Opinión
Lecciones sabias
Cuba y EE UU tendrán relaciones normales cuando La Habana convierta la cercanía en un valor y Washington considere con seriedad las expectativas cubanas.
Las grandes potencias muy pocas veces han atenuado sus acciones sólo por respetar a sus vecinos más débiles. Las relaciones México-EE UU son un ejemplo de lo anterior. Ya en 1850, México había perdido la mitad de su territorio a causa del expansionismo de Estados Unidos, una pérdida que impregnó la cultura política mexicana con una desconfianza hacia Estados Unidos que aún persiste.
Entonces, en 1938, México nacionalizó la compañía Standard Oil. En vez de enviar a los marines, Franklin D. Roosevelt se contuvo en aras de la Política del Buen Vecino y le brindó al nacionalismo mexicano una victoria psicológica crucial. A partir de 1940, México y Estados Unidos elaboraron, poco a poco, una relación beneficiosa para ambos. En el transcurso de este tiempo, Estados Unidos logró adquirir un mayor respeto por las sensibilidades mexicanas.
Cuba y Estados Unidos, por el contrario, nunca hallaron una senda estable, que condujera a una relación beneficiosa para ambos países, antes de 1959. Aun más que en el caso México-EE UU, la abrumadora disparidad de poder marcó las relaciones Cuba-EE UU. Se añade el hecho de que Cuba, por mucho tiempo, siempre ha aspirado a establecer una relación de igualdad, vis a vis las grandes potencias, algo poco usual en los países de la Cuenca del Caribe.
Los cubanos, por ejemplo, proponían para la nación tres alternativas al colonialismo español, basadas en la paridad: unirse a EE UU (como otro estado), obtener la autonomía (como una provincia de España) y establecer una república independiente. Después de la Guerra Civil, menguó el interés de EE UU por anexar Cuba a su territorio. España nunca consideró con seriedad la propuesta del autonomismo.
La Enmienda Platt no ayudó
Cuando llegó la hora de la independencia, en 1902, se le endilgó a la República la Enmienda Platt, un apéndice impuesto por Estados Unidos a la Constitución de 1901, que le otorgaba el derecho a intervenir en la Isla si consideraba que había amenazas contra el orden o contra las propiedades. Hasta los propios anexionistas cubanos mostraron su desdén por una enmienda que colocaba al país en la posición servil propia de un protectorado. En 1934, el gobierno de Roosevelt abrogó la enmienda.
Ya en 1940, los cubanos habían forjado un consenso de gobierno bajo una nueva Constitución sin la influencia de Estados Unidos. Los gobiernos auténticos de Ramón Grau San Martín (1944-1948) y de Carlos Prío Socarrás (1948-1952) sentaron una base incipiente para la normalización de las relaciones con Estados Unidos: a través de reformas socioeconómicas en el país y con las miras puestas en los intereses económicos de la nación de cara al extranjero.
En marzo de 1952, sin embargo, Fulgencio Batista depuso a Prío y, así, descarriló el esfuerzo naciente para la normalización. Si la democracia no hubiera sido interrumpida, Cuba y EE UU quizás hubieran llegado a un mejor entendimiento, tal y como México y EE UU hicieron después de 1940.
El asunto de la Guerra Fría
A comienzos de la década de los años sesenta, Estados Unidos trató de efectuar un cambio de régimen en Cuba. Luego del desembarco el 17 de abril de 1961, los invasores de Bahía de Cochinos fueron sometidos en dos días. Cuba desafió a Estados Unidos y ganó. Por fin el nacionalismo cubano tenía una victoria psicológica, pero, a diferencia de la victoria de México en 1938, a costa de una enemistad que ya ha durado medio siglo.
La revolución se acercó a la Unión Soviética para protegerse de Estados Unidos y con esta acción colocó a Cuba, por un tiempo, en el centro de la Guerra Fría. Era una Catch-22 perniciosa: Cuba buscaba a los soviéticos como escudo contra Estados Unidos, pero, mientras se estrechaban cada vez más los lazos entre La Habana y Moscú, mayor determinación ponía Washington en un cambio de régimen.
En 1962, una URSS envalentonada emplazó misiles balísticos en la Isla y así desencadenó la Crisis de los Misiles, el momento más peligroso de la Guerra Fría. Después, el mismo conflicto entre las superpotencias propició, en realidad, posibilidades para la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Se destacan, en especial, dos momentos:
-En 1963, el embajador de Cuba en Naciones Unidas le propuso al embajador de Estados Unidos el inicio de conversaciones que condujeran a una disminución de tensiones. El gobierno de Kennedy respondió que todo era posible si Cuba daba pruebas de ser "un Estado comunista independiente".
-A mediados de la década de los setenta, la distensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética generó un consenso bipartidista sobre la normalización de las relaciones con Cuba. Gerald Ford y Jimmy Carter se encaminaron en ese sentido.
En un próximo artículo retomaré estos dos momentos, la posición del Miami cubano y cómo el final de la Guerra Fría reactivó el tema del cambio de régimen en la agenda estadounidense.
En resumen, Cuba y Estados Unidos tendrán relaciones normales cuando La Habana convierta la cercanía en un valor y cuando Washington considere con seriedad las expectativas cubanas. Dicho de otra forma, el nacionalismo cubano necesita una victoria psicológica similar a la de México en 1938.
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62 Comentarios
57 por Alfredo Jordan (Usuario no autenticado) 05/08/2008 0:00
Un detalle no incluido en este articulo es que la Constitucion del 40 (Para mi el cheque en blanco para la institucion de una burocracia con poderes ilimitados en la regulacion total de la vida nacional, privada, juridica y economica)fue confeccionada durante la presidencia de Fulgencio Batista (1940-1944)por mas de 70 miembros (cada uno con su agenda personal) e instituida como Ley.
Esta misma constitucion que permitio con sus articulos 281 al 284 y la anuencia de la burocracia de gobierno, la centralizacion de poderes en el Primer Ministro ( Presidente, Vice-Presidente y Primer Ministro para manejar los asuntos de un pais con 4 millones de habitantes?)
y la promulgacion de la Ley de Emergencia para que Fidel Castro justificara los fusilamientos, nacionalizacion de bienes y propiedades y otros desmanes.
Mencionar los gobiernos de Grau y Prio como fuerzas estabilizadoras es una sorna absoluta. No otro gobierno permitio la libre actividad gansteril, la corrupcion burocratica y el malgasto de emprestitos como esos dos mencionados presidentes. Es que nos olvidamos de las denuncias de Chivas de la corrupcion Priista. Los dos gobiernos mencionados eliminaron la libre empresa en favor de la centralizacion buocratica y dilapidaron el tesoro nacional sin mostrar algo a cambio a los que pagaron impuestos. Gracias a la afluencia de los precios del azucar, estos dos Presidentes pudieron dilapir tanto, algo asi como Chavez hace en Venezuela con el petro-dolar; Comprar opinion publica.
56 por utive caution (Usuario no autenticado) 04/08/2008 13:00
Karina Buergo:
Posada Carriles y castro estan en sintonia, si carriles no hubiera existido castro lo hubiera creado, le ha venido demasiado bueno como para que todo hubiera sido obra de la casualidad o la causalidad.
Esta es mi hipotesis: carriles era un doble agente que castro uso y luego abandono a su suerte tras los atentados de barbados.
Ademas no veo como hay que primero condenar a carriles para luego hablar de castro, aqui usted se equivoca, a mi no me da la gana de condenar solamente a carriles, es mas, condeno a castro primero, lo condeno mil veces.
Por otra parte no creo Mario Faz haya vertido ningun comentario extremista, lei el cometario que el escribio y me parecio coherente y con mucha informacion. Debemos enteder quien es el malo de esta pelicula: Castro y su sistema facista, del que Herrera Carles saca ventajas, de otra manera no se explica su posicion de defensa de una dictadura que el llama "plaza asediada" sin mencionar el asedio de esa dictadura a sus ciudadanos.
Y no generalize, a veces los extremos no se tocan.
55 por Karina Buergo (Usuario no autenticado) 04/08/2008 10:00
Creo que la Dra. Perez-Stable no tiene que darle explicaciones a nadie por haber apoyado a la Revolucion.
La Revolucion dejo de ser la causa que prometio ser y mucha gente cambio su actitud hacia algo que no fue lo que para ellos era. Ahora de lo que se trata es acabar con la division y promover la paz y la democracia entre los cubanos y ella esta trabajando por eso.
Aquello era la guerra fria sin muchas opciones. Siempre fue mejor apoyar la revolucion que la contrarrevolucion de terroristas como Posada Carriles. Cuando todos los que no han condenado a Carriles lo hagan, entonces podran criticar con mucho cuidadito a los que fomentaron el dialogo.
Creo que este es un buen escrito que esta siendo atacado por la misma jauria que aprovecha todo foro para sus ladridos derechistas y serviles (Jose luissito, Mario Faz, etc) y por los comunistas soportones y oportunistas como Humberto Herrera. Los extremos se tocan.
54 por Luis Gomez (Usuario no autenticado) 03/08/2008 17:00
Los cubanos tenemos mucho que aprender sobre democracia, no por gusto llevamos 50 años tratando de cambiar algo sin lograrlo. La doctora Perez-Stable reconoce que en algun momento de su vida simpatizo con el mal llamado proyecto "Revolucion Cubana". Cada persona cree en lo que cree de acuerdo a sus experiencias personales, su personalidad, sus conocimientos, etc. Pero lo cierto es que la Dra Perez-Stable, entiendo yo, lo hizo de buena fe, pensando que actuaba de la mejor manera para Cuba y los cubanos. Luego se dio cuenta de que estaba equivocada y asumio otra posicion que la llevo a ser declarada persona "non grata" por el regimen de La Habana. Equivocarse es de humanos y rectificar es de sabios. Ella no mato a nadie, no delato a nadie, solo creia en algo que despues dejo de creer y sus actos no perjudicaron personalmente a nadie. Tampoco se beneficio economicamente de la causa cubana como otros tantos que han hecho de esa causa su fuente de ingresos y su modo de vida. Si vamos a expulsar del exilio a todo aquel que en algun momento no estuvo vinculado de una manera u otra con el gobierno cubano, creo que Miami se queda vacio. Muy pocos pero muy pocos mantuvieron una linea en contra de ese regimen desde sus inicios. Aprendamos a aceptar que hay personas que piensan diferente a nosotros, y que las ideas se combaten, pero nunca con ataques personales. Aprendamos a vivir en democracia porque de lo contrario viviremos aqui el resto de nuestros dias sin ver la tierra que nos vio nacer. Aprendamos para poder vivir en una Cuba digna para el bien de todos los cubanos.
53 por Mario Faz (Usuario no autenticado) 03/08/2008 12:40
Senor Perez Arteaga: muy bien hilvanado su escrito sobre la personalidad de Fidel Castro y su posible origen, y segundo sobre la Sra. Perez Estable.
Sobre lo primero le dire que tuve la oportunidad de leer la carta que FC le envio a Franklyn D. Roosevelt cuando este era presidente, en los anos 40s pidiendole $10. Parece que no se los mando y esto origino la inquina personal de FC a los Estados Unidos. FC como hijo de rico fue educado fuera del hogar con su hermano.
Parece que el viejo Angel Castro era uno de esos gallegos dominantes y despotas, quien sabe? Ese podria ser otra de las motivaciones de FC para desarrollar su personalidad de no aceptar ni consejos ni leyes que no sean las suyas. Su educacion elitista dada por los jesuitas; que fueron, son y seran una orden religiosa dedicada a la educacion afincada en el mas puro conservadurismo religioso y social seria otra causa de este fenomeno, por no decir otra cosa en nuestra Patria.
Lo de MFPE no me extranaria en lo absoluto, en una feria del libro en Miami, hace como tres anos ella y el Sr. Jorge Rodriguez, otra ala del mismo pajaro; componedores de los incomponible evadieron responder mis preguntas y oir mis comentarios a sus libros y posiciones politicas. Le repito, del mismo mismo pajaro dos alas son.
Lo estimulo a seguir elaborando ideas y rebatiendo las insidias y mentiras que ciertos individuos postean en este lugar.
Suyo, afectuosamente.
Mario Faz
mariojfaz@gmail.com
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