domingo 23 de noviembre de 2008 10:12
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Lecciones de Hanoi

¿Por qué el diferendo con La Habana sigue en pie, si Washington pudo entenderse con Vietnam tras un saldo de 54.000 norteamericanos muertos?

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Se admite también que la única posibilidad de avance democrático en Cuba es a largo plazo, y que depende fundamentalmente de las características y condiciones imperantes en la Isla. Visto en este sentido, el problema fundamental radica en Estados Unidos y su gobierno, y la única táctica posible es contribuir al cambio electoral.

Si volvemos por un instante al caso de Vietnam, vemos cómo las circunstancias que entonces posibilitaron el restablecimiento de vínculos entre dos naciones enemigas no se dan hoy día respecto a Cuba.

La mayor oposición al restablecimiento de nexos diplomáticos, tras lograrse el fin del embargo y las relaciones comerciales, eran la Legión Americana, grupos de familiares de los desaparecidos en la guerra, y políticos republicanos como Bob Dole, quien tenía aspiraciones presidenciales.

A favor no sólo estaba un presidente que había evadido el participar en una guerra a la que estaba opuesto y "despreciaba", sino también una buena parte del Congreso. Una resolución para el levantamiento del embargo había sido aprobada por el Senado en 1994, por una votación de 62 votos contra 38. Legisladores de ambos partidos que habían participado en la contienda apoyaban el superar las diferencias. Además del caso citado de McCain, estaba el senador demócrata Bob Kerrey, quien había perdido una pierna en el conflicto y fue condecorado con la Medalla de Honor.

Pero tras la pantalla política se movía una fuerte maquinaria empresarial, deseosa de obtener dividendos económicos con la superación del conflicto.

En resumidas cuentas, un diferendo entre dos naciones, que en una de ellas se veía desde dos puntos de vista políticos diferentes, pero con un solo objetivo económico. El factor que aparentemente tenía un mayor peso, los 54.000 soldados norteamericanos muertos y los 2.202 militares desaparecidos en el sudeste de Asia, resultó a la larga secundario.

Protagonistas y aliados

Respecto a Cuba, la razón principal que impide una solución de las diferencias es que hasta el momento el factor político ha sido más determinante que el económico. O lo que resulta más importante: la política se ha impuesto sobre la economía. No resulta fácil que ello ocurra en Estados Unidos, pero ha sucedido.

Hay que otorgarle el crédito al sector más conservador del exilio, que al mismo tiempo es el más poderoso, de lograr mantener inmovilizada la política de Estados Unidos hacia Cuba, sobre todo en estos últimos años. Pero para esta victoria han contado con un aliado poderoso: la falta de interés, por parte de Washington, de que se produzca un cambio político en la Isla.

Lo que en buena medida ha impedido la solución del conflicto Cuba-Estados Unidos es que, en la medida en que éste ha ido perdiendo importancia internacional, ha ganado preponderancia en el terreno nacional. Los triunfos políticos y económicos de este poderoso exilio han contribuido, en última instancia, a que no se exploren otras alternativas frente al gobierno de La Habana.

A través de Washington, la llamada "línea dura" de Miami ha contribuido a la ineficacia de buena parte de la disidencia, y la ha comprometido financieramente con un gobierno extranjero. También a la división de la Unión Europea, empantanada igualmente en un callejón sin salida, así como a la creación de un buen número de obstáculos que han dificultado la obtención de mayores ingresos económicos, los cuales hubieran servido para estimular al sector empresarial norteamericano, y llevado a éste a presionar en favor de un cambio de la política hacia la Isla.

Pero si bien el exilio de "línea dura" ha contado con el apoyo incondicional de Washington para su victoria, también se ha beneficiado de la "ayuda" indirecta que le proporciona La Habana, incapaz hasta el momento de intentar explorar nuevas vías que le faciliten el acercamiento con el sector moderado del exilio, que, si mantiene las diferencias ideológicas y políticas con el gobierno de la Isla, favorece una política de diálogo y rechaza la confrontación.

Frente a la intransigencia de Miami, la Plaza de la Revolución ha respondido con igual empecinamiento, en un tira y encoge de no sólo quién tiró la primera piedra, sino también la última.

Habana inmóvil

La recién finalizada reunión de emigrantes cubanos de diferentes países con el gobierno de La Habana no ha hecho más que ratificar que en ésta se prefiere la incondicionalidad al intercambio.

Precisamente en este sentido es que cabe preguntarse si no resulta más apropiado que el gobierno cubano comience a adoptar una actitud similar a la de Hanoi, país que sufrió una agresión injusta, que dejó huellas profundas en sus ciudadanos e incluso en la naturaleza.

Cuando Vietnam dejó de negarse a brindar información sobre los soldados norteamericanos desaparecidos, con independencia de las limitaciones de la misma y los pasos paulatinos que se necesitó transitar, abrió la puerta que llevó a que Estados Unidos levantara el embargo comercial.

En cierto sentido, se limitó a contribuir con un argumento a un debate político, en otro facilitó un pretexto para un fin económico. Pero en ambos fue un cambio positivo. Cuba, por el contrario, desde hace tiempo abre ventanas económicas. Ha vuelto a cerrar algunas y ahora parece dispuesta a abrirlas de nuevo. Pero las puertas políticas siguen selladas.

Más allá de la declaración de una disposición a conversar, que la actual administración norteamericana seguirá ignorando en los meses que le quedan de vida, mucho más útil sería que La Habana, por cuenta propia y sin responder a presiones, soltara a los disidentes encarcelados, permitiera el acceso a internet y avanzara mucho más en permitir la libertad de expresión.

La lucha por lograr un cambio en el exilio debe darse en Miami, pero La Habana no puede seguir cruzada de brazos.

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57 Comentarios


27 por Rodolfo Monteblanco (Usuario no autenticado) 28/03/2008 20:40

Algunos comentaristas opinan que dar criterios con otra perspectiva a la del articulista es muestra de intransigencia extremista del exilio. Al menos en mi comentario razono sobre los puntos en los cuales en mi opinion (que tambien debe ser respetada) el autor diluye las razones fundamentales para la existencia mas que prolongada del diferendo entre USA y la tiranía totalitaria castrista. Y es que en los artículos de este señor la culpa de todos los males las tiene siempre el exilio reaccionario y en este en particular, se potencia la influencia que tendrá una victoria demócrata para los necesarios cambios en Cuba a un nivel irreal y sin fundamento histórico o pronosticable. Esto es una distorsión de la realidad por mucho que algunos no quieran verlo. El cambio esta solo en el pueblo cubano.

26 por Yo (Usuario no autenticado) 28/03/2008 20:20

Ojala Rea y pudiera ir mas alla, por favor dejame leer una propuesta tuya.
Si escribiendo todos los dias que fidel es un sanguinario dictador hay gente que todavia lo apoya(principalmente estudiante de la UNAM, Hosnestos guerrilleros de las FARC, frustrados intelectuales de izquierda y demas fauna), no quisiera ver el panorama si nunca se divulgara esa verdad.

25 por Freddy, desde el corazón del SW (Usuario no autenticado) 28/03/2008 20:00

Ay caballero dejen el ataquito. Abajo Castro por dictador, abajo todos los vejestorios estos de la radio de Miami por engolados mentirosos y manipuladores y abajo los políticos de esta ciudad en Washington por no tener ni la más puta idea de Cuba. A veces creo que no son dictadores porque viven en los EEUU. Quién los viera con esa arrogancia y esa imbecilidad pueblerina sin estar sujetos por las leyes y el sistema norteamericano!

El ataque de histeria contra este artículo es porque se mete con toda esa claque, y esa claque no soporta que se metan con ella!

24 por a 90 millas (Usuario no autenticado) 28/03/2008 19:00

El artículo me parece equilibrado, se esté de acuerdo o no con la tesis que sostiene. No es ni mucho menos un artículo castrista, o que defienda el castrismo ni aunque sea tangencialmente. ¿No es posible alcanzar un punto de mesura en este foro, cubanos, limitarnos a las ideas y ceñirnos al respeto por el otro? ¿Por qué está todo el mundo tan convencido de sí mismo? Cada uno de nosotros hemos tenido parte en esta desgracia, incluyendo a los que nunca fueron ni pioneros. Así que deberíamos ser un poco más humildes. Sería lo menos que deberíamos ser.

23 por la verdad os hara libre (Usuario no autenticado) 28/03/2008 19:00

Señor Armengol usted olvida que el bloqueo es necesario para la supervivencia del regimen, el sistema de Cuba es un sistema politico que no muevo ni una tuerca para no compartir el poder politico con nadie, la economia no importa, Cuba puede ser autosuficiente en la agricultura, ganaderia recuerde que habian mas vacas por habitantes en el 1959 que ahora y que el 80 por ciento de las tierras no son cultivadas, los cubanos hemos heredados lo peor del caciquismo, que tanto se dice existe en America Latina. Fidel nunca hara las paces con EU pues es el leimotiv para su campana de mantenerse en el poder, si no existiese el bloquo habria que inventar otro enemigo para justicar el sistema, el dia que el pueblo cubano se de cuenta que ha sido engañado ese dia Cuba cambiara. Vivi la epoca de Carter y fue el mejor en hacercarse a Cuba pero nadie se casa conquien no quiere excepto por conveniencia. Usted puede llevar a los caballos a la fuente para tomar agua pero si no quieren hasta le pueden dar patadas.


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