reflejo en un festival con musica y comida en conmemoracion del 20 de Mayo (o del 1ro de Enero?!).

Si queremos volver o tener la posibilidad de tener una Patria a la cual volver sin permiso o de emigrar cuando nos venga en ganas hay solo un camino deshacernos de Fidel Castro y de esa "Generacion del Centenario" que es culpable del crimen de haber destruido una Nacion.

Por favor, pensemos un poco en los que van a nacer aqui y alla. Deshagamonos de ideologias y busquemos soluciones para el futuro, no politicas sino economicas.
Una base economica de libertades individuales pero con reconocimiento de la justicia social y de igualdad de oportunidades sin gravitar a uno u otro espectro ideologico es la unica base para un nuevo ordenamiento de la sociedad cubana. La intelectualidad cubana tiene esa responsabilidad evadirla o tergiversarla sera una cobardia o un crimen.

Gracias y perdonen el tono que les hablo si les molesta.

Mario Faz

12 por toribio naranjita cannnahueca (Usuario no autenticado) 01/09/2008 8:40

!Yo quisera saber a quienes llama esa sennora "los intolerantes"!
Los unicos que yo conozco son los tiranosaurios y los ultraderechasaurios.

11 por bar (Usuario no autenticado) 01/09/2008 8:40

de intolerante no tengo un pelo. soy una persona de avanzado pensamiento social y estoy con los pobres de la tiera.
ahora:
a)...?que ajo ha cambiado para bien?
b) si algo hacen es debiendoles a las 11000 virgenes, menos a los yumas que no transigen.
c) alejandro, y la loca esa que habla de intransigencia sin saber que demonios esta diciendo, leanse un genial y agudo articulo en cubanet.org de la eclosion de semaforos.
o quizas la loca soy yo y no me he enterado que cuba es jauja, el dorado, la fuente de la juventud, el eden, el paraiso, las minas del rey salomon, con mas dineros que los suizos y mas comida que en los hoteles de extranjeros, y con una libertad que ni los paises finos.
quizas tampoco me he enterado que la china decidio enfrentarse a su medio hermano el coma no andante y esta en el glassnot y la perestroika, y los segurosos se estan afilando los dientes para ser mafiosos abiertos, con guardaespaldas como trucutu pataemulo y abusofilo stevenson.


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