domingo 23 de noviembre de 2008 10:14
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Cuba y EE UU tendrán relaciones normales cuando La Habana convierta la cercanía en un valor y Washington considere con seriedad las expectativas cubanas.

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Castro y Kruschev, protagonistas de la Guerra Fría.

Castro y Kruschev, protagonistas de la Guerra Fría.

Las grandes potencias muy pocas veces han atenuado sus acciones sólo por respetar a sus vecinos más débiles. Las relaciones México-EE UU son un ejemplo de lo anterior. Ya en 1850, México había perdido la mitad de su territorio a causa del expansionismo de Estados Unidos, una pérdida que impregnó la cultura política mexicana con una desconfianza hacia Estados Unidos que aún persiste.

Entonces, en 1938, México nacionalizó la compañía Standard Oil. En vez de enviar a los marines, Franklin D. Roosevelt se contuvo en aras de la Política del Buen Vecino y le brindó al nacionalismo mexicano una victoria psicológica crucial. A partir de 1940, México y Estados Unidos elaboraron, poco a poco, una relación beneficiosa para ambos. En el transcurso de este tiempo, Estados Unidos logró adquirir un mayor respeto por las sensibilidades mexicanas.

Cuba y Estados Unidos, por el contrario, nunca hallaron una senda estable, que condujera a una relación beneficiosa para ambos países, antes de 1959. Aun más que en el caso México-EE UU, la abrumadora disparidad de poder marcó las relaciones Cuba-EE UU. Se añade el hecho de que Cuba, por mucho tiempo, siempre ha aspirado a establecer una relación de igualdad, vis a vis las grandes potencias, algo poco usual en los países de la Cuenca del Caribe.

Los cubanos, por ejemplo, proponían para la nación tres alternativas al colonialismo español, basadas en la paridad: unirse a EE UU (como otro estado), obtener la autonomía (como una provincia de España) y establecer una república independiente. Después de la Guerra Civil, menguó el interés de EE UU por anexar Cuba a su territorio. España nunca consideró con seriedad la propuesta del autonomismo.

La Enmienda Platt no ayudó

Cuando llegó la hora de la independencia, en 1902, se le endilgó a la República la Enmienda Platt, un apéndice impuesto por Estados Unidos a la Constitución de 1901, que le otorgaba el derecho a intervenir en la Isla si consideraba que había amenazas contra el orden o contra las propiedades. Hasta los propios anexionistas cubanos mostraron su desdén por una enmienda que colocaba al país en la posición servil propia de un protectorado. En 1934, el gobierno de Roosevelt abrogó la enmienda.

Ya en 1940, los cubanos habían forjado un consenso de gobierno bajo una nueva Constitución sin la influencia de Estados Unidos. Los gobiernos auténticos de Ramón Grau San Martín (1944-1948) y de Carlos Prío Socarrás (1948-1952) sentaron una base incipiente para la normalización de las relaciones con Estados Unidos: a través de reformas socioeconómicas en el país y con las miras puestas en los intereses económicos de la nación de cara al extranjero.

En marzo de 1952, sin embargo, Fulgencio Batista depuso a Prío y, así, descarriló el esfuerzo naciente para la normalización. Si la democracia no hubiera sido interrumpida, Cuba y EE UU quizás hubieran llegado a un mejor entendimiento, tal y como México y EE UU hicieron después de 1940.

El asunto de la Guerra Fría

A comienzos de la década de los años sesenta, Estados Unidos trató de efectuar un cambio de régimen en Cuba. Luego del desembarco el 17 de abril de 1961, los invasores de Bahía de Cochinos fueron sometidos en dos días. Cuba desafió a Estados Unidos y ganó. Por fin el nacionalismo cubano tenía una victoria psicológica, pero, a diferencia de la victoria de México en 1938, a costa de una enemistad que ya ha durado medio siglo.

La revolución se acercó a la Unión Soviética para protegerse de Estados Unidos y con esta acción colocó a Cuba, por un tiempo, en el centro de la Guerra Fría. Era una Catch-22 perniciosa: Cuba buscaba a los soviéticos como escudo contra Estados Unidos, pero, mientras se estrechaban cada vez más los lazos entre La Habana y Moscú, mayor determinación ponía Washington en un cambio de régimen.

En 1962, una URSS envalentonada emplazó misiles balísticos en la Isla y así desencadenó la Crisis de los Misiles, el momento más peligroso de la Guerra Fría. Después, el mismo conflicto entre las superpotencias propició, en realidad, posibilidades para la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Se destacan, en especial, dos momentos:

-En 1963, el embajador de Cuba en Naciones Unidas le propuso al embajador de Estados Unidos el inicio de conversaciones que condujeran a una disminución de tensiones. El gobierno de Kennedy respondió que todo era posible si Cuba daba pruebas de ser "un Estado comunista independiente".

-A mediados de la década de los setenta, la distensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética generó un consenso bipartidista sobre la normalización de las relaciones con Cuba. Gerald Ford y Jimmy Carter se encaminaron en ese sentido.

En un próximo artículo retomaré estos dos momentos, la posición del Miami cubano y cómo el final de la Guerra Fría reactivó el tema del cambio de régimen en la agenda estadounidense.

En resumen, Cuba y Estados Unidos tendrán relaciones normales cuando La Habana convierta la cercanía en un valor y cuando Washington considere con seriedad las expectativas cubanas. Dicho de otra forma, el nacionalismo cubano necesita una victoria psicológica similar a la de México en 1938.

62 Comentarios


12 por Maria Luisa (Usuario no autenticado) 31/07/2008 16:20

Se ve que a muchos que escriben aquí, y que tienen una visión reduccionista de la historia, les molesta una optica realista y apegada a la verdad , como la de Perez Stable.
Les molesta que ella mencione la responsabilidad històrica de USA que, de forma poco inteligente, propició el acercamiento de Cuba a la URSS, y propició, con la invasión de Girón y otros actos violentos, la proclamación "socialista" del régimen y su caudillo.
El pecado original es el golpe de estado inscontitucional de Fulgencio Batista (que extrañamaente Pérez Stable suaviza semanticamente al decir que "Batista depuso a Prío"), apoyado por USA, igual que otros tiempos apoyó el golpe de estado de Castillo de Armas contra Jacobo Arbenz, y apoyó a dictadores como Somoza, Strossner, Videla, Pinochet, y otros.
Si existe hoy un caudillo como Fidel Castro es porque hubo un dictador como Batista, apoyado por USA.
Las cosas como son.
Lo triste hoy es ver que han pasado 50 años y que la politica de USA sigue siendo la misma, propiciandole al caudillo su permanencia en el poder.

11 por Mario Faz (Usuario no autenticado) 31/07/2008 16:20

Sra. Pérez Estable:

Perdonen mi insolencia al discrepar de medio a medio de la sobre-simplificación de lo que han sido, lo que son y lo que serán las relaciones entre los Estados Unidos y la Republica de Cuba.

Sin pretender ser historiador o politólogo tengo puntos de vista que difieren de las conclusiones que expone la autora al final de su artículo, que cito: "En resumen, Cuba y Estados Unidos tendrán relaciones normales cuando La Habana convierta la cercanía en un valor y cuando Washington considere con seriedad las expectativas cubanas. Dicho de otra forma, el nacionalismo cubano necesita una victoria psicológica similar a la de México en 1938".

Empezare por puntualizar la muy común manía u obsesión de comparar el caso de Cuba y su historia política con la de otros países. Ni Méjico ni el Uruguay; ni España o Polonia, a mi entender, pueden tener esos paralelismos de sus vidas políticas que la simplificación historiográfica “políticamente correcta” pretende.

En cuanto a la historia EE. UU. y la de Cuba revisten un carácter especial no solo por su cercanía geográfica sino que en determinados intervalos ha variado de acuerdo a condiciones especificas en el tiempo. El mundo no es lo que fue cuando la “Doctrina Monroe”, o cuando la “Política de las Cañoneras” o la del “Buen Vecino” ni es la de la de hoy día. Partamos de ese punto. Quedamos?

En 1898 cuando los Estados Unidos, por el Maine o por lo que fuese, intervino en nuestra Gesta de Independencia lo hace en parte por una política "imperialista" derivada de su creciente desarrollo económico, legitimada,si vale el termino, en la Doctrina Monroe. Si pretendían anexar la isla o no queda por discutir pues a los 4 anos surgió la Republica de Cuba.

Nuestra "Madre Patria" con su obstinación colonialista había provocado la destrucción económica y social de la Isla. Era inmoral ver desangrarse el país en una Guerra que desde 1850 diezmaba el país.

Con la perdida de Cuba España paso del esplendor de los tiempos de Carlos V a ser el país mas atrasado de Europa y sus rencillas políticas internas profundizaron esta crisis la cual culmino en la guerra Civil en 1936; poco a poco a partir de la muerte de Francisco Franco España logro la estabilidad política y de disfrute de libertades.

Pero volvamos a la Republica de 1902. El Presidente McKinley al morir en atentado le abre el paso a Theodore Roosevelt el cual represento un avance a la “izquierda” en la política interna de los Estados Unidos, su posición de progresista de enfrentamiento a los monopolios y en determinadas políticas sociales represento una consolidación de los elementos mas avanzados del país. En lo externo era lógico que en lo que consideraban su “Mare Nostrun”, el Caribe, su flanco sur que seguia a la frontera del Río Bravo ambas necesitaban la atención directa de la política exterior. La inestabilidad de Méjico y de Centro America y el Caribe fue lo que provoco la intervención en la Guerra de Independencia Cubana y la incursión posterior de Sherman en Méjico por mencionar solo dos eventos.

Al surgir la Republica de Cuba “mediatizada” o “lastrada” su soberanía por la Enmienda Platt provoco una reticencia o rechazo a los yanquis por parte de los cubanos, las posteriores intervenciones crearon esa frustración, magnificada por la posición en contra de gran parte si no toda la intelectualidad del la primera mitad del Siglo XX. El sentimiento “antiyanqui” o “antiimperialista” se confundió con ese nacionalismo de banderitas de papel y discurso vocinglero de los revolucionario criollos. Ser revolucionario era una calificación para erigirse político y ser nacionalista.

Preguntémonos entonces que represento y representan los Estados Unidos para Cuba?
A fin de respondernos esta pregunta analicemos los siguientes puntos:

Primero: al triunfar los norteamericanos en 1898 sobre España perdieron unos cuantos soldados, la cifra exacta desconozco. Pusieron muertos los yanquis, quedamos?

Segundo: fueron los yanquis los que sanearon la Isla de enfermedades, aprovecharon lo que descubrió Finlay anos antes, quedamos?

Tercero: desmovilizaron al ejercito mambi, pero a pesar de ello hubo bandolerismo en los campos de Cuba en los primeros anos de Republica, quedamos?

Cuarto: invirtieron decenas de millones de dólares en la industria azucarera, y en la infraestructura del país. Ayudaron a los cubanos a levantarse de las cenizas, quedamos?

Quinto: enviaron a colonos y misioneros, ayudaron a crear un sistema escolar el cual financiaron con empréstitos, quedamos?

Sexto: buscaron que los cubanos llegaran a una concertación política entre conservadores y liberales, quedamos?

Que hizo España en cuatro siglos? Que hicieron los cubanos en el primer cuarto de siglo?

Sigo; a la caída de Machado en 1933 fueron 7 anos hasta 1940 en que la Constitución del 40 plasmo la concertación política de los cubanos. Al fin?! Que sucedió, Batista y el 10 de marzo; Fidel Castro y el 1 de Enero. Medio siglo perdido otra vez?!

Resumo; en 1895 el grueso de la emigración cubana residía en los Estados Unidos de allí partían las expediciones a Cuba. En 1959 se repite la historia. Que países al sur del Bravo brindaron la ayuda, con excepciones es claro, antes y después?

Me calificaran de pro yanqui o de “lacayo del imperialismo” no me importa pero sin pensar remotamente en la anexión de Cuba a los Estados Unidos estoy firmemente convencido de que mas cerca de los yanquis que de Latinoamérica debemos estar; no quiero que Cuba sea la estrella numero 51 como tampoco que Puerto Rico lo sea.

La independencia y la soberanía de un País, una Nación o de un Pueblo va mas allá de ese nacionalismo de uniforme de opereta, banderita de papel y de himno enronquecedor que muchos utilizan para fines oportunistas, sean de izquierdas o de derechas.

Piensen los cubanos de hoy fuera de claustros intelectuales, piensen los cubanos de hoy con ese pragmatismo que da la experiencia de nuestro pasado, volver a los mismos errores de hace un siglo seria criminal.

La libertad se plasma en instituciones basadas en el individuo no en una colectividad mayoritaria aplastante, de una ideología o de puntos de vista academicistas. Las ciencias humanas como toda ciencia natural se basa en la observación del medio y del individuo, quererla reducir a una formula o concepto libresco es criminal. He ahí el pecado.

Mario Faz
Julio 31 del 2008.

10 por Señor del numero nueve (Usuario no autenticado) 31/07/2008 16:20

Para el nueve:

Los de adentro y los de afuera, todos tenemos derecho a expresarnos. Ser patriota no es un defecto, es una virtud que la dictadura se ha encargado de erradicar de nuestra patria, de esta manera la patria y el patriotismo se han convertido en propiedad de quienes ostentan la dictadura en Cuba. El Sr Sito tiene derecho a exaltar el patriotismo en la nueva generación, es un ejercicio de libertad.

9 por Leonardo (Usuario no autenticado) 31/07/2008 15:20

Joseluis Sito, aquí el único escandaloso y vergonzos es usted, con sus consignas patrioteras y su misión de Capitán araña. Desembarque en Cuba, y haga su lucha como un verdadero hombre, deje la demagogia por internet. Usted no se da cuenta que hace el ridículo todo el tiempo. Usted es un bochorno respecto a los dignos cubanos que hacen su lucha dentro de la Isla.

8 por SOCRATES (Usuario no autenticado) 31/07/2008 15:00

A la Dra. Pérez-Stable le ocurre de vez en cuando como al Dr. Strangelove que interpretó Peter Sellers en el film de Kubrick: se le disparan los reflejos pavlovianos de una era no tan pretérita en el momento menos oportuno.
La cantinela de que "Estados Unidos echó a Castro en los brazos de Moscú" ya no se la cree nadie: la familia aún reinante buscó la bronca con Washington desde antes de trepar al poder. Los biógrafos más serios del Coma han explicado hasta el hartazgo cómo funcionaba el poder real -Castro y sus íntimos secuaces- desde enero de 1959. Las confiscaciones, represalias y fusilamientos no fueron respuestas, sino iniciativas calculadas, en el marco de un proyecto de dictadura marxista-leninista. Fidel y la camarilla gestionaron los misiles rusos y estaban ansiosos de usarlos.
Aún hoy, constatado el fracaso, sólo estarían dispuestos a negociar con Washington (nunca con la oposición interna o el exilio) si reciben garantías de que no les exigirán concesiones políticas. Eso es lo que allá denominan "soberanía", "dignidad nacional" y "no injerencia".


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